La expresión la puso de moda Fabio Poveda Márquez a mitad de los años 70: “I was there” o sea “Yo estuve ahí”. La razón fue uno de esos casos de antes que llevaron a Fabio y a Edgar Perea a polemizar en los micrófonos. Para la época, Telecom, la empresa de telefonía de Colombia, había montado una estación terrestre en Chocontá, Cundinamarca. Caracol Radio le propuso a Perea transmitir la pelea de Muhammad Alí y Ken Norton a través de la imagen que, por primera vez, traería Telecom (en privado) de un evento deportivo a través de las famosas parabólicas gigantes que quedaron reducidas a los pequeños platos que hoy vemos en el techo de las casas y edificios. En palabras radiales “hacer un doblaje”. La pelea se realizó el 28 de septiembre de 1976 en el Yankee Stadium. Mi compadre Edgar transmitió como si estuviera en “ring side, caballero” pero Fabio, al día siguiente en su programa y en Diario del Caribe, habló del caso y hasta mostró la acreditación concedida a él. Eso dio pie para la famosa expresión de yo estuve ahí y a una polémica fuerte entre ambos.

Traigo a colación el tema porque me he preguntado tantas veces por qué el hincha del Junior no compra los abonos y porque el mejor equipo de Colombia no puede llenar el mejor estadio del país. Hasta ayer jueves, a las 12:00 del mediodía, sólo se habían vendido 9.729 abonos y 9.812 a las 3:23 PM mayoría de los cuales comprados por empresas.

El mayor orgullo de un hincha debe ser decirle a sus hijos y nietos, recordando las gestas y los títulos del Junior, yo estuve ahí. Y no es que esté desdeñando los partidos por televisión, no. Pero, a pesar de ver cómodamente el partido en casa, no debe haber nada mejor que estar en el estadio, con nuestro grupo de amigos, tomando cerveza y abrazándose en los goles del equipo barranquillero.

Si bien el fenómeno de la televisión ha vuelto cómodo al hincha, convirtiendo su sala o su cuarto en un pequeño estadio, no es menos cierto que las emociones están en el Roberto Meléndez enfundado en la camiseta del Junior, cantando y gritando los benditos goles que tantos nos gustan. El verdadero paroxismo (la mayor exaltación de un sentimiento) está en el Metropolitano a pesar que también se pasa bueno en los estaderos. No hay un mejor sitio que el Metro. 

Ahora, usted puede hacer la combinada. Se va al estadio, deja grabando el partido y, cuando vuelva borracho de fútbol, sigue la fiesta en casa repitiendo el juego para salir de dudas con las jugadas polémicas o para volver a gritar los goles y besar el escudo.

El eslogan de los hinchas del Junior debe ser ese, “Yo estuve ahí” como señal de orgullo y apoyo al equipo que es el termómetro y medidor del estado de ánimo del barranquillero y de los seguidores del equipo amado en cualquier parte del mundo.

Y como homenaje también a Fabio que nos enseñó, a los periodistas de este país, que no hay nada mejor que estar en vivo y en directo cubriendo un evento deportivo.

A propósito, usted que me está leyendo: ¿ya compró su abono?...

 
Matías Fernández, 13 años después

Junior no ha contado con suerte en sus últimas contrataciones del exterior. Siempre me pregunto cómo y por qué pasa eso cuando hoy se puede conseguir toda la información que se necesita en la red Internet que contiene la historia de cada quién. También he notado el entusiasmo desbordante de la hinchada cuando de un nombre algo conocido se trata. En la temporada anterior el peruano Mudo Rodríguez y el uruguayo Jonathan Alvez pasaron sin pena ni gloria. Alvez todavía está ligado al Junior por año y medio más, aunque juegue, hoy día, en el Internacional de Porto Alegre. En el 2017 llegó el delantero argentino Bernardo Cuesta que es recordado casi como un fantasma. Los mismo Robinson Aponzá que, aunque colombiano, vino del fútbol inca.  El 2015 también aportó a la selección de fantasmas del Junior con Nery Bareiro el paraguayo que vino de Grecia y el colombiano Zamir Valoyes traído por Alexis Mendoza del Mineros de Guayana de Venezuela. En el 2014 llegó el delantero argentino Luis López, procedente del Temperly de Lomas de Zamora, que vivió cuatro o cinco meses con su agente en el lujoso Hotel Dann Carlton y se fue tan en silencio y anónimo como llegó. Y recuerdo así, a vuelo de memoria, a Mathías Riquero que, sólo jugó dos partidos en el 2008.

