El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
 


Ayer ganó el Junior y también el DT Alexis Mendoza. El empate en Pasto, con el equipo alterno, no cayó bien. Primero, porque el equipo pastuso es pobre de solemnidad. Tanto, que ayer volvió a perder en casa ante Chicó, otro equipo deficitario. Segundo, por el feo partido que se jugó. El haber sumado solo un punto ante el colero de la Liga obligaba, entonces, a ganar al Santa Fe. Si no se hubiera ganado ayer, el punto no hubiera servido para mayor cosa. Pero se ganó y la planificación del DT Mendoza lo catapultó de la 9ª ubicación a la 5ª. Por supuesto que, de haber ganado en Pasto, Junior hubiera sumado 27 puntos y la situación sería más cómoda sobre todo que se vienen partidos duros ante Nacional y Medellín (consecutivos como visitante), Tolima y Huila (consecutivos como local) además del  cierre en Tunja vs. Chicó. La comparación del partido ante Pasto y del partido ante Santa Fe es del cielo a la tierra. El equipo alterno fue un desastre. El equipo titular fue brillante ante un segundo equipo de Santa Fe que juega, exactamente igual, al titular. Y se vio un partido de dos vueltas, entretenido y bien jugado. El equipo bogotano no renuncia a atacar, no se enconcha, no se planta atrás. Eso favoreció el trabajo del Junior tan acostumbrado a los equipos que vienen a defenderse. Y le hizo tres goles a un equipo equilibrado como el de Gustavo Costas. A pesar de la cabreada que nos pegamos todos por el maluco partido de Pasto, Mendoza no solo ganó el partido ante Santa Fe sino que ha ido agregando cosas a la realidad actual y al futuro cercano del Junior. Consiguió una nómina estable que le ha sumado ya 25 puntos y ha rehabilitado jugadores que no estaban a nivel. Los ejemplos claros son Edison Toloza y Roberto Ovelar a los que ha mantenido y los que han venido respondiendo con goles. También la oportunidad de regresar a Iván Vélez al nivel que lo volvió ídolo de la afición después de casi perder su pierna por la lesión de rodilla. Podríamos agregar el rendimiento de Gustavo Cuellar, la producción de Jorge Aguirre, la cara que presenta Macnelly Torres cuando se apodera del balón y los partidos como ante Santa Fe. En fin, muchas cosas. Por eso afirmamos que esta apuesta la ganó Alexis. La ganó sin pelear, sin declaraciones disonantes, sin contestar las críticas. Justificadas, entre otras cosas. Faltan 15 puntos por disputar y Junior suma 25. El número mágico para clasificar está en 31 puntos por lo que Junior deberá sumar, de esos 15, mínimo 6 o 7 para mantenerse en el Grupo de los 8. Vienen tres partidos por fuera y dos en casa. En esos cinco partidos Junior se juega la vida. Reconocimiento, entonces, para el DT Alexis. El éxito es para los que se atreven. Y él se atrevió y ganó. Ahora vienen cuatro partidos duros ante tres equipos clasificados y otro que pelea su clasificación. No será ante el débil Pasto o la suplencia de Santa Fe. Será ante equipos duros, muy duros. Será la bonita oportunidad para mostrar de qué madera estamos hechos…


Feo, maluco, horrible, horroroso…


Lo del Junior de Barranquilla, anoche en Pasto, agotó los adjetivos calificativos por parte de la hinchada Juniorista. Fue horrible, terrible, desastroso, maluco, horroroso. Si bien el Junior empató y sumó un punto, ese punto le sirve porque Patriotas y Tolima perdieron. Pero, nadie va a entender como, sin estar clasificados o asegurados, siendo el último de los ocho, Junior depuso  la necesidad de ganar al colero absoluto de la liga y equipo al que todos han ganado y goleado. Pensar en Santa Fe, con quien se juega el domingo, antes que Pasto no fue una buena idea. Ponderamos las ganas de querer vencer a Santa Fe en casa pero, por Dios, en Pasto había que jugar con la mejor alineación para ganar tres puntos. No uno. Con la suma de ese punto Junior no cambió nada en la tabla. Siguió siendo octavo acosado por Patriotas (22 puntos por 20) y por el Tolima que suma 19. Si Junior hubiera ganado en Pasto no tendría hoy 22 sino 24 puntos y no sería octavo en la tabla de posiciones sino 6º y no estaría con rendimiento límite de 52,00 sino de 57,00%. Todo esto a la luz de las matemáticas pero, de verdad, el experimento de la alineación, el desarrollo del juego, el ataque permanente del contrario y la superioridad del Pasto, a través del delantero uruguayo Jorge Ramírez que estrelló tres pelotas contra los palos, fue de una pobreza que dio pena propia. Fue tanta la inferioridad, el desorden y la desprolijidad del Junior que no perdió de vaina. Los palos fueron los mejores jugadores del equipo barranquillero. Junior es un equipo grande, con historia, con linaje como para darse el “lujo” de “jugar” como lo hizo en Pasto. Fuimos el hazme reír en los 94 minutos de juego. Fue horrible. Había también un compromiso a la memoria de los hinchas Eduardo y Erick caídos en el accidente de Bucaramanga. Les aseguro que ninguno de los jugadores que actuaron querrá ver de nuevo el partido. No se puede perder el nivel de manera tan dramática y desordenada. Es la primera vez que somos duros con Alexis pero el DT no tuvo o no escuchó el consejo, de sus asesores, de no haber hecho ese experimento. Es posible que si hubiera jugado con la nómina titular y hubiera hecho un buen partido y hubiera perdido 1x0 (por ejemplo) la hinchada Juniorista hubiera entendido. Hubiera dolido menos que la humillación de ver a un equipo que, en muchos pasajes del partido, se mostró ridículo, inferior y sin un norte. Es que no se generó juego, es que no tuvo volumen de ataque y, las pocas llegadas ofensivas, terminaron lejos del arco (derecha e izquierda) como si Mena y Escalante hubieran tenido los zapatos al revés. No sabemos con cual lógica Alexis planteó el remate del calendario Todos x Todos. Cuando restan seis fechas, Junior deberá recibir en casa a Santa Fe (2º), Tolima (10º) y Huila (3º) y visitar a Nacional (6º), Medellín (1º) y Chicó (18º). Quiere decir que de sus próximos seis rivales cinco están bregando por quedarse en el Grupo de los 8. Hoy podemos decir que el punto conseguido en Pasto será valioso en la medida que Junior le gané a Santa Fe el domingo en el Metro. Si empata sería terrible otra vez. Si pierde habría hecho tres puntos de nueve posibles. Esto, a la altura del torneo será deficitario y casi que claudicaría el equipo en sus intención de quedarse en el G8. Es la realidad, no hay otra. Se acaban los puntos. Ya solo restan 18. O sea 6 partidos y hay que ser AMBICIOSOS. Que alguien se lo haga saber a DT Alexis Mendoza. Por favor…


