Y esta noche de diciembre en Medellín, Julio Comesaña dejó de ser el simple técnico de fútbol para convertirse en el gran mito rojiblanco. Nuestro Junior de Barranquilla ha ganado su octava estrella dejando tendido al Deportivo Independiente Medellín. No hay y no habrá uno como él en la historia del Junior de Barranquilla. Ahora los tiempos de los técnicos son demasiado cortos para volver a escribir gestas como la de Comesaña. Esta noche los que creyeron siguieron creyendo y los que no, se convencieron, por fin que, igual al jugador que fue, Comesaña ha sido el técnico que dio las mil batallas para poner dos estrellas en el escudo del Junior, ganar una Copa y escribir páginas épicas como la semifinal de Copa Libertadores en 1994, la salvada del descenso en el 2008 y la final de Copa Suramericana en el 2018. Esta noche, con su familia reunida en las gradas, con el sabor de las fiestas de navidad y los albores del año nuevo, Comesaña nos hizo paladear, otra vez, ese sabor del triunfo que es sin igual a pesar de los malos momentos y de los errores normales en una profesión con tanta presión y con tanta ingratitud. 

Ahí lo veo, en la pista atlética, poseído por la alegría y las buenas razones. Como la primera vez hace 45 años.  Ya no con la cara del gladiador aquel, sino con la cara llena de sus arrugas de abuelo que muestran a las claras esas mil batallas, con las lágrimas de quien saca todo, de quien se acuerda del pasado, con el pelo blanco por los triunfos y las derrotas, con los puños cerrados mostrando a sus nietos que, detrás de su figura afable de sus 70 años, aún está esa garra y ese talante que mostró siempre. Porque las batallas no se ganan antes sino durante.

Comesaña siente en su corazón el golpeteo del tambor del triunfo y necesita llorar, las lágrimas salen de lo más profundo del alma, se abraza con Grau, con Araujo, con Franco, con Pazo, con Báez, con Rolong, es el abrazo del triunfo, del deber cumplido, de las barreras derribadas, de la maleta lista para volver, porque siempre lo necesitaron y siempre se montó apresuradamente a un avión a dar la mano urgente, las ideas llenas de sindéresis y acierto, es que “siempre que me necesiten estaré”. Y noble al final como el buen guerrero: “no me alegro por la derrota del Medellín, me alegro por lo que hicimos durante la campaña”.

La locura rojiblanca se toma la costa caribe y  al país, en el terreno los jugadores, el cuerpo técnico, el cuerpo médico, el cuerpo de utileros. Toño Char en el estadio, anegado en llanto, con los jugadores recibiendo el trofeo y Fuad Char y Arturo en su casa con el corazón a millón manifestando su alegría con los ojos inundados por la felicidad. Y Alex, ¿dónde habrá celebrado el alcalde? En las calles de su Barranquilla, con seguridad. ¿Y yo? Yo en Bogotá, sudando una fiebre de 40 grados rodeado de medicinas para los bronquios en medio del frío inclemente. Pero, no importa. Junior, Tú Papá, es el campeón. Hablo con Comesaña por teléfono en medio del alboroto no hay nada que pague esta felicidad.

Es el Junior de Barranquilla, es el Junior del Alma, el Tiburón, es Junior Tu Papá. Gracias Dios que no termine esta alegría…

 
Todos juntos, vamos por la 8ª estrella

Les escribí a Comesaña: Vamos para adelante, a secarse las lágrimas, a echarse alcohol en las heridas y a ganar el domingo. El mensaje se lo repetí a Héctor Fabio Báez y a Omar Barros. Ya nos desahogamos. Ya la Copa Suramericana es una anécdota, un recuerdo y un reciente pasado que ya no cuenta. Lo que cuenta ahora es la final de la Liga Águila. Junior va ganando 4x1, pero hay que salir a la cancha como si el global fuera 0x0. De nada vale ahora recordar, pelear, ofender o hacer mal ambiente. Se vienen 90 minutos para lograr, por amplio mérito, ser el campeón y sumar la 8ª estrella. Será un bálsamo para el espíritu Juniorista, pero todos a una. Todos juntos, tirando para el mismo lado donde quiera que estemos. Que la hinchada llene el Metro para seguir el juego en pantalla gigante como ha organizado el club y el Grupo Char y que sea este título el inicio de la Novena al Niño Dios y de la fiesta de Navidad. Como dice Carlos Bacca, Vamos que vamos. Todos a una. Con la camiseta puesta, con el escudo tatuado en el corazón, con mente positiva, con buenas energías. Que reinen los colores rojiblancos y que entre todos hagamos sentir porque ¡Junior es tu Papá!


Sí, Junior derrotó al Junior

Sí, tal cual. Junior eliminó al propio Junior. Mientras veo a Thiago Heleno correr, hacia la tribuna después de acertar el quinto lanzamiento del Paranaense, para ganar la Copa Suramericana por la vía de los pénales luego de un doble empate 1-1 en los que el equipo barranquillero debió ganar por sus oportunidades dilapidadas frente al arco brasilero. 11 remates un gol en el primer juego y 16 remates otro gol en el segundo, es inconcebible. Como igual de inconcebible es haber botado dos pénales para ganar en los 90 minutos. Uno en Barranquilla y otro en Curitiba. Que Junior fue superior a Paranaense en los dos partidos es cierto. Que jugó mejor que Paranaense es cierto también, que es una de las mejores versiones en la historia del equipo es igualmente cierto, pero como digo siempre, ya eso son sólo anécdotas de un torneo que ha terminado. Lo que vale y se recuerda son los títulos y estuvimos a dos penales de conseguirlo y los balones lanzados por Pérez en Barranquilla y Jarlan en Curitiba aún no han caído en la mente del Juniorismo que sigue buscando razones a una evidente ineficiencia. Justo 24 años antes, en Copa Libertadores, Vélez Sarsfield nos eliminó, por la misma vía de los lanzamientos desde el punto penal, de haber jugado la final de 1994 con el Sao Paulo. Aquella noche, Héctor Gerardo Méndez primero y Ronald Valderrama después, marraron los tiros que sepultaron esa ilusión.

Hoy, como ayer, tenemos un gran equipo, que juega al fútbol que gusta, que encanta, que tiene gol, que gana partidos y que deberá ganar la Liga Águila el domingo en Medellín, pero igual que aquel Junior, la poca atención a los lanzamientos ha vuelto a sepultar la posibilidad de ganar un título continental.

Escucho a Rodolfo Herrera decir que el DT Comesaña, mismo técnico de las dos situaciones, había señalado durante la semana que los penales no le preocupaban. Querido Julio, habrá que comenzar a darle la importancia que tienen sobre todo cuando hay definiciones como la de esta noche.

Junior fue ampliamente superior a Paranaense. En este juego, el equipo barranquillero debió haber tenido, promediando el segundo tiempo, un marcador favorable de 4x1. Igual que en Barranquilla. Lo que no se entiende es que sufra estas derrotas analizando que tiene facilidad para generar fútbol, para llegar al arco y para anotar goles sin angustia. Como digo, esta debe ser una de las mejores versiones del Junior en su historia. Como aquel Junior de 1991 que llevó más de un millón de aficionados al estadio y no pudo ganar la estrella.

Es doloroso el tema, pero no nos digamos carreta. Todos, incluyendo el DT Comesaña, sabíamos que no era conveniente llegar a la instancia final desde el punto penal. Todos sabíamos que había que ganar en los 90 minutos o en el alargue. Que no era confiable llegar a los penales. Esta vez la guerra avisada sí mató al soldado.

Tan cierto es que Paranaense, después de probar fuerzas con Junior, casi que alargó el partido para tratar de vencerlo en lo que para ellos era fortaleza y para el Junior flaqueza y lo consiguieron. La fuerza de nosotros era jugar el partido como se hizo, pero ganar a goles limpios en el tiempo de juego. No lo hicimos.

Este Junior se venció a si mismo esta noche. No cabe duda. Pero, como pasa en las caídas, hay que secarse las lágrimas, echarse alcohol en las heridas y seguir. El domingo nos espera el Medellín en el Atanasio. Ese partido y ese título serán el bálsamo para el espíritu Juniorista. Comesaña sabrá como levantar el ánimo y no dejar que la desazón mental afecte a un equipo que lo ha dado todo en una campaña admirable que lleva ya 69 partidos. Junior está arriba 4x1.

¿Alguien conocerá algún Sicólogo de penales? Junior necesita contratarlo de manera vitalicia…


Junior, Char y Comesaña

El partido Junior vs. Paranaense es, tal vez, el más importante en la historia de este Tiburón Rojiblanco. No es que demerite las 7 estrellas de Liga y las 2 copas. No es que me haya olvidado de la semifinal de la Libertadores 1994. Tampoco de cómo pudimos escapar del fantasma del descenso en el 2008. Es que es una final de uno de los dos torneos más importantes de la CONMEBOL. En esencia, y para no dar vueltas verbales, lo del Junior y el Juniorismo es una cita con la historia. Frase de cajón manida pero, esta vez, real. En medio de una y otra gesta aparecen, siempre, los apellidos Char y Comesaña. Casi que sin advertir el paso del tiempo en los momentos gratos algunos, o no tan gratos otros, ellos han estado al frente de cada nómina, de cada partido, de cada decisión. Unas veces de acuerdo, como ahora, y otras no tanto. Ha sido una relación de acuerdos y desacuerdos. De peleas y reconciliaciones.

Hoy, Fuad Char y su familia y Julio Comesaña y su cuerpo técnico están empujando para el mismo lado. Ya no hay tiempo para desacuerdos. Sólo cabe en la cabeza las dos finales que se nos vienen con Paranaense y Medellín. En ambos casos con hojas en blanco para escribir la mejor historia. Ganar ambos campeonatos, con diferencia de cuatro días, será un listón tan alto que, difícilmente, otros podrán saltar en el futuro.

Después de momentos no tan buenos pedí que Junior hiciera todo diferente a lo de siempre para tratar de conseguir resultados diferentes. Los señores Char lo hicieron sí y no. No, porque dejaron a Comesaña. Sí, porque guardaron la chequera y, entre ambos, se dieron la pela de jugar con los veteranos mezclados con los jóvenes. Y estos jóvenes no desaprovecharon la oportunidad confirmando la importancia del Barranquilla FC en la pirámide del talento humano en la organización Junior.

El apoyo de los señores Char ha sido en serio. Digo que los campeonatos se comienzan a ganar antes de jugarlos. Y eso está haciendo Junior. La inversión en un vuelo chárter que los lleve a Curitiba y Medellín, tener concentrado un grupo de 30 o 35 personas en el Hotel Dann Carlton (5 estrellas) por más de un mes es de gran ayuda para el cuerpo técnico y jugadores en el afán que lleguen de la mejor manera.

Que tenemos cómo ganar los dos campeonatos es real. Sin embargo, no perdamos de vista que los partidos hay que jugarlos con respeto y seriedad. Aparte de eso, jugadores, fútbol y técnico tenemos. Así que vamos que vamos. A escribir la mejor historia en estas dos páginas en blanco…


Qué noche la de anoche...

Junior acaba de golear al Medellín 4x1, en el partido de ida, de la Final del Fútbol Profesional Colombiano. Marcador que pudo haber sido más abultado sino es por el arquero David González más el balón que estrelló Yonny González en el palo derecho que hubiera podido dejar el marcador 5x1. La danza del triunfo explota en el Metro. Partido redondo. Fútbol y goles, en una noche maravillosa. Borrachera de fútbol que incluyó todo lo que puede pasar en un partido. Primer tiempo poco afortunado del Junior y laborioso del Medellín, segundo tiempo espectacular del Junior y pesadilla para el Medellín, primero tiempo 0x0, segundo tiempo cinco goles, con penales que no se pitaron por parte del árbitro John Hinestroza, tarjetas que no se mostraron, un gol de Díaz y alboroto, otro de Sánchez y abrazos, uno más de Teófilo y gritos al cielo, el último de Piedrahita, delirio y la emoción del Julio Comesaña traducida en ojos inundados por las lágrimas. Lo imposible del primer tiempo se volvió posible en el segundo con la homilía de Julio Comesaña en el camerino en el intermedio del juego.

He venido hablando del desgaste natural de un plantel que terminará el año con 80 partidos. Por tanto, tuve la sensación que Medellín trató de ahogar al Junior, en su propio terreno, ejerciendo la famosa “presión alta” con Cano, Caicedo y Castrillón con respaldo de Angulo y Parra y bloqueo y salida por las bandas de Perlaza y Macías y la generación de fútbol que comenzaba con  Ricaurte. Con esa acción indujeron al equipo rojiblanco a la entrega errada de la pelota y a que la perdieran en su propio terreno manteniéndolo lejos de su arco. El haber jugado “a todo tren” sin haber podido conseguir un gol hizo más daño al Medellín que al Junior y ese derroche de energías lo disminuyó para el segundo cuando el equipo nuestro llegó reforzado mentalmente.

El segundo tiempo del Junior fue un cántico a la esencia del fútbol. Jugó al fútbol bien jugado. Las salidas de los laterales Piedrahita y Fuentes, el 2-1 defensivo de Gómez, Pérez y Narváez en el circuito defensivo, el trabajo para tapar y construir de Sánchez y Cantillo, la creación de Jarlan, Díaz y Teófilo volanteando, generando y rematando a puerta. A Medellín se le perdió el fútbol de tenencia y ataque que había mostrado en el primer tiempo y, entonces, fue presa fácil del Junior.  Vimos un gran partido de dos áreas, luchado, peleado, con buen fútbol y ganas con un arbitraje lleno de problemas.

Este Junior de hoy es un equipo con suma de voluntades, con la mentalidad inquebrantable de querer ganar cosas. Eso se percibe en el ambiente. Creo que el Juniorismo que fue al Metro llegó con la misma sensación mía. Se presentía que se vería un buen partido con muchos goles. A mi amigo Edwin Ortiz, que vino de Estados Unidos, le dije antes del juego: “gózate la goleada de esta noche”. Al compadre Gabriel Rodríguez instalado en la tribuna le escribí “¿y si vemos un partido bacano con goles?, sería del carajo”. Y a John Romero “ojalá sea un partido redondo y con goles. Fútbol y goles”. Es posible que usted en su celular tenga mensajes con sus amigos con esa sensación. Hay cosas que se presienten. Son los momentos mágicos de los que hablo cada cuanto.

El 4x1 es maravilloso. El partido lo guardará el Juniorismo en su corazón. Hoy cada hincha habrá amanecido con la sensación que la octava estrella está cerca. No obstante, los partidos hay que jugarlos. Por lo pronto definiremos la Copa Suramericana en Curitiba. Después, volveremos a pensar en el Medellín. Bacano el fútbol cuando el Junior gana, gusta y golea. Y en el Metro…


Junior, la efectividad no fue al estadio…

Jarlan Barrera apareció en el minuto 90+4 con un remate de un balón cedido por Jefferson Gómez que sacó el arquero Santos con la mano derecha sobre el palo del mismo lado. Hubiera sido su gran y única jugada. Santos se la negó y el juego terminó 1x1 entre Junior y Paranaense. Muchas veces escuché a José Varacka decir que, si no puedes ganar, empata. Pero Junior sí tuvo para ganar solo que faltó la efectividad. Dominó de principio a fin el primer tiempo. Luís Díaz fue la figura, remató tres veces a puerta, se inventó una chilena y volvió ropa de trabajo al lateral derecho Jonathan, pero ese primer tiempo terminó 0x0. Después recibió un gol de Pablo comenzando el segundo tiempo (5 ST) y tuvo reacción inmediata para empatarlo dos minutos después a través de Yonny González. Y, a los 25 minutos, Roni hizo falta penal sobre Gutiérrez y fue la feliz oportunidad para remontar y ganar, pero Rafael Pérez estrelló el cobro contra el larguero, con tanta fuerza, que todavía debe estar trepidando. El palo le negó a él la posibilidad de anotar y al Junior el haber ganado el juego. Pérez había pateado el penal para el 2x0 sobre Defensa y Justicia en el Metro. Y vino pateando porque los que saben y están para eso han fallado en los benditos cobros. Y no es de ahora sino de jornadas anteriores. Recuerdo penales desperdiciados el de Chará ante Flamengo, de Alves ante Palmeiras, de Teófilo ante Alianza Lima, de Luis Carlos Ruiz ante Boca Juniors, de Jarlan Barrera ante Palmeiras y de James Sánchez ante Santa Fe.

La gente se fue con sabor agridulce, pero con la convicción de haber visto al Junior intentarlo, corriendo y metiendo con la cadencia propia de ese fútbol que lo identifica. Por eso la hinchada aplaudió al final del juego. El Junior no ganó por hechos puntuales como los anotados y no por el desarrollo de su fútbol.

Esta vez, el equipo barranquillero tuvo más el balón, abrió su juego por las bandas e hizo el fútbol táctico y el visual bien jugados a pesar que Jarlan Barrera se fue casi inédito del partido cosa que hizo extrañar a Teófilo Gutiérrez.

Junior no jugó mal, ni fue inferior a Paranaense. Remató 11 veces a puerta, 5 al arco, 1 al palo, 4 por fuera y el gol. En la tenencia y administración del balón fue superior a su rival, 56,00 a 44,00%.

El problema que afectó al Junior ante Paranaense fue la efectividad. Correr, meter, pelear todos los balones, montarse en el partido con la tenencia del balón y rematar y rematar a puerta de nada sirve sino se anotan los goles. Luis Díaz remató 4 veces, Rafael Pérez estrelló un lanzamiento penal en el palo. Hasta James Sánchez, Luis Narváez y Víctor Cantillo, remataron a puerta con poca fortuna.

Comesaña ordenó hacer lo que debía hacerse. Dominó el primer tiempo con un 1-4-3-3 de arrancada y luego cambiando a 1-4-2-4 o sí se quiere 1-4-2-1-3 o 1-4-2-3-1. Todo el primer tiempo fue del Junior.

En lo que a mí respecta, estaba convencido que Paranaense tenía planeado otra cosa para el segundo tiempo. Cambiar el cuidado y el juego defensivo por el uso del contra ataque y lo hicieron. Es que le había visto eso ante Bahía y Fluminense. Aguanta en su propio terreno esperando a su rival y después suelta las arremetidas en un contra ataque peligroso. También hicieron algunos cambios que para algunos pueden ser imperceptibles, pero para el desarrollo del juego no. Por ejemplo, jugar con el perfil cambiado con Nikao y Cirino en la segunda parte. Esas arremetidas ofensivas (contra ataque) buscan lo que encontró: hacer un gol y entonces manejar el partido. No lo hizo porque Junior le empató muy rápido.

En estas definiciones de títulos con dos partidos hay que aprovechar todo lo que el rival te dé como posibilidad. Lastimosamente, la efectividad no apareció. Esta noche había que ganar. Se intentó y no se pudo concretar. Ahora, Junior deberá buscar por fuera de casa lo        que debió haber comenzado a conseguir en el Metro.

La tranquilidad es que el Junior tiene la real posibilidad de hacerlo. El que juegue de visitante no quiere decir que ya perdió, no. Esta noche no tuvo efectividad, no anotó más de un gol después de 11 aproximaciones al arco además de desperdiciar un penal.

Se pudo ganar, pero sólo se empató. No quiere decir que ya se perdió el próximo partido. Allá será diferente. Paranaense va a dar espacios pues tiene la necesidad de atacar para ganar. Y esos espacios son música para el oído del Junior. Sólo que hay que mejorar la efectividad. Que sea coherente con su volumen de ataque. O mejor explicado: hay que golpear al rival. Como lo ha golpeado durante toda la temporada…

PD: Yony González salió del juego por que se acalambró. A todos nos extrañó el cambio por Luís Carlos Ruiz. Por eso intuimos que algo había pasado. Y Ruiz entró, a pesar de su falta de ritmo por su lesión, porque en el banco, no había otro jugador que trabajara como punta en el esquema. Recordemos que Teófilo no estaba por suspensión. Esa fue la razón del cambio que llamó la atención…


Junioristas, hagamos un trato

Hagamos un trato. Si usted va a apoyar al Junior esta noche en el Metro vaya con su camiseta rojiblanca. Si tiene un gorro y una bandera (sin asta) llévelos. Procure, desde la tribuna donde se encuentre, apoyar al equipo. Lo puede hacer con gritos o con aplausos o en silencio o con oraciones. Hágalo sin perder la razón de estar en el estadio que no es otro que el apoyo del minuto uno al noventa y tanto al equipo barranquillero. Si el partido va bien, siga apoyando. Si no va tan bien, no moleste con gritos contrarios ni con ofensas a Comesaña, al banco o al jugador que pudiera cometer un error o botar un gol. Continúe con el apoyo. Si el árbitro está pitando bien, tranquilo. Si se equivocó proteste con silbidos sin tirar nada al campo.

Procure llegar temprano. Mire lo que está permitido ingresar al estadio y lo que no. No se ponga remolón y permita que la Policía Nacional lo pueda catear y hacer su trabajo. Recuerde que habrá hinchada visitante del Paranaense. El partido se va a ganar en el terreno de juego. No en la tribuna a pesar del apoyo.

Si va a comprar boletería a última hora, hágalo en los expendios oficiales, en las Olímpica escogidas o en Tu Boleta. No permita que lo enreden con boletas falsificadas que lo llevarán a la cárcel y no al partido.

La mejor alineación del Junior disponible es la que va a poner Comesaña. Es una cita con la historia. Luego el técnico no se va a querer equivocar.

Si va a tomar frías, hágalo con medida. No sea que se quede dormido en la tribuna y no pueda ver el triunfo del Junior. Cuando Junior haga el primer gol apoye para que se consiga el segundo y el tercero.

Junior y Paranaense van a jugar en el terreno de juego y la hinchada en la tribuna. Así que cada quien con lo que le corresponde.

Si Junior gana, festeje. Vaya un rato a los estaderos o directamente a casa pues mañana es jueves y hay que trabajar. Si no puede ganar, a casa también. Es apenas el partido de ida. El trabajo hay que cuidarlo.

Y vamos todos con la fe del carbonero. Junior tiene todo preparado. Reaparecerá Viera, por Teófilo estará Yonny González y Gutiérrez reemplazará a Fuentes. Usted, que forma parte de la gran hinchada Juniorista, es irremplazable. Luego entienda que el Junior lo necesita positivo para que sea el jugador No. 12. Para que sume y no reste. Y para que grite los goles y se emborrache de fútbol. A lo bien, con sentimiento y alma rojiblancos…


Junior, la historia secreta del cambio de fechas

Después del rechazo del Medellín de no permitir cambio en las fechas, de la Final de la 2ª Liga Águila del año, el Junior de Barranquilla se jugó un albur. Es que si el equipo rojiblanco gana la Copa Suramericana abre dos posibilidades a clubes colombianos de asistir a copas internacionales. A Libertadores iría Once Caldas y a Suramericana Bucaramanga. Con este planteamiento el Junior convirtió algo de interés particular en interés general. El planteamiento y la petición de Antonio Char, al comienzo de la asamblea extraordinaria en DIMAYOR, tomó por sorpresa al Medellín representado por su dueño Raúl Giraldo y no por su presidente Michael Gil Gómez. La discusión no fue ni calma, ni corta. Duró un poco más de tres horas y hubo posiciones encontradas muy duras pues aprovechando el momento hubo “cobros” de un grupo a otro.

Hablo de grupos porque hubo dos bandos que se dieron de lo lindo sin que Jorge Enrique Vélez, presidente de la entidad, pudiera capear el temporal. Tan no pudo que hubo que llevar el tema del cambio de fechas a una votación que él hubiera podido evitar tomando la decisión antes de la misma pero no lo hizo. Después del conteo de los votos y el resultado 28-8 a favor fue tomado por algunos como el resultado de un plebiscito en contra de Vélez. Se mostró muy pusilánime y muy a favor de los ocho que perdieron, me dijo un asistente. Lo mejor hubiera sido que él se hubiera adelantado a tomar la decisión antes de la votación, pero no lo hizo y ahora quedó debilitado, remató.

Otra votación ganada por Fuad Char que, si bien no estuvo en la asamblea, tuvo línea directa con ella y no sólo hablo de su hijo Antonio.

Otro de los asistentes me señaló que la DIMAYOR está siendo manejada por los equipos de Cali y Antioquia a excepción de Rionegro que se siente “abierto del parche”. Esa aseveración coincide con los votantes pues, en contra de la propuesta del Junior, votaron América y Cali, Envigado, Leones, Nacional y el auto voto del Medellín, Millonarios y Chicó.

Los 28 equipos que votaron favorablemente a la petición del Junior fueron Tolima, Caldas, Equidad, Bucaramanga, Rionegro, Santa Fe, Patriotas, Alianza, Huila, Pasto, Jaguares, Cúcuta, Cortuluá, Llaneros, Real Cartagena, Unión Magdalena, Quindío, Pereira, Valledupar, Fortaleza, Tigres, Universitario, Bogotá, Atlético, Orsomarso, Real Santander y, por supuesto, Barranquilla y Junior.

Fuad Char, me aseguraron, estaba dispuesto a no presentar al Junior en la final de la liga si no conseguía el cambio de fecha en busca de igualdad. Claro está que,  el cambio de fecha no asegura ganar el título. Los partidos hay que jugarlos y, sobre todo, con dos equipos parejos como Junior y Medellín.

Hubo, también, un grupo de 14 equipos que firmaron una petición para que Vélez renunciara. Al final no la presentaron “por decencia” (así me confesaron) y para no crear otro cisma como el que se tuvo recientemente. Esto reafirma que los dueños de los equipos volvieron a dividirse o nunca se han reconciliado.

Se aprobó el Canal Premium con 35 votos a favor y 1 en contra (el del Cúcuta Deportivo). Fuad Char llevó una propuesta para el mismo canal de la empresa uruguaya Gol TV, pero ésta no fue considerada. Como sí fue considerada la venta al mercado internacional de las imágenes del fútbol profesional a un consorcio norteamericano en negocio que consiguió Tulio Gómez, propietario del América. El mismo es por 50 millones de dólares como prima a la firma del contrato. Ya firmaron a Brasil y harán lo propio con Argentina y otros países en Europa y Asia. En adelante será un negocio a riesgo compartido (joint venture) de 50% para los gringos y 50% para DIMAYOR de los cuales le tocará 10% al Canal Win Sports por derechos de producción.

En medio de este debate siempre dije que las posiciones de Junior y Medellín eran válidas. Del Junior a pedir aplazamiento. Del Medellín a rechazarlo. Como también era válido que el Junior pudiera buscar otra opción en los dueños de los equipos y en quienes ven la posibilidad de agregar dos equipos más a las copas de CONMEBOL. Y no fue nada sospechoso ni subrepticio. Sucedió en una asamblea donde estaban los dueños de los 36 equipos.

Ahora, para los que rechazan el acto soberano de la asamblea de la DIMAYOR sólo una pregunta: ¿y si hubiera sido a la inversa? Que Medellín hubiera pedido el aplazamiento por las mismas razones del Junior. ¿Qué hubieran conceptuado? Es la famosa terapia del espejo. De aquí para allá y de allá para acá. Les aseguro que sería totalmente contraria. Y si, además, hubieran propuesto aplazamiento en la asamblea y se las hubieran aprobado, estuvieran muertos de la risa.

Como decía la Niña Silvia, mi abuela materna. Es la ley del embudo: lo ancho pa´ellos y lo angosto pa’ uno…


¡Junior, fútbol, corazón y huevos!

Estoy escuchando el trabajo de John Romero en zona mixta en Emisora Atlántico. Los jugadores del Junior hablan de testosterona, huevo, garra, ganas, corazón. Dicen que el equipo “no sufrió nunca” en los dos partidos ante los capitalinos. El equipo barranquillero acaba de eliminar a Santa Fe y es finalista de la Copa Suramericana junto a Paranaense de Curitiba. Ahora escucho a Julio Comesaña hablar del partido. Que se habían preparado para combatir contra un rival que iba a hacer eso y darle respuesta a ese “combate”. Dice que el equipo compitió, que tuvo carácter, que hasta con 10 o 9 hombres, y haciendo una doble línea de 4, no renunció a contra atacar. Parece un contra sentido que el país futbolero siempre coincidió en que este Junior es el equipo que mejor juega al fútbol y lo veamos ahora “combatiendo” con el resto de su fondo físico poniendo corazón y huevos ante un Santa Fe que no jugó, sino que cortó y cortó el desarrollo de su fútbol. No más de uno o dos pases y la falta, y el agarrón, y el empujón. Y ante un árbitro “brasilero” llamado Patricio Loustau (o argentino jugando para Paranaense). No voy a pelear si fueron o no fueron bien expulsados Teófilo y Fuentes (para mí se excedió) o si el “garoto” Loustau exageró en el manejo disciplinario. Ese terrible arbitraje sí que lo sufrimos todos. Es que intentó en cada acción desmejorar al Junior. Lo que no calculó fue la respuesta de ganas y corazón. De huevo y testosterona.

En esta semana tuve posición diferente con periodistas jóvenes como Rafita Castillo y Campo Elías Terán por el tema del desgaste del Junior. Escribí sobre eso con conocimiento de causa porque me pareció “al ojo” la evidente disminución física del equipo y luego consulté a quién sabe, sin dudas, sobre ese tema en el club. Anoche, en situación anormal de quedar con 9 hombres, la adrenalina sustituyó al físico que escaseaba. Pero fue   una situación anormal. Como anormal y extraño fue el arbitraje.

También he escrito aquí sobre la solidaridad y la persistencia del equipo cuando clasificó a siguiente ronda eliminando a Equidad. Es que este Junior, además de jugar bien al fútbol, ha puesto lo que se debe poner para ir un poco más allá de jugar “bien al fútbol”. En ese menú incluya usted todo lo anotado y algo definitivo: un camerino unido y solidario.

Es la primera vez “en la historia nuestra caballero” que un equipo y un técnico clasifican a la final de liga y a una final continental y jugando al fútbol que le gusta al país entero. Comesaña lo ha logrado con buen manejo de la alineación titular, de la alineación alterna y hasta de la alineación alterna con juveniles incluidos. En Junior ha habido ausencias, pero esas ausencias han sido reemplazadas con éxito por quienes esperan “su turno al bate.”

La asistencia (31.699) y el apoyo de la hinchada (¡por fin!) contrastó con el pésimo, enredado, y brasilero arbitraje de Loustau, con sus cuatro tarjetas rojas y sus 9 tarjetas amarillas, con sus decisiones equivocadas y con su evidente intención de compensar después.

Y contrastó también con la intención de Santa Fe de no dejar jugar al Junior así ellos tampoco lo hicieran. Lo anotado: cortar, empujar, agarrar, “faulear”, detener. Junior le ganó los dos partidos 2x0 y 1x0 y de verdad que nunca sufrió los juegos. Ni siquiera cuando tuvo que recostarse en su propio terreno con el 1-4-4 (sin renunciar a contra atacar) cuando ya estaba con 9 hombres gracias al “brasilero” Loustau.

Ahora viene lo que viene. Que no vamos a matar al tigre y tenerle miedo al cuero. Que no existan ni el cansancio, ni los golpes, ni las lesiones. Que sí exista la persistencia y la solidaridad. Que habrá que pasar encima de todo. Hasta de los malos y cargados arbitrales como el de Loustau anoche en el Metro. Quien lo ve con su carita de yo no fui…


Junior, entre lo mental y lo físico

Ya tenemos a los finalistas de la 2ª Liga Águila del año. Mi pronóstico era Junior vs. Tolima. La finalísima será Junior vs. Medellín. En semifinal, Junior dejó por fuera a Rionegro el equipo chico que se coló entre los tres grandes. Medellín eliminó al Tolima, el mejor equipo del torneo. Qué si es justo o no, ya no vale la pena discutirlo. Así como los partidos se terminan cuando se terminan, los campeonatos también. Qué si es penoso por los técnicos Jorge Luis Bernal y Alberto Gamero, tampoco es relevante ya. Junior tuvo la oportunidad en casa de vencer a Rionegro y comenzar la final como visitante y terminarla en casa. Ese 1x1 determinó jugar lejos de casa el último partido. Ese tema en este momento también es irrelevante porque ahora, Junior está pensando en el partido de vuelta de la semifinal de Copa Suramericana.

A mí no me preocupa el desarrollo del futbol del Junior. Ha sido el equipo que mejor ha jugado de todos. Me preocupa sí la parte física. Es que me quedó esa imagen después del 3x2 con Rionegro como visitante y el 1x1 como local. Junior jugó 7 partidos en octubre y 8 en noviembre. A eso hay que sumarle los viajes, las esperas en los aeropuertos, los juegos en la altura de las ciudades de sus rivales y sus lesionados.

Creo que la gasolina física escasea. Y no es ningún misterio. El desgaste físico existe. Y el mental también. Sobre todo, cuando juegas dos torneos al mismo tiempo. Es que el chip de Liga no se parece al chip de Copa y viceversa. Junior está extenuado tanto física como mentalmente. Y no es culpa de nadie. Es un tema que tiene que ver sólo con la seguidilla de partidos.

Comesaña y su cuerpo técnico han movido su plantilla. Lo han hecho. Con los veteranos, con los jóvenes y hasta con los juveniles. Para recuperar, preservar y evitar que el equipo se reviente. Sin embargo, hay jugadores que, individualmente, se han disminuido físicamente. Y, si se quiere, mentalmente. Cuando la mente manda al estado físico órdenes que no llegan a destino es que la gasolina muscular escasea. Y cuando el músculo intenta y no hay respuesta de una reacción rápida, la gasolina mental también es escasa.

No me preocupa la gestión futbolística del Junior. Me preocupa el fondo físico que le queda. Que no manejó el primer juego del 3x2 es cierto. Pero es cierto en la medida en que miremos el fondo físico y mental. Igual en el juego de ayer domingo. Se sabía que si ganaba cerraba en casa, pero no le alcanzó el fondo físico del que hablo. Es sólo una percepción de quien esto escribe. Aunque, anoche me escribí durante el juego con gente del fútbol y también lo sienten así.

Además, Junior jugó tres partidos consecutivos en la altura de Bogotá (Equidad y Santa Fe) y en la de Rionegro (Águilas). Se ha descubierto que llegar el mismo día a las ciudades de altura hace bien, pero bajar y jugar tres días después en la humedad nuestra es “un morral bien pesado”. De verdad que se ha notado.

Pero bueno, aquí estamos en la final que tanto buscamos. Y de cara a la otra el próximo jueves ante Santa Fe en casa. Ayer fueron 18.965 aficionados. Ojalá podamos doblar esa cifra consiguiendo la otra final. Sería del carajo.

Ah y el árbitro Carlos Mario Herrera del Meta. Anuló una jugada de gol legítima a Teófilo, no pitó el penal por la falta sobre Ditta, que hasta lesionado salió, y permitió la botinera sobre Jarlan. A veces uno no quiere hablar de los árbitros, pero hay unos que… ¡Bendito Dios!


Junior, mucho va de un 3-0 a un 3-2

Anoche, ante Rionegro, lo de “seguro mató a confianza” se le olvidó al Junior. De ganar cómodamente 3x0 (goles de Luís Díaz (2) y Jarlan Barrera) a terminar 3x2 es injustificable en un equipo que está peleando y es favorito para ganar el torneo. Los partidos hay que jugarlos serios. No se “puede dejar con vida” a un equipo moribundo. Quiere decir que el partido es partido hasta cuando el árbitro pita la finalización. O, más claro. El partido se termina cuando se termina. Rionegro hizo dos goles a los 39 (Carlos Ramírez de cabeza) y 43 (Osorio Botello de tiro penal) del segundo tiempo y la amplia ventaja se vio reducida a solo un gol. Mucho va del 3x0 e instalado en la final al 3x2 y tener que seguir peleando la posibilidad. La serie quedó abierta después que estuvo definida hasta el minuto 39 del segundo tiempo.

Ese cambio, cambia todo. De poder utilizar una alineación alterna en el juego de regreso a tener que volver a utilizar la alineación base que jugó esta noche. Y eso no es cualquier cosa. De poder descansar a los titulares a la necesidad de seguir utilizándolos.

Junior ganó, goleó y gustó hasta faltando seis minutos de juego. Pero lo que hizo con sus goles los borró con sus propios errores. El 3x1 producto del ineficiente juego aéreo en la que Ramírez cabeceó en medio de un corralito de 7 jugadores rojiblancos. El 3x2 por una falta innecesaria de Luís Narváez sobre Osorio Botello que se convirtió en penal y en gol.

Que Julio Comesaña hizo cambios. ¿Y qué tiene de raro? Esas modificaciones, con marcador amplio de 3x0 son normales. Que por qué no cerró el juego. Es que, ante la posibilidad de hacer un gol más sacó a James Sánchez por Daniel Moreno. Este cambio pudiera ser el polémico si pensamos que debió entrar Leonardo Pico y no Moreno. Es que no vas a ganar con el próximo gol que hagas, pero si te complicarías con los que te hagan. Como finalmente se dio. Yonny González por Teófilo es casi cantado y no es la primera vez que ocurre. Como la de Sebastián Hernández por Jarlan Barrera (con problema muscular) igual que el anterior. Cuando Comesaña hizo el primer cambio faltaban 20 minutos para terminar el partido y continuó 3x0 hasta el minuto 39 cuando dos errores de marca terminaron con la amplia ventaja.

Era más que obvio que el resultado definiría qué hacer en los dos próximos partidos que se vienen. El domingo de vuelta vs. Rionegro en Liga y el jueves vs. Santa Fe en Suramericana. Ahora no hay opciones. Hay que jugar con la alineación regular para acceder a las dos finales. Todo por dilapidar un 3x0 contundente y volver angustioso un partido en el que el Junior siempre estuvo montado…


Al Junior, la solidaridad lo clasificó

Junior clasificó a semifinales a los 47:18 minutos del segundo tiempo cuando Willer Ditta sacó un balón con su pie derecho, casi en la línea de meta, pateado con la izquierda por Mariano Vásquez de Equidad, desde la cabeza del área, después de una salida de Sebastián Viera a “puñetear” un centro aéreo de Néider Barona y el balón quedó suelto. Ditta despejó con la derecha y el balón cayó en Luis Cabezas. Viera se levantó raudo y, cuando volvía al arco, pudo capturar en el piso el remate de derecha de Cabezas. Bendito Dios. La felicitación con choque de pecho entre Ditta y Gabriel Fuentes, que estaba a su izquierda, encarnó la síntesis de lo que fue el Junior en la noche fría de Techo en Bogotá: un equipo solidario.

Cuando los partidos se van yendo por otro lado, como el de anoche, porque lo planificado se enreda, por las ganas y el juego decidido del contrario, entonces no queda otra cosa que el juego físico, duro, peleado, y ríspido. Y, en esa clase de partidos, la solidaridad es vital, necesaria, y definitiva. Es que no pueden pelear uno y otros no. Es todos o ninguno. Todo o nada. Es posible, sin embargo, que Jarlan haya sido el menos combativo. Hubo un jugador que mostró lo que habíamos pedido en el primer juego. Víctor Cantillo y los remates de media distancia. Logré contarle cuatro o cinco. Hay que seguir perseverando.

En el primer partido en Barranquilla (1x0 a favor del Junior) destaqué la perseverancia. El insistir, el buscar, el no bajar los brazos, hasta la aparición del gol de cabeza de Díaz. En este segundo partido (empate 0x0) fue más que evidente el factor solidaridad.

La alineación enviada por Comesaña a la cancha era equilibrada como se volvió costumbre. Hablo del 1-4-3-3. Viera; Piedrahita, Ditta, Pérez y Fuentes; Sánchez, Narváez y Cantillo; Jarlan, Téofilo y Díaz. A ratos 1-4-4-2 con Díaz bajando a armar el 4-4 en defensa por izquierda y hasta el 4-5 cuando Jarlan cuando hizo lo mismo por derecha. Cuando Equidad intentó con más ganas que orden, el Junior se volvió 1-10. Y no hablo de defenderse a ultranza porque Junior jamás renunció, ni renuncia nunca, a atacar. Hablo de un arquero y la laboriosidad y solidaridad de los 10 restantes. Un equipo insolidario hubiera salido perdedor anoche de Techo. Solidarios y metidos en el juego resultaron también los que entraron a solucionar o a reforzar cosas y situaciones como Moreno (x Jarlan), Pico (x James) y Yony (x Teófilo).

Hay estadísticas que sirven para explicar cómo el Junior se hizo fuerte en la unión de sus once hombres. Las 42 recuperaciones y las 13 faltas, algunas “técnicas”, con solo 2 tarjetas amarillas (Piedrahita y Pérez) lo que indica que Junior no entró en desorden, ni en “botinera” inútil, ni en pánico nunca. Trabajo físico, solidario, pero leal. Tal vez, cuando los minutos se acababan, hubo intercambio de botín y empujones, pero, en esencia, Junior no cambió la ventaja que tenía, desde el primer juego, por pasar la raya de lo permitido en el juego fuerte. En esta parte final del partido, cuando los nervios y el acelere aparecieron en la Equidad de Luís Fernando Suárez, Teófilo fue importante en el manejo del juego.

Habíamos avizorado que Junior jugaría la semifinal con el Caldas de Manizales. No fue así. Rionegro lo eliminó en dos partidos bien montados y jugados. Frente a ese equipo, Junior jugará el jueves en Rionegro y después el domingo en Barranquilla. Huele a final, pero los partidos hay que jugarlos…


Junior, el triunfo de la persistencia

Casi que no. Junior (DT Comesaña) bregó 94 minutos ante un laborioso y disciplinado Equidad (DT Suárez) para poder vencerlo 1x0. Y es la gran conclusión del partido de ida de cuartos de final de la Liga Águila. La persistencia, el derroche físico, la tenencia del balón que le entregó a posta el equipo bogotano no se perdió. El 1x0, si se quiere, fue poco para lo mucho que puso el Junior durante el juego. Fue duro el trámite. Es que Equidad llevó al Junior a desordenarse como pocas veces. Hizo, además, que, con la tenencia del balón cedido por el rival, el Junior se desgastara en lo físico más de lo que regularmente hace. En estos “partidos de 180 minutos” esas cosas se piensan antes, durante y después del juego. Con seguridad Suárez presupuestó lo del “segundo tiempo” en Bogotá y el manejo de la altura que debe hacer el equipo barranquillero. Es más, hizo referencia a eso en la rueda de prensa.

Junior fue laborioso de principio a fin aunque desordenado y ansioso muchas veces. Le fue buscando la vuelta al resultado a pesar de los 8 remates al arco desviados de un total de 13. Por eso digo que lo más destacado fue la victoria basada en la persistencia. Que se desordenó y se llenó de ansiedad, por trámites mismos del juego y por el planteamiento disciplinado de Suárez, es cierto. Pero no es menos cierto que, a pesar de “jugarse” en la búsqueda del arco de Novoa, Junior anuló los contra ataques que tenía Equidad en el orden del día. El equipo bogotano tuvo sólo dos remates a la puerta de Viera. Un al arco y otro por fuera.

Quiere decir que el derroche físico y las ganas de buscar el arco contrario por las bandas, o por el centro, o con el juego aéreo, finalmente dio frutos así el marcador terminara apretado 1x0. Ganar no es lo mismo que empatar o perder y conservar el arco en cero es más que cualquier gol que se pueda recibir.

No obstante, hubo esos momentos de desorden y atropellamiento mostrando hasta ocho jugadores del Junior en las 18 yardas de Equidad teniendo sólo a Rafael Pérez en la bomba central para aguantar los contra ataques.

A pesar de la insistencia ofensiva del Junior, hubo jugadores que no terminaron de aparecer y que son definitivos en la concreción de los ataques al arco rival. Hablo de Téofilo y de Jarlan. No pesaron ni concretaron. Barrera terminó saliendo del juego.

La falta de un buen rematador de media distancia en Junior hace que el equipo “sufra” algunos partidos. Como el de anoche, por ejemplo. Es que, si para poder anotar un gol tienes que arrimarte demasiado al arco, pisar necesariamente el área chica, y rematar a quema ropa sobre el arquero, la posesión, el número de pases, los trayectos recorridos, los regates y los duelos individuales se incrementan. Hay mayor desgaste, tanto físico como mental.

Que “la serie está abierta” es evidente. No obstante, cuando salgan los equipos al terreno de juego en Techo, el domingo por la noche, el clasificado será el Junior y el que tendrá que hacer un mayor gasto será Equidad. Entonces veremos otras propuestas tácticas…


Unión Magdalena, un torbellino de 13 años...

Tengo sentimientos encontrados. Estoy viendo la fiesta del Unión Magdalena y el Cúcuta Deportivo que acaban de ascender a primera después de estar en la segunda división. Unión ha terminado un calvario de 13 años y el llanto de la emoción por el logro futbolístico es incrementado por la ausencia de aquellos que lo vieron descender y también lloraron sin que tuvieran la oportunidad de volverlo a ver ascendido. Me hubiera gustado ver a Mabel bailar en la tribuna al son de la tambora, pero ya no está. Su cuerpo reposa a miles de kilómetros de ahí. O a la vieja Sara arrodillarse y darle gracias a Dios como cada vez que el Unión ganaba. Pero la vieja Sara se nos perdió en los vericuetos de su propia memoria. Me hubiera gustado volver a transmitir un clásico Junior-Unión con mi compadre Edgar Perea. Esos sí que eran verdaderos clásicos. No solamente por el partido en sí sino por el viaje con parada en Ciénaga, ida y vuelta, donde Monguito para tomar los batidos de pura fruta con galletas de contrabando. Pero mi compadre se nos adelantó. O con Fabio Poveda y los almuerzos y cenas y todas las delicias que salían de las manos de Salvadora, una señora maravillosa que conoció a Fabio desde que vio la primera luz de vida en Sevilla, zona bananera. Pero Fabio se fue mucho antes como para no vivir semejante pena. O ver llegar, desde El Banco, al médico Oswaldo Torres con toda su gallada de amigos perniciosos. O bajarme en la casa de mi hermano Álvaro Beltrán, que sigue siendo mi casa, con su familia que es mi familia, e instalarnos desde el viernes a hacer lo que siempre hicimos: parrandear. Y terminar la larga jornada de amistad inquebrantable en el Estadio Eduardo Santos viendo Junior-Unión. Pero Álvaro tampoco está. Sus cenizas, llevadas por mí y nuestras familias, viven en el amplio mar frente a las playas donde tantas veces vimos el amanecer. O bajarnos en El Rodadero en el apartamento de nuestro inolvidable amigo Alirio Suárez e ir a cenar al restaurante de Reinaldo Da Silva (futbolista brasilero atrapado por nuestro mar desde hace 50 años) y comer el único y verdadero churrasco que se comía en Colombia y sentarnos con él y con Lucho el de los tintos en la playa a tomar cervezas y a hablar de la vida. Pero a Reinaldo se lo llevaron los hijos para Bucaramanga donde vive su familia. Manolo Candanoza (el que gana es el que goza) ya no narra y lucha contra una enfermedad. El verbo de Joaquín Sierra Silva pasó a la eternidad. Ya no están. Tampoco está el Eduardo Santos. La cuna de esos maravillosos partidos. Y tampoco los vendedores de comida en ollas que contenían todas las delicias de este mundo. Hoy, mientras Santa Marta baila la danza del triunfo, el Eduardo duerme el sueño de los recuerdos.

Miren que no sólo extrañamos el fútbol. Que no sólo fueron 13 años de ausencia futbolística la del Unión y de su peregrinaje cual judío errante por varias ciudades y estadios. Que son 13 años en que la vida, vestida de torbellino, se llevó a personas y a cosas entrañables.