Ahora se nos viene la contratación del chileno Matías Fernández. Por supuesto que no lo puedo comparar con los nombres aquí recordados, pero en lo que no debemos equivocarnos es pensar que el que viene es el mismo jugador que brilló por allá en el 2006 y que fue elegido el mejor jugador de América en la encuesta del diario El País de Montevideo. Para aquel entonces, Matías ya jugaba en el Villarreal de España, coincidiendo con Sebastián Viera llevado por el su compatriota Manuel Pellegrini en el inicio de su periplo por Europa que lo llevó, además, al Sporting de Portugal, a la Fiorentina  y al Milán de Italia antes de recalar en el Necaxa de México.

Ya pasaron 13 años de aquel glorioso 2006 de Matías Fernández cuando fue elegido el mejor de América con 63 votos, 9 por encima del argentino Rodrigo Palacio goleador de Boca Juniors para entonces.

El presente en Necaxa, a donde llegó en el 2017, no ha sido parecido a sus mejores años. Entre el torneo Apertura de ese año y el Clausura 2019 presente participó en 37 partidos de los cuales 27 como titular con 4 goles anotados contra los 73 que convirtió en Colo de Chile y equipos europeos. En el Clausura que se juega ha aparecido en 3 partidos, 61 minutos jugados, sin goles.

Además, ya no tiene los 20 años del 2006 sino los 33 de este 2019. Su misma historia en la Selección de Chile es un indicativo de su rendimiento histórico. En las eliminatorias a Alemania jugó 1 cuando debutó en su bendito 2006, para Suráfrica 15 partidos, para Brasil 12 y para Rusia 5. Hay un inicio, un mejor momento y un declive. Lo de Necaxa es indicativo también. Si fuera aquel juvenil que deslumbró jugaría como riguroso titular, pero no lo ha sido. Antonio Char señaló que lo contratan por pedido expreso del DT Suárez poniéndole ese piano en la espalda al estratega rojiblanco.

Crucemos los dedos entonces para que Fernández apruebe los exámenes médicos (en enero 16 no los pasó en el FC Cincinnati de la MLS informó la Radio Cooperativa de Chile) y rinda a ver si, por esta vez, espantamos los fantasmas del pasado…


Junior y eso que llaman jerarquía

Se deleita uno viendo jugar a este Junior del alma. Anoche en el Metro ganó, en su debut en Liga, 3x1 a Patriotas marcador que pudo ser más amplio. El arquero Eder Chaux y algo de displicencia en algunos pasajes del partido no lo permitieron. Lo del Junior fue brillante en el trabajo táctico 1-4-2-3-1 o 1-4-1-4 y en el desarrollo del juego ofensivo buscando el arco contrario. La buena calificación se incrementa ante la no presencia de Fuentes, Narváez y Teófilo y por la buena presencia de Gutiérrez, Hernández y Sambueza y de Torres cuando ingresó y se apuntó con el tercer gol. Buenos goles. Los dos de Piedrahita en la media distancia y el de Torres con un grado de dificultad importante metiendo la pelota contra el palo y el arquero por el perfil izquierdo. Este Junior hace ver el fútbol fácil por la sencilla razón que juega al fútbol. El fútbol es un juego que algunos olvidan jugar. En el Junior no existe ese olvido.