Si no puedes ganar, empata…
(José Varacka)


Ayer tarde me acordé de algo que decía José Varacka DT del Junior de Barranquilla en los años 80: “Si no puedes ganar, empata”. Lo decía porque, cuando hay partidos en que las cosas no te salen bien e intentas ganarlo, a cualquier costo, terminas perdiendo. Los técnicos deben saber medir cuando se puede ganar un partido y cuando, por imponderables que aparecen en el desarrollo del juego, hay cosas que te impiden ganar ese juego. En los partidos de fútbol pasan cosas como las que le pasaron al Junior en el empate 1x1 con Águilas Doradas jugando en casa: los goles marrados por Edison Toloza, las lesiones de Carachito Domínguez y Michael Ortega, el partido discreto de Macnelly Torres y perder, para el siguiente juego ante Alianza Petrolera, a Gustavo Cuéllar por acumulación de tres tarjetas amarillas. Hacer dos cambios por lesiones son cambios no esperados, son contingencias. No es tan normal como pudiera aparecer. Lo de la puntería de Toloza es más normal. Todos conocemos que, para anotar un gol, debe ensayar diez veces. Los cambios obligados por lesiones sí. Lo de Carachito se dio en un remate a puerta. Carachito pesa porque te hace el tres en primera línea de volantes y el dos con Macnelly para la generación del juego. De igual manera, cuando intentas recomponer el desarrollo de tu estrategia y metes a Michael Ortega y se te lesiona 28 minutos después es una contingencia que afecta tu idea de mejorar. En lo que sí debiera el DT Alexis Mendoza pensar es en quitarle la presión que tiene Toloza sobre sus hombros. Para desgracia de Toloza las ocasiones generadas, y los mano a mano con los arqueros, que le gestiona el circuito generador del Junior, no son convertidas por él. Luego, si Alexis pidió al argentino Luís López, debiera darle la confianza al argentino y de paso quitarle la presión a Toloza. Y más ahora cuando se puso a torear a la tribuna cuando terminó el juego ante Águilas Doradas. Hecho, por supuesto, repudiable.

Lo mejor que le pudo pasar al Junior ante Águilas Doradas es haber empatado el juego. La verdad  es que estuvo, en muchos pasajes, más cerca de perderlo. Haberlo mantenido empatado, contra todas las contingencias, es un mérito. Obviamente que todos pensamos que mejor es ganar. Por supuesto que sí. Pero, no todas las veces es posible hacerlo.

De aquí en más, cuando se nos vienen dos partidos consecutivos como visitante ante Alianza Petrolera y Atlético Huila, el grupo nos deberá mostrar de qué está hecho. La luna de miel vivida en estos cuatro partidos jugados en casa ya terminó. Ahora hay que enfrentar el karma de los partidos como visitante con las ausencias de Carachito, Ortega y Cuéllar. Así que los recambios no solo deberán jugar a la altura sino que deberán reemplazar a tres jugadores de buen nivel.

Sé que es difícil entender. Que a todos nos gusta ganar y punto. Pero, ayer me volví a acordar de aquel postulado de José Varacka. Si no puedes ganar, empata. Pero no pierdas. Finalmente, es mejor un punto que ninguno…


Fresquito Juniorista…


Me preguntaba una amiga bogotana que, qué era eso del fresquito Juniorista. Fresquito es eso. Un Junior ganador de tres partidos consecutivos con seis goles a favor y cero en contra. Fresquito es eso. Un Junior que, después de perder dolorosamente 3x2 con el Cali en el último minuto con una jugada de penal, saltó del 13º puesto al 6º. Fresquito es salir del Metro con victoria 2x0 sobre Patriotas y completar 270 minutos sin recibir goles. Fresquito es tener al Junior en el Grupo de los 8 por primera vez en Liga Águila. Fresquito es ver un primer tiempo genial con recuperación rápida (Narváez-Cuéllar), creación (Macnelly-Carachito) y goles (Toloza-Aguirre). Fresquito es hacer un gol a los 44 segundos de comenzar el juego (Toloza) y clavar otro a los 25 minutos (Aguirre). Fresquito es deleitarse con la construcción de los goles como el primero (Vélez cambió de costado derecha-izquierda, Carachito que aprovechó un error de Jonathan Segura y puso pase magistral a Toloza, todo en 44 segundos). Fresquito es repasar el segundo gol del Junior (el pase oportuno y preciso de Macnelly, después de un cabezazo de Toloza, a Aguirre para que se mandara semejante gol con pierna derecha). Fresquito es saber que el DT Alexis Mendoza no “murió con la de él” sino que sobre la marcha, y a punta de las derrotas como visitante, recompuso su idea inicial de jugar con un solo volante de recuperación y propuso una formula tan buena como eficiente: tres volantes delante de los cuatro jugadores del fondo. Pero volantes recuperadores y generadores de juego. Cuéllar haciendo un trabajo espléndido rotando rápido y con eficiencia por izquierda, centro y derecha, un duro Narváez que ya no sufre tanto y Carachito con su obligación de juntarse con Macnelly. Fresquito es ver a Macnelly jugar como anoche. Creando el fútbol del Junior, con rapidez mental y acierto en los pases (eficiencia 80,00%). Y dos delanteros Toloza y Aguirre que se muestran y anotan goles. Fresquito es ver como el DT Mendoza consiguió recomponer su cuarteto posterior (Vélez-Correa-Tesillo-Noguera) que, desde entonces, no recibe goles. Fresquito es ver como Viera ya no tiene necesidad de volar, atajar, tapar penales, salir a cortar. Ya no tiene que solucionar ningún sambenito. Fresquito fue el primer tiempo del Junior ante Patriotas. Redondito el juego a pesar del penal pitado a favor de los boyacenses que malogró (tiro desviado) Carlos Rentería.

De ahí en más, para que el fresquito sea completo Prof. Alexis, hay que corregir urgente eso que lo molestó durante todo el segundo tiempo pues es incomprensible que Junior no juegue los segundos tiempos como juega los primeros. Frente a Patriotas, que ya jugaba con 10 hombres por la expulsión de Tommy Tobar por el  puñetazo a Pecoso Correa dos minutos después de haber ingresado en lugar de Carlos Rentería, el Junior se echó demasiado atrás, mantuvo el balón más tiempo cerca a su propia área que a la del rival, como debe ser. Evidentemente ello no está presupuestado así. Tanto, que todos vimos el enojo del DT Alexis que gritaba a su equipo para que saliera y planteara el juego en el terreno de Patriotas y no del Junior propio. Cuando por fin Junior intentó jugar como en el primer tiempo vino la pena máxima de Jesús Murillo sobre Escalante que tapó Juan Castillo a Carachito.

Esperábamos otro Patriotas (DT Harold Rivera), el que viene jugando la liga con todos los méritos pero, en el Metro, sufrió el gol de camerino de Toloza, el penal botado por Carlos Rentería y la irresponsabilidad de Tommy Tobar que solo entró a darle una trompada al Pecoso Correa.