De verdad, por sólo un instante desearía estar en el Eduardo Santos, viendo Junior-Unión, al son de la tambora, riendo por las mamaderas de gallo de la gente incluyendo al Padre Linero con su barba de miércoles de ceniza, con la sirena estridente de Gilberto Mejía cienaguero culo zungo, tomando una Águila bien fría, escuchando a Perea narrar, a Fabio comentar, a Evaristo comercializar, sintiendo la brisa y dándole gracias a la vida de frente a esa Sierra Nevada que guarda tantos secretos. Y viendo a Álvaro payasear con la corbata de marimonda que se ponía por encima de la camiseta del Junior para sacarle la piedra a los samarios.

Dios, si pudiéramos pedirle al tiempo que vuelva…


Junior, que no es acomodo, que es fútbol

Nadie le puede negar a nadie que avizore su futuro y se “acomode”. Lo digo porque cada vez, por estas épocas, se habla de la posibilidad que un equipo pierda su último juego para evitar un rival o que un equipo que pelea entrar a la postemporada ofrezca incentivos a otros eliminados que pudieran ayudarlo a clasificar. Antes se hablaba del hombre del maletín y de la mujer de la cartera, pero eran otros tiempos y otras formas pues se decía que daban incentivos para perder. Lo traigo a colación por las llamadas que he recibido sobre “ah vaina, Julio se acomodó” refiriéndose a Comesaña y al Junior.

Es posible y válido lo del acomodo en todos los certámenes del mundo, en todos los deportes. Lo que no logro entender es cómo un técnico podría pararse en el medio del camerino y decir a sus dirigidos “hoy vamos a perder”. De pronto, diría yo, lo más que podría hacer es hablarle de las posibilidades futuras y dejar esa idea en el ambiente. Pero, decirle a un grupo de frente, antes de un juego, “hoy vamos a perder” no cabe en absoluto.

No sé si seré muy desprevenido o muy candoroso, pero no creo posible que un técnico de cualquier deporte le insinúe o le diga directamente a sus dirigidos “hoy vamos a perder”. Es que no se trata de un partido, ni de una clasificación, se trata de su carrera, de su credibilidad, de su prestigio.

Que Comesaña puso a su segundo equipo para descansar a su primera alineación, que jugará ante Santa Fe en Copa Suramericana, eso lo sabíamos. Es más, nada de raro tiene pues esa segunda alineación sumó muchos puntos. La presencia de los jugadores jóvenes era inevitable por cuanto estamos a las puertas de jugar una final continental. Sin embargo, no olvidemos que jóvenes sí son, pero con muchas horas de vuelo en Primera A y B.            

Creo que hubo juego limpio en esta última fecha. Leones eliminó a Nacional, Rionegro se aferró al octavo lugar ganado a un hueso duro como Bucaramanga, Santa Fe ayudó a eliminar a Nacional y a Cali venciendo por amplio margen a Millonarios. Junior ganaba cómodamente el juego y, después de las sustituciones, perdió el control del partido.  

Ahora se vienen los topes. Santa Fe se ganó la rifa del tigre pues le tocó el Deportes Tolima a quien todos huían. A Caldas le tocó Rionegro, el 8º clasificado y es favorito. Medellín y Bucaramanga jugarán una serie bastante dura y pareja. Junior y Equidad harán una llave equilibrada pues son equipos bien trabajados y tácticamente muy definidos, aunque es apenas lógico pensar que la nómina del Junior (nombre x nombre) es más que la de Equidad, pero, no olvidemos que el equipo de Suárez fue uno de los tres grandes equipos del torneo junto a Tolima y Once Caldas.       

Estamos a menos de un mes de la final de la Liga Águila y de la Copa Suramericana. Gracias al Dios del fútbol, Junior está con reales posibilidades en ambos torneos. No me diga que no va a ir al estadio. No se vale…


Junior, qué noche la de anoche

Estoy entrando a mi casa en Barranquilla a la media noche. He vivido una odisea para llegar y para ver el partido Junior 2 x Santa Fe 0. Para llegar por la angustia que me dejara el vuelo en medio de los “trancones” en Bogotá producto de las marchas y las protestas por temas con el nuevo gobierno y para ver el partido porque tuvimos que hacerlo a través del celular. El primer tiempo lo vi en medio de los carros pitando para evitar chocarse y para avanzar. El segundo tiempo en el avión por la costumbre que tiene Avianca de llamar abordo y dejarte esperando en la manga de acceso y después otra espera (estaba vez fue cerca de una hora) ya dentro del avión y con puerta cerrada.

La experiencia del avión me dio la oportunidad de vivir ese cuento sabroso del Juniorismo. En la entrada del avión todos arrimados preguntando el marcador y los goleadores. Dentro, apeñuscados viendo la pequeña pantalla del celular. La repetición de los goles, la entrada violenta de Javier López sobre Jarlan Barrera y la protesta contra el árbitro después de los seis minutos de adición sin que el partido terminara.

Ahora, cuando veo el video de la rueda de prensa del DT Julio Comesaña y de Víctor Cantillo coincido con el pensamiento de quienes preguntan y de quienes responden. Junior se jaló un tremendo partido. De esos que uno se atrevería a calificar como perfecto entendiendo que esa perfección no es otra cosa que la planificación, el montaje y la realización de un juego para amarrar al contrario, para disminuirlo en sus fortalezas y para ganarle. Eso pasó. Fue un repaso del Junior con tan solo un momento importante de Santa Fe en la segunda parte cuando pudo, por fin, meter sus eficientes pelotazos frontales que fueron solucionados por Sebastián Viera, Luis Narváez, Jefferson Gómez y Rafael Pérez.

Justamente, antes del partido, notamos las ausencias de hombres importantes como Leonardo Pico y Willer Ditta. Fue una apuesta de Comesaña para controlar el juego aéreo y en eso acertó como en casi todos sus propósitos.

Es que esta vez la táctica (método o plan a desarrollar) coincidió sin equivocaciones con la estrategia (el movimiento concatenado para desarrollar la táctica). Si se quiere más elemental “la estrategia es la táctica en movimiento”. O mucho más elemental aún “Comesaña se rebuscó ese triunfo”.

La maravillosa noche de anoche ha terminado con un gran triunfo del Junior, en esta Copa Suramericana que nos coquetea, que se montó en el juego desde el comienzo con algo que nos dejó como enseñanza el pasado mundial de Rusia: jugar al fútbol. Los técnicos tienen que volver a montar sus equipos para jugar al fútbol. Es que el fútbol es un juego que los técnicos olvidaron jugar. El fútbol se había vuelto importante en la medida en que se “jugaba para no perder” en lugar de “jugar al fútbol para ganar”. El Junior de Comesaña hoy, juega al fútbol para ganar y el mejor ejemplo lo vimos anoche en El Campín.

Ha terminado la jornada también con la confirmación de lo que hemos venido planteando. El técnico idea y desarrolla. Los jugadores juegan. El técnico no juega, no dribla, no recupera el balón, ni construye el juego, ni mete el centro, ni va a cabecear el balón para meter un gol. El terreno de juego es todo de los jugadores. Son ellos “los que ponen la música” como dijo Comesaña en la rueda de prensa. Es la esencia del fútbol. El profe escribe la partitura, los jugadores la interpretan. Como las orquestas.

Anoche vimos de todo. Un Junior montado en el juego, desconectando a Santa Fe, amarrándolo en su intención permanente del pelotazo frontal, recuperando rápido el balón y atacándolo con velocidad y eficiencia.

Vimos a Comesaña planteando 1-4-3-3 (Viera, Piedrahita, Gómez, Pérez y Fuentes; Sánchez, Narváez y Cantillo, Jarlan, Teófilo y Díaz) que se convertía, por la dinámica del juego, en 1-4-1-4-1 o 1-4-5-1 e incluso con dos puntas alternadas como Teófilo y Jarlan.

Vimos a Teófilo y a Jarlan derrochando fútbol, vimos dos golazos maravillosos de Teófilo y de Piedrahita, vimos al VAR acertando en decisiones como certificar el primer gol y decretar la expulsión del bárbaro Javier López por el planchazo infame sobre Barrera.

El cuento del fútbol es de los jugadores. Son ellos los que, con base a la idea del técnico, ganan partidos y títulos. Si ellos quieren, pueden. Como anoche.

Y lo esencial: jugar al fútbol. Desarrollar la parte lúdica del juego. Jugarlo bien para entretener y para lograr. O sea, para ganar. Es que no hay otra manera de conseguir estrellas…


Este Junior de hoy

Ahí va el Junior de Barranquilla. El tiempo hoy pasa tan rápido que casi que no podemos detenernos a hacer un pare, observar, analizar e intentar cosas nuevas para remediar los errores y los fracasos. En tiempo récord pasamos de un triunfo, a un fracaso, a otro triunfo, a otro fracaso. Le acaba de pasar a Miguel Ángel Russo en   Millonarios. El Junior de Comesaña pasó de una triple eliminación en el 2017 a una eliminación en Copa Águila en este 2018 y a seguir en carrera en Liga y en Copa Suramericana. La hinchada, golpeada por sucesivas eliminaciones en casa, dejó de creer y dejó de asistir al estadio. La protesta se completó con la venta de sólo 1.500 abonos. Casi que, con estadio vacío, Junior siguió en la brega con más victorias que derrotas, con solidez en casa y con aceptable labor visitante. Hoy, cuando los vientos de la protesta de la inasistencia al Metro se sienten aún, el Junior está en camino de pelear la Liga y de ir, por primera vez en su historia, a la final de un torneo continental.

Junior acaba de lograr una doble clasificación en Liga y Copa gracias a como el DT Comesaña ha movido su plantilla. En Liga clasificó a los playoffs con el equipo de los “jóvenes” (Murillo, Gómez, Gutiérrez, Jarlan y González) con veteranos de mucha experiencia. En Copa Suramericana avanzó, con los tropiezos que hicieron que el partido ante Defensa fuera un parto doloroso, con equipo de veteranos y algunos jóvenes (Ditta, Cantillo, Moreno, Díaz). Si se quiere, con dos “nóminas diferentes” aunque en una u otra hubiera existido la presencia doble de algunos.

Eso habla bien del presente, del montaje táctico, de la concentración mental y de la preparación física para ganar cosas.

Comesaña recientemente dijo que en reunión con los señores Char habían llegado a la conclusión que “el objetivo primordial era la Liga Águila”. Pero, el fútbol, ha puesto al Junior también a sólo dos partidos de la final de Copa y a dos más de un eventual título que es real, que está ahí, y que se puede ganar.

El año pasado el caballito de batalla fue haberle apostado a los tres torneos que se jugaron. Se ganó la Copa Águila que, si se quiere, es como un torneo de consolación. La conclusión fue que “era imposible apostarle a los tres”.

Sin embargo, hoy el Junior está peleando dos torneos y, el buen manejo de la nómina, le da oportunidad de poder ganar uno de los dos. O los dos, bendito Dios. Y no es presión. Es realidad.

Hoy frente a Santa Fe hagamos fuerza desde la distancia, pero el próximo jueves que la fuerza sea en el propio estadio. Hagamos las paces de una vez con Junior que esto, se puso bueno…


De jugadores se trata, sean titulares o suplentes

Partido sabroso, bien jugado, con un Junior montado en el juego para un triunfo amplio de 3x0 sobre Alianza logrando la clasificación a la postemporada de la Liga Águila sumando 32 puntos que lo blindaron entre los ocho equipos que estarán en los playoffs. Ante Alianza confirmamos, una vez más, la teoría nuestra sobre el rendimiento de los jugadores. Comesaña tuvo que rebuscarse una alineación, después de regresar de Buenos Aires de acceder a la semifinal de Copa Suramericana, para no solamente jugar el partido sino para clasificar. Esa mezcla de jugadores (pocos titulares, muchos suplentes) jugaron un partidazo mostrando un Junior armónico, con tenencia, rapidez y gol. 

Es posible que algunos arrugasen la cara con lo de la alineación, pero miren que son los jugadores los que desarrollan los planes del técnico y son ellos los que, corriendo y jugando bien, hacen de un equipo ganador o perdedor. Clasificado o eliminado.

Esta vez se jugó 1-4-5-1. Viera; Murillo, Gómez, Ávila y Gutiérrez más cinco volantes y un punta. Narváez, James, Sambueza, Hernández y Jarlan con González en el frente de ataque. Alguna vez el Profesor Juan Carlos Sánchez, técnico de Envigado, nos habló que Yonny González había comenzado como centro delantero y luego fue adaptándose como un volante. Con Junior volvió a sus orígenes y anotó dos goles decisivos.

Se la rebuscó el DT Comesaña y diagramó un juego así y los jugadores lo interpretaron así. Puede parecer un poco elemental o prosaico escribir así, pero es que así fue. Muchos “así” pero es que “así” sucedió.

Esto para volver sobre el tema de la responsabilidad de cada estamento. El técnico prepara y monta. Los jugadores corren, juegan y desarrollan la idea. No hay de otra. El técnico no entra al terreno, no juega, no hace los goles. Se lo imagina, lo trabaja y después es responsabilidad de los jugadores.

La nómina de anoche ante Alianza trabajó diez puntos. Unos dieron más y otros menos en el aspecto físico y otros dieron más y otros menos en el futbolístico. Sin tanto cuento, sin tanta carreta. Si usted es un jugador titular, rómpala. Si es suplente, prepárese para cuando le toque la rompa también.

Junior terminó una semana con doble clasificación a semifinal de Copa Suramericana y a los playoffs de la Liga Águila. Con dos alineaciones y con una idea macro con variantes tácticas. En Copa estuvimos a punto de un desastre que fue corregido con un gol rebuscado a partir de los cambios hechos por el DT Comesaña. En Liga el equipo no sufrió de espantos. Siempre estuvo montado en el juego.

Y ahí va el Junior. Empujado por unos y otros. Sean titulares o suplentes finalmente son jugadores del plantel y usan la sagrada camiseta rojiblanca. Como sagrado debe ser el rendimiento. Sagrado por el Junior que les paga, por la familia que sentirá la satisfacción por los triunfos y por los hinchas que, finalmente, son la razón de ser de esto llamado Junior…


Gracias Espíritu Santo...

El Espíritu Santo, agobiado por tantas plegarias, decidió hacer el milagrito a través del botín derecho de Luís Díaz. Junior fue avasallado por un equipo que más bien debiera llamarse Ataque y Justicia. Y estábamos sabidos de lo que ese equipo era en casa. Había comentado, cuando los vi vs. Talleres en Superliga Argentina, que eran unos enanitos que parecían darles cuerda. Eso se plasmó anoche en el partido en que Junior perdió 3x1 pero que pudo clasificar gracias al gol como visitante y a que los argentinos no hicieron ninguno en el Metro. La noche del jueves hubo de todo en el estadio de Independiente, pero pongamos las cosas en contexto.

La alineación utilizada por el DT Comesaña es la mejor que se puede armar más Jarlan Barrera. Así jugó ante Ataque y Justicia en el Metro cuando le ganó, con todos los méritos, 2x0. La misma nómina. Por eso me pregunto sobre la responsabilidad del técnico en el feo espectáculo y en la “sufridera” de anoche. Fue el mismo equipo sin Jarlan. La jerarquía la ponen los jugadores en el terreno de juego. Junior no la tuvo. Se vio superado toda la noche por los enanitos hasta cuando Comesaña hizo un cambio “inentendible”. El de James Sánchez por Sebastián Hernández. Como se perdía por goleada meter a un volante de primera línea no se vio bien, pero ese cambio le dio equilibrio al equipo y le permitió un mejor funcionamiento. Igual que cuando entró Yonny González por el desconocido Daniel Moreno que permitió afinar el ataque. Justo González puso el pase gol a Díaz.

La clasificación es muy buena. Lo que no fue bueno fue el fútbol desabrido, desordenado, lento y sin norte del Junior, de su pasividad que fue aprovechada por Ataque y Justicia para arrollarlo, para hacerle tres goles que pudieron ser cuatro, o cinco o tal vez seis en lo que hubiera sido un verdadero papelón. Justo la última jugada de ataque de los argentinos fue una pelota que se estrelló en el larguero cuando el partido terminaba. Para entonces el Juniorismo ya había sido purgado y herniado.

Vuelvo y afirmó por enésima vez en estas columnas. Échenle la culpa a Comesaña (toda si quieren) pero una nómina de jugadores costosos no puede carecer de jerarquía, no puede dejarse confundir, arrollar y golear por un equipo que es de la B jugando en la A. Que Ataque y Justicia estaba peleando la Suramericana y es tercero en Argentina es cierto, pero finalmente los equipos grandes, los de la famosa jerarquía, terminan imponiéndose. Con el salario de un sólo jugador de los que más ganan en Junior pueden pagar tres meses de salario, o más, a toda la nómina de Ataque y Justicia incluyendo a su energúmeno técnico.

Que Comesaña desperdició la ventaja de 2-0 que tenía es hilar demasiado delgado. Puso la misma alineación, no hizo o mostró tácticamente nada raro de lo que regularmente hizo y tampoco estuvo dentro del terreno de juego. Insisto en lo dicho en la derrota ante Nacional. El técnico hace la alineación y los cambios, pero no puede entrar a recuperar el balón, gambetear a tres, y meter los goles. Eso, no existe.

Que si es “justa” la clasificación del Junior. Tal vez no, pero eso dice la Reglamentación de la Copa Suramericana. En el 2º inciso para dirimir empates en las definiciones de los partidos de ida y vuelta se habla de la ventaja de quien anote más goles como visitante. Al quedar igualados en 3 puntos y 3 goles a favor y 3 goles en contra, Junior pasó porque anotó uno y Ataque y Justicia ninguno. Y esa reglamentación la aprobaron los 10 presidentes de las 10 federaciones que integran la Conmebol incluyendo a la argentina.

Que nos “ayudó” el VAR es también relativo. El VAR se creó para buscar “justicia” en las decisiones de los árbitros. El gol que le anularon a Ataque y Justicia provino de una falta previa de Molina a Pico. Lo vieron los cuatro del VAR y el central del partido Raphael Claus todos brasileros. En Barranquilla, el DT Becaccece se quejaba que no se usó el VAR en una jugada que podría beneficiarle. Anoche lloró y le gritó ladrones al cuarteto arbitral por haberlo usado.

Junior tuvo errores individuales que fueron aprovechados por Ataque y Justicia. En el primero Pico perdió una pelota, hubo un remate al cuerpo de Cantillo y no existió reacción en el rebote defensivo. En el segundo es Fuentes que se levantó a cabecear, la pelota quedó neutra y también se perdió el rebote. En el tercero igual. Son hechos puntuales y evidentes.

Que los técnicos son los responsables de los resultados es cierto, pero a veces le cargamos responsabilidades que no les corresponde. Y repito, échenle la culpa a Comesaña si quieren, pero analicen las dos alineaciones (la misma sin Jarlan) y si anoche hizo cosas raras ante Ataque y Justicia.

Al igual que frente a Nacional o América la responsabilidad es de los jugadores. Que el VAR ayudó y el Espíritu Santo también es cierto. Pero, es igualmente cierto que Ataque y Justicia “correteó” al Junior, que lo metió contra los palos y lo goleó ante la confusión, la pasividad, y el desorden dentro del terreno de juego. Esa es la única verdad. Lo demás es física carreta…


Junior, disculpas y carretas

Si no va a decir nada bueno, mejor quédese callado. Eso nos decía la señorita Sergia Cubillos en el primer año elemental en la Escuela Anexa a la Escuela Normal. Ayer, después del juego Junior 0 x América 0 me acordé tanto de ella escuchando a algunos jugadores del Junior. La mejor manera de salir del paso a las entrevistas de los periodistas, después de un juego enredado como ese, es decir la verdad y san se acabó. O hacer lo que hicieron otros, no hablar. Hay disculpas que son peores que los partidos como este ante América.

James Sánchez estaba feliz por el “arco en cero”. Sin embargo, deslizó una queja o una aclaración. Es que “llevaba un mes sin jugar”.  El arco en cero es importante pero ayer, lo único importante era ganar. Mi arco en cero es algo individual. Ganar era un propósito colectivo. No se logró. Y si lleva un mes sin jugar debe ser porque no está en su nivel. Ayer nos dimos cuenta de eso.

Fabián Sambueza encontró una disculpa fuera de lugar. “Es que me ha dado duro el clima. Me ha costado trabajo adaptarme a él”. Pero jugó los 90 minutos más la adición. Si su técnico Comesaña se hubiera dado cuenta que no estaba bien, lo hubiera relevado como hizo con Escalante y González. Lo del clima lo hubiera pensado antes de firmar y venir. O qué pensaba, ¿que venía a jugar al Polo Norte?

Los jugadores escogidos por Comesaña vs. América no pudieron vencer a un equipo con 10 hombres desde el minuto 48 de la primera parte. Esa es la única verdad. Jugadores que sabían que iban a jugar con anticipación. Que trabajaron para enfrentar al equipo del Pecoso. Debían jugar ellos porque se viene un viaje largo a Argentina para vs. Defensa y Justicia en Copa Suramericana.  No era misterio, ni Comesaña se los dijo un minuto antes de salir al terreno de juego.

Esta vez Comesaña sufrió todo el partido. Creo que terminó herniado. En la rueda de prensa se la cobró a los que le gritan cosas desde la tribuna principal. Cansones que sólo van al estadio a joder la paciencia. Ni Junioristas deben ser. Y le sacaron la piedra con lo de Eder Castañeda. Dijo que no ha jugado, ni jugará. América encartó al Junior con Castañeda. En el Mundial de Rusia, Tulio Gómez (dueño del América) nos había contado (a Oscar Rentería y a mí) la vida desordenada de Castañeda. Por eso me extrañó verlo acá cuando volvimos del mundial.

Estamos jugando con candela y ojalá no nos vayamos a quemar. El equipo alterno debía clasificar al Junior frente a un equipo eliminado y no lo hizo. La idea era ir Argentina asegurado. Nada, no pudieron. Que dejen la carreta y reconozcan eso. No pudieron con un equipo con 10 hombres y de menor nivel que el Junior. El mismo América que nos eliminó en diciembre del año pasado en un partido igual de enredado y desde el punto penal. Fue un golpe triste al sentimiento Juniorista. ¿Ya lo olvidaron? Porque la hinchada no.

Y si quieren echarle la culpa a Comesaña, háganlo. Pero, Comesaña no juega. Hace las alineaciones y toma las decisiones a que haya lugar, pero no puede entrar a hacer los goles. Simplemente no pudieron con el América disminuido con 10 hombres. Después todo es carreta. Que el calor “me hace daño” o que “tenía un mes que no jugaba”.

Tanto pedir a la hinchada que se reconciliara con el equipo. Pasamos de 3.000 a 9.700 y ayer sumamos 17.627 espectadores.  La gente se fue cabrera y con razón. Con semejante partido enredado…


Sudor, goles y triunfo....

Se venía un partido como el que finalmente vimos la noche del jueves en el Metro. Corrido, peleado, luchado, de derroche físico. Junior le ganó 2x0 a Defensa y Justicia, en Copa Suramericana, después de correr de principio a fin, buscando el arco contrario, y sin renunciar a su esencia: el juego ofensivo. Los uy de la tribuna sirvieron de fondo a la actividad del equipo barranquillero en los remates permanentes a la puerta del arquero Ezequiel Unsain. Junior fue un justo ganador. La perseverancia rojiblanca tuvo que transitar hasta el minuto 29 del segundo tiempo para anotar el esperado gol de Luis Díaz, ante centro al área de Daniel Moreno, y esperar hasta el minuto final para apostillar el triunfo con el penal convertido por Rafael Pérez y pitado por Marques ante falta de Francisco Cerro sobre Marlon Piedrahita. El 0x0 hubiera sido demasiado premio para los argentinos y “demasiado poco” para los tiburones. Al final, al Junior le salió la noche redonda. Jugó un buen partido, ganó, lo hizo con una buena ventaja (que no es para sentirse cómodo, pero ventaja al fin) y evitó recibir gol del visitante.   

El gol de Luís Díaz fue maravilloso. Un centro desde la derecha de Daniel Moreno fue bajado de pecho por el guajiro, dentro del área, para rematar luego de derecha amagando con el perfil para engañar al arquero Unsain.

El penal de Cerro sobre Piedrahíta fue evidente a más que el árbitro brasilero Ricardo Marques estaba muy cerca de la jugada. “Extrañamente” el cobrador fue Rafael Pérez que lo hizo de manera impecable. Duro, fuerte, al centro haciendo que el arquero se lanzara a su izquierda. Sólo encontró el viento de la noche barranquillera. Pérez pateó tal y como lo ha hecho en definiciones desde el punto penal.

En uno y otro caso los goles sirvieron para recordar la vida y la muerte. Díaz, con los ojos inundados de recuerdos, corrió a buscar una camiseta blanca grabada con la foto de Rosaura Jiménez, su abuelita paterna, que falleció el lunes en San Juan del Cesar. Pérez tomó el balón y lo puso debajo de su camiseta informando a todos que un hijo viene en camino.

Al borde de la cancha, mientras los hinchas empujaban al equipo desde la tribuna y unos pocos gritaban improperios a su persona, el DT Julio Comesaña sufrió con cada ataque que se perdía hasta que el gol de Díaz le hizo cambiar el gesto de preocupación. Comesaña conoce muy bien a Defensa y Justicia y sabía que el partido iba a ser una confrontación de derroche físico, sudor y mano a mano a cada segundo. Pero también sabía que con un gol ganaría. Junior no hizo uno sino dos.

Comesaña dijo en rueda de prensa que habían extrañado a Jarlan Barrera. Es posible. Pero los equipos de jerarquía son equipos. Dependen del “team work”. Ese trabajo colectivo es la mejor manera de suplir las ausencias individuales. Junior no sufrió anoche por la generación de juego a pesar de haber jugado sin su “caja de velocidad” notándose, a veces, muy predecible y repetitivo. Sufrió porque el volumen de ataque, el número de llegadas a la portería contraria, no se tradujo en goles hasta el minuto 74. Para entonces, la posesión del Junior era del 66,00% contra 34,00% de Defensa y Justicia.

Había que ganar y se ganó. Había que hacerlo por más de un gol y Junior anotó dos. Había que evitar que el visitante hiciera un gol y conservó el arco en cero.

Capítulo aparte el tema de los aficionados. Hemos venido insistiendo en que es hora de la reconciliación de la hinchada con el equipo. De la media de 3.000 asistentes pasamos a 9.700 con Tolima. Anoche asistieron 13.331.

El próximo jueves la llave se cerrará en el Estadio Ciudad de Lanús en el gran Buenos Aires a las 7:45 PM hora de nuestro país.

El partido de vuelta será mucho más duro que el de anoche pero Junior, está para seguir avanzando…


José Varacka (+)

Es muy triste hacer un obituario sobre los amigos y las personas queridas que mueren. Cada pérdida de ellos es un desprendimiento, es una parte de la vida que se nos va. No hay nada más triste que sentarse a la vera de la vida a comenzar a recordar a aquellos que nos llenaron de buenos momentos. Y no hay nada más feo que regresar la grabación de los años y notar que aquellos que estuvieron no están y que estamos quedando como los últimos testigos de esas amistades y de esos momentos. Tal vez el acto más triste de la vida es despedir a cada amigo, a cada ser querido, con cada dolor, con cada ausencia, con tantos recuerdos revueltos por la nostalgia.

José Varacka vino a Barranquilla a enseñarnos a ganar. La historia del Junior está cimentada por un antes y un después de él. Con los brasileros jugábamos bonito, la gente deliraba con su fútbol así finalmente el Junior perdiera como aconteció muchas veces.

Con Varacka el Junior comenzó a tener pantalones largos. Con él nació el Junior ganador y el Junior que nos enorgullece a todos. Con él la cancha del Romelio Martínez pasó a llamarse la “cancha sagrada”. Con su estilo el Junior se convirtió en el Junior de “los obreros” que corría, metía y ganaba partidos y campeonatos. Con él comenzaron a llegar las estrellas para nuestro escudo y tuvimos los grandes equipos que hoy recordamos sacando pecho.

Pero Varacka fue más que ser DT en Junior. Fue uno de los mejores volantes de la historia del fútbol argentino. Jugó en los mejores equipos gauchos como Independiente, River Plate y San Lorenzo. Estuvo en la Selección de Argentina entre los años 50 y 60 y jugó los mundiales de Suecia 1958 e Inglaterra 1966.

El Varacka argentino, descendiente de húngaros, se hizo barranquillero por convicción y elección. Nuestra ciudad se le metió en el alma para no salir jamás. De tiempo en tiempo aparecía por aquí y con el Dr. Iván Chalela y nuestras señoras salíamos a cenar y a divertirnos escuchando sus historias y a verlo feliz cuando la gente lo reconocía. O a llevarlo a El Rodadero que jamás olvidó.

Un 31 de diciembre, recibí una llamada de Varacka. Eran las diez de la noche en Colombia y las doce de la media noche en Argentina. Escuché su voz alegrada por el vino y su emoción al desearnos feliz año. A esa hora, en la madrugada del nuevo año, comenzó a preguntarme por Barranquilla, por el Romelio, por el Paseo de Bolívar, por el Aparta hotel Eslait donde vivió, por el carnaval, por el Junior, en fin. Entendí su llamada y sus peguntas como el grito de Barranquilla te extraño.

Hace poco el Dr. Chalela y yo nos preguntamos por Varacka. De cuando en cuando podíamos hablar con él, pero se nos había perdido. La repuesta llegó a través del “Buho” Irigoyen. Varacka está muy enfermo. Esa noche entendimos que no lo volveríamos a ver y era posible que pronto nos dieran la noticia que llegó vía Rafael Castillo en El Heraldo. Varacka no está más.

Y aquí estamos otra vez en el recodo de la vida viendo pasar a los nuestros. Varacka, Coll, de la Torre, Chams, Dossman, Beltrán, Perea, MacAusland, Poveda, Arroyo, Orozco, Forero, Rada, Daza, Rodríguez.  Tantos, que se nos arruga el alma. Tantos, que diera la impresión que nos estamos quedando solos…


Otra vez Nacional

Que Junior mereció mejor suerte anoche ante Nacional es cierto. Pero no es menos cierto que se volvió a perder con el gran rival. El equipo antioqueño eliminó a Junior en Copa Águila recientemente en Barranquilla en cuartos y lo dejó por fuera de la posibilidad de ganarla y estar en Copa Libertadores el próximo año. Ahora le volvió a ganar en Medellín y le cortó la posibilidad de meterse en el Grupo privilegiado de los 4. Esas cosas no caen bien en la hinchada y menos cuando el DT Comesaña señaló hace poco que, de acuerdo a la decisión de los dueños del club, el Junior le apostará primero a la Liga y después a la Copa Suramericana. Para apostarle a la Liga hay que ganarles a los grandes rivales.

Que Junior jugó bien, que faltó el gol, que el último remate de Jarlan pegó en el larguero, que corrió, que metió, que fue injusto el marcador. Todo cierto. Pero, lo único real y verdadero es que estamos en una instancia en la que debemos asegurar el estar en el Grupo de los 8 y solo podrá asegurarse sumando puntos. Hoy, con 28 puntos, Junior necesita ganar un partido más.

El tema es que, a pesar de jugar bien, Junior en la segunda vuelta ha sido un equipo de resultados variopintos. Como local ganó tres partidos, como visitante empató dos y perdió dos.

La doble derrota con Nacional es el trago amargo de la campaña. Ganarle 4x3 Tolima y 4x0 a Patriotas presagiaba una victoria sobre Nacional. No se pudo. Si no se podía ganar, empatar. Tampoco. Lástima la falta de previsión del arquero Sebastián Viera que desestimó la posibilidad que Helibelton Palacio le pateara a su palo y por ahí se la clavó. Todo gol que entra por el ángulo y palo del arquero es responsabilidad del arquero. El juego, visto el resultado, estaba para un 0x0. La pifia de Viera lo desbalanceó. Así como muchas veces Viera ha salvado al Junior, esta vez le tocó la otra cara de la moneda.

El jueves tendremos el juego vs. Defensa y Justicia en el playoff de cuartos de final. De verdad, y sigo con mi campaña, sería bueno y saludable ver el acompañamiento de la hinchada. Las asistencias no han sido ni medianamente buenas. Los niños volverán a entrar gratis acompañados de un adulto y es otra buena oportunidad para ir involucrando a los pequeños Junioristas en la presencia en el estadio.

Juguemos bien. Eso es importante en el desarrollo de los partidos. Pero ganemos. De jugar bien no se vive (lamentablemente). Se vive de ganar, de avanzar, de jugar finales y ganarlas. Todo lo demás son anécdotas que se desdibujan con el tiempo…


Michael Rangel aún es del Junior

DIARIO DEPORTES conoció que Michael Rangel, jugador de la plantilla del Bucaramanga en el presente torneo, pertenece aún al registro del Junior de Barranquilla. El delantero santandereano, 4º goleador de la Liga con 9 anotaciones, tiene contrato vigente con el equipo Tiburón hasta finales del mes de junio del 2019. Junior lo firmó por tres años en julio del 2016 y quedó como propietario de sus derechos deportivos, económicos y federativos. En julio del 2017 fue cedido, en calidad de préstamo, al Club Kasımpaşa de Superliga de Turquía. Al volver fue transferido al Bucaramanga en calidad de préstamo. Preguntado, un dirigente cercano al Junior, confirmó a DD la información. Su regreso al Junior dependerá del técnico Julio Comesaña cuando terminé la temporada. Con 27 años, Rangel ha jugado en tres equipos de la Primera B (Real Santander, Depor y Alianza Petrolera), seis de la Primera A (Envigado, Santa Fe, Nacional, Millonarios, Junior y Bucaramanga) y uno en el exterior (Kasımpaşa de la Liga de Turquía).

Rangel tiene números destacados en el presente torneo. Ha sido titular en los 15 partidos del Bucaramanga. En sus actuaciones ha rematado 33 veces al arco convirtiendo 9 goles más 6 remates al arco, 2 al palo y 16 por fuera. Ha sido un atacante muy activo durante los 90 minutos. En los primeros tiempos remató 17 veces y 16 en los segundos. De igual manera, ha convertido 2 de esos goles entre los minutos 0 y 15, 3 entre los minutos 30 y 45, 1 entre los minutos 45-60, 2 entre los minutos 60 y 75 y 1 entre los minutos 75 y 90.

Ahora, Junior es el dueño del 70% de sus derechos y Nacional del 30% que se reservó cuando el Junior los adquirió. El Bucaramanga tiene al jugador sin opción de compra por lo que Rangel deberá volver al equipo barranquillero, sí o sí, el primero de enero del 2019. Entre la dirigencia del club y el DT Comesaña tomarán la decisión de si lo necesitan para la plantilla.

Rangel es un goleador que ha podido brillar y anotar más goles. Algunas situaciones en su comportamiento le habían imposibilitado ser un riguroso titular. Hoy lo es en el Bucaramanga al parecer por cambios en su vida para bien.

¿Qué pasará con Rangel? Esperemos enero y sabremos…


El Junior de los pelaos

No es falta de respeto ni desproporción. De verdad que el Junior paseó anoche a Patriotas en el Metro y lo goleó 4x0. Goleada que pudo haber sido más amplia. Junior ganó caminando, sin mayor esfuerzo, sin dar el ciento por ciento. La superioridad fue arrasadora. Hacía un montón de tiempo que no presenciábamos un partido así. Recuerdo que antes, cuando se veía esta clase de superioridad, decíamos que el Junior había entrenado con su rival hasta que un día, no recuerdo qué o quién, protestó por esa aseveración que les pareció, para ese entonces, demasiado hiriente.  Junior siempre ha apostado a tener equipos con inversión alta. Sin embargo, la creación del Barranquilla FC, la decisión inquebrantable de Arturo Char por tenerlo y mantenerlo, y la presidencia de Ernesto Herrera Diazgranados, ha roto, esta vez, ese paradigma. El DT Julio Comesaña ha recurrido a la cosecha del Barranquilla FC. Esa elección desvalorizó el pensamiento de siempre sobre las grandes y costosas inversiones que, en los últimos tiempos, no funcionaron.

Estamos en presencia de un momento histórico. Hoy, la dinámica del mercado del futbol, impone la necesidad de “hacer” y de “procesar” jugadores en las divisiones menores. Con ello no sólo se equilibra el presupuesto de las inversiones, sino que, a ventas futuras, producen ganancias generosas.

Casi que sin darnos cuenta estamos viviendo un hecho impensado. Que el Junior, que es uno de los mejores equipos de la Liga, que es uno de los que mejor juega, sustente ello en cinco jugadores de su cantera y tres más que vinieron a completar su madurez, como los que actuaron anoche, es demasiada gracia.

Y no es que esté analizando el tema porque los muchachos sean de Barranquilla, no. Miren que no.

Por ejemplo, anoche vs. Patriotas, jugaron como titulares el zaguero central Willer Ditta de La Jagua de Ibirico, Cesar. El lateral izquierdo Gabriel Fuentes de Santa Marta. El delantero Daniel Moreno de Carepa y criado en Apartadó, en el Urabá antioqueño. El también delantero Luís Díaz de Barrancas, Guajira. Y el punta Léiner Escalante de Soledad que ingresó para rematar el juego e hizo el cuarto gol con asistencia de Teófilo.

A la par de ellos, tres jugadores más que vinieron a terminar de formarse en Junior. El volante Víctor Cantillo de la Zona Bananera. El volante creativo Jarlan Barrera de Santa Marta. Y el volante o delantero Yonny González de Medellín que ingresó, igual que Escalante, para la parte final.

Es posible que la juventud contagie a los veteranos y jueguen a la par de ellos. Anoche Sebastián Viera tapó un penal, Marlon Piedrahita es de los destacados en cada juego, Leonardo Pico es el volante que más contacto tiene con el balón en la Liga, Teófilo Gutiérrez que está mostrando una nueva dimensión como generador de fútbol y pase gol. Y Sebastián Hernández, uno de los tres que entraron para darle la forma final al juego, mostrando hoy una nueva faceta como volante de ida y vuelta, de creación y sacrificio, para tapar y recuperar.

Y si miramos a los que se quedaron en el banco también encontraremos el sello del Barranquilla FC como el arquero José Luís Chunga de Barranquilla, el lateral derecho David Murillo de Cali y el volante de primera línea Enrique Serje de Sabanalarga, Atlántico.

Anoche Junior paseó a Patriotas. Lo superó en fútbol, estrategias y goles con la presencia de la fábrica que hace jugadores de valía llamada Barranquilla FC y del técnico Comesaña a quién hay que darle el crédito por la decisión de no traer jugadores que no rinden a precios desproporcionados y jugársela con los jóvenes que saben de dónde vienen y para dónde van.

Este es el Junior de los pelaos. El mismo Junior que le volteó un 3-0 en contra al líder Tolima para vencerlo 4x3 y el mismo que le clavó caminando 4x0 a Patriotas, uno de los eliminados de la Liga. Esos mismos pelaos que, anoche, anotaron cuatro goles…


Arturo Reyes

Como decían las abuelas de antes, al momento de velar a un santo, que había acercar la candela teniendo en cuenta que “ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre”. Lo traigo a colación por el tema del DT Arturo Reyes y su labor al frente de la Selección Colombia en las dos fechas FIFA que han pasado. Reyes nos ha dado, a todos, el ejemplo de lo que debe ser un profesional en cualquier actividad. Es un hombre callado, con conocimiento, bajo perfil que le llaman (low profile), tranquilo, mesurado y para nada ostentoso. Su designación, sin esperarla, fue aceptada por el medio periodístico y aficionados como algo normal debido a que, con la salida de Pekerman, la selección de mayores quedó acéfala. Algo así como “es que no hay más”. No obstante, lo de Reyes fue una sorpresa a pesar de ser el DT de la Sub 20.

En medio de las polémicas de siempre, Reyes hizo su primera convocatoria y fue su primer punto a favor. Incluyó jugadores sin discusión en tres frentes. Los que estuvieron en el Mundial, los que regresaban y los nuevos. Con ellos ganó 2x1 a Venezuela y empató, en buen partido, con Argentina 0x0. Los “duros” vinieron a excepción de James Rodríguez por situación que tuvo que ver más con su equipo Bayern Múnich. Los que hicieron planes para defenestrarlo se quedaron esperando.

Para esta segunda convocatoria, regresó a los históricos, los que se ganaron la titularidad por su propio esfuerzo, regresó a unos, repitió a otros, e incluyó a unos nuevos. Con ellos ganó 4x2 a Estados Unidos y 3x1 a Costa Rica en dos muy buenos partidos.

No hubo ni desgracias anunciadas, ni goleadas, ni ridículos. Los que acamparon esperando la tempestad quedaron como las novias de Barranca: vestidos y alborotados.

La labor de Reyes, en los cuatro juegos, fue casi impecable. Trató de cometer los menos errores posibles y lo logró. Sus convocatorias fueron acertadas, ganó tres juegos y empató uno y Colombia volvió a jugar con ese fútbol suelto, de ingenio y malicia.

Se la jugó con aquellos titulares rigurosos como Ospina, Arias, Cuadrado, James y Falcao. Jugó con dos puntas como Falcao y Bacca, con primera línea de volantes inédita con Mateus y Barrios, probó a los laterales izquierdos Machado y Borja, en el juego ante Costa Rica sentó a Cuadrado y puso a Quintero con James. Excelente. Después ingresó a Cuadrado y al Cucho Hernández. Sensacional. También incluyó a Cardona que lo regresó a las convocatorias después de haber sido desafectado de la nómina Rusia.

Ni caído del zarzo, ni novato, ni despalomado, ni pintado en la pared. Su personalidad cayó muy bien en el grupo que lo aceptó con respeto. Su cuerpo técnico trabajó denodadamente ganándose la aceptación del grupo. En las ruedas de prensa sorprendió por lo bien enterado de la situación de cada jugador y reafirmó su porte hablando de datos muy puntuales que dejaron sorprendidos a más de uno.

Ya se escuchan voces pidiéndolo como DT en propiedad. Algunos lo hacen porque les gustó las convocatorias, otro por los planteamientos, otros más por poner al mismo tiempo a Quintero y a James, a Cuadrado y James, a Cucho Hernández y Cuadrado y con ellos a   Cardona.

También ha gustado el jugar con dos puntas como Falcao y Bacca, jugar ofensivo y permitir el juego suelto que gana y entretiene. Evidentemente, a pesar que el proceso de Pekerman nos dio tantas cosas, ver jugar a la Colombia de Reyes es volver a los orígenes. Al fútbol elegante, bien jugado, pícaro y lleno de malicia. Juego ofensivo pero equilibrado que busca el arco contrario como razón de ser.

Y algo que pesará siempre en equipos o en selecciones. La aceptación con gusto de los jugadores hacia el cuerpo técnico. La identificación sobre las ideas y planteamientos a desarrollar. El entorno de las concentraciones y convivencias. Y, sobre todo, el hablar claro, sin dobleces, ni dudas.

Lo de Arturo Reyes ha sido una de esas gratas sorpresas que el fútbol nos da de vez en cuando. Que si lo dejan o no es cuestión de la dirigencia del fútbol pero hoy, estoy seguro que las encuestas lo dan ganador para que continúe al frente de la selección.

El tema aquí no es Arturo Reyes, ni la aceptación en las encuestas, el tema aquí es quien le pondrá el cascabel al gato…


Junior, Barranquilla y la Bacanería

Este fin se semana recibí la visita de un amigo, barranquillero-libanés, residenciado en Panamá. Cuando estuvo de regreso en el Istmo recibí unas fotos aéreas de nuestra ciudad tomadas por él aprovechando el día soleado. Fotos del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez y de sus alrededores, del puente Pumarejo, de la vía 40, del Malecón. Me informó que ya había llegado a su destino y le dije “qué bueno que ya estés en casa”. Me contestó “mi casa es la de las fotos”. Con él estuvimos hablando de los centros comerciales, de los almacenes y negocios que hoy florecen en nuestra urbe. Justamente él se dedica a ello. En medio de la conversación volví a tener la misma sensación que tenemos todos los que, por trabajo o estudio o radicación, tenemos que ir y volver a esta Barranquilla del alma.

No es xenofobia. Es nostalgia de la bacanería, del bordillo, de la esquina, de la salsa, del mocasín blanco y las gafas RayBan. Tengo la certeza que el barranquillero ha vuelto a ser el de antes. El orgulloso de su ciudad, del Junior, de los escenarios deportivos, del malecón, de los parques, de Edgar Rentería, del Pibe, Valenciano y Pachequito, de Chelo de Castro, Edgar Perea y Fabio Poveda, de Joe Arroyo y Estercita Forero, de su Carnaval y de su diciembre.

Esa sensación de ser, que antes nos endilgaban como hazañosos, ha recuperado su lugar en nuestro ADN impulsado por el trabajo de un alcalde que no se cansa de hacer como Alex Char y del cuido que todos estamos dando celosamente a la nueva Barranquilla que se construye, cual pincel celestial, para beneficio de todos.

No sólo es la ciudad material sino la ciudad de la gente que, a fuerza de ver realidades tangibles, ha hecho suya la nueva ciudad.

En Barranquilla no hay amores falsos, ni verdades a medias. Se quiere tanto al Junior que segundos equipos siempre desaparecieron. El Carnaval es único e indivisible porque no es sólo una fiesta sino una filosofía de vida. De Carnaval nos vestimos todo el año. Diciembre es una fiesta sin igual y si viene acompañada de una estrella del Junior mejor que mejor. Joe Arroyo y Estercita Forero nos seguirán cantando en el carnaval, en diciembre, y los 365 días del año por los siglos de los siglos amén.

Y Junior siempre será el pretexto para vivir a diario. Para festejar o para cabrearnos. Para aplaudir o para criticar. Por ello hoy, cuando el equipo del alma está vivo en Copa Suramericana y en Liga Águila, sigo insistiendo en la reconciliación del hincha y su equipo. Que el promedio era de 3.000 aficionados y ya fueron casi 10.000 en el juego vs. Tolima pero, aún estamos lejos de los 35 o 40 mil de antes.

Ya viene diciembre y con él las finales del fútbol colombiano que buenos recuerdos nos trae. Por tanto, al sonar de las Cuatro Fiestas y del buen fútbol, que últimamente muestra el Junior, volvamos a reunirnos en el Metro. A una presencia masiva, a una sola voz, a una sola garganta, a un sólo apoyo 90 y pico de minutos, para poner lo que siempre ha puesto la hinchada. Ese apoyo incondicional que la convierte en el jugador No.12…


Y un martes por la noche, Teófilo volvió…

Anoten la fecha y guarden en el recuerdo este partido de la noche del martes. Junior 4 x Tolima 3. Debe ser de los más emocionantes de cuantos hemos visto en la historia de este Junior del Alma que nos lleva del infierno a la gloria y viceversa en minutos. Un primer tiempo de derrota 3x0 con errores individuales, de no creer, de Rafael Pérez en el primer minuto y gol de Yohandry Orozco, de Sebastián Viera a los 11 y gol de cabeza de Julián Quiñones y de Marlon Piedrahíta a los 32 y gol de Marco Pérez. Y un segundo tiempo de victoria 4x3 con un Junior superior colectivamente, con trabajo denodado por las bandas y la presencia de un Teófilo Gutiérrez majestuoso. Fue definitivo, en generación de fútbol y goles. La espera en el banco le ha servido. En Copa Suramericana con una jugada maravillosa que antecedió al gol de Daniel Moreno para clasificar a Junior a cuartos de finales y en Liga Águila volteando con su fútbol y goles un marcador adverso 3x0 que sirvió para saltar de la sexta a la cuarta posición con semejante triunfo sobre el líder Tolima.