Vimos cosas que ya se están trabajando. La presión en su propio terreno a Patriotas que terminó enredado y desconcertado al no tener ni el balón, ni los espacios, ni las salidas, y el haber sufrido, en el minuto 8 del primer tiempo, la expulsión del central Federico Arbeláez por una falta alevosa y descalificadora sobre Sambueza que, gracias Dios, pudo sacar la pierna a tiempo.

El año pasado hablamos sobre los tiros de media distancia. Cuando se presentan partidos como el de anoche y hay un equipo decididamente defensivo, el ofensivo se desgasta más de la cuenta tratando de abrir la “sardina en lata” cuando bien se podría encontrar la solución con los disparos de media distancia. En Junior Cantillo ensaya y Piedrahita igual. Anoche Marlon estaba dulce y, sin marca eficiente, supo sacar provecho.

Hubo pasajes del juego en que noté alguna displicencia, o para que no se ofendan relajados, porque el rival fue muy inferior no sólo por su conformación sino porque el Junior le dio un repaso de fútbol. En esos momentos se dejan de hacer goles que bien pudieran marcarse. Cuando comenzó el segundo tiempo el marcador estaba 2x0 con los goles de Piedrahita. Hubo un pasaje en que Junior dejo hacer y sobrevino entonces el buen gol de John Arias que apretó el marcador, más no el juego. Ese gol les hizo volver a la realidad. Suárez hizo ingresar a Rangel y Torres y éste se mandó el tercer gol después de una asistencia de Cantillo.

Hace poco hablaba en estas columnas sobre el volante 10, que ha sido tan esquivo, en el sentido que en el plantel había jugadores que podían hacer la labor de ese volante referente para la generación del fútbol, para aguantarlo o para acelerarlo. En otros términos, para manejar la caja de velocidad. Hablé de Sambueza, de Hernández y hasta de Sánchez. Confieso que me olvidé de Torres. Anoche Roger mostró condiciones y gol en los veinte minutos que vio acción.

En los tres partidos que le hemos observado a este Junior 2019 le hemos visto grandeza, talante y jerarquía. Todo en combo. Creo que la nómina es suficientemente madura para no perder el rumbo. Cuando se amalgama un grupo como el del Junior lo más que debe hacerse es utilizar todo ello para ganar cosas.

Cuando tienes un buen equipo y ganas muchos partidos debes ganar títulos porque si no es así, las campañas sólo quedan en historias llenas de anécdotas y ya. En tanto que, si ganas títulos, la historia los recordará por siempre. Ese equipo, que está ganado partidos y títulos con buen fútbol, es este Junior que llama la atención de todos. A los de por aquí y a los de por allá. En hora buena…


Junior, con la izquierda de Ruiz

Después de su golazo de media chilena con pie izquierdo a los 46:36 del segundo tiempo, Luis Carlos Ruiz apuró ir hacia el centro del campo. Lo abrazaron Moreno, Hernández (que levantó el centro), Fuentes (que cabeceó hacia él) y Gómez. Luis Díaz le tomó la cara con las manos, unió su frente con la de él y le dijo algo. Junior igualaba la serie ante el Tolima 2x2 en la definición de la Superliga del fútbol colombiano llevándola a lanzamientos desde el punto penal. Después Hernández, Cantillo y Pérez vencerían al arquero Montero y Viera taparía los lanzamientos de Mosquera, Robles y Gordillo. El gol majestuoso de Ruiz fue la cuota inicial para lo que vendría después. Ahora lo veo hablando con los medios. Cara de alegría, felicidad, hablando de su gol, de la definición y de la Superliga. Ningún cobro, ningún reproche. Ruiz siempre ha sido así.

Luis Carlos debe ser el jugador más vilipendiado en la historia del Junior de Barranquilla. Algunos ya pasaron por las mismas y terminaron convenciendo a la hinchada como Grau, por ejemplo. Con Ruiz no ha habido tregua a pesar de sus tres estrellas ganadas con Junior, de ésta Superliga y de un Botín de Oro (16 goles 2-2013).