Dicho lo anterior, el fresquito nos corre por el Junior 6º en la liga, por los 270 minutos sin recibir gol, por los 23.875 aficionados que fueron a las seis de la tarde a ver a su equipo, por las tres victorias consecutivas y porque, hoy, da la impresión que el DT Mendoza cuenta ya con un equipo base y con buena banca para apoyar.

Fresquito nos corre a todos los Junioristas por el salto del canguro del Junior de la 13ª a la 6ª posición de la liga. Quiere decir que fresquito es sabernos dentro del Grupo de los 8. Para no salir jamás. Eso esperamos…


Junior, en su mejor momento…


Felicitaciones a los 28.270 hinchas del Junior de Barranquilla que fueron a verlo vs. Millonarios, la tarde del domingo. Gracias a los 4.571 que compraron boletas sueltas y pagaron $ 108.776.000,oo. De igual manera nada puedo reprochar a los 11.321 abonados que no fueron al Metro y prefirieron hacer zapping con su control remoto en casa reunidos con su familias y amigos y pudieron ver Junior vs. Millonarios y Barcelona vs. Real Madrid. Tampoco a los que vieron el juego en el Metro y siguieron el del Camp Nou desde su tableta o su teléfono móvil. Son manes de los avances tecnológicos y de la penetración de la televisión deportiva. En un caso u otro no podemos tachar de junioristas a uno y de anti junioristas a otros. Nada tiene que ver una cosa con la otra. Quienes quisieron ver solo al Junior, perfecto. Quienes quisieron ver los dos partidos, maravilloso. Es tanta la oferta deportiva hoy día, a través de la radio, televisión e Internet, que hay que hacer malabares para no perderse ningún evento. Apuesto, de igual manera, a que muchos de los que estuvieron en el Metro dejaron grabando el partido Barcelona-Real como otros que vieron ese partido en directo y grabaron Junior-Millonarios. A mí me tocó transmitir el del Barcelona-Real y después vi Junior-Millonarios aunque no me perdí (gracias al famoso zapping) las jugadas importantes y los goles que iba relatando Hollman Feliciano en el Carrusel Deportivo de Caracol. Hoy, quienes se manifiestan como hinchas de equipos de otros países tienen la fortuna de ver jugar a ese equipo casi a diario. Eso no me parece malo ni criticable. Antes los Yankees de Nueva York tenían hinchada propia en la costa caribe colombiana solo que nunca pudieron ver a los Mulos de Manhattan en directo ni por televisión y solo escuchaban a Marcos Pérez Caicedo narrando los partidos, en la radio, por la Cabalgata Deportiva Gillette o leyendo los resultados dos o tres días después en la vieja prensa con una foto en blanco y negro que era, más bien, en blanco y gris. Nunca a colores pues la técnica no existía. (MÁS +)

Dicho lo anterior, estamos ante el mejor momento del Junior de Barranquilla de la mano del DT Alexis Mendoza. A golpe de derrotas entendió Alexis que el fútbol exitoso es equilibrado y no desbocado en defensa y ataque. Lo anterior porque, cuando comenzó su proceso, intentó jugar un 1-4-1-3-2 (cinco defendiendo y cinco atacando) del que aprendió, dolorosamente, que el fútbol es ataque pero también defensa. Después, a fuerza de conseguir resultados, ha implementado un 4-3 en defensa y un 1-2 en ataque que, por la dinámica del juego, a veces es 4-4 defensivo y 3-2 ofensivo. Jugar 4-3 le da la posibilidad de tener equilibrio en defensa y desequilibrar al contrario cuando a Macnelly Torres se suma Carachito Domínguez o Cuéllar o Celis. Y acercar a Jorge Aguirre a las 18 yardas contrarias, sin tener que hacer trayectos largos para defender y atacar, le da la posibilidad de sumar los goles de Aguirre. Hace dos partidos que el Junior no recibe goles y, por el contrario ha marcado 4. En su último partido ante el Deportivo Cali le hizo dos goles en Palmaseca y no pudo sumar puntos porque le hicieron tres en una noche terrible de Neri Bareiro. Este Junior de hoy es más aplomado, con mejor disposición en defensa, en salidas ofensivas en las transiciones desde la zona defensiva y tiene más cerca del área contraria a sus delanteros. Hay que mejorar en darle mayor rapidez al transporte de balón ofensivo y en la sincronización de los pases sobre esa velocidad. Si Macnelly es brillante trabajando las pausas hay que procurar que, quienes corren en punta, se le muestren más para que su trabajo sea productivo con pases letales como en el partido ante Millonarios. Hasta ahora los retos propuestos, después del doloroso partido que se perdió ante el Cali en Palmaseca, fueron superados. Que había que ganarle a Uniautónoma y Millonarios, se les ganó. Ahora vienen dos, enfrentar a Patriotas y Águilas equipos pequeños de muy buen fútbol y productividad, que deberán ganarse de igual manera. Si ello es así, Junior entrará al Grupo de los 8, por primera vez, y entonces tendrá que defender ese honor a fútbol y goles. La verdad es que corre un fresquito que, esperamos, no sea momentáneo. Y por último, el DT Ricardo Lunari de Millonarios dijo en Bogotá que Junior le ganó con poquito. Si Junior fue poquito, como él dice, entonces Millonarios no existió…


Livianitos…

(…ganó Junior, perdió Uniautónoma, cuando llegamos a la mitad del torneo ni Junior ingresa al grupo de los ocho ni Uniautónoma se aleja del descenso, lo de Luís López, el Animal del gol, tendrá desenlace esta semana)