El segundo tiempo fue apoteósico. El juego colectivo, la posesión del balón, y la generación y apertura de la cancha por las bandas brindaron a los aficionados un plato de exquisitez única.

A los 12 minutos, tenencia de balón, Teófilo, Moreno, Jarlan, Cantillo, Díaz, golazo de Jarlan. Apertura por derecha, cambio de frente de Cantillo, centro de Díaz desde la izquierda, gol de Jarlan. 3x1

A los 21, apertura de cancha por derecha, pared entre Piedrahita y Jarlan, Piedrahita siguió en carrera hasta la raya final, produjo un centro corto hacia Teófilo que, se dio media vuelta, y gol. 3x2

A los 32, otro desquite de Marlon Piedrahita que la había embarrado en el tercer gol del Tolima. Otra vez el balón sobre la derecha, apertura de cancha, Teófilo y Moreno, el 1-2, se avivó Piedrahita, aceleró haciendo diagonal hacia dentro de las 18, Moreno centró cortico y Piedrahita la metió con la pierna izquierda. 3x3.

A los 37, apertura de cancha y ataque sobre izquierda, Cantillo, Jarlan, Díaz, ingreso al área, centro cortico y Teófilo la metió con la derecha de primera, sutilmente, con guante blanco. 4x3.

Locura total. Revulsivo, recorte de la ventaja, empate y remontada. Los ingresos de Moreno y Teófilo definitivos. Teófilo apoteósico. El Teófilo de River y de la Selección Colombia. Teófilo el de esta noche. Fútbol limpio, emotivo, cadencioso y gol. Teófilo con peso específico. Y con él, el ataque Tiburón Jarlan, Díaz, Moreno y con ellos Piedrahita convertido en puntero derecho.

Cerca de diez mil personas. Era la noche de la reconciliación con el equipo que por poco terminó en divorcio. Arbitraje impecable de John Hinestroza. Sí se puede pitar bien, con justicia.

Comesaña hizo un gesto con el puño cuando terminó el juego y se fue al camerino. Gamero con su pelo alborotado con la mirada perdida buscando explicaciones se quedó un rato en el banco. La gente feliz, bailando la danza del triunfo, y celebrando la gesta de Teófilo.

Hoy se va a seguir hablando del partidazo que acabamos de ver. Escucho a Teófilo en diálogo con José Hugo Illera en Win Sports. Está tranquilo, casi sin sudor, y feliz. Habla de la gesta, de la remontada y del equipo. Alaba al Tolima, se duele del primer tiempo, y hace énfasis de su entrada que le cambió el destino al partido.

Esta noche en el reino del fútbol brilló Teófilo, el hijo de La Chinita, Y ganó Junior, Tu Papá…


La reconciliación Junior - Hinchada

A pesar del enojo evidente de los hinchas para con el Junior de Barranquilla (DT Comesaña), en el este segundo semestre, me gustaría ver su reacción positiva para acompañar al equipo, en el juego de esta noche vs. Tolima, en un momento en que está vivo en dos torneos. En la Liga Águila marcha sexto con un partido menos (el de hoy) y en la Copa Suramericana ya está en cuartos de final y con la posibilidad de seguir avanzando ya que el próximo rival es Defensa y Justicia que no es, propiamente, de la élite del fútbol argentino. Entiendo el enojo de la gente por cosas que pasan y es el mismo enojo mío, pero a partir de hoy, hay que cerrar filas en torno al equipo “para ayudar a empujar el bus” como siempre hemos dicho. Después haremos los balances a que haya lugar. Apoyemos y después veremos.

El de esta noche es un partido con morbito. El regreso de Alberto Gamero, DT del Tolima, que pasó por aquí y tuvo que irse por cosas que, ahora, no vamos a recordar. Viene el equipo de Ibagué que es el actual campeón y el actual líder. Motivos suficientes para ir y apoyar al Junior del Alma.

Me gusta lo de invitar a los niños. No es raro. Junior siempre lo ha hecho, pero aprovechando la semana de vacaciones, sería bueno ver a Papá e hijo en las gradas. O mamá e hijo. O tía y sobrino. O abuelo y nieto. Entiendo que muchos aún están “mareados” con el equipo, pero en este momento es menester ayudar con la presencia en el estadio para devolver la confianza perdida y caminar de la mano con el equipo en Liga y en Copa.

Junior tiene 21 puntos. El número mágico para clasificar se ha movido entre 30 y 29 aunque, en este momento, es 31. El equipo de Comesaña necesita 9 puntos más y, dentro de esos 9, los primeros 3 los debe conseguir en casa ante el Tolima. Que es el mejor hoy día, pues ni modo. Contra ellos jugarán y de ellos habrá que conseguir los primeros 3 puntos de los 9 que se necesitan.

Una reconciliación Hinchada-Junior en este momento es de imperiosa necesidad. No vamos a estar peleados todo el tiempo. Dejemos el tema ahí y después seguimos con el debate. Si el equipo ha avanzado en los dos torneos, con estadio casi vacío, acompañarlo potenciará el buen momento que está viviendo.

Que es un Junior raro, que está lleno de pelaos, que Pedro, que Juan, que Andrés, que las estrellas, que Chará, que el Loco Alvez, que para qué contrataron al Mudo Rodríguez, que no se trajeron reemplazos, en fin. Ya ellos no están. Los que están son pelaos como Willer Ditta, Gabriel Fuentes, Jarlan Barrera, Luís Díaz y Daniel Moreno y los históricos. Bueno, es que no están por jóvenes. Están por buenos y rendidores. A ellos hay que darles mérito. Y a Comesaña que se la ha jugado sin titubear.

Cuando me sienta en la fría Bogotá a ver el partido Junior vs. Tolima en la pantalla de Win Sports me gustaría verlos a todos en la tribuna. Que estamos cabreados, que siempre lo mismo, que esto y lo otro. Bueno, dejemos eso ahí en remojo. Después volveremos sobre el tema, pero, esta noche, reconciliémonos con el equipo…

PD
Datos oficiales del Junior de Barranquilla
Asistencia aficionados 2018

Primer semestre

Abonos
Promedio boletas vendidas

15.000
2.123 x juego

Segundo semestre

Abonos
Promedio boletas vendidas

1.500
3.771 x juego        


Junior, una para el ciego…

Es casi media noche. Apenas estoy viendo el juego Junior 1 x Colón 1 que catapultó al equipo barranquillero a cuartos de finales de Copa Suramericana por cuanto a la hora del juego estaba al aire en Conexión del Canal Win Sports. Hace poco escribía sobre las eliminaciones sucesivas y esta clasificación, a siguiente ronda, es un bálsamo para el espíritu Juniorista. Para destacar la alineación de la sangre joven. El DT Comesaña está apelando a ellos no porque sean jóvenes sino porque son buenos jugadores. Esta vez, en medio de los veteranos incluyó a cinco de ellos: Willer Ditta, Gabriel Fuentes, Jarlan Barrera, Luís Díaz y Daniel Moreno.

Los cambios, cuando se perdía 1x0 después del gol de cabeza de Matías Fitzler, le funcionaron al técnico. Metió a Daniel Moreno por Luís Díaz, a James Sánchez por Sebastián Hernández y a Teófilo Gutiérrez por Yonny González. Justamente los tres participaron del gol del empate para clasificar.

James Sánchez recuperó un balón sobre el ala izquierda, lo cedió a Teófilo Gutiérrez lanzado por el centro que metió el pase certero a Daniel Moreno que corrió como un galgo para llevar justo para recibir el balón en las 18 yardas y patear sobre la marcha para pasarle el balón por entre las piernas, al arquero uruguayo Leonardo Burián, antes de pasar la línea de meta. Hacía ratos no veía un festejo de todos como el de anoche después del gol. Es que el 1x1 en el minuto 36 del segundo tiempo aseguraba el paso a cuartos.

No me gustó el gol de Colón anotado de cabeza por Matías Fiztler. Otra vez nos anotaron un gol por vía aérea. Tampoco la expulsión de Jarlan Barrera por discutir con Leonardo Heredia que también salió por tarjeta roja. No puede pasar eso. Hay que dejar la cabeza caliente en el camerino. Afortunadamente Junior no quedó 10 contra 11 sino 10 contra 10. Junior no solamente perdió a Jarlan, desde el minuto 33 del primer tiempo, sino que tampoco estará en el partido de ida ante Defensa y Justicia que será en el Gran Buenos Aires. El club que dirige el DT Sebastián Beccacece (ex AT de Jorge Sampaoli en Selección Argentina) tiene su sede en la localidad de Gobernador Costa, partido de Florencio Varela.

Después de quedar por fuera de Copa Libertadores y de Copa Águila, el Junior del DT Comesaña está vivo en la Liga Águila donde ocupa la quinta posición y en Copa Suramericana donde ya está en cuartos de finales con toda la posibilidad de seguir avanzando a semifinales y final pues si elimina a Defensa y Justicia se medirá, en semifinales, al ganador de Santa Fe vs, Cali.

Empate y clasificación a cuartos como visitante. Buena vaina. Una para el ciego…


Junior, a definir su destino

Ya comenzó el último trimestre del año y el Junior de Barranquilla (DT Comesaña), después de salir de Copa Libertadores y Copa Águila, tiene dos compromisos frente a sí que determinarán si fue buena su gestión en la segunda parte de este 2018. En la primera parte del año, el Medellín nos sacó de la definición de la 1ª Liga Águila del año 1x0 aquí y 2x2 allá. También Boca Juniors y Palmeiras nos dejaron a la vera del camino en el Grupo H de la Copa Libertadores de América. Ahora hay dos oportunidades para “ganar algo”.

En Copa Suramericana, este jueves, irá arriba en el marcador 1x0 cuando visite a Colón de Santa Fe. No es larga la ventaja, pero ventaja al fin. En la primera fase Colón ganó 1x0 en casa a Zamora y avanzó. En la segunda perdió 1x0 en casa con Sao Paulo y lo sacó con lanzamientos desde el punto penal 5x3. No es el cuco de los equipos que lo visitan. Es un equipo que tiene algunas virtudes y algunas débiles. En dos partidos definitivos en casa sólo anotó un gol. Después, fue certero en los lanzamientos y eliminó a un grande. Una victoria 1x0 y una derrota 1x0 en casa y eliminación de un equipo pequeño y de un grande. No hay algo definitivo como para decir que es “un gran equipo” o “un equipo peligroso”.

En la 2ª Liga Águila con 21 puntos y un 5º lugar a falta de 21 puntos por disputar también, el Junior tiene todo a su favor para clasificar a las liguillas. En este momento no está entre los cuatro primeros que da la posibilidad de comenzar como visitante y terminar en casa en las definiciones y eso hay tratar de obtenerlo para evitar de salida a los equipos que han cabalgado como Tolima y Caldas. No incluyo Equidad por cuanto, después terminar invicto la primera vuelta, ahora está inmerso en una crisis de resultados.

Favorablemente, Junior jugará 4 de los últimos 7 partidos que le restan en casa. En el Metro recibirá a Tolima, Patriotas, América y Jaguares. Y como visitante viajará a Bogotá vs. Santa Fe, Medellín vs. Nacional y Barrancabermeja vs. Alianza.  El número mágico para clasificar es 30. Le restarían 9 puntos que bien podría conseguirlos en casa.

Estamos hablando de 1 partido de Copa Suramericana para avanzar y de 7 partidos de la Liga Águila para meternos en la pelea. No hay más tela para cortar. Es ahora o ahora para que no nos ocurra como el año pasado en que nos quedamos sin el pan y sin el queso…


Junior, la insoportable levedad de su fútbol

La mejor definición del triunfo del Junior sobre Colón de Santa Fe en Copa Suramericana la dio Ricardo Ordoñez Simmonds: “ganar siempre será importante”. Verdad de Perogrullo, pero verdad igual. El 1x0 y no haber permitido gol en contra a los argentinos es lo que se puede valorar. El partido no fue nada del otro mundo. Carente de emociones por la falta de contundencia del Junior y por la premeditada intención de Colón de empatar o de perder con un marcador corto como finalmente pasó. Las dos caras de una misma moneda. Junior satisfecho con el triunfo 1x0 y con el tema de la valla invicta. Colón satisfecho también por cuanto ese resultado mínimo lo puede empatar o remontar en su estadio. Es que el Junior ha venido perdiendo la contundencia de su ataque. En Liga Águila, después de vencer al Huila 3x0, anotó 9 goles en 7 partidos anotando un gol en dos partidos, dos goles en dos juegos, tres goles en uno dejando de anotar en dos de esos siete juegos. En Copa Águila no pudo anotarle a Nacional en 180 minutos y en Copa Suramericana ganó y perdió 1x0 con Lanús y en los lanzamientos lo eliminó 3x2 en una definición que fue salvada por el zaguero central Rafael Pérez y el arquero Sebastián Viera que convirtieron sus lanzamientos para subsanar lo que no pudieron hacer Teófilo Gutiérrez (lanzamiento botado) y Luís Díaz (lanzamiento tapado por el arquero Esteban Andrada) y ahora otra vez un 1x0, que se ha ido convirtiendo en parte del paisaje, con un gol de Jarlan Barrera que apareció de rebote cuando todos estábamos resignados al 0x0.  Gol que se produjo gracias a un balón direccionado, de física sorpresa, por Willer Ditta. Otro zaguero central vestido de delantero.

Colón eliminó a un débil Zamora venezolano y a un grande del continente como el Sao Paulo brasileño. Anoche perdió en el Metro con un trabajo montado y desarrollado de manera denodada. Y puso a padecer al Junior y a los 6.633 aficionados que, en un acto de fe, asistieron al estadio. Allá no puede Junior jugar sin ese peso específico que distingue a los equipos grandes y sin la contundencia y profundidad que se necesita para meter goles pues no hay otra forma de ganar en el fútbol que no sea metiendo goles.

Y mientras Junior sufría para obtener un triunfo corto como corto fue su fútbol, Leones eliminaba en Copa Águila a Equidad. Este torneo “que no era prioridad este semestre” lo hubiera podido acercar a la obtención de un cupo a la primera ronda de Copa Libertadores 2019 con tan débil rival.

Y no es que Leones sea un “guineíto pal loro”. Pero, de verdad, no me cabe en la cabeza que no lo hubiera podido vencer. Claro que una cosa es el querer ver y otra cosa es lo que estamos viendo. Bastante pobre, por cierto…

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PD: Bauticé esta columna parodiando la novela del escritor checo Milan Kundera, La insoportable levedad del ser, que actualmente leemos.


Los goleadores y el fútbol de hoy

Siempre comenté que los equipos que tienen un goleador son los que más lejos llegan. El fútbol y su dinámica ha revaluado esa idea y ha llevado a los equipos a depender más de la fuerza de los once que de los goles de uno. Recuerdo al famoso “palomero”. Aquel centro delantero que estaba cerca al área contraria, que no participaba del juego sino que, simplemente, recibía el balón para patear al arco. En tiempos en que no existía “el fuera de lugar” se decía, jocosamente, que ese centro delantero se dedicaba a hablar con el arquero contrario de cosas diferentes al fútbol mientras sus compañeros jugaban al fútbol.

La posición del jugador 9, de ese centro delantero, ha cambiado en cuanto a su funcionamiento. Hoy, participa de la generación del juego y se volvió colectivo en esa función y ya no permanece estático como en antaño.

El tema lo traigo a colación después de leer y escuchar lo bien que definen a Rafael Santos Borré en Argentina. No hace mucho pasó igual con Teófilo Gutiérrez en el mismo equipo River Plate. La nueva realidad de los centros delanteros lo ha llevado a anotar menos goles en beneficio de la colectividad.

En la Liga Águila hay casos variados. Por ejemplo, Medellín ha anotado 13 goles y le han convertido 14 y, a fecha de hoy, ocupa el 12º lugar por fuera de la posibilidad de postemporada. Increíblemente Germán Ezequiel Cano ha anotado el 77,00% de esos goles. 10 de 13 pero, hasta ahora, su aporte ha sido estéril porque su equipo depende de él y no de la colectividad. Además de Cano, sólo han anotado goles Juan Fernando Caicedo 2 y Yulián Anchico 1.

Caso contrario es el de Marco Pérez del Tolima que ha anotado los mismos 10 goles que Cano. La diferencia es que Tolima ha anotado 20 goles y recibido 10. Quiere decir que Pérez ha anotado el 50,00% de los goles y su equipo es líder del torneo. En el Tolima, además de Pérez, han anotado 2 goles Julián Quiñónez, Rafael Carrascal y Yohandry Orozco y 1 Jorge Ramos, Luis Payares y Omar Albornoz.

Los mismos goles produciendo dos situaciones diferentes. Medellín depende del arsenal que tiene Cano en sus pies. Tolima depende de Marco, pero también del sentido de colectividad del equipo.

En Junior el tema ha cambiado también. No hace mucho dependíamos de los centros delanteros goleadores como tal. Hablo de Bacca, Ruiz, Teófilo. Ahora dependemos de una combinación que, curiosamente, ha convertido los mismos 10 goles de Cano y Pérez. Luís Díaz 6 goles más 4 de Jarlan Barrera y de Yonny González que ya lleva 3 (uno como volante y dos como delantero). Entre los tres jugadores jóvenes han anotado 13 de los 16 goles convertidos por Junior. Colectivamente han aportado el 81,00% de los goles y Junior está dentro de los ocho a diferencia de Cano y el Medellín.

En el Mundial de fútbol los 4 goles de Griezmann y los 4 de Mbappé le dieron el título a Francia por encima de los 6 de Kane que fue el goleador del torneo. Es el fútbol que cambia, que se reinventa para mejorar…


Junior, de eliminación en eliminación

Y Junior perdió con Nacional la posibilidad de jugar la semifinal de Copa Águila. Otra eliminación en casa. Cinco consecutivas. No basta ganar y ganar partidos. Hay que ganar campeonatos. En los tres años hemos ganado dos Copa Águila con DT Mendoza y DT Comesaña. La Copa es como un premio de consolación para los equipos que no ganan la Liga. Es el título de menos “pedigrí”. Podemos sumar 100 partidos ganados y acumular 300 puntos con 500 goles a favor, pero, si no hay títulos, si no hay estrellas, es simplemente una buena temporada y ya. Junior acumuló cinco eliminaciones en los últimos tiempos tres de ellos en casa. En el Metro nos eliminaron Flamengo en Copa Suramericana, América en Liga Águila y Nacional en la Copa Águila. Por fuera nos eliminaron Palmeiras en Copa Libertadores y Medellín en Liga Águila. 

Anoche, frente a Nacional, vimos el peor Junior. Enredado, pasivo a veces, acelerado en otras. El buen equipo que veníamos observando, a pesar de los malos arbitrajes, se quedó en el camerino. Hay jugadores que han venido bajando su rendimiento. Podemos encabezar la lista con Teófilo que hace ratos no pesa, ni produce, ni anota goles. Ante Nacional, ni Jarlan ni Díaz aparecieron. Fueron como fantasmas deambulando de un lado para otro.

Antes del juego, le preguntamos a Héctor Fabio Báez sobre la venta de boletería y nos dejó fríos con la respuesta. Apenas 7.500 más los 1.500 abonos. Nos pareció injusto después de todo lo que ha pasado. La razón por la que la gente no fue se llama desconfianza. Ninguna credibilidad. La hinchada tuvo razón.

Razón porque, a pesar de jugar bien, y de haber ganado tres partidos consecutivos y empatado uno en el arranque de la Liga Águila, el Junior comenzó a dar tumbos desde la 5ª fecha cuando perdió 2x1 con Chicó en Tunja. Desde entonces, de seis partidos ganó 2, empató 1 y perdió 3. En esta Copa Águila eliminó al Quindío (equipo de la B) y ha sido eliminado por su eterno rival Nacional. Y en casa para más molestias.

A pesar del partido enredado, indescifrable y equivocado de anoche el Junior ha venido jugando bien y agradable. Eso no se puede negar.  El tema es que ese juego bueno y bonito debe ir acompañado de estrellas y títulos. Hablo de estrellas de la Liga Águila y hablo de títulos en el resto de los torneos que se juegan.

No se cómo asume el plantel del Junior estas pérdidas, derrotas y eliminaciones que son dolorosas y fastidiosas. Lo que sí puedo decir es que lo de anoche es un golpe más a la hinchada. La misma que se ha negado a regresar al estadio cansada de lo mismo. Muchos partidos ganados pero dolorosas eliminaciones incluso en casa.

La hinchada ha esperado una estrella o un gran título en vano. La última estrella, esas que se ponen en los escudos de los equipos, se ganó con el DT Cheché Hernández en diciembre del 2011.

Desde entonces han pasado trece torneos, siete años y seis técnicos (Alexis García, Zurdo López, Giovanni Hernández, Alberto Gamero, Alexis Mendoza dos veces y Julio Comesaña tres veces) y las únicas estrellas que hemos visto son las del arbolito de navidad…


Imer Machado recargado

Antonio Char madrugó este lunes, se juntó con Héctor Fabio Báez en el aeropuerto de Bogotá, y juntos fueron a la DIMAYOR a reunirse con su presidente Jorge Enrique Vélez. Los cuatro errores en partidos sucesivos en contra del Junior de Barranquilla ameritaba esa reacción. Los árbitros Diego Escalante ante el Deportivo Cali, Luís Sánchez ante Millonarios, Gustavo Murillo ante Nacional y Jorge Duarte ante Caldas tomaron decisiones que perjudicaron al equipo rojiblanco tal y como se demostró en cada una de las situaciones a través de la televisión.

Los árbitros se equivocan y gente del fútbol cree que las equivocaciones forman parte del desarrollo del juego. Eso es relativo y se presta para cientos de discusiones. Lo que es inadmisible es que por culpa de esos errores sea el árbitro el que defina al ganador de un partido. Hasta allá no podemos llegar.

Las equivocaciones en contra del Junior nos han traído la evocación del árbitro que, históricamente, más perjudicó al equipo barranquillero. El inefable Imer Machado. Y es que Machado es, hoy por hoy, el Instructor Técnico de la Comisión Técnica del Departamento de Arbitraje de la Comisión Nacional de Arbitraje. ¿Qué tal el nombrecito?

Uno de los árbitros más polémicos, uno de los que más dio que hablar cuando pitaba por sus decisiones que favorecían a unos y perjudicaban a otros, ocupa un cargo determinante en el desarrollo y designación de los árbitros en la DIMAYOR.

Y, oh casualidad, estamos en las mismas. Machado reencarnado en Escalante, Sánchez, Murillo y Duarte. Las mismas decisiones equivocadas contra el Junior, las mismas maniobras para determinar un ganador que no sea Junior, las mismas polémicas y las mismas caritas lavadas de yo ni fui. Y más de lo mismo. Me equivoco, perjudico, pero igual seguiré pitando tal y como hacía el “profesor” Imer.

Esta vez se les fue la mano. No hay antecedente igual. Que un equipo haya sido perjudicado por decisiones arbitrales en cuatro partidos consecutivos es la tapa de la cajeta. Llámese Machado multiplicado por cuatro.

Y es que parece que los cinco miembros de la Comisión Nacional Arbitral no vieran los partidos por televisión. O no vieran los programas de resúmenes de la fecha. Y tampoco vieran los noticieros nacionales. O no leyeran los diarios nacionales, o los deportivos, o husmearan en los sitios en Internet.

Si así lo hicieran es casi seguro que no seguirían nombrando a los árbitros que vienen dando tumbo tal como le aconteció a su “instructor” Machado que pitó y pitó y pitó a pesar de ser el centro de las equivocaciones en cada fecha.

Es hora de parar este estado de cosas. Que tengamos seguridad que el equipo que gana lo haga por méritos futbolísticos y no por el empujón que le pueda dar un árbitro equivocado.

Me gustó la reacción de Antonio Char de venir a Bogotá en persona a tocar el tema. En la carpeta de Héctor Fabio Báez, que lo acompañó, había ocho temas para tratar. No solo las cuatro tocadas aquí sino cuatro exabruptos más. Es que una equivocación es normal, dos de pronto, tres es alarmante, cuatro ya es una persecución. Y esas decisiones reiterativas hicieron que el Junior empatara o perdiera juegos y se hubiera quedado con jugadores expulsados por las reacciones como en los casos de Díaz, Viera y Teófilo, jugadores claves en su alineación. 

Cuatro partidos consecutivos cargados de equivocaciones en contra del Junior vistas y mostradas. Del tercer lugar pasó al sexto. Evidentemente algo pasa. Exigimos saber qué es…


La zaga Imer Machado continúa...

Los economistas más connotados sugieren que, cuando hay crisis de resultados, hay que hacer cosas diferentes para lograr resultados diferentes. Me acordé de ese principio luego de leer un mensaje de Oscar Pájaro Orozco, uno de los más fieles oyentes y lectores nuestros, en su cuenta de Twitter. Escribió Pájaro: “que podemos esperar de una comisión arbitral donde su principal “INSTRUCTOR” es Imer Machado”. Bingo. Imer, el mismo que, siendo árbitro activo, le hizo más de una al Junior de Barranquilla y al DT Julio Comesaña. Todos nos acordamos porque esa historia llena de ignominia y despojo es reciente puesto que Machado se retiró del arbitraje hace poco. Entiende uno que la zaga Machado continúa porque, a pesar de los resultados en contra manejados por él que perjudicaron al Junior, siguió pitando y pitando como si fuera Pierluigi Colina encarnado. Hacía malos arbitrajes en contra del Junior, lo despojaba de partidos a través de su pito perverso que definía partidos en contra, y siguió en el arbitraje muy horondo. De verdad que no me parece raro lo que está pasando entendiendo que, quien está detrás de los árbitros equivocados contra el Junior, es el inolvidable Imer Machado. Si Machado fue un árbitro equivocado, que perjudicaba a unos en beneficio de otro, que retó al DT Comesaña una vez hasta hacerlo salir de casilla, no podemos esperar nada diferente de sus instruidos. Es que nadie puede dar lo que ni tiene y Machado se fue dejándonos a todos la pregunta de cómo se puede ser un árbitro de primera con un nivel tan bajo y equivocado como él. Y lo que es peor, haber sido considerado por la comisión arbitral como uno de los “mejores”.

Después de cuatro equivocaciones en línea, en contra del Junior, no cabe la menor duda que algo no está bien, que están metiendo mano, que le quieren restar con decisiones equivocadas y provocadoras. Primero Diego Escalante ante el Deportivo Cali, después Luís Sánchez ante Millonarios, siguió Gustavo Murillo ante Nacional y ahora Jorge Duarte ante Caldas perjudicaron al Junior con decisiones probadas en las transmisiones de televisión. No una equivocación, ni dos, ni tres, sino cuatro. Es demasiado para creer que son equivocaciones casuales.

Vuelve la burra al trigo. Imer Machado perjudicó en toda su carrera al Junior de Barranquilla y ahora, cuando es el instructor arbitral de la federación, pasan las mismas cosas. Perdónenme, pero en esta no creo en casualidades sino en causalidades. Pareciera que quien pitara fuera Machado. Y lo peor es que se equivocan y nada pasa. Como antes, cuando pitaba Machado.

Se les fue la mano. Junior empataba con el Cali haciendo un buen partido en Palmaseca y Diego Escalante expulsó a Luis Díaz y dejó en el terreno de juego a Juan Camilo Angulo cuando debió haber expulsado a las dos por agresión mutua. Quedar con 10 hombres, desde el minuto 6 del segundo tiempo, le significó perder el partido 1x0. Junior ganaba 1x0 a Millonarios y Luís Sánchez pitó como penal una mano que nunca existió de Gabriel Fuentes y definió el resultado del juego 1x1. Junior perdía 1x0 con Nacional y Gustavo Murillo dejó de pitar una mano clara, gigante, de Carlos Cuesta después de un remate de Luís Díaz. Ante Caldas, Junior igualaba 0x0. Hubo un penal de Gabriel Fuentes sobre Kevin Londoño que Jorge Duarte no pitó al final del primer tiempo. En el segundo tiempo esperó la ocasión para compensar su error. El juvenil Daniel Moreno bajó la pelota con el pecho en las 18 yardas y Guzmán encontró la papayita que estaba esperando. No solo pitó un penal inexistente, sino que expulsó a Teófilo Gutiérrez. Junior perdió 1x0 y terminó jugando con 10 hombres desde el minuto 23 del ST.

Cosas están pasando Imer. Ahora no mires y silbes para otro lado. Tus instruidos están reescribiendo tu historia de equivocaciones en contra del Junior de Barranquilla. Como aquella final vs. Caldas en Manizales en el 2009 en la que Comesaña reaccionó y lo expulsaste.

Cuatro equivocaciones en línea contra un mismo equipo, no pasa desapercibido. Nada de casualidad tiene. Algo está pasando y es hora que la Federación y la Dimayor intervengan. Es que Machado se retiró, pero estamos viendo los mismos desaguisados a través de sus instruidos.

La vida arbitral de Imer Machado fue polémica y llena de errores. No es casualidad que la de sus instruidos también lo sea. Y el clavao siempre es Junior…


La vida sigue igual…

El fútbol existe y existirá esté Pekerman, o Maturana, o Guardiola, o Comesaña, o Pepito González. El post de la era del técnico argentino, en la Selección Colombia, ha transcurrido en medio de evidente tranquilidad y buen ambiente. No hubo cataclismos, ni boicoteo, ni protesta de jugadores. No hubo goleada, ni remedo de fútbol. No hubo dimes y diretes por la lista de la convocatoria que fue el primer golpe de opinión del DT (e) Arturo Reyes que tuvo a bien reunir una mezcla de jugadores que estuvieron en el mundial, de algunos que regresaron a la selección, y la nueva camada que ya se muestra con brillantez. Se le ha ganado a Venezuela 2x1 jugando bien al fútbol y se ha empatado 0x0 con Argentina en un partido duro, ríspido, disputado, de confrontación a veces, dominado por los albicelestes en el arranque del primer tiempo y bien desarrollado y rematado por Colombia en el segundo tanto que, Franco Armani con tres tapadas, evitó la derrota Argentina. No hubo la tragedia anunciada por los arúspices. La federación se la jugó con el técnico joven y éste no fue inferior al compromiso.

La convocatoria fue bien aceptada. La concentración fue armoniosa. Los trabajos puntuales y los planteamientos para enfrentar a Venezuela y Argentina bien desarrollados. Jugamos ese fútbol cadencioso, lleno de velocidad y picardía que forma parte de nuestro ADN.

La rueda de prensa anoche en el MetLife Stadium fue bien comentada por los periodistas. Reyes aceptó preguntas y la respondió con sindéresis. No declaró nada que no se hubiera visto. Que Argentina salió a presionar arriba y nos comprometió. Sí, aceptó, agregando que no encontraban la manera de solucionar ese tema. Después se hizo y entonces se trabajó mejor.

Reyes implementó cambios lógicos dentro de un trabajo en el que, bien sabe, debe responder sin horadar la imagen del fútbol colombiano. Por eso se apoyó en los jugadores mundialistas para, a partir de allí, anexar a los que volvían y a los que debutaban.

Frente a Argentina, Reyes entendió que debía ser lo más simple posible, aunque puso su sello personal de cómo ve el fútbol. Los dos delanteros en lugar de uno (Bacca-Falcao y Muriel-Falcao), el cambio de perfiles en Cuadrado y Quintero para trabajar a contra mano (o a contra pie) y pudieran incomodar y ganar los duelos individuales. El abrir la cancha por las bandas (muy clásico), el generar fútbol a partir de Barrios y Cuéllar como cabezas de área, el manejo de los dibujos tácticos desde el 1-4-4-2 convertido por la dinámica del juego en 1-4-2-2-2 o 1-4-2-3-1. Y algo importante para la simpleza de lo que buscaba para no enredar la pita. Los cambios elementales: defensor por defensor, volante por volante, delantero por delantero.

Todo salió bien. Nada se dejó al azar. La escogencia de Reyes y su cuerpo técnico, la convocatoria sin críticas mordaces ni rechazo, el triunfo ante Venezuela y el empate ante Argentina. Reyes dirigirá en la próxima fecha FIFA mientras, por allá en enero, se designa al nuevo técnico de la selección mayor para que él pueda volver a la Sub 20. Acaba de superar un examen que le llegó de chanfle y el ejercicio lo marcará para siempre.

Y ahí va el fútbol colombiano tarareando la canción de Julio Iglesias. Al final, las obras quedan las gentes se van.  Otros que vienen las continuarán, la vida sigue igual…


Después del fútbol, el fútbol

La viudez Pekerman duró poco. El buen partido y el triunfo de la Selección Colombia sobre Venezuela, de la mano del DT encargado Arturo Reyes, aplacó las voces que deseaban la continuidad del técnico argentino. Y un poco antes, la escogencia de la nómina bien sustentada por él mismo, hicieron entender a otros que el joven técnico encargado no era caído del zarzo. El desarrollo de los acontecimientos es una señal que habrá fútbol y selección después de Pekerman. Creo que la decisión del propio ex técnico de informar en persona la decisión de no seguir calmó, también, la batalla de dimes y diretes que se avecinaba. Seguro estoy que, si hubiera sido lo contrario, que si la federación hubiese anunciado que no le extendía el contrato a Pekerman, estuviéramos en plena batalla de pros y contras.

El nuevo ambiente de la selección, la llegada de los convocados sin reticencia, la concentración distendida, la atención a la prensa nacional e internacional y el buen juego desplegado en el triunfo sobre Venezuela hicieron que soplaran nuevos aires.

Y no es que estemos desdeñando lo realizado con Pekerman. Lo que quiero señalar es que, en esta vida, siempre habrá alguien que te reemplace por la simple razón que el vivir es un ejercicio dinámico. Hace mucho tiempo aprendí que siempre habrá alguien que ocupe tu lugar sea mejor, igual o peor que tú. Las personas irremplazables ya no existen. Hubo un tiempo en que eso pudo haber podido acontecer. Hoy, no.

Como van las cosas, la designación del nuevo técnico de la selección se hará por allá en el mes de enero. Si esto es así, a Arturo Reyes le volverá a tocar ponerse al frente de la próxima fecha FIFA. Para todos es esperanzador que un técnico joven pueda reunir un grupo con charreteras, como la mayoría de los que llamó, y manejarlos a la altura de las circunstancias.

Hoy se viene un examen más exigente que frente a Venezuela, con todo respeto. Esta Argentina, dirigida también por otro novato (Leonel Scaloni), es una mezcla de jóvenes y consagrados como la de Colombia. Es posible que el partido sea más exigente y de mayor confrontación por la historia misma de estos juegos. No obstante, confiamos en el talante de nuestros jugadores, en la memoria del juego y en la aplicación que mostraron, ante Venezuela, de la mano de Reyes.

El titular del triunfo sobre Venezuela en Diario Deportes es, también, nuestro parecer. El fútbol seguirá existiendo, no se va a detener porque no esté Pedro o no esté Juan. El fútbol siguió existiendo después de Pelé, de Garrincha, de Maradona, de Pirlo, del Pibe Valderrama. Y también siguió existiendo después de Zagalo, Felipao, Sacchi, Lippi, Maturana o Bilardo.

El recuerdo estará siempre, el agradecimiento también, las despedidas son dolorosas e incómodas, pero a veces, son inevitables y necesarias. Que es mejor la despedida que un triste final…


El árbitro Sánchez empató el juego

Como en el cuento de Sábados Felices al Junior, querido Echeverry, lo tumbaron anoche en El Campín. El árbitro Luís Sánchez se volvió un lío pitando un penal que no fue y expulsando luego a Sebastián Viera, con justicia por empujar a Oscar Barreto, dejando en el campo a Carachito Domínguez que originó su reacción metiéndole el dedo en su oído derecho. Esas acciones llevaron al Junior a que le empataran el juego ante Millonarios que iba ganando de buena manera 1x0 con un gol gestado desde su propia área con una doble pared entre James Sánchez y Jarlan Barrera, un pase de James a Téofilo un poco más arriba en campo de Millonarios, una carrera de casi 40 metros de Jarlan, un pase extraordinario de Teófilo a Jarlan que capturó el balón dentro de las 18 yardas de Millonarios y soltó un remate de primera con la izquierda, obstaculizado por Cadavid, para un golazo bien hilvanado y bien rematado.

El juego era para el Junior. Lo iba ganando y lo hubiera ganado si el árbitro Luís Sánchez y su línea 2 Rubén García no hubieran sido influidos por los jugadores de Millonarios Figueroa y Cadavid para conceder un penal del que, ninguno de los dos, estaban seguros. Después del cabezazo entre Gabriel Fuentes y Cadavid, Sánchez retrocedió de espaldas, fuera del área, para seguir el rechazo de la defensa del Junior. Figueroa y Cadavid comenzaron a protestar haciendo señas y, entonces, Sánchez se dirigió a las 18 yardas sin alcanzar a señalizar la jugada de penal. Penal pitado por los jugadores de Millonarios convertido por el propio Cadavid. Toda una vergüenza.

De ñapa, Sánchez expulsó con razón a Viera por empujar a Oscar Barreto. Lo que no “vieron” tampoco Sánchez y García fue la provocación de Carachito Domínguez al meter el dedo a Viera en su oído derecho y después aplaudir y decirle cosas (con la boca tapada) cuando salía del campo. Ambos, tanto Domínguez como Barreto, que forcejeó con Viera, siguieron en el juego. El mismo Domínguez que después ofendió con palabras a Julio Comesaña delante del mismo árbitro Sánchez.

Me quedó la sensación, y creo no equivocarme, que tanto Sánchez como su línea García salieron de la cancha, al finalizar el juego, sin estar seguros del penal que pitaron a favor de Millonarios y solo en televisión habrán visto la provocación y la acción de Domínguez.

Pensaría uno que Sánchez y García demoraran un rato para volver a pitar. Pensaría uno que a Domínguez lo sancionarán de oficio. Pensaría uno. Lo cierto es que el Junior protestará por escrito a la comisión arbitral, pero, pensaría uno, que otra vez nada pasará.

Que lo de anoche en El Campín fue una vergüenza. No les quepa la menor duda…


Pekerman

Me quedó la sensación, como explicaba ayer y como he comentado hace mucho tiempo, que la no continuidad de Pekerman al frente de la Selección Colombia tuvo que ver más con el tema de su agente Pascual Lezcano y las historias privadas que se convirtieron en públicas. En esencia, el tema tiene que ver con la posición dominante y privilegiada de Lezcano en el entorno de la selección. Tanto se habló e insistió que la dirigencia tuvo que pararle bolas al tema. Allí comenzaron los problemas. Es que Lezcano, con uniforme de la selección sin tener representación alguna, se volvió todopoderoso. Y era algo incomprensible puesto que nunca tuvo un cargo oficial en la selección. Lezcano, agente de Pekerman, se incrustó en el seno de la selección y ordenaba y disponía cosas. No lo invento, ni me lo imagino. Cosas me contaron personas muy cercanas sobre el caso.

Las despedidas siempre son incómodas y ésta de Pekerman no iba a ser la excepción. La conferencia de prensa, después de la reunión con los directivos de la federación, evidentemente dio la impresión de haber sido concertada. Un armisticio, un pacto de no agresión. A pesar de los aplausos, y de las palabras de uno y otro, los gestos no eran de “todo bien, todo bien”.

Evidentemente la cara desencajada del técnico, los cobros directos a algunos periodistas, el detalle de las cosas que hizo y que fueron reconocidas, el fallecimiento de personas queridas como su señora madre y su hermano en medio de la angustia propia del fútbol, la petición de perdón a su hija colombiana por dejar a la selección, evidenciaba incomodidad.

En medio de los recuerdos y los cobros del técnico recordaba yo que, cuando fue contratado por la federación, llevaba tres años sin trabajar en su propio país y que, aquí en Colombia, encontró la oportunidad de rencaucharse y de ganar el dinero que nunca ganó en su carrera. Bien ganado, por cierto. Entre salarios y premios por logros la bolsa ronda los 30.000 millones de pesos. Hay muchas empresas y ejecutivos en Colombia que, difícilmente, pueden facturar tales montos. De eso, no habló el técnico.

Ciertamente Pekerman nos dio una buena eliminatoria y otra que nos mantuvo, hasta el último minuto del juego vs. Perú, comiéndonos las uñas y herniándonos de la fuerza que hicimos. Y dos actuaciones en los mundiales que nos hicieron mucho bien, que llevaron a casi todos nuestros jugadores a ligas de Europa, y que nos permitieron estar en el top de selecciones del ranking FIFA.

En lo particular le abono el haber acabado con la pelotera de cada vez que salía una convocatoria, el haber conservado la intimidad del grupo así hubiera exagerado como muchas veces pasó cosa que entorpecía la labor de la prensa, y alborotar el afecto general del país para con una selección que se hizo querer.

La historia de Pekerman y su grupo no termina aquí. Las mejores historias se van conociendo a medida que pasa el tiempo. Es posible que ayer, para proteger a su agente, el técnico decidió irse. Pero también es posible que hoy, cuando mire por la ventana de su apartamento en Bogotá, sienta ese vacío que sentimos cuando las cosas buenas terminan…


Que Pekerman no es irremplazable…

Hoy en Bogotá es el día P. La reunión de la Federación Colombiana de Fútbol con el DT José Pekerman está confirmada para las 11:00 AM. En la misma se quiere escuchar el plan que propondría el técnico argentino en el operativo rumbo al Mundial Catar 2022. El hecho que se escuche no garantiza su continuidad al frente de la Selección Colombiana de Mayores. No todos los dirigentes están convencidos de ello y hay quienes piensan que “Pekerman no es irremplazable”. Escudriñando un poco más a fondo, la realidad es que el problema no es Pekerman y su grupo de trabajo. En problema es su agente Pascual Lezcano y ese tema tiene enojados a Pekerman y compañía. Es que miembros de la federación están convencidos que lo que se ha hablado sobre Pascual en privado es cierto. Y ese es el atolladero que frustraría un tercer período del grupo Pekerman.

Se habló en las últimas semanas, y era cierto, que Álvaro González Alzate tenía como candidato a suceder a Pekerman al Prof. Juan Carlos Osorio y que, además, tenía los votos para lograrlo.

No obstante, ya se sabía en privado, que entre Osorio y Robert Harrison, Presidente de la Federación Paraguaya de Fútbol, se había firmado un pre contrato donde se le daba plazo hasta el 30 de agosto para reversarlo. Ayer la federación paraguaya lo anunció como su nuevo técnico.

Osorio había calculado ese tiempo para arreglar una posible vinculación con la federación colombiana pero el cálculo no le alcanzó. Ayer Harrison hizo el anuncio pues el plazo se había cumplido. Ramón Jesurún, presidente de la federación colombiana, siempre comentó que con Osorio no se habían sentado a hablar. Lo de Paraguay confirma la seriedad de sus declaraciones.

Vuelvo al tema Pekerman. A la reunión de hoy, en la sede de la federación, asistirán todos los miembros del comité ejecutivo incluyendo a Álvaro González, presidente de la DIFÚTBOL que se encuentra en Miami a través de video conferencia, y de Jorge Enrique Vélez, presidente de la DIMAYOR.

Después de investigar, la sensación que tengo es que la federación consideraría un tercer período sin Pascual cosa que no será aceptada por Pekerman y sus colaboradores. Repito, consideraría. Algo hipotético más no seguro.

Si no es Pekerman, he podido saber que, a fecha de hoy, no hay nombres. Lo que si hay es una montaña de hojas de vida enviada desde países cercanos y desde los confines del mundo por todos los agentes de técnicos habidos y por haber.

Y algo que pude captar. No hay prisa por definir ese tema ya. Se van a tomar su tiempo. Que si el DT Arturo Reyes tendría que dirigir la selección en la fecha FIFA de octubre pues lo volverá a hacer. El que tiene la prisa y el balón en su campo es Pekerman a quien se le venció el contrato el último día de agosto. Pero, me quedó sonando eso que Pekerman no es irremplazable. Me quedó sonando…


Sergio Karagumechian
(Gareca pudo venir al Junior…)

Fue grato reencontrarme con mi amigo Sergio Karagumechian en el aeropuerto El Dorado diez años después. Volamos Bogotá-Barranquilla recordando esos viejos tiempos que difícilmente olvidamos. Sergio vive entre su triangulo afectivo. Ereván (Armenia), la tierra de sus antepasados, Buenos Aires, ciudad donde nació, y Barranquilla, ciudad a donde llegó en 1962, y donde descubrió el gran potencial del trópico: las frutas. Las pulpas de nuestras frutas están en las grandes capitales del mundo, y son utilizadas por las grandes empresas del orbe, gracias a la idea de Sergio que fue pionera en la utilización de la pulpa en lugar de exportar la fruta como tal. 56 años después Sergio sigue aquí, con nosotros, en esta bendita ciudad que ama. Su presencia en Barranquilla hizo que el Junior se le metiera en el corazón para siempre y por siempre.

Justamente del Junior hablamos o, mejor, recordamos. Los recuerdos de Sergio están intactos. No sólo de los jugadores argentinos que lo veían a él como un embajador consejero en nuestra ciudad sino de los colombianos que hicieron historia.

Recuerda con cariño a Fuad Char joven. Sabe la historia de José Varacka al dedillo. Recuerda al “Turi” Fernández con cuyo capital se dio inicio a la idea de regresar al Junior a la Dimayor. También de cuando fue vital el ingreso de Fuad al Junior en momentos en que se necesitaba un músculo financiero.

A Sergio lo conocí en su oficina del hoy edificio de Serfinansa cuando trajo a Aerolíneas Argentinas al país. Y nos habíamos visto en Buenos Aires por última vez cuando coincidimos en el Restaurante La Bisteca de Puerto Madero. Ese día estábamos con Fabio Poveda Ruiz, Ramiro Jiménez, Ricardo Ordoñez y Wilson Pacheco.

Entre recuerdo va y recuerdo viene. Pregunta va y respuesta viene, Sergio me contó una vieja historia archivada en su lúcida memoria a sus 81 años de edad.

Un dirigente amigo suyo de Boca Juniors le llamó para comentarle que tenían un muchacho delantero goleador pero que era de difícil manejo por su recia personalidad. Que mirara si en Junior lo podían recibir a cambio de los tiquetes, el alojamiento y la alimentación. Recuerda Sergio que le hizo saber a Fuad Char sobre el tema y éste lo envió donde el DT José Varacka para ponerlo en conocimiento.

Ese día, al parecer, no había sido un buen día para Varacka que fue cortante con Sergio pues, luego de escuchar, le dijo “decime una cosa Sergio, ¿tú eres representante de jugadores o exportador de pulpa?” Y allí terminó la diligencia.

El nombre de ese jugador es Ricardo Gareca que después vino al América de Cali jugando cuatro años y donde marcó 57 goles en 118 partidos. Antes había brillado en Boca Juniors y River Plate y después en Vélez Sarsfield e Independiente.

Hoy, Gareca es el técnico que hizo regresar al Perú a los campeonatos mundiales de fútbol después de 36 años. Es solo una anécdota de las muchas que recuerda el buen Sergio. El mismo que divide su corazón entre el Junior de Barranquilla y el San Lorenzo de Almagro…


Las ausencias de Jarlan, Teófilo y fuentes

Estoy recordando la última estrella del Junior ganada aquella noche gloriosa en Manizales ante el Caldas de la mano del DT Cheché Hernández. Fue en diciembre del 2011. Desde entonces han pasado 15 ligas y corre la 16. Ya nos parece lejano ese día. Tanto, que de los 30 jugadores de la nómina, sólo está activo en el exterior con buen suceso Carlos Bacca. De ellos Sebastián Viera, Luis Carlo Ruiz y Luis Narváez aún están en Junior. Hago memoria y recapitulo, sin sorpresa, las buenas alineaciones que hemos tenido. Que nos han catalogado, casi siempre, como el equipo juega bien al fútbol. Que siempre nos han metido en el grupo de favoritos. Y que  siempre hemos caído por temas extra fútbol. Y no es que los señores Char, dueños del equipo, no hayan invertido. Sí lo han hecho. Y con montos inimaginables. Lo que pasa es que, a pedido de los técnicos, le han apuntado mal. Y esa “platica” se ha perdido. Todo estaba en calma, andando sobre ruedas, hasta el fin de semana que volvimos a las mismas y a una dolorosa y fea derrota frente a uno de los coleros del descenso.