Ahora el juego. A pesar de lo heroico de ésta tarde noche en Ibagué, me gustó más el primer juego a pesar de la derrota. En Barranquilla vi al equipo más rápido, más potente, con 13 llegadas a gol y con la cadencia que tiene para generar fútbol. En Ibagué más lento, mucho toque de 10 centímetros y 8 llegadas de las cuales destaco el remate de Díaz en el primer tiempo y el gol de Ruiz en tiempo de adición.

Eso queda para la anécdota puesto que lo mejor vino con la definición desde el punto blanco. El Junior el año pasado botó casi todos sus lanzamientos de penal con sus mejores pateadores. Esta vez, anotó tres de tres y Viera volvió a pesar conteniendo tres consecutivos. Me acordé en medio del festejo de Felipe Camacho, el Psicólogo traído por el DT Suárez, que ha sido todo un acontecimiento en el inicio del año por su conocimiento y sus formas y maneras de hacer las cosas.

Suárez había ganado una Liga en 1999 y ahora obtiene su primera Superliga. Su inicio de temporada es prometedor. Perdió el primer juego ante Tolima en un partido trepidante, pero dejó buena sensación. Ayer no alcanzó el nivel del primer juego en los 90 minutos, pero después su equipo escribió una de esas historias que bien vale la pena recordar por siempre.

Ya Papá tiene 8 estrellas, 2 Copas y 1 Superliga. Vamos por más…


Junior, fútbol sin puntería

Buen partido el de la Superliga. De ida y vuelta con triunfo apretado del Tolima 2x1 sobre Junior en el Metro. Fútbol, llegadas de parte y parte, y tres goles que pudieron ser más. Junior tuvo 13 remates al arco de Álvaro Montero 4 al arco, 8 por fuera y un gol. Tolima martilló 5 veces al arco de Sebastián Viera con 2 goles y 3 remates por fuera. Sin desarrollar aún la idea de lo que dejó el juego salta a la vista el tema de la ineficiencia en Junior en sus remates a puerta y la eficiencia del Tolima que llegó menos y anotó más.

Los partidos de ida y vuelta son emocionantes por las llegadas a puerta. El de anoche fue así basado en que Junior y Tolima fundamentalmente son equipos que “juegan al fútbol”. El fútbol es un juego que muchos técnicos se olvidan de jugar. Suárez y Gamero, no.

Anoche se enfrentaban dos equipos con situaciones diferentes. Junior con nómina estable y nuevo técnico, Luís Fernando Suárez. Tolima con siete u ocho ausencias del año anterior pero con técnico estable, Alberto Gamero.

En Junior vimos la misma cadencia y la misma intención de fabricar fútbol ofensivo. Cambió el productivo 4-3 en el circuito defensivo que usaba Comesaña por el 4-2 que usó Suárez con Luis Narváez actuando como cabeza de área y haciendo un tres en el fondo en medio de Rafael Pérez y Jefferson Gómez cuando Víctor Cantillo y los laterales se lanzaban al ataque. Algo no estuvo bien allí. Si bien Gómez estuvo involucrado, por sus intervenciones previas a los dos goles, no es menos cierto que uno de produjo con un centro desde la derecha de Luis González para el cabezazo de Marco Pérez y el segundo fue otro centro, del mismo costado de Daniel Cataño, casi que del mismo sector del anterior, que le cayó justo a Pérez para su remate de derecha. Quiere decir que Gómez estuvo en el acto final como responsable, pero acontecieron jugadas previas, por el sector izquierdo defensivo del Junior, que no debieron sucederse. Es posible que se extrañara jugar con tres volantes en primera línea en lugar de dos.