Junior ganó 2x0 a Uniautónoma. Resultado normal, si se quiere pero, el partido me dejó la sensación que estamos en presencia de dos equipos livianos. El partido pareció de fútbol recreativo por su lentitud. En El segundo tiempo, con tiros de media distancia, Uniautónoma exigió a Sebastián Viera quien fue el responsable que el 1x0 a favor del Junior, con golazo de tiro libre de Félix Noguera, se mantuviera hasta el segundo gol marcado por Jarlan Barrera tras una genialidad de Léiner Escalante. No me llenan ni el Junior ni Uniautónoma. Distan mucho de equipos que quieran pelear cosas. Cuando estamos en mitad de la Liga Águila ni el uno, ni el otro, han estado dentro del  grupo de los ocho. Aunque el Junior tiene un partido postergado, el mejor equipo de la Costa Caribe hoy es Jaguares por rendimiento ganando 15 puntos de 30 posibles (50,00%) con Martín Arzuaga enchufado haciendo goles (6 en el torneo y 5 en los últimos tres partidos). Uniautónoma no da señales de poder salir del último lugar de la Tabla del Descenso. Junior no da señales de equipo grande y Uniautónoma de intentar serlo. En Junior se destacaron Viera y Michael Ortega. También los juveniles Escalante y Jarlan. Éste último necesita jugar, no solo minutos, pues va a jugar un mundial y el DT Alexis Mendoza debiera ayudar a que vaya con fondo futbolístico. De momento, en el caso Junior, hay que mirar la mitad de la tabla. La liebre es el octavo clasificado que, en este momento, es Jaguares con sus 15 puntos. Junior tiene un partido aplazado con Patriotas en casa y jugará tres partidos en el Metro de manera consecutiva incluyendo el aplazado (Millonarios, Patriotas y Águilas). Estos nueve puntos debieran servir para instalarse en el G8 para no salir más. Es la mejor oportunidad. Y la única, tal vez. Por tanto hay que mejorar el juego, hay que ser más dinámicos y depender menos de las grandes gestas de Viera que nos ha salvado una y otra vez. Lo mejor del Junior anoche fue el triunfo. Lo peor de Uniautónoma fue la derrota. Pareciera una verdad de Perogrullo pero es así. Los tres puntos sumados por Junior le dan vida, le dan oxígeno. Un empate o una derrota hubieran sido fatales. De igual manera, los tres puntos perdidos por la U le incrementan su agonía. No en vano Junior ha sumado 9 de los 13 puntos ganados a los equipos caribeños recién ascendidos de la Primera B. Con Uniautónoma sumó 6 y con Jaguares 3. La otra victoria fue sobre Caldas más el empate con Envigado. En ambos casos como local. Uniautónoma, por contrario, ha perdido 6 puntos con Junior (dos derrotas) y 2 puntos con Jaguares (un empate). Junior tiene mucho para mejorar. La generación del juego, el volumen de ataque y los remates a puerta. Uniautónoma, a excepción de su arquero Sebastián López, tiene que mejorar todo. El DT Giovanni Hernández debe reinventar a su equipo aspirar a revertir las cosas.

=
Lo de Luís López, el Animal del gol, está por terminar como comenzó. En nada. En DIARIO DEPORTES explicamos que su equipo Temperley no montó los papeles que debía poner en el sistema de transferencias de FIFA. Junior lo hizo a tiempo. Temperley no. El equipo barranquillero ha interpuesto el derecho al trabajo del jugador. Fuentes consultadas nos han señalado que es poco probable que el recurso o la imploración del Junior de resultado. Fuentes de la Federación Colombiana de Fútbol creen que si el día miércoles no hay pronunciamiento de FIFA es poco probable que lo haga algún día. El camino será devolver al jugador a su equipo Temperley. No hay de otra.


LA OPINIÓN DE HERNÁN PELÁEZ EN AS COLOMBIA
Qué rollo


Tan pronto terminó el primer tiempo de Cali y Junior, los jugadores de uno y otro lado fueron a pedir explicaciones al árbitro. Cuando eso sucede es que el hombre está nervioso y termina cayendo en la trampa de hablar, explicar y ahí comienza a perder el control. Es probable que en el intermedio alguien lo haya llamado para hacerle caer en cuenta del nerviosismo que lo estaba traicionando. Mejoró para el segundo tiempo y pescó a Bareiro en dos penas máximas claras. Lo cierto es que el balance es este: Juego fuerte, cuatro tarjetas rojas (Celis, Toloza, Bareiro y Santos Borré), muchas amarillas, muchas botellas de vidrio y envases de metal, cuando siempre se advirtió que a los estadios debe entrar la cerveza, para ser expendida en vaso plástico .Es un remedio menor, porque educar al público no es fácil. Al público-fanático, pero alguien debe hacerlo.

Ahora bien, el Junior jugo buen partido, con dos BALUARTES que soportaron el empuje, muchas veces desordenado del Cali, encabezado por Yerson Candelo y Cabezas y ni hablar de Palacios. Los destacados fueron SEBASTIÁN VIERA y MACNELLY TORRES, que jugó un partido como aquellos buenísimos en el Cúcuta Deportivo. El arquero sacó lo que más pudo y el volante organizó al equipo, que curiosamente no dejo salir al ataque a los laterales Velez y Dominguez. Como si la idea de Alexis Mendoza fuera armar primero buena defensa y buscar algún contragolpe con Toloza. Casi le funciona, porque perdio el partido en el ultimo minuto.

Partido con más drama, lucha, entrega y eso sí: cinco goles. Ganó el Cali 3-2, que continúa, como tantos equipos sufriendo en el sistema defensivo. Casi siempre los goles que recibe ocurren por falta de coordinación defensiva, más que por genialidad del contrario. Espero que el Pecoso Castro converse con el joven Santos, quien debe aprender que no todo se lo van a pitar a favor. El rollo vendrá ahora cuando llegue el voluminoso informe arbitral. Esto, si lo escribe con fidelidad a los hechos vistos...


La historia de un gol para ganar
(…Iván Vélez y Roberto Ovelar)