Siempre he criticado que en el Junior no se manejen las cosas de cara al público para que cuando un periodista las publique no cargue con el pecado. Esta vez, el DT Comesaña explicó lo de Jarlan Barrera. Esa explicación coincide totalmente con la versión que ya teníamos del incidente. Jarlan le dijo a Toño Char que él había   decidido no continuar en Junior. Esa decisión es respetable pero no la declaración que dio en el sentido que Junior no le definía nada. Jarlan se gana 50 millones de pesos por mes y el Junior estaba en disposición de revisar su nuevo contrato, pero él cerró la puerta. Sería bueno que le explicara al Juniorismo por qué. De no firmar su nuevo contrato, Jarlan quedará el poder de sus derechos y el Junior se quedaría sin recuperar la inversión hecha en él por más de cinco años. Sabemos que firmó una representación con Iván Ramiro Córdoba y del acercamiento de éste con Nacional de Medellín. También hay un negocio bastante adelantado con Tigres de México. Sea la decisión que tome sólo podrá hacerla efectiva después del 30 de diciembre cuando termine su contrato con el Junior.

Lo de Gabriel Fuentes, y su ausencia en Tunja vs. Chicó, se dio por problemas estomacales. Y lo de Teófilo Gutiérrez sería bueno que el DT Comesaña lo explicara tan claro como lo de Jarlan. 

Que vaina, todo iba tan bien…


Este Junior que juega al fútbol

De la Copa del Mundo de Rusia regresé convencido que, en algún momento, los técnicos de fútbol se olvidaron de jugar al fútbol. A esa conclusión llegué viendo a Francia, Croacia, Bélgica y, a ratos, la propia Inglaterra que se desinfló al final y que deslumbraron con su juego. Hubo un momento en que los técnicos encontraron más fácil defenderse para no perder que jugar para ganar. En ese momento se desvirtuó la práctica del fútbol que, en su definición, dice “que el fútbol es un deporte (juego) que se practica entre dos equipos de once jugadores, cada uno, que tratan de introducir un balón en el arco contrario con los pies, la cabeza o cualquier parte del cuerpo excepto las manos. Gana aquel equipo que anote más goles durante los 90 minutos que dura el encuentro”. En ninguna parte dice que gana el equipo que más se defienda y conserve la valla en cero.

Mantener la valla en cero se convirtió en el punto de arranque para pensar más en no perder que en ganar. El juego del fútbol es ¡un juego! que muchos técnicos dejaron de jugar para no perder. Claramente es un absurdo.

Por eso me agradó ver al Junior el pasado domingo ganar, golear y gustar para vencer tres goles por cero al Atlético Huila jugando al fútbol. Es que, desde que se invirtió la pirámide, en el fútbol se volvió más importante el circuito defensivo que el ofensivo. Es más, hay escuelas de técnicos que dicen que el trabajo táctico tiene que ver con el aspecto defensivo exclusivamente. Otra idea traída de los cabellos.

Es tanto el tema de la idea de defenderse para no perder, en lugar de jugar para ganar, que es muy común escuchar decir, por parte de la gente del fútbol, que “el técnico metió a Pedro y sacó a Juan para cerrar el partido”. En esta caímos todos.

Vuelvo al Junior. En una de estas columnas desde Moscú pedía a los aficionados que hicieran huelga de pitos contra el fútbol amarrado para hacer que las ideas vistas en el mundial se pusieran en práctica en nuestro fútbol. Es que todos gozamos de ese fútbol de ataque con sus variantes. El contra ataque de Francia, la generación de fútbol de Croacia, el ataque lleno de fútbol y polenta de Bélgica y el fútbol por bandas y el centro de Inglaterra.

El Junior que nos gustó vs. Huila no recibe goles porque tiene ocupado al equipo contrario con su veloz y demoledor ataque. Díaz, Jarlan y Teófilo ponen al servicio del equipo sus capacidades para hacer un todo. James, Cantillo y Pico sacan al equipo del fondo con buen manejo. Piedrahíta y Fuentes se lanzan al ataque por las bandas juntándose con los delanteros en una idea general para jugar al fútbol. Que hasta ahora hemos jugado con equipos “chicos” es cierto, pero Junior se ve bien.

Este Junior ganó, goleó y gustó porque jugó el fútbol simple, sin artilugios, con la simpleza de las cosas de buen gusto. En otras palabras, este Junior jugó al fútbol. Ese fútbol que nos niegan algunos simplemente para no perder…


Ese Junior me gustó...

Por fin pude ver un partido completo del Junior y quedé entusiasmado con lo observado. El mundial recién terminado nos dejó el ejemplo de lo que debe ser el fútbol bien ejecutado. Es que el fútbol fue creado para entretención del aficionado. No hay otra manera de entender el fútbol. Que sólo asistieron 6.318 aficionados es el reflejo de lo que ha pasado en Junior en los últimos tiempos. El aficionado se fue aburriendo de ver y sufrir con un fútbol que no entusiasmaba y con un equipo que ha pasado 13 ligas sin volver a ganar una después del finalización 2011 (DT Cheché Hernández).

En medio del juego, recordaba diálogos con mi compadre Edgar Perea. En privado y públicamente hablamos muchas veces sobre que los periodistas podemos cansarnos de invitar a la gente al estadio o regalar boletas, pero el que invitaba o no a la asistencia al estadio es el equipo. Algo en lo que siempre estuvimos de acuerdo.

El fútbol bien jugado tiene dos connotaciones que mostró Junior anoche en la goleada 3x0 sobre el Atlético Huila. Una fase defensiva y otra ofensiva. La unión de ambas y el equilibrio entre ellas da como resultado que sea vea o no un buen equipo.

El Junior que vi anoche no recibe goles. Ya van cuatro partidos sin que le anoten. El Junior que vi anoche hace goles y esa es una bendición de los dioses del fútbol. Tener jugadores con gol.

En medio de ambas situaciones de generación de juego está el intentar jugar bien al fútbol. Bien y vistoso. Entendiendo por bien el desarrollo de una idea futbolística montada por el DT Comesaña. Y por vistoso el fútbol que gusta, que entretiene, y arranca los aplausos de los hinchas.

El dibujo geográfico de este Junior es el mismo que desarrolló el DT Comesaña en los últimos tiempos. Es un 1-4-2-3-1 que, en ataque, muestra 1-4-3-3. El 3-3 es con Pico, James y Cantillo en zona de volantes y Jarlan-Teófilo y Díaz. Y estos tres últimos apoyados con la fase ofensiva de los laterales Piedrahita y Fuentes. Ese dibujo más la velocidad, la picardía, la gestión colectiva a través de pases cortos o profundos, el desmarque para ganar espacios después de tirar una pared y la profundidad para llegar al arco le dan una efectividad y una vistosidad que van de la mano.

Me gustó el espectáculo y los goles de Luís Díaz. También la nueva faceta de Jarlan Barrera que ojalá no se distraiga y se convierta en el jugadorazo que hemos estado esperando sin respuesta. Las proyecciones de Piedrahita y Fuentes. La solidez de los tres volantes de primera línea Pico, James y Cantillo y la manera como sacan ofensivamente al equipo del fondo. Y me gustó y me llamó la atención el juego serio, genial, sin descanso, y lleno de ideas de Teófilo Gutiérrez cuando ya no es el punta o 9 de antes sino el generador de fútbol colectivo que hace ver a un Junior diferente. Anoche mereció un gol por todo lo que hizo en beneficio del equipo. Me agradó que no se distrajera ni que se dejara sacar mentalmente del partido.

Junior pudo haberle metido más goles al Atlético Huila. El mismo equipo sorpresa del primer torneo. Remató 16 veces al arco, hizo 587 pases de los cuales sólo 72 no llegaron a destino, y tuvo el balón en su poder 71 minutos de 96 incluyendo el tiempo de adición y fue tanta su superioridad que sólo cometió 9 faltas.

Este juego, visto por el Canal Win Sports, ha impactado muy bien en la hinchada como ya le habían impactado los tres anteriores en liga. De los 6.318 aficionados que asistieron anoche, 4.084 compraron boletas y 967 fueron abonados. De aquí en más la asistencia se va a dinamizar.

Junior ganó, goleó y gustó. Lo de Díaz fue espectacular. Su carrera de sesenta metros en ocho segundos para marcar el primer gol fue sensacional. Lo de Teófilo fue diciente. Lo de Jarlan para pensar que, esta vez, sí. El equipo entero generó no solo buen fútbol, sino que ha invitado a la gente a creer. Sin embargo, hay que recordar que es más importante cómo terminas a cómo comienzas. No obstante, lo de anoche es para pensar que el futuro a corto plazo es halagador. Es que el juego colectivo que se le vio es más que el juego que depende de una sola figura. 

Ah y sí, Junior jugó con el Atlético Huila, pero fue tanta la inferioridad, para poder contrarrestar lo ejecutado por el equipo barranquillero, que, de verdad, no es que me haya olvidado de nada.

Me gusto el Junior de anoche. Y mucho…


En Barranquilla se quedan…

Le escribí al Alcalde Alex Char. Le dije que pensaba que lo de los escenarios deportivos es maravilloso pero lo es mucho más el cambio de la gente. Que Barranquilla ya no será igual. Que ésta gestión de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, que despedimos con alegría llena de nostalgia, será un antes y un después en nuestra historia. El elemental ejercicio de estar unidos, la educación ciudadana, el sentido de pertenencia y el amor a Barranquilla que habíamos perdido ahora están renovados, vigentes y robustos. Que no son las construcciones (que quedaron del carajo) sino la construcción de ciudadanía. Que fue placentero escuchar a nuestros habitantes aplaudir por igual a nuestros atletas y a los de los otros países. Que hacíamos llorar el alma cuando cantábamos a grito batido nuestro himno. Que nuestros atletas escucharán por siempre los gritos unidos de ¡Colombia, Colombia! Que los que vinieron volverán. Que al pasar los años les contarán a sus hijos y nietos que en la esquina de Suramérica hay una ciudad mágica llamada Barranquilla donde, alguna vez, ganaron una medalla para su país o vinieron y se llevaron a nuestra ciudad en el corazón.

¡No sabe usted señor Alcalde, la clase de cambio que seguiremos viendo gracias a estos juegos! Barranquilla ya no estará anclada al pasado. A esa Barranquilla abúlica donde pasaban las horas y el progreso se quedaba detenido en el tiempo. Barranquilla marcha y pisa firme y el mundo que vino de toda parte se ha maravillado de ello.

Me quedo con el recuerdo de los estadios llenos. Con el salto de Caterine Ibargüen y con el llanto, salido del corazón, de la basquetbolista Tatiana Mosquera. Me quedo con los remates imparables de Amanda Coneo en  volibol y con el corazón de la chiquitica Mayra Caicedo en el baloncesto. Con la fuerza de Muriel Coneo en el remate de los cinco mil metros y con el recuerdo de la foto del hermano muerto que corrió debajo del número del medallista de oro  Gerald Giraldo en los tres mil metros con obstáculos. Me quedo con la marca de talla mundial de 20:00 de Bernardo Valoyes en los 200 metros planos.  Me quedo con las gestas épicas de la Natación, del Patinaje, del Volibol, del Rugby, del Polo Acuático, del Basquetbol, del Golf, del Boxeo, del Tiro con Arco, del Atletismo, del Fútbol.

Me quedo con las 9 medallas de la nadadora mexicana Liliana Ibáñez, con las 8 de nuestra sirena Isabella Arcila y con las 7 del manito Long Yuan Gutiérrez en natación y de los cubanos Jorge Grau en tiro y de Manrique Larduet en gimnasia pero también me quedo con el corazón  y las ganas de Belice, Curazao, Guayana Francesa, Islas Turcas y Caicos, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas y San Martín que no ganaron medallas pero se llevaron los aplausos dorados  de los barranquilleros.

Me quedo con el recuerdo maravilloso de los atletas mexicanos, de los disciplinados cubanos, de los valerosos venezolanos que, con honor, representaron a un país que se cae a pedazos. Me quedo con el fútbol de Haití, la más humilde de las delegaciones, que le mostró al mundo un  nivel que sorprendió a todos.
Me quedo con la silenciosa Guatemala que se llenó de medallas. Me quedo con el ímpetu de Puerto Rico a pesar del huracán que todo se llevó.

Me quedo con todas las delegaciones y atletas en mi corazón. De los que ganaron medallas y los que ganaron experiencia. Me quedo con los novatos y con los veteranos que se despidieron.

Me quedo con la organización, con la alcaldía y su gente, con el Comité Olímpico de nuestro país, con la Odecabe, con Coldeportes, con la Policía Nacional que cuidó y protegió a todos, me quedo con Baqui y la promesa de no dejar que el Mono Tití se extinga, me quedo con los jueces, me quedo con los voluntarios, me quedo con los hacedores del carnaval que bailaron sin parar, me quedo con el equipo de prensa que trabajó 24 horas al día y con nuestra gente que a todos aplaudió.

De aquí en más Barranquilla ya no será igual. Los juegos marcaron el hito de un antes y un después. Seguiremos creciendo como ciudad y como ciudadanos. Seguiremos viviendo “felizmente felices” como siempre y seguiremos construyendo la ciudad moderna, ladrillo a ladrillo, cemento a cemento, pero cimentando el buen vivir a través de la ciudadanía, con la política del buen vecino, con el respeto al conciudadano y autoridades, y con el deber de cuidarnos entre todos y con la obligación de la conservación de lo que nos deja esta experiencia deportiva maravillosa. Que es un deber y una obligación moral.

Me quedo con la alegría de mi Barranquilla del alma que se sobró y me quedo con el recuerdo perenne de este grupo numeroso de deportistas, periodistas, dirigentes, gobernantes y turistas que hoy se llevan una parte de nosotros y a quienes Barranquilla ya comienza a extrañar.

Y me quedo con mi gente, el barranquillero que aquí nació, o el aquí se crio, o el que aquí llegó en la búsqueda de un mejor vivir.

Y me quedo con mi Barranquilla del alma, mi lugar en el mundo, única, hermosa, inigualable…

© DIARIO DEPORTES


Dimayor, Zuluaga o Novella

Mientras Barranquilla vive su nirvana deportiva con los Juegos CAC, la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano inicia el camino para volver a la normalidad después del desorden institucional y de la bola de chismes y traiciones en que la convirtió el expresidente Jorge Perdomo. Hoy se realizará la asamblea de la institución y se espera elegir al nuevo presidente para dejar atrás los malos momentos. Sobre el tapete hay tres nombres. Carlos Mario Zuluaga, Iván Novella y Jorge Enrique Vélez. Zuluaga y Novella son hombres de fútbol. Vélez es más político que dirigente del balompié y, dada la terrible experiencia que tuvieron con Perdomo, nos imaginamos que no querrán repetir la experiencia de poner a una persona de su perfil a dirigir los destinos de una entidad de fútbol. Vélez es un hombre cercano a Vargas Lleras en Cambio Radical y, aunque ha participado en comisiones en Dimayor, no es un hombre de fútbol. Vélez tiene, además, la contra de que quienes lo impulsan son los mismos que intentaron mantener al nefasto Perdomo.

Zuluaga ha dirigido el fútbol desde los equipos. Es el presidente de Equidad y mantiene una administración sobria, sin derroche de dinero, y apostándole siempre a los procesos.  Es un dirigente que vivió en Barranquilla donde comenzó su carrera laboral en la firma John Retrepo y Compañía y un hombre que mantiene buenas relaciones con todos y sabe exactamente dónde le duele a la institución.

Novella ha dirigido el fútbol desde la propia Dimayor desde cuando fue llevado por Ramón Jesurún para ser el Gerente de la institución. Es un hombre joven, conocido por todos, y con conocimiento cercano de todos los dirigentes. Conoce, al igual que Zuluaga, la letra menuda, los vericuetos, y los secretos de la institución.

La experiencia Perdomo ha hecho abrir los ojos a muchos y mantenerse en el error a pocos. Cuando hablo que poner a un hombre de la política a dirigir el fútbol no es conveniente lo hago partiendo de la premisa que mucho va de administrar la cosa pública que algunos considerar como su propio coto y otra una entidad privada como el fútbol que es de las empresas más prósperas del país.

Después de la postración a la que llevó Perdomo a la Dimayor por su perfil equivocado y sus ansias de convertirse en el Napoleón del fútbol a cualquier precio, y pisando la cabeza que hubiera que pisar, es apenas elemental pensar que la dirigencia deberá elegir a un hombre de fútbol. Nada de hombres de la política venidos a menos buscando una ubre de la cual prenderse. Que recuerden que al perro sólo lo capan una vez…


“Barranquilla sucumbe a la locura…”
(…Raúl de Pino, Prensa Latina)

El periodista cubano Raúl del Pino le dedicó a Barranquilla uno de los mejores titulares que he visto en los diarios internacionales sobre los Juegos CAC. Del Pino, enviado especial de la Agencia Prensa Latina, escribió “Barranquilla sucumbe a la locura” agregando ¡Colombia es la reina del básquet! Es que Raúl acababa de presenciar la victoria de nuestras jóvenes basquetbolistas sobre las experimentadas cubanas en la final del torneo. Lo que al comienzo era un “casi” imposible se convirtió en un posible con letras y juego mayúsculos. Por supuesto que el Estadio Elías Chegwin, lleno hasta las banderas y con aficionados afuera que no pudieron ingresar, se convirtió en una cumbiamba de alegría apoyando a las jóvenes nuestras hasta cuando la superioridad sobre las cubanas fue manifiesta al final del tiempo. Lo que vio Raúl, y lo que vino después, está codificado en nuestro ADN. Es que somos así. Sin impostar, sin dobleces, sin falsedades, genuinos. Por eso, aquí las selecciones nuestras encuentran el apoyo, el calor humano y la alegría para escribir sus hazañas. Y sí, querido Raúl, Barranquilla sucumbió a la locura de la alegría desde los tiempos sin nombre, desde la época del ruido, desde el viejo carnaval, desde cuando se usaba el tacón para adelante y la chaqueta por dentro, desde la antiquísima vez que alguien tocó un tambor por primera vez y nos clavó su sonido en el alma para siempre.

No hay tristeza alguna que nos haga claudicar. En nuestra esencia vive la alegría enquistada, vive la música a todo volumen, vive el carnaval eterno, vive la sonrisa, la risa y la carcajada, vive el bordillo por donde vemos pasar la vida, vive la “fría” en el brindis fraterno de la amistad, vive la brisa, vive el río, vive el mar.

Raúl acababa de presenciar lo imposible. Una derrota cubana en la final del baloncesto femenino ante el joven equipo colombiano y más que agobiarse con el dolor de una derrota se reconfortó contagiado por la algarabía y la alegría de nuestro pueblo escribiendo su titular de prensa que no olvidaremos.

Querido Raúl, la alegría en Barranquilla es genética, se viene con ella al nacer y se encuentra en las esquinas, en el aire, en las calles, en los barrios, por la mañana, a medio día, por la noche, al despuntar el alba o al caer la tarde, cuando llueve o sale el sol.

Eso hemos sido, eso somos y eso seremos, felices. Aquí no morará nunca la tristeza. Aquí solo vive la alegría. La misma a la que sucumbimos al momento mismo en que nació el primero de nuestra estirpe…


Alex Char

Alguna vez encontré, en el Diario ABC de España, un análisis periodístico literario donde se decía que el barranquillero Alberto Salcedo Ramos era, si sin dar tantas vueltas, “el mejor narrador periodístico literario de Hispanoamérica”. En ese momento no tenía la relación fluida que ahora tengo con él. Sin embargo, le envié  la nota y lo felicité efusivamente. Les juro que me emocioné. No tanto por reafirmar lo que ya creía de él sino porque en el fondo, tener gestos de reconocimiento hacia otras personas, no es que se encuentre con facilidad en nuestra Colombia.

En un medio en que la crítica se hizo sólo negativa al andar, cuando hay bandos interesados en solo dañar, perseguir y defenestrar a posta,  hay gente para los cuales “el enemigo” del contrario de su jefe político en “su enemigo” y contra él van a ultranza.

No podemos negar la influencia que ha tenido Alex Char, Alcalde de Barranquilla, en el desarrollo de nuestra urbe con realizaciones claras y palpables en todos los frentes. Incluyan allí los aciertos y errores que se dan siempre. El desarrollo de la ciudad, la recuperación urbanística, darle vida al río, la solución para los arroyos. Muchas cosas.

Faltaba el hecho palpable deportivo y Alex se vino con todo con los Juegos Centroamericanos que son un éxito y más que eso, los escenarios deportivos nuevos y los más de 130 parques y los 13 que se están construyendo en la actualidad.

Hace poco un gran amigo, que me escribe a diario para despotricar de Char, me dijo que todo era cierto pero que dejará a la ciudad endeudada. Le pregunté que cómo haría él para transformar una ciudad, solucionar el problema de los arroyos, construir escenarios deportivos, parques recreativos, mega escuelas, casas de cultura y música, revivir el carnaval, sin endeudarse. Aún espero su respuesta.

Alex Char ha hecho historia con las realizaciones vistas con su manera de administrar, con su gorra y sus tenis, sin ir nunca a su oficina pues su oficina es donde la comunidad lo necesita. La dupla con Elsa Noguera, que consiguió la sede de los Juegos, funcionó mejor que el ChaTeo en Junior.

El día de la inauguración de los Centroamericanos conseguí el teléfono de Alex y le escribí, en buen barranquillero, unas felicitaciones producto de la emoción tal y como se las había mandado aquella vez a Alberto Salcedo.

Su respuesta fue el reflejo de lo que de él se ve públicamente, “Gracias Hugo, esfuerzo de todos”. La hora, 2:43 de la madrugada. Nada de yo. Todos.

Ha llegado la hora de dejar los odios heredados o impostados, las minucias, los rechazos interesados, los complejos sobre todo que venga de los Char para reconocer la labor denodada que, públicamente y a la luz de los ojos de los habitantes de esta bendita ciudad, hace el Alcalde Alex Char…


Putin reivindicó a Drago

Mientras vuelo sobre el Océano Atlántico, después de haber dejado primero a Moscú y después a Frankfurt rumbo a nuestra patria, observo la reunión Putin-Trump en Helsinki por CNN. Putin está tan fresco como en la premiación a Francia como campeona del mundo en su  capital rusa, bajo la intensa lluvia y con guarda espalda con paraguas, en la que el mundo le reconoció haber hecho el mejor Mundial de fútbol de la historia. Ahora lo veo “face to face” con Trump. Ya no es reunión Trump-Putin sino Putin-Trump. Primero el de moda. Es el ruso con su cara adusta, con su piel como de cera, pero de  cerebro rápido y sagaz para vender su buena imagen al mundo. Y esa buena imagen se paseó el domingo por el Estadio Luzhnikí y el lunes por la capital de Finlandia reflejada por la televisión del mundo en vivo y en directo.

En Luzhnikí el mundo entero tenía sus ojos puestos en la final. Desde la ciudad luz hasta las ciudades apagadas por la indiferencia. La imagen de Putin con Macrón, presidente de Francia, y con Kolinda, la presidenta de Croacia, se paseó por el mundo antes, durante y después de los 90 minutos de juego y durante la premiación pasada por lluvia. Esa propaganda a su imagen difícilmente se puede pagar en rublos, francos, dólares, kuna croata o euros.

No bien terminada la fiesta Putin se fue con parte de su gobierno a Helsinki a reunirse con Trump. Debió ser la primera vez en la historia que el ruso estaba por encima del gringo en imagen, realizaciones y percepción del gran público. Esta vez Iván Drago noqueó a Rocky Balboa.

Putin hizo el mejor Mundial de Fútbol de la historia. Los hinchas del mundo llegaron a raudales. Los ingresos por hoteles, restaurantes, turismo, industria y comercio ingresaron en proporción geométrica. El Fan ID fue la mejor fórmula para que no ingresaran indeseables ni existiera amenaza de ataque a la población civil-futbolera.

Se fueron los equipos “favoritos” y aparecieron Francia, Croacia, Bélgica e Inglaterra. Se marcharon Messi, Cristiano, Lewandoski y Neymar y despuntaron para quedarse Griezmann, Mbappé, Kanté y otros más. Y  también pasó con los técnicos.     Se fueron Löw, Tite, Sampaoli y Tabárez. Entonces,  Deschamps se reinventó y Dalic, Martínez y Southgate mostraron la esencia original del juego. Es que no se jugó para no perder sino para ganar, Los llamados grandes se fueron pero el juego del fútbol volvió a sus orígenes para deleite del mundo.

Putin entre el domingo de futbol y el lunes de política le pegó un repaso a Trump. El ruso tiene mejor imagen que el gringo. Se nota en las encuestas, en las notas de los diarios, y hasta en la forma cómo lo miran los hinchas del fútbol y los analistas de la política. Es que Iván Drago noqueó a Balboa, Putin a Trump y el fútbol a los incrédulos.

Francia ganó el Mundial. Putin convenció al mundo…


Un gran mundial, un gran campeón

Estoy en las gradas del Estadio Luhznikí certificando, una vez más, que el fútbol es un estado de ánimo. Mientras unos ríen otros lloran. Mientras unos hablan a gritos otros se han quedado mirando lejos. Acabamos de ver a Francia ganar la Copa del Mundo de la FIFA. Un equipo que controla sus emociones, que hace la justa, que no se desgasta y que sabe jugar al fútbol. Que “hipnotiza” con su juego lento y desenfadado para luego acelerar a rápida velocidad buscando a Griezmann, Mbappé y Giroud para ganar los juegos. Lo de Croacia, para seguir hablando de los estados de ánimo, fue épico. Por su nivel sorpresivo, por su entrega física y fútbol denodado capitaneado por Modric. Desde sus partidos de grupo Croacia mostró que era un equipo interesante en la elaboración del fútbol, con marca, rapidez y gol. Francia no. La Francia en su grupo clasificó primera con lo justo. Con un juego lento, apaciguado y pensante terminó primera cuando ya hablábamos de lo frío de su juego, de ser un equipo liviano que no había mostrado aún el peso específico para jugar la final del torneo. Ese peso específico lo mostró con creces derribando y eliminando a Argentina, Uruguay y Bélgica consecutivamente y haber ganado además, a dos de los cuatro semifinalistas del torneo (Croacia y Bélgica) le reconoce, con suficientes méritos, un título que ganó jugando su mejor partido con su forma y manera de desarrollar el fútbol.

El juego fue favorable a Croacia en el primer tiempo sin profundidad en su ataque. Inexplicablemente manejó más el juego sin remates importantes a puerta y el tiempo se le fue yendo. Para el segundo tiempo regresó con la misma disposión de pelear mano a mano el partido pero el gol de Pogbá le complicó la reacción. En esa hora de juego (45+15) esa anotación sentenciaba el partido con una diferencia de goles que me pareció larga. El juego terminó con el regalo de Lloris a Mandzukic. Después fue más disputado, peleado, a ratos ríspido.

Y algo claro. Croacia no perdió por cansancio. Tal vez por cansancio mental que no físico. Esta vez encontró frente a sí al mejor equipo que fue creciendo con el correr del Mundial y le jugó con inteligencia o con el trabajo de Kanté acosando a Modric obligándolo a jugar muy atrás lejos de su zona de influencia.

Confieso que he vivido este mundial como ningún otro. El fútbol (y esta es una alerta para Colombia) ya no se está montando para “no perder” sino para ganar. Aquí se ha despedido a una generación de jugadores maravillosos pero ha llegado otra que, con seguridad, les superará en el futuro cercano. Aquí se mostraron técnicos inquietos con ideas que hacen mejor al fútbol. Martínez, Southgate y Dalic y otro que se ha reinventado como Deschamps que demostró que si bien el fútbol se juega con los pies es producto de la inteligencia y del manejo de los estados emocionales.

Fue demasiado evidente que se fueron las selecciones y los jugadores más encopetados pero no el fútbol. El fútbol permaneció. Y un fútbol diferente al de los que se fueron. Un fútbol para jugar, para divertirse con la parte lúdica del mismo.

La presencia del polémico VAR demostró que es un aporte valiosísimo a las simulaciones, a las agresiones, a los pénales no pitados y a los pitados sin que lo fueran. No hubo expulsados por violencia, hubo pocas tarjetas amarillas (promedio de 3.5 por juego) y sólo cuatro expulsados por situaciones de juego y no por violencia.

Hace cuatro años veía a Putin abrazado con Blatter en el palco de FIFA en Maracaná. Tomé una foto y la guardé. Comenté que esa exposición política le iba a costar mucho al ente mundial. Es que la guerra en Ucrania, la invasión rusa a la zona de Crimea, y el apoyo al presidente de Siria ya generaba disputas diplomáticas muy fuertes con declaraciones de los jefes de estado. Después sobrevino el FIFA Gate y los cimientos del fútbol se estremecieron pero resistieron.

Putin también resistió a las amenazas de un boicot y si hay un ganador, por encima del fútbol, es el presidente de los rusos. El mundo vio lo que es Rusia hoy. Un país moderno, de libre mercado, seguro, desarrollado y amable. Aquí se enterró el viejo modelo y se le echó ceniza a todo vestigio que les avergonzara. Moscú es una maravillosa ciudad al mismo nivel de Nueva York, Paris, Londres o Roma.

Francia ha ganado. Croacia también a pesar de la derrota final. También Putin por su marcada terquedad de hacer todo bien. Y el mundo que descubrió a la Rusia de hoy con gente maravillosa que vive un estado de bienestar que es evidente.

Al despedirme de Anastasya, mi maravillosa guía en éste mundial, le digo que espero que Dios y la vida me permitan volver a Rusia una y otra vez. Ella sonríe mientras, a mí, la nostalgia me invade. La banderita de Croacia que pintó en sus mejillas se desvanece con la lluvia. Como la vida con sus estados de ánimo…


La final de un gran Mundial

Este domingo estaremos en el Estadio Luzhnikí de Moscú observando, gracias a Dios y a la vida, nuestra tercera final consecutiva de una Copa del Mundo de la FIFA. En el 2010 en el Estadio Soccer City de Johannesburgo vimos a España vestirse con las luces de la gloria venciendo a Holanda 1x0 con el recordado gol de Andrés Iniesta a los 116 minutos en tiempo de prórroga. En el 2014 en el mítico Maracaná de Río de Janeiro estuvimos en el triunfo de Alemania sobre Argentina con gol de Mario Göetze a los 113 minutos en otra emocionante prórroga. Ahora en el 2018 viviremos Francia vs. Croacia en el último juego de un gran Mundial que será recordado por equipos como Croacia, Francia, Bélgica e Inglaterra que fueron las grandes vedettes del torneo y por el fracaso de Italia que ni siquiera logró clasificar y de otros excampeones como  Alemania, Argentina, Brasil, España o Uruguay que estuvieron y se fueron y también por figuras como Luca Modric o Antoine Griezmann o Romelu Lukaku o Harry Kane que por Messi, Cristiano y Neymar que quedaron  a la vera del camino. Sigo con mi idea que el campeón será Croacia por encima de la joven Francia. Me prendí al fútbol de los croatas desde que vi su debut venciendo a Nigeria y me gustó aún más a medida que crecía con sus triunfos como la goleada sobre Argentina, la apurada victoria sobre Islandia en el minuto final y sus dos partidos épicos con prórroga y penales incluidos para eliminar a Dinamarca en octavos y a la local Rusia en cuartos hasta la victoria espectacular sobre Inglaterra para acceder a la final en otra prórroga en la que sudó hasta la última gota  para dar paso a las lágrimas de felicidad en las que no estuvieron solos pues el mundo lloró de emoción con ellos.

Francia no es Croacia y Croacia no es Francia. Son dos muy buenos equipos con desarrollo de fútbol diferentes  sobre dibujos tácticos iguales 1-4-2-3-1 diferente al 1-3-5-2 que utilizan Bélgica e Inglaterra que jugarán por el tercer puesto.

De Francia tuve la idea inicial de ser un buen equipo aunque sin peso específico. Es más, lo llamé liviano. Y aún más, en sus primeros tres juegos señalé que todavía no mostraba el talante para jugar una final pues apenas ganó 2x1 a Australia, 1x0 a Perú y empató en un partido que pareció un pacto de no agresión 0x0 con Dinamarca. Me comenzó a convencer, a pesar de ser un equipo frío sin derroche físico que lo administra muy bien, a partir de las rondas de eliminaciones. Allí vimos otra Francia. La que hizo un partido de toma y dame contra Argentina en el que recibió tres goles pero anotó cuatro para mandarlos a llorarle a Gardel. La que eliminó sin mayor esfuerzo a un Uruguay sin Cavani a la que hizo ver como un equipo apagado. Y la que mandó a Bélgica a jugar por el tercer lugar 1x0 en un partido en la que no era favorita pues las apuestas se inclinaban por el buen fútbol, la madurez, y derroche físico de los belgas.

El trabajo de Francia ha sido producto de una decisión histórica para despedir a una generación y recibir a otra timoneada por Didier Deschamps desde el 2012. En el Mundial de Brasil lograron avanzar hasta cuando Alemania los eliminó en cuartos. El tropezón más duro fue perder la final de la Eurocopa en su propio país con Portugal que perdió a Cristiano a los 15 minutos de juego. De la alineación final sólo continuaron como titulares aquí en Rusia Lloris, Pogbá, Matuidí, Griezmann y Giroud. Ni Sagna, ni Koscielny, ni Evrá, ni Sissoko, ni Payet.

Contrario al tiempo que ha tenido Deschamps lo de Slatko Dalic fue un llamado a 911 para que evitara la eliminación de Croacia en el clasificatorio europeo. Esa llamada la recibió del ex astro del fútbol croata Davor Suker, presidente hoy de la federación, que se jugó el cambio del DT Ante Cacic para evitar ser eliminados. Restaba el partido ante Ucrania a la que venció para entrar al repechaje contra Grecia y clasificar. Y no ha sido más. Tres partidos para clasificar, cuatro amistosos y los seis del mundial en la que ha embelesado al mundo.

Croacia
DT Dalic

Subasic

Vsaljo – Lovren – Vida – Strinic

Rakitic – Brozovic

Rebric – Modric – Perisic

Mandzukic

El comodín de Croacia es Modric que juega suelto ya sea al lado de Rakitic para hacer un 4-3 en defensa.  También entre Rebric y Perisic para hacer un 3-1 en ataque. O acompañando a Mandzukic.

Francia
DT Deschamps

Lloris

Pavard – Varane – Umtiti – Hernández

Pogbá – Kanté

Mbappé – Griezmann – Matuidí

Giroud

El comodín de Francia es Matuidí ya que, cuando pierden el balón, retrocede al lado de Kanté para hacer un 3 en primera línea de volantes con Pogbá y cuando la recuperan se adelanta al lado de Griezmann para hacer un 3 ofensivo con Mbappé. Con él se arma un 4-3 en defensa y un 3-1 en ataque.

Este domingo terminará el Mundial con una gran final y ojalá con un gran partido tal como hemos visto en él. Y entonces nos despediremos de Rusia y de la hermosa Moscú pero de eso, hablaremos después. Hoy no hay lugar para la nostalgia sino para el buen fútbol…


Croacia, fútbol y corazón

Aquí Estadio Luzhnikí en Moscú. Aún estoy sentado en la gradería viendo el festejo de la Selección de Croacia que acaba de vencer a la de Inglaterra 2x1 y ha avanzado a la final del Mundial vs. Francia enviando a la flema inglesa a jugar por el tercer lugar vs. Bélgica. Los amables croatas con quienes viví e hice fuerza por su selección bailan la danza de la victoria mientras los ingleses emprenden el regreso de la derrota. El fútbol y el corazón le han permitido a Modric y a su equipo acceder al juego final a pesar del cansancio de tres juegos en alargue que suman 360 minutos que, en la práctica, le agregan un partido más. Que en la práctica no han sido tres sino “cuatro” juegos. Por fin un pronóstico acertado en medio de tantas apuestas fallidas y de tantas presunciones que no fueron. Le apunté a Croacia vs. Francia para la final y esa será la que veremos el domingo aquí en este mismo estadio. Estoy seguro que las casas de apuestas volvieron a llenar sus bolsas. Es que las apuestas en el mundo estaban a favor de Francia-Inglaterra.

Siempre le apunté a Croacia para ganar el Grupo D y terminó primero de manera impecable ganando sus tres partidos a Nigeria, Argentina e Islandia. A pesar del análisis hecho sobre el equipo croata y su posibilidad de avanzar ronda tras ronda lejos estábamos de pensar que lo haría en prórroga y lanzamientos desde el punto penal. Sabíamos que fútbol tenía y se veía en cada partido. Después le agregó el corazón eliminando a Dinamarca en octavos, al equipo de casa Rusia en cuartos, y ahora al favorito Inglaterra en semifinal.

Y no es que el corazón haya primado sobre el fútbol. Se trata de haber logrado con el corazón lo que el físico le negaba.

El partido Croacia 2 x Inglaterra 1 que acaba de terminar trajo a este estadio 78.011 aficionados sin incluir periodistas, logística y personal de vigilancia. Todos, diferentes a los ingleses, terminamos haciendo fuerza primero y aplaudiendo después a Croacia. No recuerdo haber hecho tanta fuerza a una selección que no fuera la de Colombia. Pero no lo hice hoy. Llevo seis partidos haciéndolo porque, a más del buen fútbol que practica, tiene el plus de jugar con su patria presente y persiguiendo más la gloria que las cosas materiales.

El público acepta a la selección croata porque juega bien al fútbol, porque lee bien los partidos, porque no se guarda nada en los aspectos emocional y físico. Tiene, además, excelentes jugadores que llegaron con nivel de preparación óptima. Y algo definitivo. Sus estrellas son humildes y aterrizadas. El Subasic del Mónaco, el Rakitic del Barcelona, el Modric del Real Madrid y el Mandzukic de la Juventus son exactamente iguales a los que tienen menos fama mediática.

Y algo importantísimo. Esos nombres son más famosos que el de su DT Zlatko Dalic un hombre que fue nombrado a las volandas después de despedir a Ante Cacic y de encargarse dos días antes de jugar el primero de dos partidos para poder clasificar al Mundial. Le ganó 2x0 a Ucrania y 4-1 a Grecia. Dalic es un católico lleno de mucha fe. Cuando mete su mano al bolsillo es para tocar el rosario que lleva siempre consigo.

Este mismo Dalic se encargó de bajarle los humos a la Inglaterra del DT Southgate “con corazón, carácter y orgullo” como le oigo decir en la rueda de prensa post partido.

Esta noche moscovita Dalic continuó apegado a una alineación que es estable en nombres y planteamiento. Es un 1-4-2-3-1 que es hoy, la distribución en el campo más utilizada en el fútbol de hoy.

Subasic

Vrsaljo – Lovren – Vida – Strinic

Rakitic – Brozovic

Rebic – Modric – Perisic

Mandzukic

Pero, por encima del frío dibujo táctico, la “gracia” de la misma se ve cuando los “muñequitos” se mueven. Es un equipo cadencioso, que es fuerte y seguro en defensa, generador de fútbol en el medio y rematador de jugadas con el hombre en punta, con los volantes creativos e, incluso, con los laterales y volantes de primera línea.

Croacia es otro de los equipos que le han devuelto la lúdica y lo elemental al futbol. Que el fútbol es un juego. Juego que comenzaron a tirarse los técnicos “defensivos” que montan sus alineaciones para “no perder” en lugar de hacerlo “para ganar”.

Hoy Croacia desnudó a Inglaterra. A pesar de haber llegado a jugar la semifinal y de haber despertado buenas sensaciones los croatas le hicieron ver un equipo confundido, que perdió la secuencia y la lectura del juego y al que el gol de camerino a favor le perjudicó.

No podemos saber qué historia se hubiera escrito sin el gol tempranero de Trippier a los cuatro minutos de iniciado el juego. Lo que sí es cierto es que Inglaterra entró en una zona de confort al estar ganado 1x0 y frente a un equipo evidentemente disminuido físicamente.

Es que casi que simultáneamente pasó de su dibujo táctico 1-3-5-2 a un 1-5-3-2. Es decir, invirtió el número de hombres en las zonas de defensa y volantes.

Al inicio del juego planteó:

Pickford

Maguire – Stones – Walker

Young – Lingard – Henderson -  Alí – Trippier

Sterling – Kane

Al estar arriba en el marcador Young y Trippier se retrasaban para armar un cinco en defensa lo que hizo que Croacia lo metiera en su propio terreno y comenzara la labor de desgaste que los llevó a empatar primero y a ganar después. Inglaterra mató al tigre y le tuvo miedo a los croatas.

Es posible que hoy veamos a Inglaterra con la zapatilla de la cenicienta después de medianoche. Fue segunda en el Grupo G detrás de Bélgica con quien perdió 1x0. Frente a nuestra Selección Colombia hizo agua y fue una injusta ganadora desde el punto penal en octavos. A Suecia le ganó sin problemas 2x0 en cuartos hasta la desnudada que le pegó Croacia en semifinales.

Hemos vivido el mundial de las sorpresas y de los pronósticos y apuestas erradas. El domingo veremos la final inédita Croacia-Francia. Será un partidazo entre un buen equipo con fútbol y corazón y otro con fútbol y frialdad para desarrollar su juego.

Sigo con Croacia la selección que ha puesto algo más que su buen fútbol e impulsa la forma elemental del juego que es jugar para ganar. Contrario a jugar para no perder…


¡El fútbol vive…!
(…Francia y Bélgica nos devolvieron lo elemental y lúdico del juego del fútbol)

Aquí Moscú. El mundo del balompié ha quedado maravillado con Francia 1 x Bélgica 0 en San Petersburgo. Qué señor partido de fútbol. Sin importar el resultado pues si Bélgica hubiera ganado estuviéramos hablando exactamente de lo mismo. El fútbol se empezó a distorsionar cuando los técnicos comenzaron a buscar tácticas rebuscadas para no perder. Ese no perder hizo que se olvidaran del juego. Este Mundial en Rusia nos ha devuelto la alegría de ver el buen fútbol, en defensa y ataque, que busca ganar sin el temor a perder jugando verticalmente en la búsqueda del gol. Pasa con los cuatro semifinalistas. Francia (ya en la final), Bélgica (que jugará por el tercer lugar), Inglaterra y Croacia, cada uno a su manera, nos han devuelto esa parte lúdica y elemental del juego del fútbol. El juegazo de hoy lo certifica y el mundo lo ha recibido alborozado.

Francia fue creciendo durante los partidos en el Grupo C donde terminó primero. Ganó sin mayor esfuerzo 2x1 a Australia, 1x0 a Perú y empató con Dinamarca en el único juego que ha terminado 0x0. Este último se jugó con un armisticio tácito.

En esa fase, a pesar de ganar sin mayor esfuerzo, decíamos que Francia lucía como un equipo que jugaba “bien al fútbol” pero que era “demasiado liviano”. Que le faltaba mostrar su real peso específico para poder aspirar a jugar una final.

Pues ese peso específico lo comenzó a mostrar en octavos eliminando a Argentina (4x3) en un partido duro, ríspido, en el que hizo más faltas que los argentinos (21x15), tuvo menor tiempo el balón (41x59%) y, aunque marcó cuatro goles, recibió tres. Ese día me convencí que era algo más de lo que habíamos visto en sus tres primeros juegos.

La noche que eliminó a Uruguay confirmó que, a pesar de no ser tan físico como Bélgica o Inglaterra o Croacia, es un equipo que piensa, que lee muy bien el juego, y que no se extralimita en el desgaste físico sino que sabe administrarlo.

Ese día volvió a tener menos posesión del balón que los uruguayos (42x58%) y cometió más faltas que los charrúas (17x15). Su mayor virtud fue dejar sin oficio a Suárez pues no sólo fue la ausencia de Cavani la que “extrañó” sino que los franceses lo aislaron.

En el juego de hoy, Francia reiteró su formación 1-4-2-3-1 con un libreto aprendido, sin angustias, ni exageraciones. Aguantó el chaparrón de los primeros 25 minutos de juego donde Bélgica lo atacó por todos los flancos y en el juego aéreo sin descomponerse. Cuando salió del problema de estar metido en su propio  terreno volteó la situación y de a poco metió en su juego a Bélgica.

Francia juega al contra ataque de manera magistral. Se para en su propio terreno confiado en la recuperación eficiente de Pogbá, Kanté y Matuidí y la salida de rápida ofensiva con Mbappé, Griezmann y el propio Mautidí teniendo como referencia al punta Giroud. Confiado también en ganar en el juego aéreo con Varane, Umtiti y el propio arquero Lloris y en la seguridad por los costados de Pavard y Hernández.

Me dio la sensación que Bélgica le apuntó a ahogar a Francia desde el minuto uno y a tratar de hacerle un gol tempranero. La persistencia sólo le duró 25 minutos. El presionar a los franceses en su propio terreno le quitó la posibilidad de usar a Lukaku que necesita espacio para poder maniobrar. En medio de Varane y Umtiti le apostaron al juego aéreo para buscarlo a él y a Fellaini. Sólo encontraron a Fellaini una vez pero promediando el segundo tiempo. El cabezazo salió sin dirección. A Lukaku no lo encontraron nunca.

Les he comentado sobre casos puntuales del partido. Pero, el juego fue mucho más que eso. Si bien fue muy táctico las emociones se vivieron en los 45+2 minutos del primer tiempo y en los 45+6 del segundo. Aquello que los partidos tácticos, apegados al pizarrón, son aburridos ha quedado revaluado gracias a Francia y a Bélgica.

Dider Deschamps, el DT de Francia que juega 1-4-2-3-1, hizo un par de movimientos definitivos para recuperar el balón y para desdoblar su ataque a partir de la tenencia. Uno de ellos fue la labor de Matuidí como volante por la banda izquierda. Cuando defendía, Matuidí se retrasaba y formada un tres en primera línea de volantes con Pogbá y Kanté. Cuando recuperaba el balón, Matuidí forma el tres ofensivo en zona de generación de juego con Mbappé y Griezmann. También se le vio armar un 1-4-3-3 con Mautidí retrasado y con Giroud en medio de Mbappé y Griezmann como primer obstáculo para contrarrestar la salida rápida de los belgas.

Roberto Martínez también maquilló un poco su forma y manera de desarrollar el juego. Cuando eliminó a Brasil en cuartos, plantó su dibujo táctico básico 1-3-4-3 con los volantes externos Meunier y Chadli y con Hazzard, Lukaku y De Bruyne en punta aunque, ese día, hizo cambiar de posición a estos dos últimos. Lukaku jugó por derecha y De Bruyne por el centro.

Hoy, ante los franceses, incluyó a Chadli sobre el sector de Mbappe para controlar sus salidas. También a Dembelé para hacer una dupla con Witsel delante de los tres del fondo para cercar a Griezmann y para que Fallaini tuviera más libertad de creación junto a De Bruyne y Hazzard.