Junior utilizaba mucho las puntas con Comesaña, pero también el juego interior con los volantes de primera línea sacando al equipo del fondo y con la construcción de Jarlan Barrera. Con Suárez anoche vimos el juego por las bandas recargado. Volantes externos y laterales por igual. Junior pasaba de largo en las jugadas por las bandas con doble ataque por cada lado, pero el fútbol interior, a pesar de las lanzadas al ataque y los remates de Víctor Cantillo, no fue eficiente. No hubo quien manejara la caja de velocidad para aguantar, para generar, para acelerar o desacelerar. Esa figura, ese Jarlan, ese Giovanni, ese Pibe, no estuvo. La forma desbocada de jugar y correr se tradujo en pésima puntería con balones tirados por fuera que bien pudieron terminar adentro. El acelere trajo la ineficiencia y ni siquiera Teófilo, en quien se basaba todo el circuito de ataque, pudo frenar la angustia.

El Tolima de Gamero ensayó un 5-3 en el fondo y no el 4-2 acostumbrado. A pesar de los constantes remates del Junior lo meritorio de del circuito defensivo fue haber reducido a Teófilo que no pesó mayormente en el juego como tal. Si bien intervino en el gol, posicionado en la bomba central lejos de su zona de influencia, sólo remató una vez a puerta. Las duplas que debían formarse Teófilo y Díaz, Teófilo e Hinestroza y Teófilo y Ruiz no funcionaron. Mérito del Tolima.

Mejor funcionó la tripleta de ataque equipo ibaguereño. Los volantes Luis González y Daniel Cataño pase gol cada uno y el delantero en punta Marcos Pérez dos goles. Uno de cabeza y otro de remate con pierna derecha.

Antes del juego señalé que el Junior podía solucionar el tema del volante creativo con Sebastián Hernández que fue 10 desde siempre hasta cuando Comesaña lo volvió un volante de dos áreas y sacrificio o con James Sánchez que tiene técnica, generación de juego y pase gol. Pero bueno, era sólo una idea del periodista.

Me gustó el juego, me gustó Junior, no su puntería. Me gustó el Tolima y su eficiencia. Dos muy buenos equipos con muy buenos técnicos. No en vano fueron los dos campeones del año anterior. Nos vemos en Ibagué…


Giovanni Moreno y una realidad

A raíz del malestar en Junior por la información sobre Giovanni Moreno y un posible acuerdo para volver a Colombia a través del equipo barranquillero, comencé a recordar lo que eran las famosas chivas o primicias periodísticas de antaño. Las mismas se podían guardar y publicar con sigilo porque, la única manera de poderse comunicar era a través del teléfono fijo o cara a cara o cartas que tardaban un año en llegar.  No había otra manera. La gracia de entonces era dar la noticia primero que todos. Hoy, con el desarrollo de la tecnología y del invento de la red Internet, hay demasiada información. Muchas noticias falsas o no confirmadas existen hoy día bajo el pretendido de llamarse periodista algún ciudadano que abre una cuenta en las llamadas redes sociales. Allí radica la diferencia entre soltar un chimento y el periodista cuya obligación es buscar la noticia, confirmarla, analizarla, desarrollarla y entregarla al público. En medio de los dos, de los infundios en las redes y el periodismo, existe algo que es vital para diferenciar uno y otro: las fuentes de información. Tener acceso, en el caso del fútbol, por ejemplo, a dirigentes, técnicos, médicos, jugadores y, últimamente, los agentes o representantes no es cosa de redes.

En el caso de estos últimos, hay intereses opuestos así se trate, por ejemplo, de la cesión de los derechos de un mismo jugador. El que vende desea que se sepa “para valorizarlo”, el que compra desea que no se sepa para que “el negocio no se caiga”, el técnico hermético, el jugador deseoso de irse o de llegar haciendo lo posible para que su deseo entre al circuito de las noticias para “sonar” y los agentes tratando de sacar el mejor contrato posible.

Antes no era así, antes los “negocios” eran de club a club y chan con chan (de contado) y en medio de ellos la “palabra de gallero” que no era otra cosa que sostener lo prometido y convenido.

Hoy el sigilo en los negocios del fútbol no está garantizado por cuanto hasta un amigo despistado de algún jugador lanza la famosa chiva en las redes. Despistado o por encargo. Es que se maneja mucho dinero y el dinero hace, en algunos, que las vías no importen tanto como lograr el objetivo.