Acabo de hablar con Iván Vélez. En el Carrusel Deportivo de Caracol lo incluimos entre los graduados como Campeones de la vida. Lo he felicitado por su regreso a las canchas después de casi dos años de padecer la cruel lesión que le destruyó una de sus rodillas. Nos alegró mucho verlo volver porque seguimos de cerca su recuperación. Muchas veces me lo encontré en el aeropuerto de Bogotá regresando a Barranquilla después de sus chequeos donde el Dr. Uribe que lo operó. Nunca lo noté desanimado. Siempre nos prometió que volvería y volvió. A mitad de semana en Copa y ayer en Liga. Y regresó a lo grande. Como si nunca se hubiera ido. Como si siempre hubiera estado ahí. Alguna vez le pregunté por el comportamiento del club y me dijo que estaba altamente agradecido con el Junior y los señores Char. El apoyo fue total. Siempre estuvo en nómina y la operación con el Dr. Uribe fue gestionada por ellos. Hablamos del juego, de cómo se sintió. Lo vimos metiendo la pierna sin hacernos recordar el calvario por el que pasó. Le dije que hasta pase gol había hecho para el gol de cabeza, para ganarle a Uniautónoma, convertido por Roberto Ovelar. Un centro preciso y un remate afortunado. Se detuvo entonces Iván Vélez en Ovelar. Me dijo que era un buen ser humano y un buen jugador. Que ha padecido con el tema de la pubalgia, que ha sufrido mucho con ella, pero no ha bajado los brazos. Es una gran persona, me dijo. Me contó que le había dicho que no saliera del área. Que haría lo posible por encontrarse con él en el área y así fue. Por eso se buscaron en el gol para abrazarse. El gol y el abrazo lo vio toda Colombia en la pantalla de Win Sports. No solo fue un abrazo de felicitaciones por el gol. Fue el reencuentro de dos compinches, de dos jugadores que han padecido con sus lesiones pero que se han fortalecido en el fuego sagrado de la amistad. Algo me había comentado mi hermano Fabián. La semana pasada se había encontrado con Ovelar en un centro comercial. Ovelar, acompañado por su pequeña hija, le contó su padecimiento, sus dolores, sus tristezas al volver a casa y le dijo con mucha convicción que estaba casi para superar la pubalgia que lo aqueja. Es posible que un jugador como Iván Vélez, que sufrió semejante lesión, que ha hecho retirar a más de un jugador, le haya transmitido a Ovelar la parte sicológica que necesitaba para tomarse confianza. Ellos dos, Iván y Roberto, le dieron el triunfo al Junior juntándose en un abrazo para celebrar que las lesiones existen y son inevitables en el fútbol pero que, con la fe en Dios, el apoyo de la familia  y el trabajo diario, se pueden superar. Del partido Junior 2 x Uniautónoma 1 me gustó el triunfo, la recuperación de Vélez y el gol de Ovelar para ganar. Se necesitaba, de manera urgente, que los astros del fútbol se alinearán, en favor del DT Alexis Mendoza, y se alinearon. El funcionamiento del equipo está muy crudo aún. Se necesita generar fútbol a partir de volverse más eficiente con la cantidad de balones que intercepta el circuito defensivo. Eso se consigue con la yunta Macnelly-Ortega que hasta ahora no se ha fortalecido. O con el trío Macnelly-Vladimir-Ortega. Lo digo porque el Junior usa mucho los pelotazos ante la poca posibilidad de generar fútbol con sus volantes creativos y ese nunca ha sido el espíritu del fútbol que nos gusta en Barranquilla y la Costa Caribe. Ganarle a Uniautónoma, penúltimo en la tabla, que ha ganado 5 puntos de 24 con 4 goles a favor y 12 en contra, a lo mejor no le cause gracia a algunos pero el triunfo era necesario. De igual manera me preocupa el futuro de la U pues inscribió a 21 jugadores y transfirieron a Michael Barrios al fútbol de USA. O sea que tiene 20 más los juveniles. Visto así, con nómina corta, salir del sótano de la Tabla del Descenso le va a quedar de para arriba. Al final no quiero dejar pasar la oportunidad para anotar que, de la misma manera como lo hemos criticado en otras oportunidades, debo señalar que Neri Bareiro se ha venido asentando y ayer jugó de manera destacada. Como también me preocupa la lesión de Toloza que reaparecía y debió salir por el dolor que le volvió a quejar y porque sus remates nunca tuvieron puntería. Celebramos el triunfo pues era necesario. Pero, el nivel y la capacidad para generar fútbol y anotar goles, hay que aumentarlo si aspiramos a estar en finales. Creo que el tema es suficientemente claro…


Alexis, entre laberintos y enredos


Confieso que he dado vueltas desde la noche del sábado para escribir esta sala. El papel en blanco me estaba ganando el reto. Decidí, entonces, volver a mirar los juegos del Junior vs. Equidad y Envigado, leer los mensajes de los aficionados en uno y otro partido y analizar todo con una persona del fútbol que es mi gran amigo al que le llamo, cariñosamente, consultor. No lo identifico porque es técnico en ejercicio. En Junior el  fútbol no es el mejor evidentemente. El entusiasmo de los aficionados ha decaído. En la tarde noche del sábado asistieron 27.067 hinchas de los cuales ingresaron 1.680 con boletas compradas en taquilla. Quiere decir que de los 35.000 abonados dejaron de asistir 9.613 de ellos. El paso de los años me enseñó que el equipo es el único que puede llevar a sus aficionados al estadio. Si encanta, van. Si no lo hace, no van. Así de fácil, axiomático. Ni siquiera con abono comprado como esta vez. La sensación que hay es que existe alguna confusión de parte del DT Alexis Mendoza y sus asesores porque la deficiencia del Junior no es en el circuito defensivo sino el circuito ofensivo. De hecho, si se mira la campaña, a la luz de los números, en los seis partidos jugados la ofensiva del Junior solo anotó en dos y en casa. Dos ante un Once Caldas en crisis y cuatro ante un  Jaguares que jugó con 10 hombres desde el minuto 20 del primer tiempo. Quiere decir que Junior no ha anotado goles en sus tres partidos como visitante ante Cúcuta, Cortuluá y Equidad, tres equipos chicos. El circuito defensivo ha mantenido la valla en cero dos partidos ante Jaguares y Envigado, le anotaron uno en tres ante Cúcuta, Caldas y Equidad y dos ante Cortuluá. A la luz de la matemática, igual que en la percepción del desarrollo del fútbol, es evidente que el problema del Junior no es defensivo sino ofensivo entendiéndose como generación de fútbol desde el medio, el deficiente volumen de ataque y la falta de gol. Por tal circunstancia, modificar el circuito defensivo en su totalidad, volantes de primera línea y defensores, no se entiende sino a través de temas físicos (lesiones, cansancio muscular, etc.). Si es esto último, estamos hablando de deficiencia física cuando apenas estamos arribando a la tercera parte del torneo con el agravante que hay un partido postergado ante Patriotas. O sea que otros han jugado 7 partidos y están por encima del Junior en rendimiento. Particularmente no lo creo. La gente del fútbol consultada tampoco lo ve factible por la presencia del PF Alex Acosta uno de los más connotados preparadores físicos y el que más título ha ganado en el fútbol profesional colombiano en los últimos años. Evidentemente la producción de Macnelly Torres decayó a partir de su debut en tanto que la de Michael Ortega subió.  Se presumía que, con Macnelly, Ortega levantaría. Lo que no se presagiaba era que entonces Macnelly se diluyera. Lamentablemente, teniendo a la mano a Vladimir Hernández  y a Jarlan Barrera, el DT Mendoza no los ha utilizado como inicialistas. En la creación del medio radica el principal problema por cuanto se transita sistemáticamente por el centro con lentitud. El fútbol de hoy muestra velocidad en generación en el medio y por las puntas, por las bandas. Junior centraliza demasiado el juego en el ánimo de buscar a Macnelly. De los delanteros Léiner Escalante y Jorge Aguirre han sido los de mejor rendimiento. Escalante no estuvo como titular vs. Envigado dejando su lugar a Yessi Mena. Pero Mena no está. Y Aguirre es un hombre que sale de muy atrás sobre el sector derecho y es el jugador que más trayectos recorre y el gran sacrificado de los delanteros. Frente a Envigado no estuvo en su nivel y lució desesperado por tratar de solucionar el tema de gol. ¿Qué hace que el DT Alexis Mendoza vea el problema atrás y no adelante?. ¿Conoce exactamente lo que cada jugador le puede dar?.  No lo sabemos pero ante Envigado quedó esa sensación por el revolcón en zona defensiva. Revolcón que no fue lo que él esperaba pues con la alineación anterior ganó dos partidos consecutivos en casa y esta vez empató teniendo la pelota solo  en los 30 minutos iniciales pues, de resto, Envigado se apoderó del balón y metió al Junior en su “jugao”. He seguido leyendo los mensajes en Twitter de la hinchada, gente del fútbol me ha llamado para preguntar por el tema, he tratado de averiguar la reacción de Fuad Char sobre el inicio de este campeonato. No he podido saberlo pero intuyo que debe estar fastidiado. En medio de todo recordemos que el DT Alexis Mendoza está comandando su primera experiencia después de integrar el equipo técnico exitoso del Prof. Reinaldo Rueda y, tal como se ha hecho con técnicos anteriores, hay que darle el compás de espera. Que Alexis sopese su experiencia y su idea futbolística hasta aquí, que pueda saber lo que piensa el dueño del equipo, que pueda llamar a su maestro y preguntarle sobre las dudas que tenga. Eso no es malo. Por el contrario, cuando estamos en un laberinto, cuando no encontramos las soluciones, buena es una voz y una mano amiga. Él sabe el número telefónico del Prof. Reinaldo Rueda. Su maestro…

Correos para EL PIZARRÓN DE LA HINCHADA
hugoillera@diario-deportes.com


¿Ser visitante disminuye al Junior?