Movimientos y cuidados tácticos hubo, en cada selección, para mejorar el juego y tratar de ganar el partido. No con el temor de perder sino con el propósito de ganar. El montaje de los técnicos, la lectura del juego y su desarrollo de parte de los jugadores hicieron que el mundo se embelesara con EL JUEGO DEL FÚTBOL como hacía mucho no ocurría.

No lo entierren, el fútbol está vivo…


Francia vs. Bélgica

Aquí Moscú. Hoy Francia y Bélgica juegan una semifinal en el Mundial de Fútbol de Rusia que pudo ser la final luego de los hechos cumplidos, de los partidos jugados, y del desarrollo de las fases y más cuando Alemania, Brasil, España y Uruguay ya no están. No cabe duda que tanto los franceses como los belgas han  hecho un mundial impecable pero, sólo uno llegará a la final. Francia la joven y tranquila. Bélgica la madura, física, y talentosa.

Ambas selecciones juegan muy bien al fútbol. Francia planta 1-4-2-3-1. Son de los equipos que piensan y después actúan. Se dosifica en el aspecto físico. No hace aspavientos. No entra en pánico en situaciones adversas. El equipo del DT Didier Deschamps tiene un circuito de ataque de miedo con Mbappé, Griezmann, Matuidí y Giroud. También un cabeza de área rendidor como Kanté que es el equilibrio y nexo entre defensores y atacantes. Es, además, un equipo joven que ganó el Grupo C por encima de Australia, Perú y Dinamarca. En octavos eliminó a Argentina y en cuartos a Uruguay en partidos sin tiempos adicionales.

El DT de Bélgica Roberto Martínez ha sorprendido por el manejo futbolístico de su grupo. Juega 1-3-4-3 con figuras sobresalientes como Curtois, Kompany, Fellaini, de Bruyne, Lukaku y Hazzard. Los belgas ganaron el Grupo G sobre Inglaterra, Túnez y Panamá. En octavos eliminaron a Japón 3x2 en el instante final después ir perdiendo 2x0 y en cuartos a Brasil 2x1 en partidos sin tiempos adicionales.

En un comienzo Francia no mostró su peso específico y pensamos que se quedaría en “liviana” pero, a partir del partido ante Argentina en octavos y con Uruguay en cuartos mostró su talante de finalista.

Bélgica es un bloque solidario en defensa, ataque, y despliegue físico.

Hoy tendremos finalista. Mañana el otro de Inglaterra vs. Croacia. El domingo la final y, entonces, este Mundial será historia…


Análisis de la semifinal

Aquí Moscú. Se acerca la final de la Copa del Mundo. De los 32 equipos que integraron los 8 grupos sólo quedan 4 para jugar las semifinales en 2 partidos. Serán los juegos Francia vs. Bélgica el martes 10 en San Petersburgo a la 1:00 PM hora de Colombia e Inglaterra vs. Croacia el miércoles 11 en el Estadio Luzhnikí de Moscú a la misma hora. Nada de Alemania, nada de Brasil, nada de España, nada de Argentina, nada de Uruguay. Todos europeos, dos campeones del mundo entre ellos. Inglaterra coronada en 1996 en Londres de la mano del DT Alf Ramsey y Francia en 1998 en París con la conducción técnica de Aimé Jacket. En el mundial francés, Croacia tuvo su mejor actuación ganando a Holanda 2x1 en el partido por el tercer lugar después de perder con la campeona Francia en semifinales 2x1 también. Además, el astro del fútbol croata Davo Suker fue el máximo goleador con 6 anotaciones por encima de Gabriel Batistuta de Argentina y Christian Vieri de Italia. La mejor actuación de Bélgica fue en el Mundial México 1986 cuando disputó el tercer lugar vs. Francia cayendo 4x2 después de perder con el campeón Argentina 2x0 en semifinal.

En las predicciones de octavos de final me apunté con Argentina por encima de Francia, Croacia sobre Dinamarca, con Bélgica para eliminar a Japón y con Colombia para ganar a Inglaterra y en los cuartos le apunté a Uruguay sobre Francia, a Brasil sobre Bélgica, a Inglaterra sobre Suecia y a Croacia sobre Rusia. Pero hoy, los favoritismos han cambiado.

Francia, por ejemplo,  ha hecho un mundial como para disputar la final. Lo mismo pasa con Bélgica. Ambas selecciones juegan muy bien al fútbol. Los galos plantan 1-4-2-3-1. Son de los equipos que piensan y después actúan. Se dosifica en el aspecto físico. No hace aspavientos. No entra en pánico en situaciones adversas. El equipo del DT Didier Deschamps tiene un circuito de ataque de miedo con Mbappé, Griezmann, Matuidí y Giroud. También un cabeza de área rendidor como Kanté que es el equilibrio y nexo entre defensores y atacantes. Es, además, un equipo joven. Francia ganó el Grupo C con victorias sobre Australia, Perú y empate con Dinamarca. En octavos eliminó a Argentina y en cuartos a Uruguay en partidos sin tiempos adicionales.

Bélgica será su rival. Roberto Martínez, su técnico, ha sorprendido por el manejo futbolístico de su grupo. Juega 1-3-4-3 con figuras sobresalientes como el arquero Curtois, Kompany, Fellaini, de Bruyne, Lukaku y Hazzard. Los belgas ganaron el Grupo G con tres triunfos por encima de Inglaterra, Túnez y Panamá. En octavos eliminaron a Japón 3x2 en el instante final después ir perdiendo 2x0 y en cuartos a Brasil 2x1 en partidos sin tiempos adicionales.

La Inglaterra del DT Gareth Southgate planta el dibujo táctico 1-3-5-2 para desarrollar un juego fuerte en defensa y ataque y para hacer superioridad numérica en el medio. Tiene un buen arquero como Pickford, dos volantes externos importes como Tripper y Young, volantes internos generadores de fútbol como Dele Alli y Lingard, un cabeza de área motor, nervio y equilibrio como Henderson y un punta como Kane. A ratos frío, más pensante que combatiente aunque también es reactivo en situaciones adversas como el partido ante Colombia. Inglaterra fue segunda en el Grupo G por debajo de Bélgica y por encima de Túnez y Panamá. En octavos eliminó a Colombia en tiempo de adición y lanzamientos desde el punto penal (4x3) después del empate 1x1. En cuartos de deshizo de Suecia, sin despeinarse, 2x0 en tiempo normal.

Croacia me llamo la atención en sus dos primeros juegos en el Grupo D que ganó sobre Argentina, Nigeria e Islandia. A los argentinos les pegó un repaso táctico y futbolístico que descubrió todas sus deficiencias y los goleó 3x0. La Croacia del DT Zlatko Dalic juega 1-4-2-3-1 con jugadores de peso en el circuito futbolístico de Europa como el arquero Subasic, los centrales Lovren y Vida, los volantes Rakitic y Modric y el punta Mandzukic. Croacia es el equipo que más desgaste físico hizo para llegar a semifinal. En octavos igualó 1-1 con Dinamarca y después de los 120 minutos, con adición incluida, venció 3x2 en los lanzamientos. En cuartos sacó al equipo de casa Rusia con empate 2x2 y definición por lanzamientos con 4x3 favorable.

Por los resultados de la semifinal se podría dar una final entre Francia vs. Croacia o Francia vs. Inglaterra. También Bélgica ante Croacia o Inglaterra.

Les comentaba que los favoritismos fueron cambiando con el paso de las fases y entre un partido y otro. Es posible que la final más votada hoy sea Francia vs. Inglaterra que sería un lujo. Pero bien pudiera ser Croacia vs. Bélgica.

Recuerden, no obstante, que en este Mundial lo único que no ha funcionado son los pronósticos y las apuestas. Ha sido un mundial de sorpresas grandes y fracasos inmensos. Es posible que esto continúe hasta la final. Tendencias que llaman los expertos en estadísticas…


Suramérica ya no está...

Aquí Moscú. El fútbol suramericano se quedó sin representantes en el Mundial de Rusia. Primero fue eliminado Perú en fase de grupos. Después Colombia y Argentina en octavos de final. Y ahora Uruguay y Brasil en cuartos el mismo día. Este viernes nos fue suficientemente mal. Un extraño Uruguay sin la fortaleza de otras jornadas con un Suárez presente sin estar y un Cavani sin estar pero añorado y extrañado sentado en el banco por una lesión cayó sin atenuantes ante Francia 2x0. Y un Brasil desbocado, angustiado, buscando un empate que nunca llegó perdió 2x1 con Bélgica. Han clasificado con justicia Francia y Bélgica dos de las selecciones que esperábamos fueran triunfantes en el Mundial anterior y que fueron eliminadas aquella vez por Alemania (Francia) y por Argentina (Bélgica) los dos equipos que disputaron la final.

Pronostiqué para avanzar a Uruguay y Brasil. Señalé que no por ser suramericanos sino por el tipo de fútbol que practican. Hoy fueron eliminados a contra natura. Ante Francia, Uruguay lució sin el fútbol de temple, sin la garra, sin el fútbol ofensivo y sin seguridad en defensa y el juego aéreo.

Luisito Suárez estuvo huérfano de Edison Cavani y huérfano de Christian Stuani primero y de Cebollita Rodríguez y Maximiliano Gómez después. Sólo corrió 8 kilómetros en el juego (dato de FIFA) cuando sus estadísticas le asignan 12 o 13 kilómetros por juego.

Uruguay perdió como nunca pierde. Sin la potencia física que reemplaza el juego bonito, con un ataque frío y destartalado y una defensa con dos errores que le significaron el 2x0 a Francia. El cabezazo oportuno de Tolisso adelantándose a Giménez y Godín y el error del arquero Muslera que tuvo que ver más con el movimiento de un balón inestable que con el remate normal de Griezmann de media distancia que, en condiciones normales, no hubiera generado el daño que finalmente hizo.

En cada partido que le vi a Uruguay me fui convenciendo que podía avanzar a la final aun encontrándose con Brasil en semifinales pero el Uruguay de hoy jugó su peor partido, en la peor instancia y para el peor resultado.

Brasil cayó con Bélgica poniendo la garra que no puso Uruguay. Pero Brasil no es eso. El fútbol correlón, angustiado, desordenado que exhibió lo iba a acercar a la derrota como finalmente ocurrió. Sobre el  final del juego y por momentos individualizó su accionar  cuando cada quien intentó ser el héroe salvador que no apareció.

La pelota en el palo de Thiago Silva, los remates sin puntería de Gabriel Jesús, las artimañas de Neymar, las intenciones de Willian y de Douglas Costa, los de Renato Augusto y dos balones salvados por Courtois solo llevaron la emoción y la preocupación a una tribuna verde amarilla que terminó con la provisión de uñas para dar paso al llanto. A excepción del gol de Renato Augusto, que hizo renacer la esperanza a los brasileros, lo demás se quedó en intenciones angustiadas, aceleradas y desbocadas.

Que Brasil terminó con las botas puestas y Uruguay no, es cierto. Que Brasil batalló así fuera atropellado y Uruguay no tuvo las agallas de otras jornadas también es cierto. Como cierto es que ambos quedaron eliminados del mundial.

Este será el cuarto mundial consecutivo de fracasos de las selecciones de la Conmebol. El último campeón fue Brasil en Corea y Japón 2002 en aquella final contra Alemania en 90 minutos. Después, en el Mundial de Alemania 2006, Italia venció a Francia en tiempo extra y lanzamientos. En el 2010 España ganó a Holanda en tiempo extra también. Y en Brasil 2014 Alemania se coronó venciendo a Argentina igualmente en tiempo extra.

Francia y Bélgica se medirán en semifinal el martes en San Petersburgo. Nos preguntamos cual es el real nivel de los franceses. Es que en la fase de grupos parecía no tener peso específico a pesar de ganar. En octavos arrasaron con los argentinos y en cuartos, dosificándose físicamente, eliminaron a los uruguayos.

Bélgica luce fuerte en táctica, fútbol, conocimiento del técnico sobre sus jugadores, experiencia de su equipo titular y excelente lectura del juego. Tiene disciplina táctica, un circuito defensivo seguro comenzando por el arquero Curtois y un ataque demoledor teniendo a Lukaku como punta de lanza y a Hazzard, de Bruyne y Fellaini, como generadores de un fútbol brillante.

Nos preguntamos cuál será el techo de rendimiento de ambos. Francia se dosifica en el desgaste físico y es muy certero en sus ataques. Bélgica derrocha estado físico y capacidad goleadora. Va ser una semifinal bastante equilibrada por cuanto tienen buenos arqueros, buenos circuitos defensivos y ofensivos.

Suramérica ya no está pero ahora, viene lo mejor…


Querido Papá José...

Querido Papá José, he llegado tarde a Moscú pero llegué. Sólo pasaron 50 años y un poco más. La Rusia que me contabas ya no existe. Es un país social, política y económicamente diferente. Es una economía liberal de mercado, de oferta y demanda, de mercaderes que se quedaron con las empresas estatales y los dineros subterráneos que ya formaban parte del mercado negro paralelo al oficial. La Universidad Patricio Lumumba, de la que me hablabas como una opción para estudiar, aún existe pero no con ese nombre. Ahora se llama Universidad Rusia de la Amistad de los Pueblos y es uno de los pocos sitios que recuerdan algo de aquella época del comunismo que terminó devorándose así mismo. Hay estudiantes de 104 países y sigue prestando el servicio adecuado en la transmisión del conocimiento.

De Lenin subsiste el mausoleo de la Plaza Roja y una estatua en las afueras del Estadio Luzhnikí recordando más una anécdota deportiva que política. En 1980 los Juegos Olímpicos fueron albergados allí cuando se llamaba Estadio Central Lenin.  De Trotzky muy poco. Tal vez en México hasta donde Stalin lo persiguió hasta la muerte lo recuerdan más. De Stalin, casi nada. O nada tal vez. Las purgas sociales  que desarrolló para exterminar tanta gente valiosa opositora o del mismo partido y pensamiento diferente terminaron por sepultarlo también en el recuerdo. Su última estatua, aquella a la que le falta un pedazo de nariz, construida de granito color rosa, ha sido puesta en el Parque Muzeón y de espaldas al público para no verle más “los ojos”. Allí fueron llevadas muchas de esas estatuas de los antiguos “héroes” de la revolución rusa que eran la nata de la vanidad y cultivadores del culto a la personalidad cuando las autoridades de Moscú decidieron borrar, en los años noventa, todo vestigio de una época que hoy les apena.

Lenin, ha servido para impulsar lo que ahora identifican como turismo rojo. Es ese tipo de turismo que desea descubrir vestigios de una historia llena de ignominia y equivocaciones y tomarse una foto en sitios que hoy llaman emblemáticos como la Plaza Roja donde se destacan el edificio del Kremlin, las iglesias ortodoxas de San Basilio y el Perpetuo Socorro y el poco estético mausoleo de Lenin que parece construcción de un nuevo rico sin gusto.

Para entrar al Mausoleo de Lenin hay que pagar. Para entrar en el Kremlin hay que pagar. Para entrar a la Iglesia de San Basilio hay que pagar. Pasaron del comunismo al consumismo. Hoy ese recuerdo de figuras e íconos de la política anti imperialista sirve para apuntalar el imperialismo ruso de hoy.

Donde es imposible pagar es el Centro Comercial GUM que queda en una de las esquinas de la plaza. Una mole edificada sobre antiguas construcciones y que asemeja la arquitectura de “antes” por fuera y con lujo de “hoy”  desbordante en el interior. Es el centro comercial más caro del mundo. Están todas las marcas del consumismo pero a otro nivel mucho más alto. Lo único que se puede pagar con gusto son los famosos conitos de helados de nata que valen cien rublos algo cercano a los dos dólares.

No te he hablado de la Plaza de la Revolución que es contigua a la Plaza Roja porque, de verdad, no vale la pena.

Otro de los lujos es degustar el menú del famoso Café Pushkin, que la gente cree que fue de la época del famoso escritor nacido en la antigua Moscú cuando en realidad es un sitio imaginario del compositor Pierre Delanoë, en su canción Nathalie, un chanson que el cantante francés Gilbert  Bécaud volvió famosa en 1964: “que de la tumba de Lenin iríamos al Café Pushkin a tomar un chocolate”. Ese chocolate se sirve batido con molinillo como lo hacían en nuestra casa. Quiere decir que primero fue la canción y después el Café pero el imaginario popular ha invertido la historia.

El sitio es espectacular, los platos y la repostería sin igual. Los precios de alta cocina, expertos chefs y la denodada e impecable atención, también. Volveré a degustar la increíble lubina un pez del mediterráneo que forma parte de sus platos destacados.

Mi guía María Luisa ríe cuando me dice que si ya me di cuenta que la Plaza Roja no es roja. Que sí hay mucho rojo en las construcciones pero que el nombre de la misma, en el viejo ruso, era Plaza Bonita. Solo que cuando se modernizó el ruso para unificar la lengua la pronunciación de la vieja “plaza bonita” sonaba más a “plaza roja” nombre que tomó no por temas políticos de la hoz y el martillo sino de la pronunciación.

En fin Papá José, aquí estoy en la Plaza Roja rodeado de todos estos edificios con historia. He llegado cincuenta años después pero llegué. Y te he recordado sentado en tu hamaca y fundado en tu pijama azul celeste, en la terraza interior de la casa, diciéndome que aquella universidad sería un buen sitio “no para que me volviera comunista” sino para adquirir el conocimiento al otro lado del mundo. Tu temprana y sorpresiva muerte abortaron el plan cuando ya me habías comenzado a regalar libros “que te servirían en el futuro”.

Querido Papá José, desde esta Plaza Roja, con mis ojos humedecidos por el recuerdo y mi corazón latiendo apresurado, te abrazo desde mi alma allá en el sitio insondable donde estés. Te amo mi viejo. Mi abuelo maravilloso…


¿Y Pekerman?

Aquí Moscú. Este viernes comienzan los Cuartos de final del Mundial de fútbol con Uruguay vs. Francia en Nizhni y Brasil vs. Bélgica en Kazán. Mis favoritos, Uruguay y Brasil. Mientras tanto, en Colombia llegó la hora de los balances comenzando por la pregunta de moda: ¿Y Pekerman? Si Pekerman se queda o no, va a depender más de él que de la Federación y creo que si se queda cuatro años más  la dirigencia deberá sentarse con él y resolver todos los interrogantes que se tienen alrededor del manejo de la selección. Por ejemplo, el tema de Pascual Lezcano agente de Pekerman. Para bien o para mal, el nombre del agente de Pekerman suena permanente alrededor de su poder en el seno del combinado nacional, de los negocios que haría con jugadores que están dentro de la selección o con otros que llegaron después de firmar con él y son convocados y alineados. Se dice, y se siente, que Lezcano es el poder en la sombra e incide o impone decisiones en las convocatorias o en los partidos amistosos que se consiguen junto al venezolano Norman Capuozzo y su empresa Go Pro Sport Management que maneja, entre otros, a Juan Fernando Quintero y José Heriberto Izquierdo. Por el bien del mismo Pekerman, y su cuerpo técnico, esto debe ventilarse de manera primordial para higienizar el entorno de la selección de cara al próximo mundial.

Si Pekerman quiere continuar es casi seguro que la Federación lo acepte. Si no es así, se cree que la línea con técnico extranjero seguirá descartando las “insinuaciones” de Osorio y Pinto a través de sus agentes o de sus amigos en el medio.

Equipo hay. De la selección actual podrán repetir en Catar 14 de ellos y de los 9 restantes es posible que no lleguen casos de Oscar Murillo 30 años, Christian Zapata y Carlos Bacca 31 años, Carlos Sánchez y Falcao García 32, Abel Aguilar y José Fernando Cuadrado 33 y Farid Díaz que cumplirá 35 años.

La lista de los que estarían en el proyecto Catar la encabezan los arqueros David Ospina y Camilo Vargas que tienen 29 años.

Los defensores Davinson Sánchez 22, Yerry Mina 23, Johan Mojica 25 y Santiago Arias 26.

Los volantes Jefferson Lerma 23, Wilmar Barrios 24, Juan Fernando Quintero 25, James Rodríguez 26, Mateus Uribe 27 y Juan Guillermo Cuadrado 30.

Y los delanteros Miguel Borja y José Heriberto Izquierdo 25 y Luis Fernando Muriel 27.

Ojo, estamos hablando de edades, no de calidad futbolística pues como siempre dice el Prof. Lucho Grau, en el fútbol no hay jóvenes ni viejos sino buenos o malos jugadores. Es posible que haya jóvenes que pierdan vigencia y veteranos que sigan confirmando su calidad gracias a su disciplina, entrega y rendimiento.

Por último, la Federación Colombiana de Fútbol no escatimó recurso monetario y futbolero alguno en la preparación, comodidad, e intimidad de nuestro combinado, en los premios pagados, y en traer a las familias de los jugadores a Rusia. Ese apoyo incondicional de la dirigencia, encabezada por Ramón Jesurún, fue pilar, una vez más, en los que descansó con tranquilidad esta maquinaria de hacer fútbol.

A partir de hoy comienza el período para ratificar a Pekerman o para nombrar al próximo técnico del proyecto rumbo a Catar 2022.

Y usted, ¿lo dejaría o cambiaría a Pekerman? 


Hoy tocó hablar de la suerte

Camino junto a los colombianos que apoyaron esta noche a Colombia en el Estadio Spartak de Moscú. Nuestra selección ha caído, por la vía de los lanzamientos desde el punto penal ante Inglaterra, y ha quedado por fuera del Mundial en octavos. La historia que estaba escribiendo Yerry Mina en este Mundial merecía tener otro final. La suerte no lo permitió. Y estoy hablando de la suerte por primera vez pues siempre he considerado que los lanzamientos desde el punto penal no son ninguna ruleta sino una lucha mental entre el pateador y el arquero. Esta vez creo que la dichosa suerte no estuvo con nosotros. Es más, convencido estoy que esta selección nos hizo pasar por todos los estados de ánimo porque siempre estuvo tratando de derribar las dificultades.

Lo de Carlos Sánchez y los dos penales ante Japón e Inglaterra. Las lesiones de James Rodríguez, de Abel Aguilar, de Christian Zapata, y de Miguel Borja. Siempre estuvo remando río arriba y contra esos males luchó para vencerlos.

Esta noche, el DT Pekerman supo plantear el juego enviando un 1-4-3-2-1 con marcaciones sobre hombres. Como la de Sánchez sobre Harry Kane. O tapando a Henderson y a Sterling. O neutralizando el juego por las bandas.

El juego de Colombia tuvo todos los picos. A ratos brillantes en tenencia, pases afortunados y ataques. Otras desordenado e improductivo cuando el balón pasaba por Quintero que, esta vez, no estuvo.

Y, para mí, los mejores momentos fueron el gol de Yerry en tiempo de adición y los dos tiempos del “over time”. Nuestra Colombia terminó jugando mucho mejor que Inglaterra. Hasta físicamente se vio más entero que los ingleses.

El golpe anímico de David Ospina, tapándole el lanzamiento a Henderson, terminó con la pelota de Mateus pegando en el palo y el de Carlitos Bacca detenido por la habilidad del arquero Pickford. En ese momento la suerte nos abandonó.

Este ha sido el mundial de las dificultades, de las lesiones, de los penales en contra y de los estados de ánimo. Todos fueron superados. Nos faltó vencer a la suerte…


En el Estadio Spartak decidiremos…
(…si seguimos aquí o volvemos a casa)

Aquí Moscú. Para jugar la final del Mundial de fútbol hay que superar seis enfrentamientos previos. Colombia tendrá hoy vs. Inglaterra su partido número cuatro. En las escalas de logros, en este torneo universal, hay selecciones que sólo vienen a jugar la fase grupos (tres partidos), otros a avanzar a octavos (cuatro partidos), otros más a intentar llegar a cuartos (cinco partidos), otros aspiran a ser campeones pasando previamente por la semifinal (seis partidos). Los niveles de propósitos son variables. Para unos jugar los grupos y avanzar es un logro importante. Para otros, sí no avanzan, es un fracaso. Para los grandes no jugar la final es una hecatombe. Ejemplo de ello es la Alemania que se fue en primera ronda. Me preguntaba en qué nivel estamos hoy cuando jugamos octavos vs. Inglaterra. En el 2014 Colombia eliminó 2x0 a Uruguay en octavos y cayó en cuartos ante Brasil 2x1 en aquel partido discutidísimo. Aquella vez lo consideramos un avance maravilloso por tanto, Colombia aspira a avanzar, mínimo, a esa instancia nuevamente.

El partido ante los ingleses es de un nivel superlativo. Vamos a enfrentar a un excampeón del mundo y equipo de la élite europea. Inglaterra ganó el Grupo F de Europa con 26 puntos superando a Eslovaquia, que fue segunda, en 8 puntos con 18 goles a favor y 3 en contra. En el grupo también participaron Escocia, Eslovenia, Lituania y Malta. En este Mundial fue superado por Bélgica en el primer lugar del Grupo G (9 puntos a 6).

Antes de llegar a Rusia, Inglaterra era considerada la selección del bostezo por la mecanización de su fútbol a través del libreto del DT Southgate sin derecho a iniciativa propia o improvisación.

Sin embargo, el técnico inglés cambió algunas formas y maneras suyas para jugar el Mundial. Por ejemplo, pasó de un inflexible 1-4-2-3-1 utilizado en el clasificatorio europeo a excepción del último partido vs. Lituania en que el que mostró 1-3-5-2 mismo esquema que presentó con equipo titular vs. Túnez 3x1 y vs. Panamá 6x1  y con equipo alterno vs. Bélgica 0x1.

La Inglaterra del DT Southgate utilizó esta alineación el día del debut ante los tunecinos:

Pickford

Walker – Stones – Maguire

Tripper – Alli – Henderson – Lingard – Young

Sterling –Kane

En el segundo partido ante los panameños cambió al volante Alli por Loftus-Cheek y ante Bélgica hizo una mezcla de titulares y suplentes. De los primeros sólo actuaron el arquero Pickford, el zaguero central Stone y el volante Loftus-Cheek. Frente a Colombia regresará a su nómina base repitiendo la alineación que goleó a la Panamá del Bolillo Gómez.

Colombia presenta la duda de moda. Si James juega o no juega. Si juega no hay problema. Si no juega tampoco pero su ausencia incidirá en la alineación pues tendría que definir el DT Pekerman si juega con tres volantes en primera línea incluyendo a Mateus o si lo hace con tres volantes ofensivos incluyendo a Muriel. Quiere decir que las opciones son 1-4-3-2-1 con Mateus y 1-4-2-3-1 con la presencia de Muriel. Hay quienes opinan que, de pronto, el DT se la pueda jugar con dos delanteros como en Lima haciendo 1-4-4-2 incluyendo a Bacca junto a Falcao.

Colombia 1-4-3-2-1

Ospina

Arias – Yerry – Davinson – Mojica

Barrios – Sánchez – Mateus

Cuadrado – Quintero

Falcao

Colombia 1-4-2-3-1

Ospina

Arias – Yerry – Davinson – Mojica

Barrios – Sánchez

Cuadrado – Quintero - Muriel

Falcao

Colombia 1-4-4-2

Ospina

Arias – Yerry – Davinson – Mojica

Cuadrado - Barrios – Sánchez – Quintero

Falcao - Bacca

Esto sin saber si Abel Aguilar se repuso de su lesión o no. Si Abel está bien es casi seguro que juegue él y no Barrios y tampoco Mateus. Ahora, en el hipotético tres en primera línea de volantes, si llegare a jugar Abel, sería con Sánchez – Abel - Barrios.

Sigo haciendo pronósticos a pesar que este ha sido el Mundial de los cálculos imperfectos y las certezas fallidas.

Pronostiqué a Argentina y pasó Francia. Con Uruguay acerté sobre Portugal. Con España fallé en el duelo vs. Rusia con tiros desde el punto penal. Con Croacia acerté padeciendo por lanzamientos con Dinamarca. Con Brasil también “le pegué al perrito” vs. México. Con Bélgica también en el partidazo ante los japoneses. Hoy voy con Suecia ante Suiza y con Colombia vs. Inglaterra.

Estaremos, en esta noche moscovita, en el Estadio Spartak  presenciando el juego que nos mantendrá en el Mundial  o nos hará volver a casa. Confío en que nuestra Colombia viajará nuevamente a Samara a jugar, por cuartos, con el ganador de Suecia vs. Suiza.

Que comience el juego…


Que no te vas, Iniesta…

Hoy te despedimos Andrés Iniesta. Te juro que me hubiera gustado verte otra vez con cara de fiesta y no de desencanto. Mientras observo a los jugadores rusos celebrar, en este Estadio Luzhnikí de Moscú luego de haber eliminado a España por lanzamientos desde el punto penal después del empate 1x1 en 120 minutos, estoy viviendo tu tristeza. Creo que el número 6 que siempre llevaste a tus espaldas llora contigo y con todos. Esta tarde, sentimos un vacío al no verte en la alineación titular que Fernando Hierro confeccionó para enfrentar a los rusos.  Te seguimos extrañando hasta el minuto 22 del segundo tiempo cuando, por fin, te hizo ingresar por David Silva. Para entonces, España y Rusia jugaban un partidillo oscuro y sin sentido y entraste para tratar de encender la luz.

Mientras te veo caminar y recibir el abrazo de compañeros y rivales después del juego he regresado mentalmente al Estadio Soccer City de Johannesburgo aquel domingo de julio en que, con un gol tuyo, la España de Don Vicente del Bosque se coronaba, por fin, campeona del mundo. Fue una tarde noche maravillosa. Minuto 116, el colectivo de Navas, “Niño” Torres, Cesc Fábregas y tú, con la derecha, de volea, marcaste el gol más importante de tu vida y de la España futbolera en su historia ante Holanda mientras el defensor Van Der Vaart quedaba tendido a tus pies.

Aún recuerdo tu alegría, la de los Reyes de España en el palco, la de los cientos de hinchas, de Casillas, Piqué, Puyol, Villa, Xavi Hernández, Capdevilla, Alonso, Ramos, Sergio, Pedro, Navas, del banco, de Don Vicente. De Todos. Ese día tu gol hizo que todos fuéramos España.

Cuatro años después, en el mundial de Brasil, viví la otra cara de la moneda en el Arena Fonte Nova de Salvador de Bahía cuando Holanda tomó revancha y los goleó 5x1 en una tarde triste para el capitán Iker Casillas humillado por los goles de De Vrij, Van Persie y Robben. Después sobrevino la derrota 2x0 con Chile y la victoria 3x0 sobre Australia que no los salvó de la eliminación en primera ronda entregando un título que les había costado tanto.

Y ahora te veo con lágrimas de viejo elefante que sabe que todo ha terminado. Que ya no hay Barcelona sino Vissel Kobe. Que ya no hay liga española sino liga japonesa. Que este mundial terminó para ti y que no vendrá otro más. Que en este último partido hiciste el primer lanzamiento desde el punto penal y anotaste. Que lo hiciste para dar ejemplo. Para levantar el ánimo. Para gritar vamos que vamos. Pero aquellos campeones del mundo ya no estaban. Solo De Gea, Piqué, Ramos, y tú. Tampoco Don Vicente sino el improvisado Hierro.

Te vas, querido Andrés Iniesta, con cuatro mundiales de los cuales ganaste uno, te vas con dos Eurocopa  obtenidas y con la sensación que tenemos todos que, en algún momento, la FIFA deberá entregarte el reconocimiento como Mejor Jugador del Mundo así sea retroactivo u Honoris Causa.

Todo en la vida termina y nos entristece pero, en esta tarde moscovita, quiero agradecerle a Dios y a la vida haber podido verte en tres mundiales, en tres Eurocopa, en una Copa Confederaciones y en todos los títulos ganados con el Barcelona.

Agradecerte a ti por haber sido un jugador atípico, serio, familiar, buen compañero y amigo, capitán y ejemplo, querido y agradecido.

Algún día se irá la nostalgia de no ver tú fútbol. Cuando eso ocurra, cuando cumplas tu contrato en Japón, y cuelgues los guayos, entonces comenzará el Mito de aquel niño de Fuentealbilla, chiquitico y menudito, que nos enseñó cómo convertir el fútbol en magia, de manera tan simple y sencilla, para deleite del mundo.

Que no te vas Iniesta. Que te quedas en nuestros corazones…


El final de una era maravillosa

Aquí Moscú, sitiada por la lluvia y la amenaza de tormenta. La brisa y el fútbol despacharon a dos selecciones más y ahora quedan 14 de las 32 que arrancaron este Mundial de Rusia. El mes de julio, que comienza hoy, nos traerá un nuevo campeón orbital de la FIFA después de la eliminación del campeón Alemania, en fase de grupos, y ahora del subcampeón Argentina en la fase de eliminatorias, gracias al mejor partido de Francia en el torneo. Nos quedamos sin Messi y también sin Cristiano después que Uruguay despachara a Portugal. Un doloroso 4x3 para los argentinos y un triste 2x1 para los portugueses terminaron con la actuación de los dos mejores jugadores del planeta y sus selecciones. Sin embargo, siguen en carrera jugadores de primer nivel como Mbappé, Griezmann, Suárez y Cavani.

La “liviana” Francia mostró, por fin, el peso específico que debe tener un seleccionado que aspire a ser campeón aunque debe preocupar al DT Deschamps que, si bien anotó cuatro goles, la desordenada y desorientada selección argentina le marcó tres. Francia se montó en el marcador, soportó el chaparrón cuando Argentina le empató y le dio vuelta y terminó victoriosa gracias a Mbappé y Griezmann y a un cabeza de área llamado Kanté que es el corazón del funcionamiento de ese equipo.

Uruguay continuó con su talante, con su forma de jugar muy física, con libreto aprendido y automatizado, con el DT Tabarez y su mítica garra charrúa para pasarle por encima a la Portugal de Cristiano que comenzó perdiendo, que empató y que terminó claudicando con los dos goles de Cavani y una súper actuación de Suárez.

Esta vez acertamos con Uruguay y fallamos con Argentina en el pronóstico. Pensamos en el clásico del Río de la Plata en cuartos pero Francia destruyó esa ilusión. El partido será Uruguay vs. Francia.

Es posible que hayamos asistido al final de una era en las selecciones de Argentina y Portugal. Muchos de la presente generación no volverán a un mundial por razones de edad, de rendimiento y porque todos los ciclos se cumplen. Incluyo en ello a Messi y a Cristiano que hoy tienen 31 y 33 años, respectivamente.

Hoy veremos en acción a España contra Rusia en Moscú y a Croacia vs. Dinamarca en  Nizhni Nóvgorod. Serán los partidos No. 51 y 52 del mundial. Mis favoritos son España y Croacia.

Ojalá la alerta meteorológica no afecte el partido España vs. Rusia que se jugará en el Estadio Luzhnikí de la capital rusa. Desde ayer los Fan Fest, las fiestas para los aficionados, se suspendieron por precaución. También se ha dicho que la lluvia, la tormenta y la brisa pudieran afectar la realización del duelo entre españoles y rusos.

Espero que no pero, este sábado, ya soportamos brisa y lluvia como de anticipo a lo que será la jornada dominical.

Les envío un abrazo.


Se juegan los octavos

Aquí Moscú. Hoy comienza la segunda parte del Mundial de Rusia que la FIFA identifica como Fase de Eliminatorias. Son 16 equipos y 8 partidos. En el cuadro de la izquierda están Uruguay vs. Portugal; Francia vs. Argentina; Brasil vs. México y Bélgica vs. Japón. En el de la derecha España vs. Rusia; Croacia vs. Dinamarca; Suecia vs. Suiza y Colombia vs. Inglaterra. Quiere decir que sólo uno de los 8 equipos de lado y lado  se encontrarán en la final. Cada grupo de esos 8 se eliminará por su lado y, los que queden vivos, jugarán la final el 15 de julio en el Estadio Luzhniki de la capital rusa a las 6:00 PM hora de Moscú, 10:00 AM de Colombia.

El cuadro de desarrollo de octavos, cuartos, semifinal y final del lado izquierdo indica que el ganador de Francia- Argentina jugará en cuartos con el vencedor de Uruguay-Portugal. A su vez, el vencedor de Brasil-México se topará con el ganador de Bélgica-Japón.

Del lado derecho, el ganador de España-Rusia jugará en cuartos con el vencedor de Croacia-Dinamarca y el ganador de Suecia-Suiza al vencedor de Colombia vs. Inglaterra. Los ganadores de cuartos se la verán en semifinales.

Para decirlo mejor, no es posible, de acuerdo al cuadro, una final Argentina-Brasil o Uruguay-Argentina o Uruguay-Brasil o Francia-Brasil. Tampoco podremos ver una final España-Croacia o España-Inglaterra o Colombia-España.

La final sólo será entre (Francia-Argentina-Uruguay-Portugal-Brasil-México-Bélgica-Japón) vs. (España-Rusia-Croacia-Dinamarca-Suecia-Suiza-Colombia- Inglaterra).

Si los partidos de octavos, cuartos, semifinal y final terminan empatados en los 90 minutos de juego se jugarán 30 minutos más en dos tiempos de 15 minutos cada uno. Si el empate persiste se definirá por lanzamientos desde el punto penal ajustándose al procedimiento de las Reglas de Juego.

Nunca he estado de acuerdo con los alargues en el fútbol. Me parecen inhumanos después de correr más de 90 minutos, hoy día, correr 30 más es algo sin sentido. Lo mejor, y más humano, es ir directamente a los lanzamientos. Los alargues llevan al límite el físico a los jugadores de fútbol.

Mis favoritos son Argentina para ganar a Francia y Uruguay para vencer a Portugal. No es sentimiento suramericano. Es que Argentina sabe jugar estos partidos y tiene un plus llamado Lionel Messi. Francia es un buen equipo joven (Griezmann, Mbappé, etc.) pero, aquí en el mundial, me ha parecido muy liviano. Como que aún no alcanza su peso específico.

Los uruguayos también saben jugar estos partidos y tienen un tanque físico que les dura 180 minutos si es necesario. Portugal depende mucho de Cristiano Ronaldo. Uruguay depende de su colectivo, que es muy fuerte, donde se destacan Suárez y Cavani.

Es mi pronóstico corriendo el riesgo pues lo menos certero, en este mundial, han sido los benditos pronósticos o las apuestas. Ya veremos…


Yerry Mina o la Rosa de Guadalupe

Aquí estamos en el Centro de Medios de Samara. Colombia ha clasificado a octavos de final de esta Copa del Mundo en Rusia gracias a otro golpe de cabeza del gigante Yerry Mina a Senegal. El 1x0 llegó para dar algo de luz a un partido confuso y mal jugado por Colombia. Completamente parecido al juego ante Japón sólo que, esa vez, Colombia perdió 2x1. Mina le cambió la historia a un partido discretísimo, tirando a malo y, además, aportó tres puntos más para acabar con la angustia. La Selección Colombia nos ha hecho vivir todos los estados de ánimo. Un pésimo partido ante Japón para perder. Un extraordinario juego ante Polonia para ganar, golear y depender de ella misma. Y otro mal partido ante los senegaleses que terminó en un triunfo que sirvió para ser primeros en el Grupo H y para que Japón eliminará a Senegal por el “fair play” que no es otra cosa que el equipo que vio menos tarjetas en los tres juegos.

Este ha sido un mundial atípico. El peor de la historia para los apostadores. El mejor para las casas de apuestas. Y terriblemente malo para los millones de técnicos y pronosticadores que giran alrededor del fútbol incluyendo al periodismo.

Con nuestra selección hemos pasado del infierno, a la gloria, a merodear otra vez por el averno y a gritar ¡Oh Jubilo Inmortal!

El juego de hoy ante Senegal fue terrible. Colombia volvió a ser un equipo desordenado, lento, recuperador de pelotas para regalarlas y a volver a jugar con 10 hombres y hasta con 9 o hasta con 8. Es que Falcao, Mateus y Mojica no participaron en el desarrollo del partido. Cuadrado volvió a ser el del Japón cuando todos habíamos intuido que había entrado en razón.

Colombia, que comenzó jugando con 1-4-2-3-1 fue cambiando de ánimo y de figuras tácticas a medida que el tiempo pasaba. Cuadrado volvió a ponerse al lado de Arias para hacer un 5 en el fondo y James sobre el costado de Mateus para hacer un 4 armando 1-5-4-1. También se vio organizando un 1-4-1-41 donde ese uno que unía era Sánchez o un 1-4-4-2 cuando por pasajes se defiendo así. Eran dibujos que se veían claros. Lo que no fue claro fue cuando “los muñequitos del futbolín” tenían que moverse, desplazarse, quitar y llenar espacios, recuperar rápido y rápido salir de defensa a ataque. Es que la Colombia de hoy fue totalmente confusa y desordenada.

Senegal fue lo que esperábamos. Un equipo muy físico, rápido y fuerte en recuperar y atacar, pero a ratos parecía creer que el empate les serviría. La bomba les llegó vestido de Yerry Mina luego de un tiro de esquina de Quintero que encendió la mecha.

Colombia ha clasificado y jugará aquí en Moscú ante Inglaterra en el Estadio Spartak pero esta ha sido una Colombia ciclotímica, triste, mustia, alegre, equivocada, certera, pensante, sin pensar, desordenada y con sentido o sin él.

El periodismo encuentra razones para hablar de alineaciones que no han sido, de jugadores titulares que tampoco, de “decisiones” de Pekerman que han sido  cantos de sirena para hacer equivocar a la cátedra y para despistar a los incautos.

Pero no solo ha sido Colombia. Este es el Mundial donde las abuelitas que no ven fútbol han acertado más que los apostadores profesionales que han enriquecido a las casas de apuestas. Se fue Alemania y fue un porrazo tremendo. Polonia que vino con buen vestido ya no está. Egipto que traía a Salah. Serbia que aspiraba. Y la Senegal que estuvo clasificada hasta el gol de Yerry.

Ya tendremos tiempo para seguir argumentando sobre este Mundial raro. Tan raro como la Colombia que cabrea, encanta y vuelve a cabrear. Menos mal que esta tarde apareció la Rosa de Guadalupe encarnada en Yerry Mina…


Colombia, depende de sí misma...

Cuando ustedes lean estas líneas ya estaré en Samara para el juego Colombia vs. Senegal en el cierre del Grupo H del Mundial Rusia 2018. Ya están clasificados Uruguay, Rusia, España, Portugal, Francia, Dinamarca, Croacia, Argentina, Suecia, México, Brasil y Suiza. Colombia tiene como meta pasar a segunda fase después de jugar un terrible partido ante Japón y uno extraordinario ante Polonia. Y no es inalcanzable por cuanto nuestro seleccionado depende de él mismo para avanzar. Si gana a Senegal, Colombia sumaría 6 puntos y clasificaría junto a Japón o Senegal. Si Colombia empata con los senegaleses y Polonia vence a Japón tendría la posibilidad, también, de clasificar con 4 puntos y diferencia de goles de +2 por +1 de los nipones. Esto es el sudoku de los fríos números.

Ahora, en el tema fútbol, cancha, desarrollo del juego y goles es otra cosa. Senegal ganó 2x1 a Polonia y empató 2x2 con Japón. Evidentemente es un equipo que hace goles (4 en 2 partidos) pero también recibe (3 en 2). Es vulnerable. Ante un equipo europeo y uno asiático se le vio esa debilidad.

Colombia tiene un buen ataque con gol. 4 goles en 2 partidos lo avalan. En defensa, a pesar de las lesiones de hombres importantes del circuito defensivo como Zapata, Fabra y Aguilar ha recibido 2 en 2.

Ahora miremos lo de la alineación que es, tal vez, a lo que más tiempo le dedicamos los periodistas y aficionados. Aquello que equipo ganador no se toca puede ser cierto a veces y a veces no. Juan Carlos Osorio repitió alineación en sus tres juegos (con la sola excepción del lateral derecho) y ganó dos pero perdió por goleada el tercero y, con seis puntos, estuvo a punto de quedar por fuera sino hubiera sido por la terrible Alemania que vimos en este mundial que no fue capaz de vencer a los coreanos del sur.

Pero bueno, aceptemos que equipo ganador, esta vez, no se toca. Estoy de acuerdo. Podríamos decir que para qué pintar pajaritos en el aire después del mejor partido de  era Pekerman en que Colombia goleo a Polonia 3x0.

No obstante, esa alineación sí se tocará por el regreso de Carlos Sánchez y la lesión de Abel Aguilar. En eso creo que Sánchez jugará con Wilmar Barrios y no con Mateus Uribe. Digo esto porque hay que tener equilibrio en los circuitos de defensa y ataque. La presencia de Quintero invalida la de Mateus porque harían el mismo trabajo partiendo de la posición en primera línea de volantes  donde jugó Quintero ante los polacos para sacar al equipo del fondo con panorama y ser el nexo entre Juan Guillermo Cuadrado y James Rodríguez.

Quiere decir entonces que Colombia jugaría así:

Ospina

Arias – Yerry – Davinson – Mojica

Cuadrado - Quintero – Sánchez – Barrios

James

Falcao

Recordemos que este dibujo se utilizó ante los polacos 1-4-4-1-1 que se convertía en 1-5-4-1 en defensa o en 1-4-3-3 en ataque. Esto por las necesidades defensivas y ofensivas  y sobre todo para no dejar levantar la pelota a Lewandoski. Colombia siempre jugó 1-4-2-3-1 en la era Pekerman, con algunas excepciones, figura que también se puede hacer, sin problemas, con la nombres anotados.

Sea cual sea el dibujo táctico escogido, o las variaciones que se generan por la dinámica del juego, necesitamos la voluntad, la calidad, la concentración y el talante mostrado ante Polonia. Esa decisión férrea de ganar, y ganar bien, nos llevará a otra resonante victoria y a una clasificación que se había desdibujado después de la derrota ante los japoneses.

A madrugar entonces. Es Colombia la que juega…


Ya hay 10, faltan 6

Aquí Moscú. Ya hay diez clasificados a octavos de final en el Mundial de Rusia después de jugados 40 partidos del calendario de 64. Ocho de ellos eran considerados favoritos para avanzar. Hablo de Francia, Argentina, Uruguay, España, Portugal, Croacia, Bélgica e Inglaterra. Hay dos que podrían ser los “colados”. Rusia, equipo de casa que llegó al torneo con seis meses sin ganar, no era calificada para avanzar. Los pronósticos daban a Uruguay y Egipto en el Grupo A. Sin embargo, la estrella egipcia Mohamed Salah llegó con problemas físicos y el equipo disminuido de las pirámides perdió con Rusia, Uruguay y Arabia Saudita. Justamente Salah no jugó ante los rusos. El otro es Dinamarca que fue segunda del Grupo C por debajo de Francia y por encima de Perú y Australia. Los daneses, que fueron segundos en el clasificatorio de Europa detrás de Polonia en el Grupo E, avanzaron y los polacos quedaron a la vera del camino después de la goleada que les infligió Colombia. Los daneses ganaron a Perú y empataron con Australia y Francia.

Es evidente que, a pesar de avanzar diez de los pronosticados, esta vez el súper favorito, el fijo para ganar el mundial, aún no aparece. Francia es un buen equipo pero liviano. Argentina es una selección desordenada que da la impresión que Sampaoli no encontró su equipo ideal en el que hay más confusión que claridad. Uruguay, es un equipo sólido, con un fútbol muy charrúa, fuerte, de salidas rápidas, pases verticales y gol pero nadie habla de ellos como finalista.  España es un buen equipo pero no es el gran equipo de antes. Portugal sin convencer. Croacia es la más sólida en fútbol, defensa y ataque junto a Bélgica e Inglaterra.

Este miércoles estaremos pendientes del Grupo E donde Brasil, Suiza y Serbia definirán los dos que avanzan y del Grupo F donde México, Alemania y Suecia lucharán por lo mismo.