Al Junior le ofrecen jugadores a diario. Giovanni Moreno es una excelente opción y una noticia difícil de guardar. También Nicolás Lodeiro que entró en los ofrecimientos. Moreno gana 2.0 millones de dólares en China y Nicolás Lodeiro 1.9 en Estados Unidos.

Les aseguro que nadie del club filtró la noticia. Es que los intereses son tantos y la red Internet es tan jodida que hasta investigan si Rusia influyó en la elección de Trump como presidente de USA. Hágame el favor…


DIARIO DEPORTES AÑO XIII

El lunes 14 de agosto del 2006 comenzó esta experiencia de DIARIO DEPORTES y RADIO CURRAMBA. Hoy es enero 21 del 2019 y aún la semana pronosticada por un arúspice, para que el proyecto durara, no termina. El próximo 1 de marzo los INFORMADORES DEPORTIVOS en Emisoras ABC cumplirán 36 años y, aún, seguimos haciendo camino al andar. No hay nada más devastador para una idea que escuchar las voces de quienes anuncian catástrofes. Es que son voces cargadas de incapacidad y malas energías. Aquí va DD con tres Copas del Mundo a cuestas (Suráfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018) y cinco Copas de América (Venezuela 2007, Argentina 2011, Chile 2015, Estados Unidos 2016) y ya tenemos a la vuelta de la esquina a Brasil 2019.

Hemos cubierto 25 ligas colombianas con cuatro títulos del Junior 2004 (DT López), 2010 (DT Umaña), 2011 (DT Hernández) y 2018 (DT Comesaña) y sus participaciones en Copa Libertadores y Suramericana, así como las frustraciones con los subcampeonatos en el 2003 (DT Miranovic), 2009 (DT Comesaña), 2014 (DT Comesaña), 2015 (DT Comesaña) y 2016 (DT Comesaña).

También reseñamos para la historia, el gol por gol de nuestros botines de oro.  Teófilo Gutiérrez (2009), Carlos Bacca (2010 y 2011), Luís Carlos Ruiz (2013) y Yimmy Chará (2017).

Aquí hemos registrado el regreso del Unión Magdalena a la primera división, el ascenso de Jaguares y el ascenso y descenso del Real Cartagena. También el trasegar del Valledupar FC en la segunda división.

La alianza con la AFP (Agencia Francesa de Prensa) y DataFactory (el mejor proveedor de estadísticas del mundo del fútbol) le dieron a DD una nueva dimensión. Noticias al instante, fotos de gran valor y estadísticas que marcan diferencia.

Por estas páginas ha pasado la Selección Colombia, aquí seguimos paso a paso el FIFAGate, la caída de dirigentes de vieja data y el cambio generacional, la labor de nuestros peloteros en grandes ligas y en las ligas menores, el éxito de los boxeadores, nuestros atletas olímpicos y sus triunfos que han maravillado al mundo, los Juegos Bolivarianos de Santa Marta y los espectaculares Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla.

Y lo que nos llena de orgullo. Desde esta ventana periodística hemos visto el milagro de la construcción, palmo a palmo, de la nueva Barranquilla del alma, que es el orgullo de nosotros y de extraños, de la mano del alcalde Alex Char que nos ha dejado, para siempre, los mejores Juegos Centroamericanos de la historia y los mejores escenarios deportivos y parques en la historia de este país. 

Este año DD cumplirá 13 años y aquí estamos. Apostando por un diario deportivo con énfasis en nuestros propios intereses regionales. O étnicos, que le llamo yo. Gracias a ustedes, por estar siempre ahí. Les envío un abrazo…

@DIARIODEPORTES

 
 
 


WIN SPORTS

7:00 AM
Kick Off

12:00 MD
Win Noticias

4:30 PM
Saque Largo

6:00 PM
Conexión Deportes

10:00 PM
Win Noticias

 

Copyright © 2019, Barranquilla - Colombia. Todos los derechos reservados.
Está prohibida la reproducción total o parcial de la página