Otra vez. Otra derrota del Junior como visitante ahora  1x0 con Equidad en los 2.600 metros de altura de Bogotá. No es nada extraño. Son históricas esas derrotas en ciudades de altura. Por eso, cuando se juega en Cúcuta, Tuluá, Cali o Ibagué hay que sumar puntos. Es que ningún equipo suma los 30 puntos en casa. Lo preocupante es que ya se perdió en Cúcuta y en Tuluá. Esos partidos eran “ganables” sobre el papel. Los dos equipos recién ascendidos tienen nóminas que no se pueden comparar a la del Junior de Barranquilla. Pero el papel no juega y los resultados fueron contrarios. Ganar en Bogotá ha sido tarea difícil para Junior en todos los tiempos. Pero, esta vez el partido era “ganable” también pero igual se perdió. Es que Equidad no había ganado un solo partido en cinco juegos y había sumado solo un punto ante Santa Fe 1x1 en la primera fecha de la liga con dos goles a favor y siete en contra. En ese lapso se había hablado, incluso, si el DT Sachi Escobar mantendría el cargo por los malos resultados. Evidentemente Equidad es un equipo nada comprable con Junior en nómina y es un proyecto que apenas se está acomodando. Junior debió haber apostado por más ante un Equidad lento, pausado, que hace pasar el balón siempre por Stalin Motta que no es propiamente un jugador rápido. En el primer tiempo Junior estuvo plantado mayormente en su propio terreno de juego. Esperaba a Equidad, le quitaba el balón pero, de ahí en más, sin poder salir rápido por los temas de la altura. Ser o no ser. Correr o no correr a la altura de ciudades como Bogotá. Esperar a que te ataquen. O atacar y correr hasta el límite. No es una disculpa. Es solo un planteamiento producto de nuestra experiencia de cubrir partidos en ciudades de altura. Obviamente hay que separar el tema futbolístico y el tema físico. Junior intentó hacer un fútbol parecido al que mostró frente a Jaguares. En defensa es posible hacer un trabajo parecido por los trayectos cortos que recorren los defensores más la intensidad de los volantes de primera línea. De ahí en más, cuando comienza el circuito ofensivo hay que manejar tiempos y velocidad en trayectos cortos. Trayectos largos son posibles en un contra ataque. Repetirlos es fundirse. Ahora, todo esto del “sanbenito” de perder partidos es cierto. Viajar para perder ya se ha convertido en una vaina barro, en un tema molestoso. No de ahora con Alexis Mendoza sino de siempre. No se ha podido encontrar la solución para jugar sin ahogo en las ciudades de altura. Con buenos o malos equipos. Cuando Junior fue campeón con el DT Cheché Hernández se hicieron algunos viajes en vuelos chárter. Pero no siempre se puede hacer por los altos costos. Ahora, volvamos al juego de anoche en Bogotá. Junior perdió 1x0 pero igual lo hubiera podido hacer por 2x0, 3x0 o 4x0. Lo digo no porque Equidad haya sido ampliamente superior al Junior sino porque el arquero Sebastián Viera volvió a ser la gran figura del Junior. En el primer tiempo salvó una vez un remate aéreo de Motta y en el segundo tiempo dos. Una con el zapato derecho y otra con ambas manos. Me quedó si, la sensación de haber podido ser más atrevido ante un equipo chico como Equidad. O sea que en fútbol pudimos ser más administrando el oxígeno. Para ser campeones hay que ser grandes a la orilla del mar y en las ciudades de altura. No hay de otra…


Ganar, golear, gustar…


Ganar, golear y gustar es el nirvana del fútbol y si además de ello goleas a tu rival es la alegría y el goce total. El 4x0 que el Junior de Barranquilla le aplicó a Jaguares de Córdoba no se puede medir con el simple hecho de decir que “un equipo grande le debe ganar siempre al chico”. Hace ratos que ese tema ha sido revaluado. Hoy en el fútbol los partidos se ganan minuto a minuto gracias a lo bueno o malo que el técnico planteé, al desarrollo del juego con el accionar de los jugadores y a los imponderables que ocurren dentro del mismo juego. Justamente, a los 20 minutos del primer tiempo con la expulsión de Deivis Parra por el codazo al Pecoso Correa, le comenté a mi hijo Hugo Armando “es posible que Junior lo goleé ahora”. No es chiripa, ni premonición. Si hay algo a lo que le temen los técnicos nuestros es a quedar con un hombre menos en el Metro ante Junior. Sin embargo, Junior debió jugar su mejor partido a través de practicar su mejor fútbol para golear a Jaguares. Si bien es cierto que el planteamiento 4-4-1 que implementó el DT Carlos Castro después de la expulsión era lo más indicado, no es menos cierto que darle el balón al Junior durante 60 minutos es practicar el harakiri  por la manera eficiente como maneja el balón. Justamente el primer gol evidenció esto luego que Michael Ortega robara el balón a José Quiñones para el primer gol luego de descargar en Léiner Escalante  y el remate de Guillermo Celis. Además, el uno en ataque de Jaguares era Martín Arzuaga de ninguna velocidad. Se trataba entonces de tener la paciencia que se tuvo para crear el fútbol. Así se dio. A pesar que el DT Alexis Mendoza señalara en la rueda de prensa post partido que había conservado la figura 1-4-1-3-2 lo que vimos fue un 1-4-2-3-1 con dos volantes recuperadores en el medio, con la inclusión de Guillermo Celis al lado de Luís Narváez, y un punta llamado Léiner Escalante que fue gran figura. Celis ha sido eso, un volante de primera línea y eso le vimos hacer aún con el bonito gol que marcó. Junior no tuvo angustias defensivas aunque no fue exigido y tuvo creación en el medio con la generación de Aguirre, Macnelly y Ortega en la búsqueda incesante de Escalante. El resultado es muy bueno llámese como se llame el rival. No todos los días se anotan cuatro goles en un partido. La noche del sábado hubo cosas para destacar. La presencia de los canteranos, los jóvenes con presente real como Jarlan y Escalante, la estética en el juego que gusta a la tribuna y eso, la presencia real de los hinchas que se fueron con buen sabor de boca. Es posible que todos queramos ver mayor dinámica en Macnelly y Ortega. Que no se nos pierdan tanto en los 90 minutos pero, con lo que hicieron ante Jaguares, sobró y bastó. El solo gol de Macnelly fue y será noticia. Nos muestra, que el man está vivo. Alexis Mendoza sabe que es solo un partido pero es mejor corregir ganando que corregir perdiendo. Ganar, golear y gustar ante una tribuna llena es devolverle a la afición, que compró los 35.000 abonos, ese cariño mostrado por ellos. Y ahí va Alexis y ahí va el Junior haciendo camino al andar. Falta mucho trecho pero hoy, ya sumó seis puntos de doce posibles. Y su fútbol mejoró. Y mucho…