Mañana jueves, Bélgica e Inglaterra lucharán por 1º y 2º lugar del Grupo F y Japón, Senegal y Colombia harán lo mismo en el Grupo H.

Decir que ahora es cuando comenzará el mundial es no darle mérito a las selecciones que regresan. Digo esto con Arabia, Irán, Perú y Nigeria que terminaron terceros en los grupos que ya terminaron.

Avanza el mundial y las emociones aumentan. Ha sido un mundial con pocos aciertos en las apuestas hasta hoy. De aquí en más no viviremos otro mundial. Será el mismo. Sólo que ahora se medirán los mejores entre sí…

Les envío un abrazo.

Junio 26, 2018


Colombia, equivocaciones y aciertos

Algunas razones para entender, no sólo el triunfo maravilloso de Colombia sobre Polonia, sino el por qué la selección cambió radicalmente después de la derrota dolorosa ante Japón. La cuota inicial de la caída ante los japoneses fue la alineación confeccionada por el DT Pekerman en la que aparecieron jugadores que reemplazaron a los titulares bajo la justificación que, algunos de ellos, estaban lesionados. Lesiones que desaparecieron al día siguiente en el entrenamiento. El debut simultáneo de Mojica, Lerma e izquierdo no fue nada halagador. Haber vuelto a los que “debían estar” fue el primer intento para mejorar.

De arrancada se vio que había existido un trabajo para desarmar a los polacos. Originalmente Colombia siempre ha jugado 1-4-2-3-1 y algunas veces en condición de visitante 1-4-3-2-1. Esta vez, Pekerman dispuso un 1-4-4-1-1 en ataque y un dibujo nuevo en defensa.

Hablo de 1-5-4-1 y explico. Cuadrado fue el mejor del partido junto a James, Quintero y Barrios. La línea de 5 se vio desde el primer minuto. Cuadrado, que hacía de volante por derecha en el 4 del medio, se retrasaba y se plantaba al lado de Arias. Entonces se veía muy claro el 5 de Cuadrado, Arias, Yerry, Davinson y Mojica. Y el 4 del medio se recomponía con James bajando sobre la izquierda al lado de Aguilar y se veía el 4 recompuesto de Quintero, Barrios, Abel y James. Falcao siempre en punta.

El 5 en el fondo se justificaba para no dejar levantar la pelota a Lewandoski el ariete polaco y para quitar espacios a un rival que los necesitaba.

También hubo un movimiento que fue determinante. Si bien Pekerman rompió el molde alineando a James y Quintero juntos, utilizó a Quintero saliendo desde la primera línea de volantes donde hacía el 4 con Cuadrado, Barrios y Abel. Él, metido entre Cuadrado y Barrios.

La intención era no poner al mismo nivel a Quintero con James sino posibilitar que Quintero tuviera espacios y profundidad al salir y se apoyara en Cuadrado por derecha y James por izquierda y sirviera, también, como el nexo entre ellos. Todo funcionó de manera perfecta.

Colombia recuperó rápido el balón, hizo las salidas defensa-ataque con velocidad y certeza, los pases llegaron a su destino a diferencia de la derrota ante  Japón y supo interpretar el juego. Cuando Polonia “se regaló” Colombia la contra atacó y sumó dos goles más de Falcao y Cuadrado al de Yerry Mina con los contra ataques elaborados con éxito.

Es posible que Colombia haya jugado el mejor partido del  clasificatorio y  de este Mundial. Como para analizar. Lo que sí tengo certeza es que Cuadrado ha jugado su mejor partido en la selección por la simple razón de haber dejado su faceta de individualizar el fútbol para convertirse en el jugador colectivo, moderno, y rápido que es.

El jueves se viene Senegal en Samara para definir nuestra suerte pero, esa es otra historia…


La verdadera Colombia…

Aún estoy en la Sala de Prensa del Arena Kazán, el imponente estadio de esta bella ciudad, y mientras espero el turno en Win Sports para participar en La Polémica aún escucho los cantos y los vivas a Colombia. A mi alrededor periodistas del mundo corriendo, fotógrafos enviando, televisiones del mundo al aire. La Colombia que desencantó, en su primer juego ante los japoneses, acaba de arrollar con fútbol, ganas y talento a la Polonia de Lewandoski. Nada que ver con la Colombia palúdica y confundida del juego ante los nipones. El 3x0 sobre los polacos, con golazos, olés y fiesta en la tribuna fue la confirmación que, evidentemente, en algo fallo el DT Pekerman en la confección de la nómina o en no medir la real dimensión de los japoneses. Esta noche Colombia jugó de azul y dio la sensación de ser un equipo diferente al del debut. Y lo fue. Es que jugaron los que tenían que jugar. Es que lo de los “enfermos” no ha quedado claro. Es que Cuadrado aprendió la lección al ser relevado a la media hora de juego por su fútbol nada colectivo y muy personal. Es que James que, de pronto, no jugaría un minuto más en el torneo jugó con alma, vida y fútbol. Es que Mina que “no estaba bien” resultó que sí lo estaba. Cosas que pasaron y que hoy confirmaron que hubo una equivocación flagrante en la confección de la nómina anterior.

Colombia fue ampliamente superior a Polonia. Evidentemente había “ese miedito bacano” de que habla Bolillo Gómez. No por los polacos sino por la Colombia misma. Polonia había perdido jugando de tú a tú con Senegal. Nosotros habíamos perdido, en muy mala presentación, ante los hijos del sol naciente con toda justicia a pesar del ajustado marcador.

Esta noche, Pekerman no solo enmendó con nombres sino con acciones sus errores del comienzo. Esta vez jugaron Mina, Aguilar, hizo regresar a Cuadrado, confirmó a Barrios como hombre de su confianza, se la jugó con la dupla James-Quintero que siempre fue vetada por la catedra por “la imposibilidad que pudieran jugar juntos”, cuando Aguilar se lesionó incluyó a Mateus (su jugador No. 12), sostuvo a Falcao a pesar de su discreta actuación hasta el gol y cuando el público de Colombia, mayoría en el estadio, le hacía coros al Tigre.

Hoy la conformación de la nómina y los cambios estuvieron impecables. No hubo mancha ni dudas. Es más, cuando Ospina pidió el cambio, temiendo haberse lesionado, Pekerman llamó a James, le dijo algo, y el 10 salió disparado donde el arquero a decirle que aguantara, que resistiera y así terminó el juego.

Colombia hoy jugó al fútbol. Y cuando digo que jugó es porque estuvo extraordinaria en defensa y ataque. Los polacos se vieron pequeños aunque todos sabemos que son un buen equipo.

En lo del fútbol Pekerman también sorprendió. Que no solamente fue en la nómina sino en plantar en ataque un 1-4-4-2 o 1-4-2-3-1 y en defensa algo novedoso. Hablo de 1-5-4-1 en defensa.

Cuando Polonia atacaba Cuadrado (gran figura del partido) retrocedía y se ponía al lado de Arias para hacer una línea de cinco para quitar espacios y para evitar que le levantaran el balón a Lewandoski. Entonces se formaba la figura con Cuadrado-Arias-Mina-Davinson y Mujica.

También fue novedad el ubicar a Quintero al lado de Barrios en un bloque que era, de acuerdo a la circunstancias, un 5-4 o un 4-4. Esa línea se armó con Cuadrado-Quintero-Barrios y Aguilar. Cuando Cuadrado hacía el cinco en defensa, James bajaba al cuatro sobre el sector izquierdo en el medio.

Cuadrado fue brillante en defensa, ataque, contra ataque, recuperación y pases a montones con el premio mayor de haber anotado el tercer y último gol que confirmó, con seguridad, el mejor partido de él con la camiseta colombiana. James también fue gran figura apuntándose en la confección de los tres goles colombianos. 

Colombia tuvo más el balón que Polonia, lo recuperó más rápido, lo administró y lo tuvo más tiempo y los pases entre hombres y entre líneas siempre llegaron a su destino corrigiendo los cientos de pases que se perdieron o que se regalaron ante los japoneses.

Polonia comenzó con bríos pero, el fútbol de Colombia la fue apagando al paso del tiempo. Al final solo un pálido reflejo de un fútbol europeo, de los mejores, pero sin la chispa que Colombia le apagó.

En solo noventa minutos Colombia cambió su panorama. Es que pudo haberse ido esta noche del mundial pero, no sólo se quedó sino que borró la pálida actuación de su debut y confirmando que nuestro fútbol está por encima de la media.

Y por algo todavía más sencillo. Que ese triunfo con goleada le devolvió la potestad de no depender de nadie para avanzar a octavos. Que vamos a enfrentar a la dura Senegal es cierto pero igual se decía de Polonia y Colombia fue una aplanadora.

Ojalá que el triunfo sea el revulsivo que necesitábamos. Hagamos cadena de oraciones para que Pekerman no vuelva a inventar pajaritos en el aire. Que arme su nómina para ganar partidos en una Copa del Mundo sin demeritar a los equipos que enfrentará.

Colombia está vivita. Y goleando…


Colombia define su futuro
(…si gana seguirá en carrera. Si empata entrará a cuidados intensivos. Si pierde terminará la era del DT Pekerman y de algunos jugadores)

Aquí Moscú. Este domingo iremos a la mítica, hermosa e inigualable Kazán para el juego Colombia vs. Polonia en el imponente Estadio Kazán Arena. Voy con la feliz  expectativa de visitar la tierra de los Tártaros una civilización que, desde niño, me llamó la atención. Su contacto con los pueblos mongoles y turcos (de Turquía, no los “turcos” árabes de nosotros) y su participación al lado del líder mongol Gengis Kan en la conquista de Rusia. Lo que me trae acá es la Selección Colombia que deberá tener la decisión de los tártaros para vencer a Polonia y seguir con vida en ésta Copa del Mundo. Una selección llena de misterios y desinformación (del cuerpo técnico, no de los muchachos de comunicaciones) que sólo nos da la oportunidad de poder tener certezas cuando juega. Estamos ante la selección más misteriosa del planeta. Todo cuando decimos los periodistas son suposiciones basadas en fuentes confiables a veces y otras no tanto, en filtración de algún comentario o de algún amigo de un amigo de alguien que está dentro del círculo de silencio de nuestra selección. Es como una Omertá que se cumple sin filtraciones.

No obstante, por más que se oculte la información o, lo que es peor, que se hagan filtrar noticias falsas (las llamadas fake news hoy día) finalmente el periodismo,  los aficionados y el mundo del fútbol se encontrará con nuestra selección en las cancha. Allí no hay dónde esconderse.

Después de la derrota ante los japoneses, en la que no se supo que fue más doloroso si el marcador o la pobreza  de nuestro equipo, Colombia entera está esperando un triunfo (como sea, dijo Falcao) ante la Selección de Polonia.

Que no va a ser fácil lo sabemos. Polonia perdió 2x1 con Senegal en su debut. Los polacos claudicaron ante un equipo tan físico como ellos. Ese día, el DT Nawalka Adam, presentó un dibujo táctico 1-4-2-3-1 incluyendo en la nómina jugadores conocidos como el arquero Szczesny, los volantes Krychowiak, Zielinski, Blaszczkowsk y el ariete Lewandoski. No obstante, fueron sometidos por el fuerte y voluntarioso equipo senegalés de Koulibaly, Diouf y Mané.

En la rueda de prensa previa al juego ante los polacos, el DT Pekerman dejó en claro que Mateus Uribe es el jugador No. 12. O sea que no está en su lista para ser titular. Aunque, ante los japoneses, no fue ni el 12, ni el 13, ni el 14, pues nunca entró. De igual manera aseveró que la idea de poner a jugar juntos a James con Quintero tampoco es una opción para él. Después hizo las mismas gambetas de siempre para evitar respuestas certeras. Que esperaran a ver si Zapata se recupera, lo mismo que Yerry.

Es posible que después de la embarrada con la alineación y la derrota con los japoneses, Pekerman vuelva a la idea “original”. O sea, una alineación con Ospina, Arias, Mina, Zapata y Mojica; Barrios (en lugar del expulsado Sánchez) y Abel; Cuadrado, James y Muriel; y Falcao.

Hoy iremos a Kazán detrás de nuestra selección en la búsqueda de las respuestas a todos los interrogantes. Si gana a los polacos seguiremos en carrera. Si empata entraremos a cuidados intensivos. Si pierde terminará la era del DT Pekerman y de algunos jugadores que, por razones de edad, no alcanzarán a estar más en una Copa del Mundo.

Crucemos los dedos…

Moscú, junio 24. 2018


Messi y el gran error de su vida

Los agravios argentinos hacia Lionel Messi no dan tregua. Siempre tuve la sensación, desde el Mundial de Suráfrica, que Leonel Messi sólo cometió un error en su vida: haber elegido a la Selección de Argentina y no a la de España. Siendo niño, Messi y su familia tuvieron que irse de su país natal para solucionar el problema de crecimiento porque allí nadie le tendió la mano a pesar de haber tocado las puertas de los clubes grandes. Es la primera cuenta que Argentina le debe a Messi. El niño de Rosario, que jugaba fútbol de maravilla, tuvo que viajar con su familia a Barcelona tratando que su estatura fuera acorde con su edad. Allí su ángel fue Carles Rexach que lo promovió ante el equipo barcelonés. La historia es conocida por todos.

Nadie supo de Messi en Argentina, nadie se interesó por él, hasta cuando debutó en el club catalán de la mano de Ronaldiho y se interesaron en él gracias al astro brasilero que no se cansó de ayudarlo, protegerlo y promoverlo.

Futbolísticamente, Argentina no tuvo nada que ver con Messi a excepción de Newell's Old Boys de Rosario donde lo recibieron a los cinco años hasta que se percataron que no podían ayudarlo en el caso médico clínico de su deficiencia de la hormona del crecimiento llamada Somatotrofina. Rexach lo hizo ver por los endocrinólogos que hicieron, gracias a su tratamiento, no solo un milagro para la vida misma sino para el fútbol.

La consolidación de Messi en el Barcelona hizo que Argentina “sacara pecho” por él reclamando una paternidad impostada por cuanto Lionel nunca jugó en el fútbol profesional de su país natal.

Hace mucho tiempo que la malquerencia argentina ha golpeado a Messi. Que sus hijos nacieron en España. Que no se sabía el himno. Que no comía asados sino paella. Que no tomaba vinos argentinos de  la región de Mendoza y San Juan sino españoles de la Riviera del Duero, de Jerez y La Rioja.

Ataque tras ataque sin cuartel. Por eso reitero que la única decisión equivocada en su vida fue haber optado por selección de su país de nacimiento y no la del país que lo adoptó y que lo respeta.

Si Messi así lo hubiera hecho, ya tuviera un título del mundo. En Suráfrica, cuando la Selección de España ganó el campeonato, el mismo periodismo ibérico y figuras públicas se lamentaban de no ver a Messi con sus compañeros del Barcelona, jugando a lo Barcelona en la selección, y ganando el máximo trofeo del fútbol.

Mientras eso pasaba, al pobre Messi le tocó soportar a Maradona como técnico y una dolorosa eliminación 4x0 con Alemania. En ese Mundial, la fórmula maradoniana fue “entréguenle el balón a Messi que él resuelve”. Solo era imposible.

Justamente después de esa humillación, Julio Grondona, el padrino del fútbol argentino, declaró en la zona de prensa del Estadio Cape Town de Ciudad de Cabo al preguntársele por Messi, que “Messi es el único bueno, los malos son sus compañeros” tratando de acallar la avalancha de improperios lanzados para Messi igual que pasó en Brasil e igual como pasa ahora en Rusia.

Es muy triste ver a Messi avasallado, aburrido, impotente. Tal vez en la parte más interna de su ser tendrá esa decisión como el gran error de su vida. Haber jugado para la selección argentina y no con la selección española.

Y es que Mundo Deportivo de Barcelona tiene razón. Argentina no merece a Messi…


Mundial de Fútbol en Rusia
Suramérica de mal en peor…

Aquí Moscú. El panorama de las selecciones suramericanas en la Copa del Mundo de la FIFA en Rusia ha pasado de mal a peor. En la jornada del jueves, Perú terminó eliminado luego de su segunda derrota consecutiva y Argentina quedó cuasi eliminada al perder por goleada y superioridad futbolística 3-0 con la Croacia de Luka Modric. Brasil jugará hoy con Costa Rica en San Petersburgo y Colombia contra Polonia el domingo en Kazán con la obligación de ganar para no quedar por fuera del mundial también. Sólo Uruguay ha salvado el prestigio del fútbol nuestro clasificando a segunda ronda en el Grupo A, junto a Rusia, ganando sus dos primeros partidos por el mismo marcador 1x0 a Egipto y Arabia Saudita.

No está de más recordar que, en el clasificatorio pasado, todas las selecciones nuestras sufrieron el síndrome de la abstinencia futbolística a excepción de Brasil, a partir de la llegada de Tite para reemplazar a Dunga, después de la Copa América Centenario en Estados Unidos. De manera que quienes están sufriendo por sus selecciones hoy, ya lo hicieron en el pasado reciente.

Hoy día, Uruguay ha clasificado ya, en el Grupo A, junto a Rusia. En la última fecha les tocará enfrentarse entre sí para definir  1º y 2º. En ambas situaciones, los posibles rivales serán España o Portugal 1º y 2º del Grupo B o tal vez, en un giro inesperado Irán que es 3º. Quiero decir que, en el primer caso, terminar 1º o 2º da lo mismo al tener que enfrentar a selecciones de peso como la española y la portuguesa.

La Selección de Perú firmó su eliminación al caer 1x0 con Dinamarca y, por el mismo marcador, ante Francia. Le queda un partido vs. Australia pero no podrá sumar más de tres puntos. Francia tiene 6 y Dinamarca 4. Ya no tiene posibilidades.

Los peruanos siguieron jugando de manera vistosa pero, con poca efectividad. Es un equipo agradable al espectador pero es demasiado liviano. No tiene ni la potencia, ni la intensidad, ni la definición en ataque. Palabras más, palabras menos, sin gol no hay éxito.

Ayer comentábamos viendo el juego ante los franceses que, tanto pelear con la FIFA para incluir a Guerrero en la lista de 23 para ver tan pobre desempeño del ariete peruano. Cada vez que la televisión lo ha enfocado en partidos o zona periodística ha servido para ver una cara que sufre, que arruga la frente, que se “malaya” como sufriendo de impotencia.

Lo de Argentina fue deprimente. Cayó 3x0 con Croacia que la avasalló, la sometió, y la goleó. El DT Sampaoli regresó a sus orígenes jugando con tres defensores en el fondo, después de empatar con Islandia con línea de cuatro, y fue para peor. No es muy común ver jugar a Argentina tan deficientemente mal como se le vio a pesar de tener al pobre Messi intentando hacer el trabajo de los diez jugadores que lo “acompañaron”.

Con sólo un punto, luego de dos partidos, los argentinos tendrán una noche larga esperando el juego Nigeria vs. Islandia en Volgogrado. Si Islandia gana habrá sumado cuatro puntos en dos juegos con lo que dejaría casi eliminados a los argentinos que quedarían con un punto y diferencia de goles de -3 (1-4). En la última fecha Argentina se medirá a Nigeria e Islandia a Croacia.

Ahora vendrán las actuaciones de Brasil ante Costa Rica hoy y de Colombia vs. Polonia el domingo. A ambas selecciones sólo les sirve ganar. Brasil tiene un punto. Colombia ninguno. Si Brasil empata nuevamente, o tiene la desdicha de perder, deberá esperar el último juego vs. Serbia. Colombia si empata podrá sumar cuatro puntos ganando en la última fecha al fuerte Senegal pero, también, jugará con los resultados de Japón vs. Senegal y Japón vs. Polonia. Si Colombia pierde nos despediremos del mundial a falta de un partido. Depender de otros en estos torneos es como prestarle la vida al destino.

La Suramérica fuerte y ganadora de otros mundiales ha sufrido la falta de fútbol y eficiencia y está al borde de ser el continente de peor actuación aquí en Rusia. Es que sólo ha sumado 8 puntos de 24 disputados de los cuales 6 son de Uruguay el único clasificado.

Hasta ahora mal, muy mal…


El fútbol, tan relativo como la vida…

Lo relativo de las cosas también está presente en el fútbol. Escuchando la reacción de colegas, no uruguayos, sobre los resultados de la selección charrúa solicitando verla jugar diferente a lo que es la celeste o un periodista sí uruguayo quejándose porque sólo ha ganado 1x0 los dos partidos ante Egipto (sin Salah) y Arabia Saudita no resistí pensar que, si en lugar de Uruguay fuera Colombia, estaríamos felices, muy contentos y presupuestando futuro. Pero no, hoy los que están  tratando de conseguir luz para iluminar a la selección confusa que vimos en la derrota ante los japoneses, somos nosotros. Lo que es motivo de insatisfacción para algunos es solución para otros.

México le ganó, en marcador, desarrollo del juego e interpretación del mismo, a Alemania y lo que es motivo de alegría y fiesta para los manitos es una de las pocas derrotas de los teutones en estos torneos que “no les preocupa” porque confían en que volverán a estar optando por la Copa Mundo en el juego final. En cuatro de sus ocho finales los alemanes las jugaron aun perdiendo en primera ronda. Le pasó a España en Suráfrica cuando perdió con Suiza en el debut coronándose después en la final de Johannesburgo con triunfo sobre Holanda.

Y así. Egipto quisiera tener los 6 puntos de Rusia que era el peor equipo anfitrión en los últimos 48 años puesto que no había ganado un solo partido en seis meses. Egipto estaba fortalecido por la presencia de Salah pero el ariete se lesionó y sólo pudo jugar y anotar de penal en el segundo partido ante los rusos. Rusia seguirá en carrera mientras que Egipto volverá a casa.

Francia no gustó mucho en el debut pero ganó a Australia. Perú sí gustó pero perdió ante Dinamarca. Y Argentina sólo logró un pálido empate con los islandeses a quienes se consideraron perdedores antes del juego. Lo mismo Brasil con Suiza. Japón era perdedor con nosotros y ganó. Polonia debería superar a Nigeria y perdió.

Que no solamente nosotros recibimos un baldado de agua fría a las tres de la mañana. La lista de sucesos anotados lo confirma. Lo que a unos les hace felices a otros les entristece. Hay quienes con poco son felices y hay quienes con mucho no lo son. De verdad, quisiera que tuviéramos los 6 puntos de Uruguay. O los 4 de España después de sudar la gota gorda ante Portugal e Irán. Inclusive hasta un punto si hubiéramos empatado con los japoneses. Es que uno es más que cero…


Una Colombia desconocida

Colombia cayó 2x1 con Japón en el Mundial de Rusia, ante 40.842 aficionados en Saransk, de  los cuales más de la mitad eran colombianos. Se pudo notar por las camisetas amarillas y se pudo oír cuando todos cantamos el himno nacional. La fiesta colombiana fue antes del partido pues el anuncio de la alineación fue el presagio de lo que vendría después. Las desgracias llegaron en catarata. La nómina, presentada por Pekerman, fue una sorpresa puesto que en el seno del departamento médico existe la prohibición, del propio técnico, de no filtrar noticias y no se sabe si, en verdad, hay jugadores lesionados o no.

El inicio del juego fue fatal por la doble jugada de penal propiciada por un error de Davinson Sánchez y una mano de Carlos Sánchez para que Colombia comenzara perdiendo 1x0, con anotación de tiro penal de Shinji Kagawa a los tres minutos, y se quedara con diez hombres por la expulsión de Carlos.

Además, el debut en esta clase de certámenes, de Davinson, Murillo, Mojica, Lerma e Izquierdo no fue nada afortunado. Colombia empató el juego con un cobro de tiro libre de Quintero y pudo igualar un partido que era de los japoneses.

Después de la expulsión de Sánchez, Pekerman se tomó 28 minutos para entender que debía equilibrar las cargas ingresando a un volante de primera línea. La sorpresa fue que a quien comisionó fue a Wilmar Barrios y no al promocionado Mateus Uribe. Y algo más, quien salió fue Juan Guillermo Cuadrado que individualizó el juego producto, a lo mejor, de extrañar a James Rodríguez. En esa estuve de acuerdo con Pekerman.

El primer tiempo terminó igualado por el golazo de Quintero y eso, presagiaba una mejoría sustancial.

Pero luego, Davinson y Murillo parecían pareja recién divorciada, Mojica no trascendió, Lerma se fue diluyendo, Izquierdo nunca estuvo y Falcao tampoco.

El segundo tiempo fue una oda de Colombia a la ausencia de fútbol. Japón se apoderó del balón y no lo cedió nunca.

La claudicación llegó con el gol de cabeza  de Yuyo Osako en un concurso de errores desde Falcao marcando por detrás, pasando por Arias que se dejó ganar en el salto y llegando a Ospina que se le olvidó salir a despejar el balón aéreo.

Ha sido, tal vez, uno de los partidos más discretos de la era Pekerman. Las ausencias de Zapata, Mina, Fabra, Aguilar, la expulsión de Sánchez, la presencia disminuida de James en el segundo tiempo y la sustitución de Cuadrado sentenciaron una derrota con justo merecimiento.

Colombia perdió porque Pekerman no le pegó, esta vez, a nada. Ni a la alineación, ni a los cambios, ni al planteamiento, ni al desarrollo del juego, ni a su interpretación. Y porque, esta vez, sus pupilos se ahogaron en su propia incompetencia…


De resultados y sorpresas
Un mundial de fútbol raro

Aquí Moscú rumbo a Saransk. Este martes jugarán los cuatro equipos del Grupo H en la Copa del Mundo de la FIFA Rusia 2018. Colombia vs. Japón y Polonia vs. Senegal serán los últimos en debutar. Además, comenzará la segunda ronda de partidos con Rusia vs. Egipto del Grupo A. Como quien dice, ya será la historia la primera ronda de los juegos de la fase de grupos. Los equipos llamados grandes defraudaron en su primer juego por su bajo desempeño. Alemania, Argentina, Brasil no pudieron ganar y aunque Uruguay y Francia lo hicieron tampoco dejaron una imagen para destacar. También Inglaterra sudó la gota gorda para vencer a Túnez 2x1 apelando al  olfato goleador y efectividad del “Ciudadano” Kane.

Las selecciones que hicieron uno de los dos mejores partidos, hasta hoy, fueron España y Portugal, de los llamados a ser protagonistas, ofreciendo al mundo una gesta que terminó igualada 3x3 y con un recuerdo de fútbol bien jugado junto a entrega física extrema. Intensidad en el juego que le llaman ahora. Cuando digo uno de los dos mejores partidos es porque México le hizo un juego casi perfecto a los alemanes venciéndolos 1x0 en el primer gran batacazo del torneo. Y no fue propiamente por el triunfo sino por el desarrollo del juego.

Ni el más positivo de los mexicanos podría apostar que su selección iba a ser la de mejor desempeño en los primeros juegos. Tampoco el más pesimista de los alemanes podía acertar en que su equipo podía perder en el marcador y en el desarrollo del fútbol con los  mexicanos que llegaban envueltos en el escándalo de la fiesta con damas de compañía. El repaso de fútbol que le dio Osorio a Low fue con plastilina incluida.

También los divos nos han quedado debiendo. Sólo dos de ellos han hecho la tarea. Cristiano Ronaldo y Harry Kane. Cristiano que llegó de semana y media de vacaciones se puso la camiseta de Portugal y le hizo un juegazo a la selección española. Tres goles y pintada de cara pues los portugueses estuvieron arriba dos veces en el marcador y después sacaron arrestos, al final del juego, para empatarlo. Antológico.

Kane marcó los dos goles para el triunfo de los ingleses sobre los tunecinos 2x1 confirmando la clase de goleador que es.

Después de Cristiano y Kane nadie más. El pobre Messi sin equipo, Neymar dando saltos todo el partido y fingiendo golpes que no existen para ocultar su ineficacia, Iniesta adaptándose a su nueva vida de jugador “casi” retirado y Salah fuera de competencia por lesión.

La verdad es que en el Grupo A Uruguay debiera ser el líder y es Rusia; en el B es Irán cuando debieran ser o España o Portugal; en el D Argentina y es Croacia; en el E Brasil y es Serbia y en el F Alemania y es Suecia. Hoy jugarán los del H.

Mucho me temo que los apostadores están confrontando problemas en las primeras ruedas y en los primeros resultados. El Mundial ha comenzado con partidos y resultados que no esperaba el mundo del fútbol. La vida  da sorpresas. El fútbol también…  


Contra toda esperanza
¡MéxiCol…!

Aquí Moscú. Contra toda esperanza y contra todo pronóstico el seleccionado mexicano de Juan Carlos Osorio dio la primera sorpresa de la Copa del Mundo aquí en Rusia. Y no fue una sorpresa de suerte o improvisada. En el triunfo de México 1x0 sobre Alemania se notó un planteamiento aprendido a rajatabla, al pie de la letra, trabajado y automatizado sin sombra de duda. Fue la confrontación de un equipo mexicano atento, con ganas, despliegue físico y con la convicción que estaba frente a la historia para reescribirla. Se trataba de tener el balón para ser ofensivos. No para tenerlo y entretenerlo sin ninguna eficacia en creación y ataque. Alemania se vio sorprendida y atrapada en una telaraña pegajosa como hacía mucho tiempo no enfrentaba. Telaraña que se le convirtió, después, en un laberinto de camisetas verdes que como en un cuarto de espejos la manipuló, la confundió y le hizo repetir las mismas jugadas con una lentitud que hablaba de la confusión mental del gran equipo del mundo.

Esta vez, Juan Carlos Osorio no rotó posiciones sino que, contra su propia forma de armar y desarrollar el juego, plantó un 1-4-4-1-1 que se movía corto armando un bloque inexpugnable puesto que los alemanes, fuertes y rápidos como son, necesitan espacio para correr al frente de ataque. Esta vez esos espacios le fueron negados. Y, cuando hizo sus modificaciones en el segundo tiempo, envío a Rafael Márquez para suplir al extenuado Guardado y para hacer, sin más complicaciones, manejo táctico convirtiendo el 1-4-4-1-1 en 1-5-4-1 o en 1-4-1-4-1 que el veterano capitán manejo a placer.

El trabajo de “zona al hombre” de Herrera y Guardado y el mismo Layún, atento a tapar salidas, sobre Kroos, Khedira y Ozil fue de tal magnitud que Alemania se quedó sin corazón, sin pulmones y sin ideas.

Osorio agregó, además, el contra ataque con velocidad sobre la izquierda de Gallardo y Lozano para encontrarse con Chicharito Hernández en punta convirtiéndose en un dolor de cabeza la contención de Kimmich. Conté más de 10, 12, 15 veces las incursiones de este trío que, de tener puntería afinada, hubiera podido fulminar con más goles a la ampulosa Alemania y a su arquero Neuer.

Justamente el gol de Lozano fue la finalización de unas de esas incursiones. Salida rápida de Gallardo, con pared larga a Chicharito que corría por el centro, con pase fulminante hacia adelante a Lozano que entraba en diagonal para enganchar con izquierda y rematar con la derecha.

Ese gol, a los 35 minutos, terminó por enloquecer a la tribuna del Estadio Luzhniki de Moscú y a la propia selección alemana. Los estadígrafos comenzaron a buscar cuánto hacía que Alemania no estaba abajo en el marcador y con cara de perder. Hacía 36 años, contestó Mister Chip, que la Mannschaft no comenzaba un mundial perdiendo desde España 1982 vs. Argelina.

En ese momento comencé a preguntarme por la salud de Hugo Sánchez, el gran jugador manito, al que le fastidia todo lo que no sea mexicano. El mismo que ha llenado de ofensas y malas energías a Osorio. Me preguntaba si había cantado el gol y qué cara había puesto.

El primer tiempo terminó con la sensación que “esto no se queda así” que ya vendría la respuesta de Alemania. La repuesta que llegó no alcanzó. Las modificaciones de Reus, Brandt y Gómez no revirtieron la situación y, por primera vez , vimos a una Alemania desordenada, lenta físicamente, protestando decisiones arbitrales, intentando hacer mentalmente lo que su fortaleza física le negaba y lo más: alcancé a ver a un aficionado alemán rezando en la tribuna.

Le dije entonces a Juan José Peláez y a Oscar Rentería “esto se sí queda así”. Es que México estuvo siempre por encima física y mentalmente en contra posición de Alemania que siempre estuvo por debajo en el juego, en lo físico, en los duelos individuales y en las toma de decisiones. Le pregunté a Juan José Peláez cómo calificaría el segundo tiempo que se nos vino y me contestó que “estrategia, táctica y corazón” de parte de los mexicanos.

Lo de México y Osorio ha sido apoteósico. Es que Hugo Sánchez y muchos otros estaban esperando la derrota para  recordarles que perdieron porque el técnico era colombiano y rematarían con la famosa fiesta con las damas de compañía.

Recibí un mensaje de Helmuth Wenin, descendiente de familia alemana, no bien terminó el juego. Me dijo que “Alemania ha jugado 8 finales y en 4 de ellas perdió en primera ronda. La clave es no entrar en pánico”. Ni descartarla tampoco, remato yo.

Hoy no hemos visto un partido más. Hemos observado y disfrutado, en estas gradas moscovitas, un sensacional partido a la mexicana que se volverá un ícono en la historia de los mundiales. Es que México no sólo ganó un partido sino un gran partido, a la mejor selección del mundo. Ésta tarde la recordaremos por siempre. El fútbol del mundo también…

Les envío un abrazo.

Moscú, junio 17 de 2018


Suramérica cojea en el Mundial

Aquí Moscú. El fútbol de Suramérica completó tres partidos con un triunfo de Uruguay sudado y peleado ante Egipto 1x0, un empate con sabor a fracaso de Argentina 1x1 con Islandia y una derrota, que tal vez no debió serlo, de Perú 1x0 con Dinamarca. A falta de los debuts de Brasil vs. Suiza este domingo y de Colombia vs. Japón el próximo martes los equipos nuestros no han dejado una imagen acorde con la tradición de las selecciones de la Conmebol.

Uruguay si bien fue el equipo combativo de siempre no firmó una superioridad que se presumía manifiesta ante los egipcios. Sólo un gol a último minuto de José María Giménez le salvó la papeleta. Es posible que queramos ver “otro” Uruguay pero por el tipo de jugadores que tiene, con el sello de la garra charrúa, realmente es difícil. Uruguay es juego rápido, fuerte, largo, con lanzamientos hacia Cavani y Suárez con la convicción que ellos resolverán. Ocurre a veces, como ante Egipto, que Uruguay llegue y llegue múltiples veces y no anote. Ante los egipcios hubo de todo. Un arquero Al Shenawy inspirado atajando seis disparos, una pelota en el palo, tres por fuera y el gol bendito de cabeza de Giménez. Finalmente el DT Tabárez ganó con su vieja fórmula. Cuando no aparecen los delanteros goleadores sí lo hacen sus zagueros centrales que los reemplazan con goles de cabeza o de cualquier tipo.

En caso de Argentina fue deplorable. Una selección jugando a un fútbol que no existe. El famoso “Messi soluciona” ya no alcanza. Frente a Islandia comenzaron ganando por acción individual de Agüero, después le empataron y Messi lanzó un penal que fue tapado por el arquero Halldorsson. Ésta Argentina, la que sólo pudo empatar con Islandia, el benjamín del torneo, debe ser de las más pobres de cuantas hemos visto. Ese jueguito de la Argentina de Sampaoli es tan improductivo, poco vistoso, y carente de idas que hace ver “malo” a Messi. Es que Messi es el gran jugador del mundo pero sus compañeros son de palo. Tira una pared y recibe un insulto. Lo de Argentina ante Islandia fue tan confuso que, en la última parte del juego el planteamiento 1-10 de los nietos vikingos de Olafo, lo hizo ver ridículo, encerrado, sin ideas, jugando a la topa tolondra al jugar con toque corto por el centro, lento, abúlico, perdiendo todos los mano a mano gracias a su lentitud superada por la intensidad de una Islandia que corrió y presionó con inteligencia, sin perder el libreto aprendido del DT Heimir Hallgrimson.

Lo de Perú fue de sabor agridulce. Perdió con la selección de Dinamarca jugando como lo vimos rematar la eliminatoria. Un equipo físico, rápido (el más rápido de los que hemos visto) y con el arco como consigna tratando, siempre de jugar bien al fútbol. A pesar de lo anotado, Perú se convirtió, con el transcurso de los minutos, una oda al fútbol desperdiciado. Es que ensayaron 18 incursiones al arco de Kasper Schmeichel y no pudieron anotar un solo gol. Perú hizo 11 remates directos al arco y 7 por fuera. Dinamarca tuvo 10 aproximaciones a los predios de Gallese, 4 al arco, 5 por fuera y pudo anotar el bendito gol para ganar, de Yussuf Poulsen, a los 13 minutos del segundo tiempo. Fue un partido de ida y vuelta en que Perú hizo un poco más y perdió.

Restan los debut de Brasil vs. Suiza hoy domingo en Rostov  y el de Colombia vs. Japón el próximo martes en Saransk. Ambas selecciones deben procurar poner al fútbol de Suramérica en el lugar prominente en el que siempre ha estado…

Les envío un abrazo.

Moscú, 17 de junio de 2018


España y Portugal se sacaron chispas
(…los partidos, el VAR, Cristiano, Costa, de Gea, cabezazos para
ganar y para perder, el tiempo de reposición, los pronósticos)

Aquí Moscú. El Mundial de fútbol en Rusia ya va camino de “coger punto”. Del 5x0 fácil de Rusia a Arabia Saudita, en la inauguración, pasamos a un segundo día con 8 goles y partidos diferentes. El 1x0 luchado de Uruguay sobre Egipto con gol de cabeza, y a último minuto, de José María Giménez. No sabemos que fue más triste si la cara del técnico Héctor Cúper o la de Mohammed Salah que se quedó en el banco por su lesión. El 1x0 de Irán sobre Marruecos con auto golazo de cabeza del delantero Aziz Bouhaddouz que había ingresado por el punta Ayoub El Kaabi. Fue un clásico momento de infortunio pues la anotación de palomita ocurrió a los 95 minutos de un partido que terminó segundos después. Y el juego trepidante de España y Portugal 3x3 con un Cristiano inspirado anotador de los goles portugueses, un Diego Costa peleando y anotando, y un De Gea flojo de manos.

Estuvimos viendo el partido entre españoles y portugueses en el teatro de pruebas del Canal HKN de Japón con pantallas 8K que son una verdadera maravilla de nitidez. Nos quedó la sensación, a pesar del empate, que había ganado Portugal y perdido España. La imagen de Cristiano celebrando con sus compañeros y el abrazo solidario de Ramos a su portero, influyó en ese sentimiento.

Cosas están pasando en el cambio de las costumbres en el juzgamiento de los partidos. La utilización del VAR ha incrementado la realidad sobre su uso. La idea es buena técnicamente pero no tan buena por la misma razón por lo que las reglas del fútbol se fueron desvirtuando. Las famosas “interpretaciones”. En el juego de España x Portugal la gente pedía el VAR para el penal de Nacho sobre Cristiano, para la falta previa de Diego Costa sobre Pepe en su primer gol, y para una mano dentro del área tras remate de Jordi Alba que la gente protestó sin percatarse que la banderola, indicando fuera de lugar, ya estaba levantada.

La adición del tiempo perdido se está haciendo a rajatabla. En los cuatro primeros juegos se sumaron 5, 6 y hasta 7 minutos respondiendo a una petición de la propia FIFA para acabar con las simulaciones y la pérdida de tiempo.

Pasa también con los centros de costado y los tiros de esquina con el famoso “agarra agarra” dentro del área. De aquí en más los agarrones serán pitados como penal sin dilación y los jugadores, advertidos de la situación, lo están evitando.

Y algo que pasó inadvertido. Piqué “se lesionó” ante Portugal y se tiró a la gramilla. El árbitro hizo ingresar a los médicos y pidió camilla. Piqué no se montó en la misma y, cuando se levantó, tuvo que salir del campo, a la zona de traslado, y esperar, en la banderola de medio campo, a que el juez Gianluca Rocchi le autorizara a volver.

Hoy sábado tendremos cuatro partidos en el Mundial. A las 5:00 AM Francia x Australia en Kazán; a las 8:00 AM Argentina con Messi abordo x Islandia en Moscú; Perú vs. Dinamarca a las 11:00 AM en Saransk y Croacia x Nigeria a las 2:00 PM en Kaliningrado.

Los pronósticos están algo desvirtuados. Ya jugaron los cuatro seleccionados de los Grupos A y B. Se apostaba porque el primero del grupo fuera Uruguay y lo es Rusia. También se opinaba que España o Portugal fueran líderes y lo es Irán. Aun así seguimos pensado que Uruguay y Rusia clasificarán en el A y España y Portugal en el B.

Les envío un abrazo.

Moscú, Junio 16 de 2018


Se inauguró el Mundial de Rusia
Cantantes, fútbol y goles

Y el Mundial de Fútbol ya juega aquí en Rusia. La inauguración fue sobria, con cantantes y manifestaciones culturales. Media hora de voces, músicos y bailarines de carne y hueso sin intervención de tecnología de pantallas y ordenadores. Aida Garifullina, la soprano rusa de origen tártaro y nacida en Kazán, fue mostrada al mundo como la gran estrella. De hecho ya es la primera voz de la Opera Estatal de Viena. Su compañero de show fue el británico Robbie Williams, un divo de la música pop que vende discos como pan caliente. El show abrió el mundial con 80.000 personas de múltiples nacionalidades en el Estadio Luzhnikí aquí en Moscú.

Después vino el fútbol. La selección rusa solo necesito 11 minutos para comenzar a definir un triunfo por goleada sobre la esmirriada selección de Arabia Saudita 5x0 que pareció más un equipo de casados después de una noche de juerga. La cara del DT Juan Antonio Pizzi pasó, de la emoción del comienzo del juego, a cara de incredulidad, de sorpresa y de perplejidad, hasta soltar un “la concha de su madre” que en argentino es una verdadera ofensa.

Mientras Pizzi sufría caminando del banco a la zona permitida pudimos observar al inefable Alejandro Ricchino, un preparador físico uruguayo que trajo al país Francisco Maturana en su última experiencia con la Selección Colombia, enemigo del periodismo que le fastidia, un personaje “psicorígido, que gusta de aislar a los futbolistas. A esta experiencia del 5x0 de los árabes, después de estar encerrados 7 semanas por disposición de él, hay que agregarle la goleada 4x0 con Bolivia en La Paz luego de perder 2x1 con Brasil en el Metro. La historia la conozco muy bien. Richino manejó muy mal el tema de la recuperación y descanso. Hizo ir al plantel a las instalaciones del sitio donde concentró al grupo, a medio camino entre Barranquilla y Cartagena, después de la derrota con Brasil para regresar después al aeropuerto, y no coordinó lo del vuelo chárter y la selección, que debía salir a la media noche, lo hizo a las tres de la mañana. Bolivia nos goleó 4x0. Y, para males, la Venezuela de Richard Páez venció a los nuestros 1x0 en el Metro y Maturana debió irse siendo reemplazado por Reinaldo Rueda.

Pizzi sufrió el partido pero el príncipe heredero de la corona de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, sufrió en el palco de honor dónde tuvo una exposición mediática como nunca. El jeque, sentado a la derecha de Gianni Infantino, presidente de la FIFA (a la izquierda estuvo Vladimir Putin), hizo gestos que eran perfectamente entendibles sobre su descontento. A esta hora que escribo, cerca de las tres de la mañana en territorio ruso y cuando ya comenzó a amanecer, no sabemos si Mohammed se fue a su país en su avión privado, cosa que creemos que sí, o si despidió a Pizzi, cosa que tarde o temprano pasará. Lo que no entendí es porque Pizzi mostraba siempre los cinco dedos de la mano abierta. La única explicación que encontré fue que “o jugaban mejor o les clavaban cinco”. No se equivocó el técnico argentino. ¿O el ex técnico?

Hoy jugarán Uruguay x Egipto. Suárez, Cavani y Salah hacen que sea un partido para ver con sello de garantía de buen espectáculo como también España x Portugal con Cristiano como punta de lanza más verdaderas estrellas españolas como Ramos, Piqué, Isco, etc. También toparán Marruecos e Irán en un partido que podría ser Clase B o C.

Les envío un abrazo.

Moscú, Junio 15 de 2018


Desde hoy el fútbol gobierna

La vorágine de las noticias no para aquí en la Copa Mundo de la FIFA que comienza hoy en Moscú. Lo de ayer fue una catarata de situaciones sorpresivas unas, esperadas otras. El día comenzó aquí (recuerden ocho horas más que el horario de nuestro país) con el desaguisado del anunció del Real Madrid sobre la contratación de Julen Lopetegui como su nuevo entrenador para la próxima temporada. La respuesta al anuncio de Florentino Pérez llegó de parte de Luís Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, destituyendo a Lopetegui. Yo hubiera hecho exactamente lo mismo y explico las razones. Lopetegui había firmado la extensión de su contrato hasta el 2020 hacía tres semanas. Además, Rubiales jamás fue informado por Lopetegui o por Florentino sobre la negociación. La noticia, sabida por los medios de comunicación, tomó por sorpresa al dirigente que, en solo cinco minutos antes que se produjera el anuncio del Real, tomó la decisión de destituir a Lopetegui.  Rubiales, entonces, fue más allá. Nombró a Fernando Hierro un hombre de la entraña del Real Madrid para sucederlo. En un santiamén Florentino le asestó una puñalada traicionera al fútbol del cual forma parte. España es favorita en el mundo del futbol y en el de las apuestas. El cambio de técnico movió todo ese entorno.

Semejante noticia fue tendencia en el mundo entero en  lo que tenía que ver con las 32 selecciones instaladas en territorio ruso e impactó, de manera directa, a las nerviosas 24 horas previas a la inauguración del torneo en el maravilloso Estadio Luzhniki de Moscú, esta tarde.

La fiesta de apertura de la Copa Mundo tendrá, en el palco de autoridades, un perfil bajo. Los grandes dirigentes políticos de América, Europa y el resto del orbe no estarán en la fiesta.

Tomo de la agencia AFP la lista de los presentes. Muchos líderes de exrepúblicas soviéticas, como los presidentes de Kazajistán (Nursultan Nazarbaiev), Kirguistán (Sooronbay Jeenbekov) y Azerbaiyán (Ilham Aliev) o el nuevo primer ministro armenio (Nikol Pachinian), que llegó al poder el pasado mes. El primer ministro libanés Saad Hariri y el presidente ruandés Paul Kagame estarán igualmente presentes. También se espera la presencia en la inauguración del Mundial del princípe heredero de Arabia Saudí, Mohamed Ben Salman.

La otra noticia que movió el “cutarro” fue la elección de la Copa del Mundo del 2026 para las sedes de USA, México y Canadá con participación de 48 equipos divididos en 16 grupos de los cuales clasificarán dos por cada uno. Si es bueno o malo el torneo, con esa cantidad de seleccionados, sólo lo sabremos dentro ocho años.

Y ni una palabra más. A lo que vinimos a Rusia. A ver fútbol, el mejor espectáculo de mundo…

Les envío un abrazo.

Junio 14, 2018


Con Oscar Rentería y JJ Peláez hablamos del Mundial
(…tiempo de sobra tuvimos)

Horas y horas de vuelo para llegar a Moscú, a través de Frankfurt en Alemania, nos da la oportunidad de hablar, elucubrar, armar y desarmar selecciones, dar pronósticos sobre el desarrollo de la Copa Mundial, analizar a los favoritos y “diseñar” la alineación de nuestra Selección Colombia para el debut ante los japoneses. Aquello que el fútbol es un deporte donde juegan once contra once y casi siempre gana Alemania no es del todo ajustado a la verdad. Podríamos quitar Alemania y poner Brasil. La verdad es que, de arrancada, el mundial ruso tiene favoritos a los alemanes, a los brasileros y a los españoles. En un segundo renglón a Francia e Inglaterra. O sea, cuatro equipos europeos y uno suramericano.