Juan Molina Pomárico (+1953-2015)


La cita indeclinable con la muerte se ha llevado a nuestro colega Juan Molina Pomárico. Hombre bueno, profesional, afable. Hizo llave, mucho tiempo en RCN Radio, con Mike Fajardo, Braulio Cimarra, Horacio y Sandrita Gómez. Excelente profesional, respetuoso y puntual. Tiempo después, llegó a la Universidad Autónoma del Caribe y cambio el micrófono deportivo por el musical. Mucha salsa, mucho folclor. Hace algunos unos años, Juan le ganó el pulso a la muerte luego de padecer severos problemas cardíacos. Y siguió su vida personal, familiar y profesional cambiando muchas de sus costumbres. Y se recuperó. Por ello, al recibir la noticia de su muerte, nos ha dolido en el alma. DIARIO DEPORTES envía sus condolencias a su esposa Adela y a sus hijos Margarita y Juan José. Hace poco despedimos a Pepe Molina. Hoy lo haremos con Juan. Qué triste todo. 


DEL PRESIDENTE DE ACORD ATLÁNTICO
Juan, te vamos a extrañar

…semblanza del colega Molina Pomárico


Por ESTEWIL QUESADA
Presidente ACORD Atlántico

Un martes de Carnaval es, en Barranquilla, para llorar en medio de unas cervezas por la muerte de Joselito Carnaval, no para sentirnos triste por la partida de un amigo. Pero, a las 7:30 de la mañana, se nos fue Juan Molina Pomárico, Segundo Vicepresidente de ACORD Atlántico hasta el 2013 y desde entonces Fiscal de nuestra entidad. El corazón le falló. El pasado 5 de diciembre cumplió 61 años. Molina fue periodista deportivo, por años en RCN, al lado de Mike Fajardo.  Hizo radio musical con su programa,  en la cadena de los Ardila, llamado La Rumba del Oyente. Actualmente mantenía el espacio en la Uniautónoma, que hizo hasta el pasado viernes, llamado Tu Música. Pero, además, era compositor. Tres temas suyos fueron grabados: Aroma de Mujer por Los Inéditos; Guayabo sobre guayabo por Pedro 'Ramayá' Beltrán y El equipo que me gusta por Bananas. Este último es el himno del equipo de fútbol de la Universidad Autónoma del Caribe. En menos de un mes se nos fueron los socios autores de himnos de los equipos de fútbol profesional. Antes fue Pepe Molina, el de El Cumbión del Junior. En los últimos años, excepto el pasado, Juan Molina fue el presentador de la ceremonia del Deportista del Año de ACORD además fue quien promovió la realización del Baile de ACORD en el mes de octubre con motivo del Mes de los Periodistas Deportivos. Siempre conciliador, de buen genio, Juan Molina Pomárico fue, por encima de periodista y compositor, una gran persona. En su perfil tenía la foto que compartimos con Carlos 'Pibe' Valderrama. En diciembre de 2011 nos acompañó a Bogotá a la ceremonia del Deportista del Año de ACORD Colombia, compartiendo con los galardonados y asistentes de esa noche en el Hotel Tequendama. Entre ellos Efraín 'Caimán' Sánchez y Helmut Bellingrotd. Y visitamos al mediodía, el Museo Nacional, para ver una exposición sobre la historia de la selección Colombia de fútbol. Estaba feliz. En agosto de 2012, durante  los Juegos Olímpicos, nos envió varias fotos entre ellas con las medallistas olímpicas de esos días, Mariana Pajón y Katherine Ibargüen. Entonces nos escribió sobre lo de diciembre pasado: "Gracias por permitirme vivir esa 'tronco' de experiencia, histórica". Su velación se realiza en la Funeraria Jardines de Paz (Calle 47 entre carreras 43 y 44). Su sepelio será este miércoles de ceniza, a las cuatro de la tarde, en el Cementerio Jardines de Paz, en la autopista a Cartagena. A nombre de ACORD Atlántico, nuestro abrazo solidario a su esposa Adela Orozco, a sus dos hijos (Juan José y Margarita Molina Ojeda) y demás familiares.


¿Éste es nuestro carnaval?

(…los adoradores del dinero están acabando con la fiesta ancestral más grande e importante de Colombia)


¡Nojoda Hugo, te le volaste a los cachacos…! me gritaron desde una carroza en la Batalla de Flores el sábado de carnaval. La verdad no. Los carnavales de Barranquilla son tan famosos que la carreta de estar enfermo, de viajar de urgencia a solucionar un problema, o algo así, nadie las cree. No hay necesidad. En el fondo, los jefes de las grandes empresas saben que para el barranquillero es una cita sagrada. Y también para los cachacos y extranjeros. Que los primeros si echan carreta para venir. Pero no importa, en carnaval todo se vale. Me vine preocupado para Bogotá por el tema del carnaval. Hace ratos que algo no está bien. El utilitarismo está matando la fiesta tradicional, esa que fue distinguida por la Unesco. La publicidad está matando a los hacedores del carnaval. Las carrozas (mal llamadas así pues ahora son tractomulas de una empresa que muestra muy bien su producto) sirven para publicitar y mostrar un artista que nada tiene que ver con la fiesta ancestral. O sirven también para que una empresa muestre modelos del interior (bonitas ellas y tal) que no tienen nada que ver con las manifestaciones culturales. Y lo que es peor, las montan allí para que lancen hojitas de propaganda. Terrible. Las orquestas nuestras ya no están en el desfile de la Batalla de Flores. Champeta a la lata, una manifestación cultural importantísima de Cartagena que no tiene cara de marimonda, ni de garabato, ni de torito. La champeta se ha ganado su lugar, conozco a algunos de sus exponentes, pero no tiene nada que ver con el carnaval nuestro. Está bien para las fiestas populares pero no para los actos centrales donde debe sonar la música vernácula, de nuestros ante pasados. Bueno, fiestas populares que también se han acabo gracias a privatizar el carnaval a través de los desfiles. Ya no hay verbenas de barrios, ni los asaltos familiares, ni las fiestas en los colegios. Hoy las pocas “casetas”, que realmente no lo son, donde presentan los mismos artistas a través de un carrusel toda la noche. En algunos sitios la orquesta esperada llegada a las seis de la mañana gracias a ese trote de presentar a los mismos. Antes las orquestas eran de planta y tocaban tres tandas como mínimo. Hoy tocan una, a veces. Se llegó a tanto, esta vez, que en el Festival de Orquestas hubo un show de Rubén Blades que nada tenía que ver con el festival y hasta Telecaribe se vio relegado pues solo pudo mostrar dos canciones de Blades pues cobraban derechos de autor sus manejadores. Terrible. De igual manera, la presentación de Carlos Vives y otras orquestas internacionales se tuvo que hacer en un buen sitio como la Base Naval pero muy estrecho para la clase de espectáculo. Hoy día, Carnaval S.A. solo mide su éxito a través de cuánto se gana en las fiestas. Los hacedores del carnaval, los músicos, las tradicionales comparsas y cumbiambas, las letanías y toda manifestación cultural ha sido relegada por el utilitarismo, por las carrozas de muy mala calidad (las pocas que vimos), las reinas de los barrios y municipios por modelos que intentan bailar sin saber y sin conocer el menor atisbo de la historia del carnaval. Hay que parar esto. Los hacedores del carnaval deben reclamar lo que les pertenece por tradición e historia. Hoy el carnaval nuestro está totalmente desvirtuado. Es como si en el carnaval de Río de Janeiro dejaran de bailar samba en los desfiles o que en cada nalga de sus bailarinas aparezca un anuncio publicitario. Párenle bolas, no sigan matando a la más grande manifestación de cultura ancestral que existe en nuestro país por rendirse ante la adoración del dinero…