Y por qué no Argentina nos preguntábamos con Óscar Rentería y Juan José Peláez mis compañeros de viaje. La vedad es que los argentinos tienen a Messi, el mejor jugador del mundo, pero carecen de un equipo montado, sólido, con una idea bien detallada y desarrollada. Tanto así que, los medios argentinos hablan del equipo de Lionel al que le gustaría  jugar 1-4-2-3-1 y el de  Sampaoli que juega 1-3-4-3. O sea que entre el astro del fútbol mundial y su técnico hay una diferencia sustancial de ideas al momento de dibujar la distribución geográfica dentro del terreno de juego. Pero, a la Argentina teniendo a Messi, no se le puede descartar de  entre los favoritos. Más por Messi que por su seleccionado como tal.

En lo de las individualidades, hay un equilibrio entre Europa y Suramérica. Los seleccionados europeos tienen a Cristiano, Griezmann y a Mbappé encabezando su pléyade. Los suramericanos a Messi, Neymar, Suárez, Cavani, Marcelo, Falcao y James entre otros. Y, entre ellos, el egipcio Salah que ha sido la vedette de la temporada. Hablo de los que, además de ser buenos futbolistas, han trascendido un poco más allá en los medios y en el “show bussines”.

Un funcionario de inmigración me preguntó, a mi salida de Bogotá, que si era válido o no que él planteara ante sus amigos que Colombia debe ir a este torneo con la idea fija de ser campeón mundial. La verdad es que, por historia y desarrollo de estos torneos orbitales, se tiene la idea que los grandes (como los ya explicados) tienen la obligación de ganar el título y otros, con buenos equipos y jugadores, sólo llegan con la obligación de pasar de primera ronda o de jugar octavos o cuartos. Es un estereotipo que está enclavado en el imaginario futbolístico y tiene mucho arraigo en la comunidad del balompié.

Hablando de Colombia, a partir de la llegada de los nuestros a Kazán la charla obligada y repetitiva de los próximos días será la alineación que utilizará Pekerman para el debut ante los orientales. Quizás esta vez no haya tanto misterio. Ospina; Arias, Mina y Zapata; Sánchez y Abel; Cuadrado y James; y Falcao. Sobre esos nueve la escogencia del lateral izquierdo entre Mojica y Díaz y la del hombre ofensivo sobre la izquierda entre Muriel e Izquierdo. Y tal vez uno más entre Abel, si no está bien, y Mateus Uribe. Obviamente que puede haber sorpresas como las que, de cuando en cuando, se idea Pekerman.

Los rivales de Colombia estuvieron en nuestro diálogo. Miramos alineaciones y sus últimos partidos. Aliou Cissé el técnico de Senegal juega 1-4-4-2 que se convierte también en un 1-4-3-3 en la dinámica del juego. Adam Nawalka, el de Polonia, planta 1-4-4-1-1. Y Akira Nishito de Japón hace 1-4-4-1-1 con tendencia a convertirse en 1-4-2-3-1 cuando ataca.

Mañana comenzará la Copa del Mundo aquí en Rusia con una gran fiesta pero con un deficiente equipo de casa que bien podría quedar eliminado en primera ronda. Si es que los dioses del fútbol, divinos y humanos, no se equivocan. Bueno, más los de carne y hueso. Esos que usan pito…

Moscú, Junio 13, 2018
…día de San Antonio de Padua bendito.


¡Aquí Moscú…!
Aquí Moscú. Hemos cruzado el Atlántico de noche hasta llegar al aeropuerto del Meno en Frankfurt después de once horas, esperar cuatro más allí, y seguir a Moscú agregando cuatro horas y aterrizando en Domodédovo uno de los tres aeropuertos de la capital rusa. Hoy día la mayoría de las aerolíneas internacionales ofrecen todo lo que está a su alcance para que estos vuelos trasatlánticos sean llevaderos. Comenzando por la conexión Internet que entretiene a chicos y grandes.

Mientras el automóvil avanza hacia el corazón de Moscú es inevitable recordar nuestra época de estudiante cuando muchos deseábamos venir a la Universidad Patricio Lumumba, la Academia de Ciencias Políticas de la URSS tan prolífica en la edición de libros de gran soporte en la carrera de ciencias sociales y económicas y toda esa mezcolanza que fue esta ciudad y este país. Los Zares, la revolución, los bolcheviques, Trotsky, Lenin, Molotov, Bakunin, la caída de un sistema absolutista que, por tal, terminó desmoronándose solo, aunque fue Gorbachov el que le aplicó la eutanasia. En fin.

La Plaza Roja, el Kremlin y frente a nosotros un monumento del capitalismo que creció raudo para engullirse todo vestigio de la revolución económica socialista que terminó más llena de ignominia que del cielo prometido para la clase obrera. Se trata del Centro Comercial GUM en la propia “Red Square” con todos los

excesos y sobre precios que se pagan por las mejores marcas que se globalizaron hace tiempo.

El río Moscova, el frío, las nuevas edificaciones, los antiguos edificios maquillados y el famoso “aquí quedada”. Aquí quedaba el edificio de la KGB, aquí quedaba la cárcel tal, aquí quedaba la sede del partido comunista, aquí quedaba. Sí, quedaba. En pasado.

Hemos venido al otro lado del mundo a vivir la fiesta maravillosa de cada cuatro años. La Copa del Mundo de la FIFA. Aquí pasaremos 35 días siguiendo las gambetas, las jugadas y los goles de las mejores selecciones y a los mejores jugadores del mundo.

Siempre digo que es la feliz oportunidad de reencontrarnos con los amigos lejanos, periodistas a quienes volvemos a ver cada cuatro años, y a recordar a los que ya no están. Cada vez, por esta época de Mundial, recordaré a Fabio Poveda y a mi compadre Edgar Perea que estuvieron siempre.

Estamos listos, entonces, para acompañar a nuestra Selección Colombia. Todos con la esperanza de repetir o mejorar la actuación de Brasil 2014. No creo que sea muy difícil después de la experiencia que nuestros jugadores han adquirido.

Colombia, mi Patria querida, decía el Campeón…

Moscú, junio 11, 2018


Messi, fútbol y política

El uso del deporte en las luchas políticas se ha dado históricamente. Solo recordar los Juegos Olímpicos de Múnich o el boicot a los Juegos de Moscú o en repuesta el saboteo a los Juegos de Los Ángeles. Mucho más atrás se dieron los Juegos de Berlín con Hitler presidiendo las justas hasta cuando el atleta negro norteamericano Jesse Owens lo humilló al ganar cuatro medallas de oro incluyendo la prueba reina de los 100 metros planos. El deporte ha tratado de permanecer inmune a estas manifestaciones, pero ha sido imposible.

Acaba de pasar con Israel y Argentina que se disponían a jugar un partido en Jerusalén la capital israelita pero que, además, es la capital de las religiones católica, judía y musulmana. Se vino la protesta que debió preverse. El tema es que la protesta de un grupo de palestinos fue de un tamaño que conmovió a todos. Llevar camisetas ensangrentadas de Messi y amarrarlas en las rejas del campo de entrenamiento fue de un impacto terrible.

Por supuesto que Messi, al ver las fotos, optó por pedirle al Chiqui Tapia, Presidente de la AFA, que no jugaran el partido que les ingresaría 3.6 millones de dólares. Los palestinos lo han visto como un triunfo. Los israelitas como un acto incómodo.

El embajador de Israel en Argentina, Ilan Sztulman, lamentó el hecho de la suspensión de un evento deportivo argumentando que en la selección de su país hay ocho jugadores musulmanes e, incluso, el capitán Bibras Natkho también lo es.

Los palestinos lo han visto más como un acto político disfrazado de deportivo con la presencia del mejor jugador del mundo.

La confrontación política y religiosa entre judíos y palestinos es de vieja data y es tan compleja que es difícil que el deporte pueda ayudar a resolverla, pero, en hechos como este es imposible que los palestinos los dejen pasar sin protestar y eso ha sido siempre así.

Lo real es que Messi y la selección de Argentina se vieron envueltos en un tema que para ellos era deportivo, a la luz de la mirada desprevenida del fútbol, pero política a la luz de judíos y palestinos.

Es posible que en el partido hubiera primado el fútbol, la ganancia económica con la presencia de Messi, y la fiesta de la gente alrededor de él, pero, en estos temas álgidos se necesita de la opinión de los gobernantes, de la parte diplomática, para evitar respuestas simples como la dada por Patricia Bullrich, Ministra de Seguridad de Argentina, en el sentido que “era sólo un simple partido de fútbol”.

Nada de simple tienen las relaciones Israel-Palestina. Tanto es así que “simples partidos de fútbol” no existen…


Bacca y Muriel

Carlos Bacca repite mundial con Colombia y Luis Fernando Muriel irá por primera vez. Para mí no fue sorpresa. En razón de los partidos en Europa, en que nuestro seleccionado nacional venció 3x2 a Francia e igualó 0x0 con Australia, planteé en La Polémica de Win Sports que la competencia, para ser el cuarto delantero de nuestro seleccionado, se daba más entre Miguel Borja y Duván Zapata porque eran más del corte de Falcao García que era lo que buscaba el DT Pekerman. Es que tanto Bacca como Muriel fueron utilizados por las bandas y no por el centro. Noté que el afán era conseguir al reemplazante de Falcao como centro delantero o punta. Muriel jugó por banda izquierda ante los franceses en el trío de ataque de Falcao, James y él. Contra Australia igual. Bacca sobre la izquierda con Falcao y James. Visto lo descrito, apunté que el tema pasaba por Borja-Zapata como finalmente pasó.

Bacca es un jugador que ha tenido que luchar contra todo. Tuvo el infortunio de jugar un mal partido ante Venezuela y ese partido le quedó como una cruz. Sin embargo, Bacca es el tercer goleador en la era Pekerman detrás de Falcao y James y fue el segundo goleador del clasificatorio detrás de James y empatado con Cardona. Sus goles en Europa se suman en todos los equipos donde ha estado y con el Villarreal anotó 18 goles y puso 7 pases gol en la temporada que ha terminado.

Muriel es un caso parecido, aunque, algunas veces, no ha sido convocado por temas más de índole personal que futbolero. En uno u otro caso (Bacca-Muriel) son delanteros que se integran al circuito de juego, a la generación del fútbol y tienen la capacidad, además, de rematar a puerta.

Bacca maneja muy bien el contra ataque sin ser un jugador veloz, pero con su carrera y la posesión del balón le sale muy bien. Igual Muriel, aunque tiene más regate, más dribling, y juega por ambas bandas. En uno u otro caso son hombres de gol.

Para este mundial, nuevamente, la región caribe aporta a sus goleadores. Falcao de Santa Marta, Borja de Tierralta, Muriel de Santo Tomás y Bacca de Puerto Colombia. Los dos primeros, puntas de mucha fortaleza. Los dos siguientes, jugadores por las bandas sin olvidar que, en algún momento, jugaron por el centro.

El fútbol es un todo. Es un buen arquero, un eficiente circuito defensivo, recuperación, tenencia, administración, generación del juego, explotación de los espacios y remate a puerta. Todo en uno, es cierto. Pero los goles marcan la diferencia. Finalmente, sin ellos, no puedes ganar…


Que conchudo no es solamente el Mudo Rodríguez…

Hubo huevos pero ni siquiera ponerlos fue suficiente. El Junior quedó eliminado en una misma semana de Copa Libertadores y Liga Águila. Ya le había pasado lo mismo en diciembre pasado cuando lo eliminaron de Copa Suramericana y Liga. Esta vez al perro lo caparon dos veces. Y algo más diciente, las eliminaciones presente ocurrieron en casa. Con Boca en una noche que pudo ser para la historia y ante Medellín con una derrota 1x0 que, finalmente, peso toneladas. Bueno, espero que los señores Char no actúen a la ligera para volver a tener los mismos resultados. Ya han pasado 15 torneos de liga y la octava estrella se sigue aplazando. Lo que acaba de pasar es responsabilidad absoluta de los jugadores que fueron contratados como estrellas rutilantes con salarios millonarios y rindieron como jugadores de la B y de salario mínimo. Al Junior le pasó anoche lo de los malos estudiantes en el examen final. Pero era que ya le había pasado para clasificar, que lo hizo angustiosamente en la última fecha, y no todos los días son días de Santa Lucía. Además, anoche no se perdió la clasificación a semifinales. Se perdió con la derrota en nuestro propio estadio y jugando suficientemente mal.

Junior fue montado, sin tanto filosofar, con jugadores de recorrido para no tener que hacer procesos. Por eso se invierte y se traen jugadores de cartel. El tema es que por una rara circunstancia todos los buenos que vienen aquí, o vuelven, se vuelven improductivos y problemáticos.

Vuelvo al tema de los señores Char. No salgan despavoridos a buscar a la cantidad de técnicos que se están ofreciendo desvergonzadamente hasta en las redes sociales.

Tienen que convencerse los dueños del equipo, que para tener resultados diferentes hay que hacer cosas diferentes. Buscar un técnico como Jorge Luís Pinto es seguir con la misma idea y los pocos resultados. El cuento que Junior necesita un sargento que los ponga a correr es un cuento chino. Lo que necesita Junior es un técnico del exterior (argentino, uruguayo, mexicano, chino o japonés), de recorrido, que ponga a los jugadores a cumplir para lo que fueron contratados: jugar al fútbol. Si con correr se lograrán cosas en el fútbol los jamaiquinos (con Usaín Bolt a bordo) fueran los campeones del mundo.

Con Pinto vamos a tener los mismos resultados y los mismos problemas. Lo que menos necesitamos en Junior es alguien que venga con gasolina a atizar el incendio. Lo que se necesita es reorganizar la casa sin problemas, ni groserías, ni gritos destemplados y menos con posiciones de sabelotodo.

Me contaron que alguien de los Char lo quiere traer sí o sí. Que en los planes está el regreso de Macnelly Torres, de Alexis Henríquez, Juan Camilo Angulo y Matías de los Santos. O sea, más de lo mismo. Técnico que regresa y jugadores a montones. Para Pinto debe ser fácil volver a ofrecerse y decir que anhela volver cuando la última vez dejó al Junior botado detrás de un sueño. Hoy, que está desempleado, el sueño es Junior.

Aquí hay que dejar tanto pechiche con los jugadores. Ganan mucho dinero porque se les contrata para jugar bien al fútbol. Pero Junior es un equipo en el que los jugadores son muy activos en las redes sociales e inactivos en el terreno de juego que es donde deben aparecer para cumplir para lo que han sido firmados con contratos millonarios.

Falta amarrarse los pantalones de una vez. Miguel Ángel Russo me contó que había arreglado con Fuad Char para ser técnico del Junior antes que Millonarios en Buenos Aires. Le dio la mano y le dijo que la próxima vez que se verían sería en Barranquilla. Después lo llamó para decirle que ya no.

Quiere decir que Fuad Char tiene la idea del técnico extranjero. Y, con todo respeto por quienes están, creo que hoy se impone esa idea. Un técnico del exterior que no venga con prejuicios y que ponga a jugar al fútbol a los futbolistas. No que venga a ponerlos a correr 100 metros planos. Esto es fútbol y si son contratados para jugarlo pues que lo hagan.

Miren los técnicos que han venido del exterior y que nunca habían estado en nuestro fútbol. Gustavo Costas, Gerardo Pelusso, Miguel Ángel Russo, Jorge Almirón, Ismael Rescalvo, Polilla da Silva, Gregorio Pérez, Diego Cagna y Néstor Craviotto.

Costas ganó título con Santa Fe, Pelusso ganó una Copa Suramericana con el mismo equipo bogotano, Russo ganó título con Millonarios más Súper liga en enero, Craviotto tiene al Huila, equipo chico, en semifinal, Almirón está con Nacional en semifinal también y fue el mejor del calendario Todos x Todos, Rescalvo nos acaba de eliminar y Pérez fue finalista el año pasado con Santa Fe.

Y hasta en la Selección Colombia. La traída de Pekerman rompió todos los paradigmas del manejo de los técnicos y nos ha llevado a dos copas del mundo. Es que refrescó formas, maneras y conocimiento.

Junior cuesta mucho dinero. Paga a jugadores que eran estrellas y hoy no rinden. Por tanto, cambien de rumbo. No sigan cometiendo los mismos errores. Desarrollen una idea diferente. Aquello de “volver volver” que se quede en ranchera. Lo que el Junior necesita es un técnico extranjero con ideas frescas de cómo preparar y montar un equipo.

Y de poner a rendir a aquellos que, si ganan, empatan o pierden les importa un carajo. Es que el único conchudo no es el Mudo Rodríguez…


Junior, con los zapatos al revés...

Aquí estamos, otra vez, padeciendo por un amor perdido. Los hinchas del Junior se han vuelto los nazarenos del paseo. Las actuaciones del equipo barranquillero se asemejan a un viacrucis. Acá no es Jesús el que cae por primera, segunda o tercera vez sino es el Junior. El equipo ha perdido la cadencia del juego colectivo para convertirse en un sálvense quien pueda individual. Es un juego a la topa tolondra, al corran corran, al empujen empujen. Se perdió la esencia del juego de Mendoza en su primer ejercicio y del último de Comesaña. Aquel juego colectivo, elegante, arrollador y goleador se extravió entre los vericuetos de un plantel que no termina de madurar pese a tener jugadores maduros. En nuestro camerino hay de todo. Jugadores humildes que tratan de hacerlo bien, divos estratos siete que caminan entre nubes, mudos que ni hablan ni juegan y locos que no están a la altura para ser alineados.

Además del juego atacado, correlón, sin sentido e ineficiente del Junior actual es fácil colegir dónde está el mayor problema. Es, sin dar tantas vueltas, en el circuito ofensivo donde están los mayores salarios y los mayores problemas puesto que se volvió ineficaz.

En los 20 juegos del equipo en la actual Liga Águila, el Junior ha rematado 195 veces a portería. De esos remates,  19 han sido goles, 88 al arco, 4 al palo y ¡84 por fuera! De esos 19, Teófilo ha aportado 6, Ruiz y Díaz 3, Chará y González 2, Alvez y Arias 1 y un autogol que le sumaron a Anier Figueroa de Millonarios. Junior anotó 3 goles una vez, 2 goles cuatro veces, 1 seis veces y ninguno ¡8 veces!

Sin tantas vueltas, sólo 19 goles en 195 remates en 20 partidos arroja menos de un gol por partido. Un equipo que aspire a ser campeón no puede tener ese promedio de goles anotados: 0,95 por juego.

Mejor se ha comportado el circuito defensivo tan duramente criticado en otras jornadas. Sebastián Viera ha recibido 13 goles en 14 partidos (0,93) y José Luís Chunga 4 en 6 (0,67). Hay que destacar que, finalmente, el aporte de Ávila, Arias, Pérez, Piedrahita, Gutiérrez, Pico y Cantillo ha resultado eficaz.

El circuito defensivo ha mantenido la valla invicta en 8 partidos, ha recibido 1 gol ocho veces, 2 goles tres veces y una vez 3 goles.

No cabe duda que el peso de la actual situación del equipo recae en el bajón de Teófilo y Chará y el nivel del Alvez que no le alcanza para ser titular. Ruiz es el que más se ha notado peleando, luchando y aportando 3 goles en Liga y  3 en Copa Libertadores. De los equipos clasificados a cuartos de final, sólo Patriotas anotó menos que el Junior marcando 17. Los otros grandes estuvieron por encima de 20 y Medellín, rival actual, ya suma 33.

Los equipos que tienen goleadores de raza avanzan más que cualquier otro. Es casi un axioma en el fútbol. Junior los tiene, pero con los zapatos al revés…


Junior vs. Medellín

Junior jugará los cuartos de finales de la 1ª Liga Águila del año contra el Medellín con dos presentes diferentes. Desde la 6ª fecha del calendario Todos x Todos cuando el equipo barranquillero venció 2x1 al propio Medellín, en el Atanasio Girardot, muchas cosas pasaron. Junior cambió al DT Alexis Mendoza por Julio Comesaña y Medellín, después de ser líder en tres de las cuatro primeras fechas gracias a cuatro victorias consecutivas, perdió sucesivamente con Rionegro, Junior y Caldas. Después ganó 7 de 12 partidos con 2 empates y 3 derrotas. Quiere decir que se hizo fuerte en resultados y desarrollo de su fútbol hasta terminar 2º con 35 puntos luego de las 19 fechas.

Alexis Mendoza dejó al Junior más por temas de relación con el grupo y los dueños del equipo que por los resultados, aunque, cuando fue despedido, había perdido 2x1 con Tolima como visitante y había empatado 1x1 con Santa Fe en casa. Cuando se fue en la Fecha 14 el equipo marchaba 4º con 24 puntos de 42 y rendimiento del 57,14%. A partir de ahí, Junior ganó un juego, empató tres y perdió uno ubicándose, finalmente, en la 5ª posición luego de llegar 8º en la última fecha. Quiere decir que sumó 6 puntos de 15 con rendimiento del 40,00% y teniendo que esperar la última fecha para confirmar su clasificación.

Junior es 6º en la tabla de locales (21 puntos ganados de 30) y rendimiento del 70,00% con 12 goles a favor y 6 en contra y es el 7º en la tabla de visitantes con 9 puntos de 27 y rendimiento del 33,33% con 7 goles a favor y 6 en contra.

Medellín es 2º en la tabla de locales (25 puntos ganados de 30) y rendimiento del 83,33% con 20 goles a favor y 8 en contra y es el 6º en la tabla de visitantes con 10 puntos de 27 y rendimiento del 37,04% con 12 goles a favor y 15 en contra.

Al término de los primeros tiempos, Junior fue el 9º equipo con 5 victorias, 9 empates y 5 derrotas. En los segundos tiempos fue 6º con 6, 9 y 4. Medellín, en los primeros tiempos fue 6º con 8 ganados, 4 empatados y 7 perdidos. En los segundos tiempos fue 4º con 7, 7 y 5.

Junior estuvo en el Grupo de los 8 en 15 de las 19 fechas. 10 con Mendoza y 5 con Comesaña. Medellín estuvo las 19 fechas dentro del G8 con el español Ismael Rescalvo.

Junior ha anotado 19 goles (uno cada 90 minutos) y ha recibido 16 (uno cada 107). Medellín ha convertido 32 goles (uno cada 53 minutos) y ha recibido 23 (uno cada 74).

Son sólo datos estadísticos que ya están archivados. Ahora todos están 0x0 y con 0 puntos. Lo que pasó quedó atrás. Ahora, el papel está en blanco para escribir una buena historia…


Aquel partido de hace 25 años
(…la inolvidable noche en que eliminamos a Boca)

Es sábado 2 de mayo del año 2043. Ramiro Alfonso Jiménez llega al Estadio Roberto Meléndez acompañado de su bisnieto. El niño cumple cinco años y el narrador lo ha llevado para darle un regalo de cumpleaños. Una vieja camiseta, perfectamente cuidada, que hace 25 años le regaló el jugador Víctor Cantillo. Es la camiseta rojiblanca No. 24 con el escudo del lado izquierdo con 7 estrellas ganadas hasta entonces y con los anunciantes que le apoyaban para esa época. Ramiro mira embelesado el estadio donde ha narrado cientos de goles del Junior de Barranquilla. El niño ha tomado la camiseta y se la ha puesto. Le queda grande, por supuesto. Ramiro comienza entonces la historia épica de aquella camiseta.

Es que hace 25 años, una noche de miércoles, el 2 de mayo del año 2018, el Junior de Barranquilla eliminó, de la Copa Libertadores, al gran Boca Juniors de Argentina en un partido inolvidable y con este estadio completamente lleno de entusiasta aficionados vestidos con la camiseta rojiblanca. Ese día, cuenta a su nieto, los nuestros jugaron por la gloria. Eran los jugadores mejor pagos del fútbol colombiano, pero, esa noche, jugaron por las ganas, por el orgullo de eliminar a Boca con Carlitos Tévez, un gran jugador de la época. El mismo Tévez que le negó el saludo a Teófilo Gutiérrez antes del partido y que después se fue corriendo al camerino víctima de la pena moral.

Fue una verdadera epopeya. Ese día y ese partido quedó en el corazón de los Junioristas para siempre. Nuestros jugadores corrieron, ganaron todos los balones, y el resultado final fue un 4-0 contundente. Luis Carlos Ruiz, Teófilo Gutiérrez, Yimmi Chará y el uruguayo Jonathan Alvez marcaron los goles. Fue un partido impecable en el desarrollo, en la tenencia del balón, en los ataques permanentes al arco del arquero argentino Rossi.

La gente se emborrachó de fútbol. En las gradas hubo una fiesta espectacular, el grito de Junior…Junior…Junior terminó por enloquecer a Boca tanto, que el partido se volvió ríspido. Los argentinos contestaron con faltas peligrosas el fútbol maravilloso del Junior y, desde la raya, el técnico Comesaña les gritaba para que no cayeran en las provocaciones.

Y fueron llegando los goles. El de Ruiz pase de Chará. El de Teófilo pase de Ruiz. El de Chará pase de Piedrahita y el de Alvez pase de Cantillo. Los argentinos no atinaban más que a presionar al árbitro, un ecuatoriano de apellido Zambrano. En el banco, los mellizos Barros Schelotto, técnicos de Boca, se tapaban la cara con las manos aceptando, con pena, la superioridad del Junior.

Esa noche, el equipo barranquillero ganó, goleó y gustó, eliminó a Boca Juniors y pasó a siguiente ronda de Copa Libertadores. Mientras narraba el final del juego, vi como Fuad Char, el dueño del equipo, bajaba de su palco a la tribuna, acompañado de su hijo Antonio, a fundirse en un abrazo con los hinchas y después a la pista atlética a encontrarse con sus guerreros. Nunca vimos un partido igual.

Es que hasta el final del juego fue colosal. Los jugadores abrazados haciendo una pirámide humana, el técnico Comesaña arrodillado con los brazos al cielo llorando a moco tendido, la hinchada bailando la danza del triunfo, los periodistas nuestros gritando de emoción, los argentinos llorando de tristeza. Fue la noche más linda del fútbol.

Abuelo y ¿por qué lloras? le dice el niño mientras pasa su manito derecha por sus ojos como para aguantar las lágrimas. Lloro de felicidad, le responde Ramiro, lo hago de agradecimiento a aquel grupo que jugó como los dioses, a esos jugadores que me hicieron gritar goles sublimes a voz en cuello, en homenaje a esos atletas que hicieron que Barranquilla, la costa y el Juniorismo fuera un solo abrazo y un solo corazón. Lloro por los que se han ido y por los que aún están.

Esos jugadores se ganaron el título de héroes e inolvidables. Justo en agradecimiento está la placa que recuerda semejante partido. Ahí están los nombres de los que jugaron esa noche. Debimos haber puesto también los nombres de todos los que estábamos esa noche en el estadio, pero, era imposible hacerlo.

Pero, no importa si cada uno grabó en su corazón aquella noche maravillosa en el que un Junior grande, laborioso, metelón, ganó y eliminó a Boca. Fue un momento mágico, un instante para la eternidad.

Por eso hoy, justo cuando cumples cinco años, quería que conocieras la historia de ese partido. Un partido que llevaremos con nosotros hasta el final de los tiempos. Es que se jugó por la gloria, no por la plata…

PD 
Llevé a mi hijo al estadio para que cuando tuviera mi edad dijera ”mi Viejo me llevó a ver al Junior eliminar a Boca Juniors”

(Mensaje de mi compadre Gabriel Rodríguez, el hijo de la seño Nora)


Córdoba, Bermúdez, Serna...

Que Oscar Córdoba, Jorge Bermúdez y Mauricio Serna sean hinchas de Boca Juniors no es nada nuevo. Allí pasaron los mejores momentos de su vida. Lo nuevo es que, para ellos, Junior no es Colombia en la Copa. Ese eslogan, que es utilizado recurrentemente con cada equipo nuestro en los certámenes internacionales, ha quedado revaluado. De la misma manera valdría la pena preguntarles si, en la Selección Colombia y en Barranquilla, pasaron o no momentos inolvidables apoyados por la propia hinchada del Junior porque, si bien Boca les dio títulos, en Barranquilla consiguieron la gloria y la etiqueta de inolvidables. Ciertamente que la prudencia hace verdaderos sabios. A veces se pierde la proporción de las cosas en un abrir y cerrar de ojos. El mensaje de los tres fue en el lugar y en el momento equivocado. Una fiesta como la que se vivía nada tenía que ver con Junior o con Boca. Era una fiesta de Barranquilla.

Estaban, además de invitados, pagos por jugar el partido y con la camiseta de la Alcaldía de Barranquilla. Justamente el alcalde Alex Char es uno de los dueños del Junior. Entonces, qué objeto tenía emitir desde nuestra ciudad un mensaje de apoyo a Boca que, a mi  modo de ver, no tenía razón de ser por los hechos circundantes y explicados.

Y no es que vamos ahora a armar un tierrero, no. Cada quién actúa de acuerdo a su leal saber y entender. El tema es que una imprudencia de ese tenor hace daño así después se den mil explicaciones en las redes sociales como están haciendo ahora.

Alguien me preguntaba que, sí Boca Junior jugara contra Nacional o América, los tres tenores hubieran hecho la misma declaración. Me temo que no, contesté.

La verdad es que ellos jamás jugaron en Junior ni tuvieron que ver con él a más de enfrentarlo en distintos partidos y torneos.

Luego los tres no deben tenerle afecto por el Junior como sí lo tienen quienes pasaron por aquí como el Pibe, Bolaño, Grau, Pacheco y tantos otros. No recuerdo, por ejemplo, que el Pibe haya estado en contra de algún equipo colombiano en un torneo internacional. Que apoyara a algún equipo extranjero por encima de uno nuestro.

Recuerdo sí que Martín Lasarte, DT del Nacional de Montevideo en el 2005, nos contó al aire que conocía del Junior porque había hablado con Chicho Serna y además había recibido de él un par de videos del equipo barranquillero.

El Junior, dirigido por el Zurdo López, le ganó 1x0 allá con gol de Martín Arzuaga y en Barranquilla también 3x2 con goles del mismo Arzuaga y Hayder Palacio. El espía, afortunadamente, no sirvió.

Aún recuerdo a mi madre en las novenas de navidad hablar de la prudencia que hace verdaderos sabios…


Los huevos del gallo
(…de decisiones, indolencia e ignorancia)

Es posible que usted sea uno de los que regularmente mira hacia el reloj y se encuentra con el 11:11. Hay ciento de versiones sobre eso. También en el fútbol el tema es 11 contra 11. Pero once en buen estado físico, sin ventajas para el rival. La llegada de Jorge Perdomo a la Dimayor ha traído un desorden descomunal en una institución que marchaba como un reloj suizo. La posición del Judas convertido en reyecito ha traído casos como el que veremos entre hoy y mañana. Resulta que Junior y Nacional deberán jugar, en dos días consecutivos, Liga Águila y Copa Libertadores en momentos en que los equipos han jugado un torneo ultra rápido con sólo 25 jugadores cuando se venía haciendo con 30.

Junior y Nacional jugarán hoy en el Metro luego que Nacional lo hiciera con el Bolívar de Bolivia anoche y Junior lo haga mañana con Alianza Lima del Perú. Visto así, las decisiones de reprogramar partidos contienen una indolencia y un “me importa unculismo” que es inentendible.

Es que no se trata del Junior o de Nacional sino del prestigio del fútbol colombiano. Ganar una Copa Libertadores es “cachetoso” para el equipo que la gana, para la Liga y para el fútbol nuestro en general.

Ahora, a Junior y Nacional les están haciendo conejo. Cuando se aprobaron los 25 inscritos por equipo se hizo bajo la opción que eran 25 con aplazamiento de partidos o 30 sin aplazamientos.

Es posible que Nacional no tenga la necesidad de ganar el partido para clasificar por cuando ya lo hizo con antelación. Pero, para Junior es vital ya que con 24 puntos necesitará sumar 5 o 6 de 9 para asegurar su participación en postemporada de Liga. El número mágico para clasificar, hoy día, es 29.

Quiere decir que Junior jugará hoy miércoles con Nacional, mañana jueves con Alianza Lima y el domingo con Alianza Petrolera en sólo cuatro días y el miércoles deberá recibir a Boca Juniors para rematar, el fin de semana, el calendario de Liga ante Jaguares en Montería.

Ahora, el manejo de la nómina no se podrá hacer como antes. Sobre 25 jugadores para Copa se deberán inscribir en planilla 18 y, al día siguiente en Liga los 7 que no estuvieron más 11 de los que sí jugaron deberán ser utilizados o echar mano, como se presume, de jugadores juveniles.

Y sí, esto pasa porque Perdomo anda más pendiente de los huevos del gallo que de lo fundamental: el fútbol…


Da Cunha, el ángel de los pies con alas

Al fútbol me lo encontré algún día de mi infancia en la calle. A los ángeles del fútbol los conocí en el Junior. Hubo un ángel que vino en los años sesenta de Brasil y no tenía alas en la espalda sino en los pies. Tenía, además, una cabeza hecha como con tajalápiz y un motilado estilo recluta del ejército que llevó hasta el último día de su vida. Era “patitorcío”, caminaba como Garrincha y Querentinha. Es que, cuando vino a Barranquilla, le habían extirpado tres de sus cuatro meniscos pero, eso, no le quitó ninguna de sus virtudes ni la magia para jugar al fútbol. Y, mucho antes que Messi, reía por todo. Cuando gambeteaba, cuando anotaba gol, cuando le metía el balón por entre las piernas al lateral que lo marcaba, o le hacía una bicicleta y lo dejaba viendo un chispero, cuando intentaba y le quitaban el balón, o cuando le daban una patada y seguía pidiendo la pelota. Igual, siempre reía con cara de picardía. Ese ángel se llamaba Othón Alberto Da Cunha y siempre insistió, recién llegado, que se escribía Othón pero se pronunciaba Otho.

Da Cunha, traído por Alberto Mario Pumarejo y Arturo Fernández Renowitzky, llegó a Barranquilla en un momento en que ya se hablaba del Brasil como el mejor fútbol del mundo y, cada brasilero, encarnaba ese fútbol de magia y samba. Había salido del Olaria, fue ídolo joven en Flamengo y fue miembro de la selección juvenil del Brasil que estuvo, incluso, en el preolímpico de 1959 en Bogotá.

Si usted quiere saber cómo era Da Cunha como futbolista compárelo con el mejor que usted haya visto. Puntero derecho, la raya era su compinche, cambiaba el balón de derecha a izquierda y viceversa sobre la carrera, le mostraba el balón y llamaba al lateral para que lo marcara y quien se tragaba el amague hacía el gran ridículo para la carcajada monumental de la tribuna. Hacía túneles, bicicletas y amagaba con tanta magia que, siempre, terminaba con patada de su rival en una época en que se permitía pegar más.

Ahora, como persona, acabamos los adjetivos para calificarlo. Tranquilo, sincero, respetuoso, pícaro para jugar, sabio para enseñar, por sus manos pasaron las divisiones menores del Junior con gran producción y suceso.

Ese Da Cunha, genio del fútbol, murió una tarde de   viernes donde deseó morir y yace ahora bajo la tierra barranquillera que amó. Su alma, convertida en barco, estará fondeada por siempre en este mar nuestro que reemplazó al suyo.
Y la historia dirá que hubo un ángel descarriado que dejó el olimpo para jugar al fútbol. Ese ángel ha vuelto al olimpo mientras todos lo comenzamos a extrañar…

Viernes 13 de abril, 2018
Um peixe amarelo beija minha mão
As asas de um anjo soltas pelo chão
Na chuva de confetes deixo a minha dor

Mulher do Fim do Mundo
Elza Soares


El Junior, de aquí en más…

La vida es eso que pasa mientras estamos desgastándonos en cosas banales. Si pudiéramos medir el número de horas que perdemos, en cosas sin importancia, seguramente nos sentiríamos avergonzados. Junior ha estado inmerso en esta batahola llamada vida. Los hechos se han precipitado casi que sin respiro. Esta vez, la muerte de Carolina Cervantes (@casinegrita), la despedida de Alexis Mendoza y la llegada de Julio Comesaña se produjeron en un abrir y cerrar de ojos. Exactamente “very express” como es la vida hoy día. Antes los para siempre eran para siempre. Ahora los para siempre son a corto plazo.

El cambio de técnico en Junior se dio por razones que se han venido repitiendo. Se rompen las buenas relaciones entre jugadores y el técnico y de este con los dueños. Sería mucho mejor que fuera por razones relacionadas con el fútbol y no con temas que tengan que ver con los egos o los malos comportamientos.

Alexis, Julio, Gamero, el Zurdo, García e incluso los últimos en ganar ligas como Umaña y Cheché pasaron por temas duros que los hicieron partir. O hablaron más de la cuenta como Alexis García.

En medio de este agarrón permanente debiéramos recordar que, si bien hemos ganado dos Copas Águila, no es menos cierto que ya han pasado 7 años y 14 ligas en las que no se ha podido conseguir una nueva estrella. Y las participaciones en Copa Libertadores y Suramericana no han sido nada agradables después de aquella semifinal en 1994.

Y no ha sido por falta de dinero, ni por falta de voluntad. Hace más de tres años que no se le puede reclamar a los señores Char por inversiones. Ahora se le mete billete y en dólares. Ellos han cumplido. Falta que cumpla el aficionado comprando su abono o su boleta para asistir al Metro y falta el compromiso pleno de los jugadores y técnicos que son, finalmente los que juegan.

Lo de Comesaña es garantía de poder enderezar el rumbo de las buenas relaciones y de potenciar al grupo. Julio es experto en eso, en sacar lo mejor de cada quien. Es posible que de aquí en más el barco navegue en aguas tranquilas y que los resultados en Copa Libertadores sean mejores que hasta hora. También es garantía de jugar las finales de la liga dada su experiencia y conocimiento del grupo.

La escogencia de sus asesores es la respuesta a lo que regularmente ha sido Comesaña. Siempre ha trabajado con sus excompañeros, con personas amigas y de vasta experiencia y conocimiento. Como deben ser los colaboradores cercanos que le hagan ver lo bueno, lo regular y lo malo de sus decisiones. Lucho Grau y el Pato Araujo son de su confianza y entorno.

Y la vida seguirá. Y el Junior jugará. Y todos estaremos pensando que, esta vez, la octava estrella vendrá…


Junior, sin dramas…

Sin dramas. Esta vez la salida de un técnico en el Junior de Barranquilla no fue sorpresiva. Se veía venir. Me puse a leer los títulos de estas columnas y casi que Alexis Mendoza caminaba a ese destino. Junior, enredos y angustias, La cara de Alexis Mendoza, Un Junior sin público, Derrota fea, penosa y humillante, Alexis, caras y gestos, El partido no debió perderse. Y no es que Junior haya sido una debacle. Está tercero en Liga y aún tiene 12 puntos por disputar en Copa pero el ambiente que se vivía dentro del equipo daba para pensar en este final.

Alexis nunca pudo encontrar una nómina base. Esta vez, a la lectura de los partidos y a los cambios necesarios en los juegos, no lo acompañó la buena suerte. El ChaTeo quedó sin conexión. La insistencia del juego por el centro, la utilización de Chará y las repetidas salidas de Teófilo en juegos de liga y copa se le volvieron en contra. La sustitución de ambos vs. Boca Juniors fue terrible. Si perdías 1x0 no podías sacar a tus referentes que están peleando la posibilidad del Mundial de Rusia y en los que el club hizo una millonaria inversión en dólares.

Lamentablemente dio palos de ciego. Con Comesaña el Mello Murillo y Germán Gutiérrez encontraron, por fin, una estabilidad que los llenó de confianza. Al llegar Alexis los cambió. Con Piedrahita le funcionó, con Yonatan Murillo tal vez no y para remate se lesionó y fue operado. Pero Piedrahita, que fue figura en algunos partidos, no fue alineado en otros. Esto sólo por dar un ejemplo.

Con Jonathan Alvez es posible que no lo hubiera ayudado para que la pelota le pudiera llegar para evitar que Alvez se desordenara buscando balones en el medio. De los tres que vinieron hasta ahora solo Luís Carlos Ruiz le rindió, aunque después se le acabaron los goles.

Cuando digo que la salida de Alexis se veía venir lo digo también porque, desde siempre, se le recomendó tener un asistente que lo aterrizara. Que le dijera de sus virtudes y errores. Que le aconsejara en momentos críticos o al montar las alineaciones o hacer sustituciones en los juegos. La cercanía con Carlos Araujo y Alexis Junior es posible que eso no pudiera darse y porque, además, cuando el equipo viajaba los que se quedaban trabajando lo hacían con Alexis Junior que aún no tiene la experiencia o el recorrido que se necesita para tal menester.

Y algo que fue definitivo. Cortó la comunicación con los señores Char. Quiéralo o no ellos son los dueños del club. Y ellos tienen todo el derecho a sentarse con él a preguntarle cosas y a manifestar en lo que no están satisfechos.

Esta vez, el DT del Junior se fue sin dramas. Pero con justa razón…


Carolina Cervantes (+)
(…el sol se ha ido, pero yo tengo una luz)

Aquí estuvieras Carolina Cervantes indagando sobre la noticia del regreso de Comesaña y la ida de Alexis. Esta vez no fue difícil intuir que algo estaba pasando al interior del equipo y tampoco fue sorpresa la salida de Mendoza pues su cara, partido tras partido, hablaba que algo no estaba bien. Aquí estuvieras Caro, dando tus opiniones sobre el uno y el otro y trenzándote en esas batallas que siempre libraste defendiendo al Junior desde @casinegrita o La Rojiblanca. Me hace falta tu saludo en la mañana, la foto de Nana Banana, como aquella donde duerme con sus muñecas, la queja sobre Coomeva, tus consejos solicitados sobre escribir esto o lo otro, tus aciertos y tus frustraciones. Siempre estabas ahí en las mañanas y en las noches. Siempre el tema Nana, siempre el tema Junior. Sabes Caro, que tu partida me hizo decirle a Dios que, esta vez, no lo entendía. Fue la primera vez que le protesté por algo. Es que Nana necesita de su mamá, de su cómplice. No había manera de separarlas. Siempre juntas, siempre amándose. Eras una loba al momento de velar por Nana. Tu muerte me dejó en blanco. No la entiendo, me parece a destiempo. A pesar que le pedí a Dios que metiera su mano y tomara la mejor decisión, esa decisión no la entendí. Es posible que, con el correr de la vida, la pueda entender.

Es que sólo fueron 32 años en los que corriste en la vida, como si presagiaras que se fuera a terminar como lamentablemente terminó. En esos años estudiaste, fuiste a la universidad, aprendiste a enfrentar la vida, tuviste a tu hija con parálisis cerebral y la amaste con ese amor único de madre orgullosa y la protegiste y la supiste llevar de la mejor forma. ¡Qué manera maravillosa de ser mamá!

Te extrañamos Caro. Estefanía, Josefina, Lizeth las compinches para arreglar el mundo no paran de llorar tu ausencia. Te extrañarán en la tribuna en los partidos del Junior. De ese Junior al que amaste con ese amor sin fronteras. Ese Junior con cuya bandera, forrando tu féretro, pasaste al espacio insondable.

Y no te inquietes allá donde estás. Junior seguirá siendo Junior. Reiremos y lloraremos por él. Hoy se va Alexis, regresará Comesaña y el Junior seguirá y, alrededor de él, las especulaciones, las noticias, los entrenamientos, los buenos, regulares y malos partidos, los árbitros, las equivocaciones y el Juniorismo ahí, fiel, aguantando.

Quiero decirte que se está gestando una fundación para que a Nana Banana no le falte nada. Nunca te vamos a reemplazar. Esa es una de las cosas imposibles de este mundo, pero trataremos que nada le falte. Es lo menos que podemos hacer por ella y por ti. Y por tu familia que hoy no sabe cómo decirle a la niña que partiste a un viaje sin regreso. Tus tres amigas, Sebastián Viera, Roberto Ovelar, José Luis Chunga y sus esposas y más personas conocidas y anónimas han ofrecido su invaluable ayuda a Nana.

Descansa en paz Carolina Cervantes, casi Negrita, mujer, mamá, amiga, hija, Juniorista, guerrera de la vida. La Rojiblanca y Nana por siempre en el corazón…

El sol se ha ido, pero yo tengo una luz
Kurt Cobain, tu cantante favorito (Nirvana)


El partido no debió perderse...

Entendí la sustitución de Teófilo Gutiérrez por Jonathan Alvez y la de Yimmi Chará por Yonny González como una protesta directa del DT Alexis Mendoza para con ellos en la derrota de anoche 1x0 ante Boca Juniors. Es que el ChaTeo no apareció más. La llave que dio tanto de qué hablar, la dupla a la que todos los equipos le temían, hoy no se hace sentir. Hace ratos que vivimos más del recuerdo aquel que del presente. Y es inentendible por cuanto estamos a puertas del Mundial de Rusia y siempre apostamos que ambos iban ser jugadores fijos en la lista de los 23 de Pekerman. Esta última razón hace menos entendible que, tanto Teófilo como Chará, hayan bajado tanto su nivel de jugadores de primera línea.

Particularmente me dolió la derrota, pero temía que si era Boca Juniors el que anotaba primero no tendríamos manera de revertir la situación. La razón es simple y elemental. La escasez de goles. Ni Chará, ni Teófilo, ni Alvez, ni el propio Ruiz, a quien se le acabó la producción de goles, han convertido el número de anotaciones que regularmente hacen.

El partido no debió perderse. Creo que el Junior mereció mejor suerte. El partido se jugó mano a mano aún después  del minuto 27 en que Pavón anotó el gol para sentenciarnos. El juego fue mano a mano. La diferencia es que Boca pudo anotar un gol y Junior ninguno. Es más, después de dos partidos no hemos podido marcar un solo gol y hemos recibido cuatro.

En el grupo de cuatro equipos Palmeiras ya suma seis puntos y es el mejor equipo lejos por encima del mismo Boca Juniors que, aunque no gusta a sus seguidores, gana y suma. Ese Boca ya tiene cuatro puntos con empate en Lima vs. Alianza 0x0 y la victoria vs. Junior 1x0. Palmeiras ganó 3x0 al Junior en Barranquilla y antenoche 2x0 a Alianza Lima en casa. Hemos quedado cuasi eliminados de Copa Libertadores así aún queden cuatro partidos por jugar.

Jamás, desde cuando fueron contratados Teófilo y Chará, pudimos haber pensado que fueran sacados, casi simultáneamente, en un mismo partido y menos que ese partido fuera ante Boca Juniors y muchísimo menos que fuera en La Bombonera. Pero pasó y por eso insisto en que me da la impresión que fue la única manera que el DT Alexis Mendoza tuvo para protestar por el bajo rendimiento de ambos.

No obstante, Junior tiene que seguir jugando la Copa apostándole a ganar los 12 puntos que restan por disputar. El problema es que para ganarlos hay que hacer goles, pero los goleadores no golean. Y ese sí que es un grave problema…


Un Judas en el fútbol...

El tema Jorge Perdomo ya se ha vuelto desopilante en el manejo de la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano. Todos los días en público o en privado aparece con un desaguisado nuevo. Hace poco, antes de la asamblea de la Federación, estuvieron a punto de sacarlo por la campaña feroz que llevó a cabo para tumbar a Ramón Jesurún. El mismo Jesurún que lo impulsó para que lo sucediera en Dimayor. Perdomo es uno de esos seres que van abriendo frentes de guerra a diario. De esos que quieren todo y no le importa pisarle la cabeza a los demás con tal de subir donde quiere. Es un caso de deslealtad y de “me importa el mundo” que raya en la desfachatez.

La campaña contra Ramón Jesurún fue sin tregua. Hizo reuniones y sanedrines. Y no pudo tumbarlo. Después, por esos motivos que tienen algunas personas, Jesurún mismo lo salvó que lo sacaran de la presidencia del fútbol profesional una noche antes de la asamblea de la federación.

Su deseo imperial de mandar en todo lo ha llevado a meterse en campos que no le corresponde a la Dimayor como el tema del VAR que es exclusivo de las federaciones y sus comisiones arbitrales. Firmó un contrato con Bavaria para hacer el Pony Fútbol en el país y un convenio con Bayern Múnich para llevar diez jugadores aficionados a prueba cuando esos menesteres corresponden a la Difútbol. Y ahí sí que “ha amarrado la burra en mal palo”. Es que Álvaro González no se anda con medias tintas para defender al fútbol aficionado y estamos ahora en una convulsión interna en el fútbol colombiano propiciado por un Perdomo que no sabe de lealtades, ni de límites, ni de sinceridades.

El tema es aparecer en la foto como los pelaos en los viejos cumpleaños. Se ha paseado por la China, de donde vino con el cuento chino que la selección se concentraría allí con todos los gastos pagos antes del mundial, ofrecimiento que no fue consultado ni con la federación ni con Pekerman y, por supuesto, ni siquiera fue  considerado.

Ha ido al Real Madrid y al Barcelona para la correspondiente foto donde aparece como cualquier aficionado recibiendo camisetas con el nombre de la Dimayor en la espalda. Ha vuelto a viajar a España (que le fascina) para ver cómo funcionan las apuestas cuando aquí ya hay dos empresas colombianas que funcionan con el mismo fútbol profesional. Para constancia de lo anterior adjunta fotos del “importante” viaje.

El tema es que, en privado, Perdomo se ha vuelto el tema de reír cuando lo cierto es que los dueños de los clubes debieran proceder con la seriedad que merece una entidad como la Dimayor. Es que hasta Judas le llaman…


Colombia, la lista de los 23

Prácticamente ha terminado la preparación de la Selección de Colombia de cara al mundial de fútbol que se nos viene ya. Después del gran triunfo sobre Francia 3x2 y del empate 0x0 con la ríspida Australia ha comenzado ya la apuesta por confeccionar la lista final. Son sólo 23. Tres arqueros y 20 jugadores de campo. La nómina, casi que confirmó el DT Pekerman, saldrá de los que fueron convocados para esta fecha FIFA. No mencionó si Cuadrado (lesionado) y Cardona (suspendido) estaban incluidos “entre los que están aquí” toda vez que han sido figuras determinantes en la historia de esta selección de cara a Rusia.

El ejercicio de los 23 se viene. En los próximos días los programas de radio y televisión, los columnistas y periodistas de la prensa escrita y virtual, los técnicos de fútbol, los jugadores, los médicos, los maestros, los vendedores ambulantes, los porteros de los edificios, los taxistas, todos, estarán haciendo su propia lista.

A fecha de hoy, quien esto escribe considera que los tres arqueros serán Ospina, Vargas y Cuadrado. Los tres laterales Arias, Fabra y Mojica. Los cuatro zagueros centrales Zapata, Mina, Davinson y Murillo (si se repone) o Tesillo igual de zurdo que Murillo. Los cuatro volantes de primera línea Sánchez, Barrios, Mateus y Abel o Lerma. Los cinco volantes creativos James, Giovanni, Chará, Cardona y Cuadrado (lesionado) o Izquierdo. Y los cuatro delanteros Falcao, Bacca, Muriel y Borja o Duván.

Tal vez el sector que más discusión tendrá es el de los delanteros. Explico por qué esos cuatro. La posición en que Pekerman utilizó a Bacca ante Australia y a Muriel ante Francia nos da una pista importante. Los usó por las bandas. No por el centro como usó a Duván en el juego ante Francia y a Borja ante los australianos. Quiero decir que el suplente de Falcao saldrá de Borja o de Duván, uno de los dos. Falcao es pieza determinante como punta en solitario. Bacca y Muriel fueron utilizados por las bandas en esta fecha FIFA. A Duván y a Borja se les utilizó como puntas, igual que Falcao. A mi modo de ver la decisión del cuarto delantero no pasa por Bacca. Pasa por Borja y Duván.

Igual que en el clasificatorio anterior, cuando se enfrentó a Holanda y Bélgica rumbo a Brasil en el último tope permitido, nuestra selección nos dejó un buen sabor a 78 días del mundial de Rusia. Tal vez la única preocupación pasa por el lesionado Cuadrado. Siempre lo he considerado riguroso titular. Y por saber, también, si Cardona es incluido o no. La verdad es que Cardona ha sido un elemento rendidor sea como titular o como suplente.

En la gira no jugaron Vargas, Espinosa y Cantillo. Vargas será el segundo arquero, Espinosa no creo que sea incluido, creo que será Tesillo si no se recupera Murillo y de Cantillo hay que reparar en las palabras siempre positivas de Pekerman sobre él. Lo volvió a mencionar en la rueda de prensa después del juego. Apenas está llegando a la selección. Si lo incluye en la lista será la gran sorpresa aunque justa y merecida.

Se abre entonces la temporada de las listas previas antes que Pekerman termine los pronósticos con la nómina definitiva. Comenzará, entonces, el “tierrero” por los que están y los que no están…


Colombia, el “tierrero” de siempre

Las convocatorias en las fechas FIFA han vuelto típicas algunas situaciones que a veces son chistosas, otras incómodas, otras que derivan en polémicas y otras que nos ponen de adivinos a todos. A periodistas, aficionados y hasta directivos. Por ejemplo, previo al llamado, en los programas de deportes, en las páginas deportivas y en los corrillos se juega a la adivinanza sobre a quienes van a llamar. Se arman polémicas y hasta “muñequeras” periodísticas. Si los periodistas costeños hablamos de Bacca, Teófilo o Cantillo somos regionalistas. Si los periodistas cachacos hablan de Mateus, Medina o Torres son universales. Cuando sale la nómina, y no aparecen los pronosticados de cada uno, se vuelve a armar el “tierrero”.

Hay frases que han hecho carrera en la era Pekerman. Como éstas: “Pekerman no improvisa”, “llama a Pedro porque es de su riñón”, “siempre llama a los mismos, no le gustan los cambios”.

A raíz de la pregunta sobre sí Pekerman debiera poner a jugar hoy, frente a Australia en Londres, a los que llevó y no actuaron en el partido ante Francia en París mi respuesta ha sido que sí. Esta no es una convocatoria igual a otras porque es la última previa al mundial. Cuando jueguen con Egipto antes del debut en Rusia ya estarán los 23 que serán inscritos. Por eso creo que debieran actuar los que no lo hicieron.

Poco a poco, casi que imperceptiblemente, Pekerman fue recomponiendo su “lista mental” hasta tener hoy una nómina que tendrá muchas modificaciones de nombres. Recuerdo que del “riñón” ya no están Carlos Valdés, Alex Mejía, Daniel Torres, Pablo Armero y otros.

Con respecto a la nómina de Brasil 2014 no estarán Mario Yepes, Farid Mondragón y Carlos Valdés retirados, Pablo Armero, Carlos Carbonero, Freddy Guarín, Víctor Ibarbo, Alex Mejía, Álvarez Balanta, Camilo Zúñiga, Adrián Ramos, Jackson Martínez. Hasta ahora 12 conservando la esperanza que pudiera estar Teófilo Gutiérrez.

Con respecto al “novato” Víctor Cantillo no hay que poner el grito en el cielo pues “novatos” en su oportunidad fueron Ospina, James, Muriel, Cuadrado y otros que llegaron jóvenes y se quedaron dispuestos a jugar no un mundial sino dos, o tres.

De los que fueron a Brasil y podrían repetir en Rusia por estar en la convocatoria actual están Ospina, Vargas, Zapata, Arias, Sánchez, Aguilar, James, Cuadrado, Bacca y Quintero. Sólo 10 de 23.

Bueno, a disfrutar el partido ante los australianos selección que jugó 22 partidos para poder clasificar al mundial y eliminó en repechaje a la Honduras de Pinto. Después, volvemos a armar el “tierrero” …


La iluminada noche de París

El triunfo de Colombia sobre el encopetado Francia y en su propio feudo de París sirvió como un banco de pruebas que dio más certezas que dudas y nos dio, además, la grata sensación de revertir un marcador heridos en el amor propio y remediado con una rebeldía que salió desde lo más profundo. Comenzando que el fútbol volvió a asemejarse a los temas del amor en dónde el resultado no es como se comienza sino como se termina. Después del 2x0 del equipo francés y del nuevo error de David Ospina para la anotación de se nos vino la horrible noche. Es en esos momentos en que todo nos parece malo (aunque evidentemente algo no funcionaba) y donde en lo único que pensamos es que nos goleen. Francia en los primeros 45 minutos fue soberbia. Fútbol moderno, rápido, ofensivo y certero. Eso hizo que Colombia se viera desubicada, desordenada, sin norte. No nos engañemos, el hecho que le hayamos dado vuelta al juego en fútbol y goles no quiere decir Francia dejó de ser la gran selección que es y que es una de las favoritas a ganar la Copa del Mundo. Simplemente Colombia aguantó el chaparrón, el mal momento, y Pekerman, con la serenidad de siempre, le cambió el rumbo al partido en el camerino cuando terminó el primer tiempo.

Y lo hizo con los mismos jugadores con que comenzó el juego. Del relajo del primer tiempo, del acelere y el concurso de errores se pasó a la tenencia del balón con criterio y administración y a volver a los orígenes de nuestro fútbol en la administración del balón y del juego y a generar las jugadas que nos llevaron a torcer el cuello al destino del juego.

Todo lo malo y desacertado que fue el primer tiempo sirvió de cimientos para lo maravillosa que fue Colombia en el segundo tiempo con fútbol y testosterona. Es que le ganó a Francia en fútbol, en polenta y en goles. Y, repito, con los mismos hombres y eso habla muy bien del DT Pekerman. Allí es donde se ve la mano de los buenos directores técnicos. Lo más elemental es sustituir jugadores y ya. En la noche de París vimos otra cosa. Para ser más claros, los muñequitos del formato de juego que no se movieron en el primer tiempo lo hicieron en el segundo.

Me gusta analizar la dinámica del juego que no es otra cosa que el movimiento de los equipos (defensivos y ofensivos) partiendo del modelo de juego. Colombia tiene la memoria futbolística, las sociedades y los automatismos que hace que se puedan escribir historias como la del Stade de France.

Sobre la marcha Colombia comenzó con 1-4-2-3-1, hizo 1-4-4-2, 1-4-3-3, 1-4-1-4-1. Pero lo hizo en el segundo tiempo cuando la tensión había pasado, cuando se jugó bien al fútbol, cuando logró anotar dos goles adicionales al de Muriel en los botines de Falcao y Quintero.

El partido ante Francia resultó mucho más productivo de lo que se pudo haber pensado y eso es una muy mala sensación para los jugadores que no fueron utilizados hoy.

Es que Ospina, con todo y el error en el gol de Giraud después salvó un remate d Griezmann que fue tan importante como el gol de Muriel. El cuarteto defensivo de Arias (el mejor del primer tiempo), Mina, Davinson y Fabra es el mejor que se pueda armar hoy. Sánchez y Aguilar igual, aunque más Sánchez que el propio Abel. Creo que Mateus se ganó su cupo a Rusia. Fue el comodín para todas las modificaciones tácticas que mostró el equipo frente a Francia. Haciendo un tres adelantado en creación y un tres atrasado en zona defensiva. Muriel, James, Falcao y Duván son fijos. La noche de la ciudad luz nos dio todas luces necesarias para creer que Pekerman no solo debe estar feliz y tranquilo por el triunfo sino porque despejó algunas de las dudas que tenía si es que, de pronto, no las resolvió todas. Como lo de Juan Guillermo Cuadrado que, si no está, toque madera, allí tendrá a Mateus y al mismo Chará que, con seguridad, jugará ante los australianos y Cantillo que es posible que no se quede para Rusia, pero inscribirá su nombre en la lista de los que irán a Qatar en el 2022.

Esta larga columna es solo directamente proporcional sobre el rimbombante triunfo de Colombia. Es que se está hablando de Colombia. Es que las casas de apuesta perdieron dinero hoy con ese juego. Es que era impensado desde el propio Macron, hasta el más humilde de los franceses, que Colombia le pudiera ganar a Francia en su estadio sagrado y no solo eso. Sino ganarle avasallándolo en el segundo tiempo volteándole el marcador y el destino al partido.

Hoy, Ospina, Arias, Mina, Davinson, Fabra, Mateus, Sánchez, Abel, Muriel, James, Falcao, Lerma, Duván, Izquierdo, Quintero y Barrios es posible que estén un poco más claros en la cabeza de Pekerman que los que no actuaron hoy.

Si sacamos a Ospina y a Vargas y a Cuadrado “quedarían” sólo cinco para completar los 20. La presión es para los que no jugaron hoy y que, con seguridad lo harán ante Australia, hablo de Chará, Cantillo, Bacca, Zapata, Espinosa, Murillo, Moreno y Borja. Ocho en total.  Es solo una suposición a lo mejor influenciada por la euforia después del juego.

Este partido nos permitirá elucubrar de manera optimista hasta el martes cuando juguemos con Australia equipo que, si bien no es Francia no es para mirar despectivamente porque es duro y tiene un perfil de fútbol europeo. Que Falcao volvió al gol, que Muriel se ganó un puesto, que Mateus pisó fuerte, que James se vio suelto, generador y otras conclusiones más las vimos en el segundo tiempo. Pero no olvidemos que el juego vs. Australia puede ser un segundo tiempo también que puede confirmar o reversar cosas.

Lo que comenzó como un fastidioso corte de Electricaribe terminó con las famosas luces de París y la icónica Torre Eiffel hermosa y coqueta con sus luces titilando indiferente a la tristeza de los franchutes y a la alegría desbordada de los colombianos…


Ya casi el Junior ideal...

Aunque finalmente el marcador 2x0 hubiera sabido a poco, para lo mucho que hizo, el Junior del primer tiempo vs. Millonarios ha sido la mejor versión del equipo del DT Mendoza. Ese Junior fue cadencioso, generador de fútbol, con tenencia y administración y muy ofensivo. El marcador no fue más abultado por el arquero Wuilker Farinez que tapó cinco acciones de gol y una pelota al palo de Teófilo. Once veces se asomó Junior por el arco de Millonarios y solo dos pudieron convertirse en goles. Fue de dominio absoluto del Junior esa primera parte. El segundo fue más equilibrado. Pienso que esas oportunidades, cuando tienes la posibilidad de golear al rival, es una obligación hacerlo. Y no por burlarse del equipo rival sino porque en los apelativos de desempate en la tabla final se habla de puntos y diferencia de goles. Luego hay que sumar puntos y goles.

Digo que fue la mejor versión del Junior por el fútbol colectivo y por las acciones individuales que hicieron ver a un Millonarios liviano. Se conservó la valla en cero por cuarta vez con Viera interviniendo en dos remates certeros al arco.

En el juego brillaron Piedrahita, en buen momento, Hernández haciendo dupla en primera línea de volantes con el inalterable Pico y no solo “sacrificándose” en la destrucción sino en la construcción del juego también, Chará llegando a lo que fue el año pasado, Díaz madurando juego a juego, y Ruiz enchufado, activo y productivo.

Sería bueno saber, desde el cuerpo técnico del equipo, si lo de Teófilo es un tema físico o de rendimiento. Si es físico sugiero, de manera respetuosa, que se le debiera hacer el trabajo que necesita parándolo un par de juegos como ya se hizo con Cantillo a quién se le trabajó para subirle cuatro kilos de masa muscular. Si el tema es de rendimiento eso corre sólo por cuenta de él. Lo digo porque de los ocho partidos en que ha actuado, Alexis lo ha sacado en siete de ellos luego algo habrá que mejorarle para verlo en plenitud.

Me quedo con el primer tiempo ante Millonarios como el mejor pasaje de fútbol del Junior en esta Liga. Ese es el fútbol que le gusta al DT Mendoza, a la afición y a todos.

Duro en recuperación, sensible en la creación y goles porque goleadores tenemos.

Con 16 puntos y un partido menos, el Junior recupera la tranquilidad. Es que el número mágico hoy es 27 puntos para clasificar. Es posible que sea entre 28 y 29 al final del calendario completo. Quiere decir que el Junior ya hizo un poco más de los puntos que se necesitan para las finales.

Que el primer tiempo ante Millonarios sea el espejo en que deba mirarse el equipo. Es imperioso que eso ocurra…


Luis Carlos Ruiz

Estoy mirando la historia de Luis Carlos Ruiz. El samario, aún ganando un Botín de Oro en el 2013 con 16 goles y las estrellas 6ª y 7ª con Junior, ha sufrido el rechazo de algún sector de la tribuna en el Metro. Algo parecido a lo que pasaron Lucho Grau, William Rico, Kiko Barrios, Rolando Campbell, José Angulo y otros que históricamente pasaron por el rechazo hasta cuando terminaron triunfando y en el recuerdo del Juniorismo.

Siempre consideré que Ruiz era un buen jugador, que de hecho lo es, con la habilidad de jugar por las bandas y hacerlo como centro delantero sólo que, me daba la impresión, que si jugaba bien y si no también. Es decir, le faltaba esa rebeldía para triunfar. Finalmente lo hizo.

Ruiz no llegó al Junior siendo niño, ni adolescente. Llegó a los 20 años luego que el Profesor Hermenegildo Segrera lo descubriera, si mal no estoy, en los torneos del barrio Los Almendros de Santa Marta. En el Barranquilla FC encontró cobijo y, en el 2007, anotó 18 goles. Para entonces, Julio Comesaña, que había reemplazado a Sachi Escobar, lo puso a jugar sobre la banda derecha cuando Luis Yánez, que había venido del Lille francés, se desconectó del fútbol hasta perder la titularidad con Ruiz y terminar abandonando al Junior. Para Ruiz fue algo diferente pues siempre jugó como delantero centro o punta, que le llaman.

De un momento a otro algo pasó y Ruiz comenzó a vivir el calvario de sentirse rechazado como otros jugadores en el pasado, pero Ruiz tuvo la misma actitud de aquellos que terminaron triunfando aun siendo rechazados. Aguantó, apretó los dientes, esperó, nunca protestó y, cuando pudo irse, se fue. Su paso por China, Brasil y Nacional lo hicieron un jugador maduro que finalmente se convenció de sus condiciones.

Alexis Mendoza lo regresó a ser centro delantero, mientras se buscaba a Lucas Barrios o Jonathan Alvez y, en ese lapso, Ruiz comenzó a jugar bien y a hacer goles. Tan bien le ha ido que, hoy por hoy, es el jugador de mejor rendimiento en el equipo y los rechazos de antes se han convertido en aplausos y solicitudes para que Ruiz siga siendo titular.

Este Ruiz ha desarrollado velocidad y fortaleza sobre la carrera y tiene el arco abierto. Es que, a pesar de jugar bien, a Ruiz se le ha medido siempre sólo por sus goles.

Y aquí no se trata que Ruiz le haya ganado a la tribuna. De lo que se trata es que, por fin, la tribuna comenzó a darle a Ruiz el reconocimiento a sus méritos. Como antes cuando pasó con Grau, Rico, Barrios, Campbell, Angulo y otros…


Alexis, caras y gestos

Es posible que nunca sepamos que ocurre el interior de los equipos del fútbol profesional. Antes, los “códigos” eran sagrados y difícilmente se podía enterar uno, por vía de uno de los jugadores, si algo pasaba. Ahora, es menos secreto si un camerino está unido o reventado. Digo porque los entrenamientos son cubiertos por una treintena de periodistas que a veces se frustran por alguna falta de información pero que, de cuando en cuando, se enteran de cosas que pasan al interior. No obstante, aprendí a ver si un equipo está cohesionado o no. Con solo mirar el festejo de un gol, por ejemplo, se puede ver. Si todos festejan, si Pedro felicita a Andrés o se queda al margen, si el festejo es entre jugadores o van a abrazar al técnico y hasta la cara de alguien o de algunos cuando se produce un gol a favor o en contra.

También cuando en los entrenamientos se forman los grupos o cuando en las redes sociales, que ocupan parte del tiempo de los jugadores, se puede interpretar si el grupo de jugadores de un equipo está sólido o si hay grupitos.

Aprendí, también, a interpretar los gestos de los técnicos y los jugadores. Hace poco escribí sobre la cara del técnico del Junior Alexis Mendoza. En los partidos, en las ruedas de prensa, evidentemente ha denotado angustia, insatisfacción. Ha sufrido por los partidos comenzando por la derrota ante Palmeiras aunque mucho antes, en el torneo colombiano, ya la mostraba.

Ante Palmeiras, después de la expulsión de Germán Gutiérrez, se puso las manos en la cabeza y duró así un rato que pareció eterno. Son reacciones que se convierten en mensajes para la hinchada o para el técnico del otro equipo.

O cuando terminó el partido vs. Medellín que se apoyó en el techito del camerino con la cabeza entre las manos. El AT Carlos Araujo se le acercó y le dijo algo así como “ya pasó, ya terminó”.

Lo cierto es que los gestos de Alexis aún no han sido de alegría, de satisfacción, de esto va bien, de estamos creciendo. Su mejor satisfacción de los cinco partidos de Liga y cinco partidos de Copa fue el domingo en Medellín después del juego ante el DIM.

Creo que le apostó al jugador que desdeñó ante Palmeiras y le salió. Luis Carlos Ruiz que se quedó en el banco le abrió la puerta de la victoria ante el DIM. Sin duda ha sido el de mejor rendimiento. Regresó al Mello Murillo y a Gutiérrez a los laterales y le dio resultado. Los tres volantes y los tres delanteros le funcionaron y el ChaTeo también. En fin, esta vez se equivocó menos y los jugadores rindieron más.

Hay gestos que delatan el interior de los equipos. Después de la humillante derrota ante Palmeiras llegó el fresquito ante el Medellín. Ojalá ese fresquito le traiga el acierto al DT Mendoza en la conformación de sus alineaciones y en el rendimiento de sus jugadores. Que no es Mendoza solo…


Derrota fea, penosa y humillante

La derrota por goleada del Junior ante Palmeiras en el inicio del Grupo 8 de Copa Libertadores de América fue la suma de todos los males. Una goleada en casa por demás fea, penosa y humillante. Una expulsión justa  (Gutiérrez x falta sobre Bruno Henrique) a los nueve minutos del primer tiempo y una reacción del DT Mendoza después de 24 minutos para solucionar lo de quedarse con 10 hombres y cuando ya su equipo estaba perdiendo 1x0 con gol del mismo Bruno. No decidió si Mier bajaba a ocupar la posición de lateral izquierdo o si continuaba con su labor como volante por izquierda. Jugadores con un estado deplorable en gestión física y futbolística. Teófilo deambuló sin rumbo fijo. Chará sin la presencia, el fútbol, la potencia y los goles del torneo anterior. Un Alvez que aún no muestra el más mínimo destello del que fue el año pasado con Barcelona de Guayaquil. Alvez que jugó por Ruiz que ha sido el atacante que más ha jugado con un nivel mejor que todos los mencionados. El mismo Alvez que le puso la última flor al luto cobrando un tiro penal tan mal que el balón subió tanto que debió llegar a la estación espacial.

Este no es un partido para el olvido. El que olvida está condenado a repetir. Al contrario, hay que tener presente esta vergonzosa derrota para que el equipo no nos haga pasar por la pena de volver a ver un partido de esta clase.

Hoy, no solo periodista argentino Horacio Pagani hablará mal del Junior con la misma burla y sorna con que lo hizo esta semana. Los periodistas del continente entero lo harán. Es que Junior fue tan poco, tan mínimo, tan esmirriado, tan perdido, tan entregado, tan sin alma, que, esta vez, tendrán toda la razón.  

Que un equipo se quede con 10 hombres no es el final del fútbol, ni del mundo. Ocurre a diario en todas las canchas. Lo que hay que tener preparado son los planes de antemano para solucionar cualquier expulsión en cada una de las líneas del equipo. Eso lo hacían Maturana y Bolillo que dirigieron al DT Mendoza. Lo que quiero decir es que el banco no es solo el banco sino que los escogidos para ser suplente deben tener la capacidad de solventar estas situaciones que son comunes en el fútbol. Y que esto también se tiene en cuenta en los entrenamientos previos pues siempre se corre el riesgo de una expulsión o una lesión.

En Junior se notó que algo no estuvo previsto. La expulsión de Gutiérrez hizo que el DT Mendoza se pusiera sus manos en la cabeza y se quedara así un buen rato. Las respuestas a situaciones como estas son casi que automáticas. Junior no la tuvo. Pasaron 24 minutos y un gol en contra para decidir que Arias, que es zaguero central zurdo, ingresara por Mier y ocupara la posición de lateral por la izquierda. Un cambio que, si se quiere, debió estar “cantado”.

Yo no creo que Junior perdió por la expulsión. Si así fuera, todos aquellos que pierden un jugador así estarían condenados a la derrota y no siempre pasa. Junior perdió por que fue muy poca cosa ante su rival Palmeiras que fue ampliamente superior. Deambuló sin rumbo fijo, con jugadores lentos, como cansados, con la mente en otra parte, viendo jugar a los brasileros. Cansados es un despropósito por cuanto Junior está jugando con dos equipos diferentes Liga y Copa.

La hinchada se fue decepcionada con justa razón. Tanto ensayar para salir disfrazados de mono. Tanto pedir que compraran los abonos, que fueran al Metro para que el continente no viera las gradas vacías para semejante chorro de babas. Parte de la gente se fue del estadio antes que terminara el juego.

Este partido no es para el olvido. No podemos olvidar que el DT Mendoza reaccionó tarde a la expulsión, que Teófilo deambuló sin rumbo fijo, que Chará no es el mismo del año pasado, que Alvez no fue ni determinante, ni líder. Y que Ruiz, el delantero que mejor ha comenzado la temporada, se quedó en el banco.

Por eso digo que lo de anoche en el Metro fue la suma de muchas cosas y que, si bien una expulsión afecta el desarrollo de un juego, no es para terminar apaleados, humillados, goleados y ridiculizados en nuestro propio estadio.

Hace poco escribí en estas columnas, en una de las derrotas del Junior en Liga lo siguiente “Insisto en que algo no está bien. La cara de Alexis habla de su preocupación. Preocupación que ya manifestó públicamente…” Frente al Palmeiras fue más que evidente. Algo no está bien.

De perder se puede perder, el cuento es cómo pierdes y lo de anoche fue tan humillante que, de verdad, no se vale. Cuánta ridiculez por Dios…


Un Junior sin público

Se nos viene la Copa Libertadores y sería lamentable que el continente siga observando la ausencia de los aficionados del Junior. Alrededor de 15.000 abonos se habían vendido hasta ayer a pesar de las facilidades que el propio club ha brindado a sus seguidores. Es cierto que las velitas, navidad, año nuevo, el regreso al colegio con la adquisición de libros y uniformes y carnavales se vinieron todo junto, pero, no es menos cierto que la familia Char siguió con sus altas inversiones que han convertido al Junior en el equipo más oneroso de la Liga Águila. Se vería terrible que aquí vengan Palmeiras, Boca Juniors y Alianza Lima y el Metro se vea sin público.

No recuerdo, en la historia del Junior, una campaña de mercadeo tan agresiva y favorable al hincha que la actual. Tampoco recuerdo un Junior tan de alto costo como este a pesar de las grandes estrellas que han desfilado por el club. El actual Junior es una mezcla de jugadores jóvenes y jugadores de recorrido y nombre en el continente con un técnico que fue reclamado por la afición desde su ida intempestiva hace un par de años.

Este es un Junior que Alexis Mendoza ha estado desarrollando sobre la misma marcha de los dos torneos. Para no fundir al plantel, el técnico barranquillero lo dividió para Copa y Liga. El grupo de la Copa ha cumplido y hoy, como premio mayor, tendremos aquí a Palmeiras, Boca Juniors y Alianza Lima equipos de élite en el fútbol. El de la Liga ya ha sumado 6 puntos de 12 jugando mejor con respecto al inicio del torneo.

Todo la alta inversión en jugadores y cuerpo técnico se hizo pensando en que la hinchada estuviera en las gradas apoyando al equipo, con camiseta puesta y gozando los beneficios de descuentos en el club y en las Súper Tiendas y Droguerías Olímpica y de los patrocinadores del equipo. Hasta ahora no fue posible.

Junior jugará el jueves 1º de marzo en el Metro vs. Palmeiras del Brasil. Quiere decir que es quincena. Para adquirir el abono solo debe pagar el 20% del mismo y el resto diferido en cinco cuotas. También, si lo prefiere, puede adquirir boleta suelta.

Queremos volver a ver el goce con el ChaTeo, que la afición vea, de cuerpo presente en el estadio, a Jonathan Alvez y al Mudo Rodríguez que tanto pidieron. Que observen a Víctor Cantillo a quien han hecho ídolo. Al propio Luis Carlos Ruiz al que algunos rechazan pero que está en un momento estelar. Y a todo el grupo encabezado por Sebastián Viera a quien tanto quieren.

De verdad, sería impresentable que el Junior jugase los partidos de Copa Libertadores con estadio sin público y sin la fiesta de la hinchada que ya es famosa. Impresentable y triste…


La cara de Alexis Mendoza

La cara de Alexis Mendoza habla más que sus propias palabras. Este Junior no es tan armonioso y contundente como lo fue con él y con Comesaña en campañas recientes. En Copa Libertadores, con la alineación que podría llamarse ideal, Junior ha ganado dos de tres partidos con cinco goles a favor y uno en contra que le ha permitido pasar de la segunda a la tercera ronda y a definir, el próximo jueves, la posibilidad de integrar la fase de grupos junto a Boca Juniors, Corinthians y Alianza Lima. Ese logro le daría un millón y medio de dólares más sumados a los 650 mil que ya ganó.

En la Liga Águila es diferente solo ha ganado un partido con 1 gol a favor y 3 en contra. Le ganó 1x0 al Bucaramanga pariendo, perdió 2x0 con Pasto y con Huila 1x0 equipos a los que, regularmente, les gana. Con rendimiento del 33,33% de los puntos ganados (3 de 9) no le va a alcanzar para una eventual clasificación.

Junior estuvo en el Grupo de los 8 en la primera fecha del torneo gracias al triunfo sobre Bucaramanga. Después salió y no ha regresado moviéndose entre las posiciones 6º, 11º, 14º y 15º a medida que han pasado las fechas. Recordemos que tiene un partido menos por el aplazado vs. Envigado pero, ese equipo envigadeño le acaba de ganar 2x0 a Caldas que había ganado las tres primeras fechas.

Que tenemos un buen equipo, una nómina importante nadie puede negarlo pero, jugadores que vinieron a reforzar y mejorar el ataque y la zona defensiva poco o nada han hecho por ello. Jonathan Alvez ha jugado ya en tres partidos de Liga Águila y un partido de Copa Libertadores sin poder anotar siquiera uno de los goles que le hicieron venir al Junior.

Y del Mudo Rodríguez, ni hablar. No habla con la prensa y tampoco habla en el terreno de juego. Justo en la última derrota del Junior ante el Huila se le recordó más por cuanto se perdió con un gol de cabeza. Para ello se le trajo, para mejorar esa debilidad aérea pero, hoy día nadie sabe públicamente cuál es el problema físico del Mudo. De los recién llegados sólo Luis Carlos Ruiz ha actuado con fortuna.

Insisto en que algo no está bien. La cara de Alexis habla de su preocupación. Preocupación que ya manifestó públicamente…


Un Junior en construcción

Es posible que algunos no lo vean así pero, el Junior actual del DT Alexis Mendoza es un equipo en construcción. Y se ha tenido que montar sobre la marcha de la pretemporada, el cuadrangular Bolívar Sí Avanza, la Copa Libertadores y la Liga Águila. En los siete partidos disputados, Alexis ha presentado siete alineaciones diferentes. Eso hace que el team work, o trabajo de equipo, o automatismos que le llaman los técnicos ahora, no estén afilados. A todo eso hay que agregarle que piezas vitales como Teófilo y los recién llegados Rodríguez y Alvez han visto limitada su participación por lesión y suspensión. El que mejor anda es Luis Carlos Ruiz con buen fútbol y goles actuando como centro atacante.

De las alineaciones en su experiencia anterior, Mendoza solo cuenta con seis jugadores de aquellos. Solo dos eran titulares. El resto ya no está en el plantel. En el cuadrangular de Bolívar Sí Avanza presentó tres alineaciones y ganó los tres partidos sin mayor dificultad. Eso por la calidad de jugadores que cuenta para el torneo local.

En Copa Libertadores se perdió en Asunción con Olimpia pero después, en un durísimo partido, Junior ganó 3x1 y pasó pero, hubo dificultades. Si Teófilo y Ruiz no se hubieran inventado el tercer golazo hubiéramos quedado por fuera por el gol visitante de los paraguayos.

En Liga, con segundas alineaciones, hemos sufrido. La victoria 1x0 sobre Bucaramanga fue casi que a última hora ante un rival que pudo haber tenido más.

Ante Pasto la sufridera fue mayor y, al final, esa sensación de tristeza con la derrota que podemos considerar merecida.

Hay mucha diferencia entre los jugadores grandes e internacionales del Junior y algunos jóvenes que nos emocionan algunas tardes y nos decepcionan en otras. Es como si nunca terminaran de madurar. Como que algo les dificulta ser lo que uno cree que pueden ser.

Junior tiene un buen técnico, tiene una muy buena nómina mezcla de veteranos y jóvenes pero, aún falta el trabajo de equipo.

Cuando Alexis dirigió al Junior la primera vez contó con la fortuna de encontrar un equipo muy rápido y a eso le apostó. Esta vez le ha costado un poco más.

Claro que tampoco es para arriar banderas. Junior ha pasado dos rondas de Copa Libertadores y, ante Guaraní, tiene todas las posibilidades de pasar a la fase de grupos. En Liga Águila ha ganado tres puntos de seis. Lo que pasa es que todos sabemos que el equipo puede jugar mejor para evitar la angustia y la “comedera” de uñas.

Lo que extrañamos es el “jogo bonito” del anterior Junior de Alexis. Ese que enamoró a propios y a extraños…


Era un 0x0, Luís Díaz cambió el destino...

El partido Junior x Bucaramanga iba camino del 0x0. Entonces, el DT Tiburón Alexis Mendoza movió su banco en el segundo tiempo. A los 15 Yonny González ingresó por Kevin Sandoval. A los 18 Luis Díaz por Matías Mier.  A los 40 Kevin Aladesamni por James Sánchez. Todo porque Bucaramanga se había apoderado del balón. Solo dos minutos después del ingreso de Aladesamni, Junior por fin encontró el espacio para un contra ataque certero aprovechando que su rival estaba, engolosinado con el balón, lanzado al ataque. La jugada fue una exhalación. González primer cambio, inició la jugada. Aladesamni tercer cambio, metió al pase gol. Luís Díaz segundo cambio, anotó el gol del triunfo. Esta vez, las modificaciones dieron resultado. Siempre he pensado que el éxito o el fracaso en los cambios es de dos vías. La del técnico que observa y decide y la del jugador que entra a resolver. Esta vez técnico y jugadores estuvieron sintonizados para una victoria 1x0, en la agonía del partido, cuando el mismo estaba sentenciado para un empate sin goles.

El Junior de este año está siendo montado por Alexis sobre la marcha. En el cuadrangular “Bolívar Sí Avanza” utilizó tres alineaciones diferentes y ganó los tres juegos, en el inicio de la Copa Libertadores otra alineación y perdió y en el inicio de la Liga otra alineación más y ganó con angustia.

Hay que recordar que sólo ha podido contar con Teófilo unos minutos en el último juego del cuadrangular vs. Medellín. Tampoco ha contado con el Mudo Rodríguez y en Copa Libertadores no ha podido utilizar a Jonathan Alvez por suspensión. Teófilo y el Mudo por lesiones.

El partido Junior x Bucaramanga fue lento. El horario de las 3:15 de la tarde ya no es lo que era antes. Ahora el “Dr. Solano” y el cambio climático inciden tanto en Junior como en el equipo que visita.  Así se vio la tarde del domingo en el Metro.

A pesar del juego lento, a ratos soso, equilibrado, Junior tuvo la oportunidad de marcar con acciones de llegada con remates del “Loco” Alvez dos veces y Jarlan Barrera dos más. El arquero búcaro Luis Ojeda fue figura. Como también lo fue José Luis Chunga cuando fue exigido en el segundo tiempo.

Lo que se ve, por parte de Alexis, es un módulo 1-4-2-3-1. Un arquero, cuatro defensores, dos volantes de primera línea, tres volantes creativos y un punta. Estén los grandes jugadores o los jóvenes se ha visto ese desarrollo.

Al Metro asistieron 12.855 aficionados. Quiere decir que fueron 9.086 abonados y 3.769 pagando boleta por valor de $ 105.420.000.00. Evidentemente no fue una buena asistencia. Entendemos que los carnavales rompen bolsillo. La Guacherna, Santoto y el Carnaval de los Niños fueron una competencia de peso.

El jueves se viene el partido de vuelta ante Olimpia del Paraguay en Copa Libertadores. Ojalá Junior pueda contar con Teófilo y el Mudo. Serán un buen aporte. No hablo de Alvez puesto que aún le falta una fecha de suspensión por cumplir.

Era un 0x0 pero Junior ganó 1x0 al Bucaramanga sobre el final. Es que el partido se termina cuando se termina. No antes…


Junior, enredos y angustias…

Fue un partido disputado, ríspido, fuerte. Junior cayó 1x0 ante Olimpia en Asunción en un juego en el que pudo llevar la peor parte. Lo lastimoso fue haber perdido con un gol que tuvo un concurso de errores elementales que no habla bien de los automatismos que deben existir en los equipos de fútbol. En los 36 minutos previos al gol, Olimpia no encontró la manera de hacer daño al cuadro barranquillero a pesar de su insistencia. Entonces, un balón lanzado por el zaguero Juan Patiño (3) de frente, buscando a Mauricio Cuero (8) sobre la banda derecha, hizo añicos, cual cristal que se rompiera, al circuito defensivo del Junior. Yonatan Murillo (11) se dejó ganar la posición de Cuero con caída de espaldas incluida. Jorge Arias (17) central por la izquierda en lugar de doblar en la marcación a Cuero retrocedió y se alejó de él lo que le permitió centrar el balón al área. Sebastián Viera (1) no salió a cortar el balón que era la mejor opción y su obligación. Y a Rafael Pérez se le perdió Roque Santa Cruz (9) que, solo, limpio, sin obstáculos, con tiempo y espacio la clavó de cabeza. Todo un galimatías futbolístico.

Después el juego fue de dos áreas, de ir y venir, con 23 llegadas a puerta (13 de Olimpia y 10 del Junior) pero, a diferencia de Olimpia, el juego del Junior fue desordenado, como a los trompicones, como empujado cayendo, incluso, en la desesperación como Jarlan Barrera (10) o Yonny González (18) en sus remates a puerta.

Un equipo grande, como Junior, no puede mostrar inseguridades, angustias, desesperación en un torneo como la Copa Libertadores. Correr y correr, como si la casa de Marcela se estuviera quemando, sin pensar, sin ser finos y precisos es un mal mensaje a los rivales.

El DT Mendoza tiene ocho días para revertir la situación. A Yonatan Murillo le fue muy mal. Cuero le pasó por encima toda la noche sin que existiera poder humano que le dijera a Arias y a Díaz que debían apoyar con el doblaje o la marcación escalonada a su compañero. Cuero corrió tanto que el DT Garnero lo sacó del juego por disminución física. Es que se dio un banquete.

Hubo cortos circuitos. La primera línea de volantes, Leonardo Pico (14) y Víctor Cantillo (24), dejaron su eficiencia en el camerino. Luís Díaz (23) y Yonny González (18) sin presencia efectiva y Yimmi Chará (8) jugando por el centro no encontró respuesta en ellos y el damnificado fue Luis Carlos Ruiz (7) que se cansó de esperar el contacto con sus compañeros.

Es posible que en estos torneos se pueda perder. Lo que no es bueno es jugar tan mal, tan desordenado, tan desorientado, como jugó el Junior ante Olimpia. No nos vimos bien. De verdad…


Los abonos del Junior

Pregunté por el número de abonos vendidos en el Junior de Barranquilla. 8.500 me contestaron incluyendo hinchas y empresas. Sobre una base de 35.000 aún nos falta mucho. Sin embargo, en Junior están buscando más soluciones para que los aficionados del equipo rojiblanco estén en las gradas como siempre.

El análisis es que en dos meses el bolsillo del hincha viene en una carrera de gastos económicos por fechas y compromisos familiares que son inaplazables. Las Velitas, Navidad y Año Nuevo. Antes el Niño Dios traía balones de plástico. Hoy trae computadores, teléfonos y televisores. Superado diciembre apareció enero con la compra de los útiles escolares. Este sí que es un deber sagrado. Antes era la cartilla ABC, Coquito y libretas Norma. Ahora las “listas de útiles” hay que comprarlas por etapas porque son más de treinta y si el niño comienza en Jardín Infantil el gasto es como se ya estuviera en la universidad. Y una vez terminado el tema del colegio llega su majestad el carnaval. No nos digamos mentiras. Para nosotros el carnaval es igualmente sagrado.

Este diagnóstico es real y el mismo ha incidido en la lentitud en la compra de los abonos. Sin embargo, los ejecutivos de Junior y del Grupo Char en lugar de quejarse están buscando soluciones para que el hincha Juniorista cumpla con sus deberes personales y familiares y también con su gran pasatiempo.

La verdad es que el plan es bien ingenioso. Invertir dinero en un abono y recibir una Valera para comprar artículos de primera necesidad en Olímpica, por el mismo valor, le cae bien a la señora de la casa.  Se tiene la posibilidad, también, de comprar el abono con las facilidades de la Financiera Serfinansa o a través de su tarjeta de crédito y ahora, los aficionados que no usan ni la banca ni los servicios crediticios, lo podrán adquirir a través de Brilla en el recibo mensual de Gases del Caribe con pago diferido. En eso han estado durante esta semana.

Las quejas de antes en el sentido que “Don Fuad se metiera la mano al Drill”, como decía mi compadre Edgar Perea, se ha convertido en un reto a la inversa. Fuad y su familia están haciendo cuantiosas inversiones en dólares que han dado una nueva dinámica al mercado del fútbol nuestro. Ahora la metida de mano al Drill corresponde a la hinchada.

Así que para todas las posibilidades económicas hay una solución para que el hincha Tiburón esté en la tribuna apoyando al equipo amado. Como siempre…


Sobre Viera y Chunga

Hay un tema en Junior que se ha tocado al comienzo de las últimas pretemporadas. Es hora que José Luis Chunga tape por encima de Sebastián Viera, se oye decir. Chunga, esperando su chance ya ha cumplido 26 años. Viera, dueño del arco con todos los méritos cumplirá 35.  El tema de los arqueros no se mide por la edad. Los arqueros se vuelven sólidos después de los 30 años y quizá un poco más allá. Este tema no es fácil y tan no es fácil que Viera sigue siendo titular y Chunga sigue esperando. Y no se trata que Chunga no pueda tapar. No, ni más faltaba. Se trata de lo que Viera ha sido en los últimos años en Junior. Los arqueros se van haciendo en medio de los partidos. Hacen camino al tapar. Lo que ocurre es que los arqueros que se van cimentando en un equipo se van volviendo importantes y necesarios. Entonces, no es fácil que un técnico mande a ese importante y necesario a un banco por un joven que es buen arquero pero que le favorece más el futuro que el presente.

Que hay jóvenes que irrumpen de pronto y se van quedando con la posición también es cierto. Son las excepciones a la regla sobre la experiencia en los arqueros. Hablo de David Ospina que aprovechó, siendo juvenil, su debut con Nacional y pronto se fue al Niza francés. O de Wuilker Fariñez que con 19 años se convirtió en arquero titular de la selección de mayores de Venezuela de la mano de Rafael Dudamel. Claro que en el caso de Ospina y Fariñez hay que decir que fueron arqueros de selecciones nacionales menores y allí adquirieron una experiencia que no podían en sus equipos por razones de edad. Ospina hoy está en el Arsenal inglés y es arquero titular de la Selección Colombia. Fariñez va a ser el arquero titular de Millonarios que tuvo que transferir a un gran arquero como Nicolás Vikonis al Puebla mexicano y es, también, arquero titular de la Selección de Venezuela.

En Junior hay un antecedente, el de José María Pazo que esperó cerca de ocho años en divisiones menores hasta cuando Hugo Gallego lo hizo debutar y lo mantuvo contra toda presión después que el club trajo al argentino Juan Carlos Docabo en 1990 y lo mismo hizo Julio Comesaña al año siguiente.

Aquí no hace falta que se alineen los astros para decidir. El tema pasa por el calendario de juegos, por los partidos, por el rendimiento de Viera y por las oportunidades que Chunga sepa aprovechar. Que no hay otro mecanismo. Solo el fútbol decidirá…


Será un año lleno de deportes

Aquí vamos de vuelta a Bogotá. Este lunes nos reintegramos a la actividad periodística que ha sido nuestra vida desde 1976 cuando publicamos la primera columna llamada Batazos en Diario del Caribe. Este año será muy especial. Los Informadores Deportivos cumplirán 35 años, 15 de los últimos en Emisoras ABC, Diario Deportes y Radio Curramba completarán 12 años, casi los mismos que tenemos de colaborar con los deportes del Diario Al Día, arrancaremos con el sexto año en el Canal Win Sports y, desde el año pasado, el diario El Heraldo publica estas columnas cada martes y con Caracol Radio volveremos al Carrusel Deportivo. Ya son 35 años allí. Este año será de mucha actividad. Tendremos la Copa del Mundo de la FIFA Rusia 2018 y los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018. Será nuestro sexto mundial del fútbol. Toda una bendición del buen Dios para quienes nos dedicamos a informar. Barranquilla, después de los juegos, quedará con la mejor infraestructura deportiva de toda su historia.

Volveremos a estar pendientes del Junior que este año vuelve a ser favorito con justa razón. El regreso de Alexis, la permanencia de la nómina y los tres nuevos jugadores así lo reafirman. Junior volvió a mover el mercado con la traída del peruano Rodríguez y el uruguayo Alvez.

Fuad Char y su familia han seguido con sus inversiones millonarias en dólares. Me comentaron que quiere ganar la Copa Libertadores. Ojalá el fútbol, la vida y el Todopoderoso le permitan al patriarca gozar de ese anhelo. Detrás de él estaremos todos. En poco menos de tres años, Junior dio un vuelco de lo que era a lo que es hoy día. El equipo de las grandes inversiones y de un fútbol que agrada a todos.

Es posible que con el presupuesto del Junior se puedan pagar cinco o seis equipos del fútbol profesional por año. Por eso es menester que los hinchas adquieran sus abonos para apoyar las buenas intenciones de los dueños del club. Además, por una simple razón. Compren el abono para que después no estén corriendo bases en los partidos definitorios.

Y aquí arrancamos un año más. De la mano del buen Dios…

Les envío un abrazo.
Enero 22, 2018

 
 
 


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