El triunfo de un Junior osado

(…el regreso de la hinchada, el 4-1 en defensa, el 3-2 en ataque, Macnelly, Ortega y Domínguez)


Me gustó la fiesta rojiblanca en el Metro antes, durante y después del triunfo 2x1 del Junior sobre el Once Caldas. Me gustó el Junior pensado (por el DT Alexis Mendoza) para ser vertical, ofensivo. Me preocupó jugar 4-1 en defensa, con un solo recuperador en el medio pues hizo que el equipo se viera desequilibrado. Más cuando Carachito Domínguez se sumaba al ataque sobre la izquierda. Entonces el equipo se acomodó con un 3-1 (Vásquez, Bareiro, Tesillo y Narváez). El ataque lució ansioso hasta cuando Macnelly tomó el mando. El 3-2 ofensivo muy pocas veces lo hemos visto en el Junior. Es muy osado practicarlo en el fútbol colombiano. Tres volantes ofensivos delante de Narváez. Aguirre, Macnelly y Ortega y dos puntas Mena y Toloza. Salida con Aguirre, creación con Macnelly y Ortega y remates con Mena y Toloza. En el primer tiempo la idea se desarrolló mejor que en el segundo. En el primero el Caldas fue lento y pasivo. En el segundo, con el ingreso de Arango y Arias, fue más activo y vertical. Entonces Alexis tuvo que sacar a Aguirre para meter a Celis y hacer 4-2 defensivo y poder aguantar. Ya había metido a Ovelar por Toloza y después de Vladimir por Ortega. Con Ovelar pretendió aguantar el balón como un pívot. Con Vladimir tenencia con un hombre fresco. Después del gol de Penco se presagiaba un remate de partido angustioso. Ni tanto. Caldas tuvo algunas llegadas aunque con mala puntería.  Ganar era importante por jugar en casa y por la hinchada. Haber empatado o perdido hubiera sido terrible porque ya se había perdido en el debut con Cúcuta. Hay cosas para evaluar. Si es conveniente jugar con un solo 6 (volante recuperador) o con dos para ser equilibrados. Si es adecuado lanzar a Domínguez al ataque también cuando se tiene a tres volantes creativos para dejar coja a la zona defensiva. Si es mejor trabajar 4-2 en defensa (cuatro defensas y dos cabezas de área) y 3-1 en ataque (tres generadores de fútbol y un punta). Me quedó rondando en la cabeza  porque el Junior fue tan lento en su ataque. El fútbol colombiano, hoy día, se ha vuelto muy rápido, vertiginoso. Como el fútbol que practica Aguirre en salida. Esa velocidad comienza en la recuperación del balón, en el transporte y en la finalización. Es posible que la dinámica del partido haya llevado al Junior a jugar así pero, Alexis, Pacheco y Araujo, saben que hay que jugar con velocidad y, sobre todo, con precisión sobre esa velocidad. Junior ganó mostrando cosas interesantes como el rendimiento personal de Macnelly y Ortega que venían de no jugar hace ratos. También Domínguez que fue, junto con Aguirre, los de mayor dinámica ofensiva. La impronta mostrada por el DT Mendoza es ser un equipo ofensivo, de creación y volumen de ataque. Esto se corroboró con los goles y la actividad en el frente de ataque de Mena y Toloza. Hay que agregarle equilibrio y velocidad para poder acomodarnos al fútbol colombiano de hoy. Y bueno, ya pasó, para la historia quedará este primer triunfo de Alexis al frente del Junior. Ahora viene el partido del jueves vs. Cortuluá, otro de los equipos recién ascendido que, igual que Cúcuta, ha sumado 4 puntos de 6 posibles. Hay que mirarlo con el mismo respeto así sea un equipo chico. Es que los triunfos comienzan sabiendo que, a los equipos chicos, también hay que respetarlos…


Dr. Rondón, Juniorista por siempre


Murió ayer el Dr. Carlos Rondón Osía. Médico del Junior de Barranquilla en los años 80 y 90. Barranquillero genuino. Estudió en Buenos Aires y se hizo médico traumatólogo. Se casó con la dama argentina Silvina Freijedo y tuvo tres hijos. María Silvina, Alberto y Liliana, médico y traumatóloga como él y connotada nadadora. El Dr. Rondón estuvo presente en las primeras estrellas del equipo rojiblanco y en sus primeras participaciones en Copas Libertadores. Excelente médico, esposo, padre, abuelo y amigo. Al lado de Orejita Núñez hizo una pareja inolvidable en el Estadio Romelio Martínez cuando salían a atender a los jugadores tiburones. Se ha ido el Dr. Rondón y con él parte de los momentos maravillosos que nos ha entregado nuestro Junior de Barranquilla. Buen viaje Tordo, barranquillero y Juniorista de pura cepa. Nos duele tu partida…


El debut del Junior de Alexis Mendoza
En el fútbol ganan los goles

(…50 y 50, Ortega mitad y mitad pero jugó su mejor partido en dos años, Ovelar deambuló, Junior necesita un goleador que se junte con Toloza, lo sabían pero no lo consiguieron)


Jugamos 100 minutos anoche en Cúcuta. Mientras algunos junioristas “gritaban” empujando en el Twitter  de Diario Deportes, otros se fueron desinflando convencidos que se podía jugar hasta “mañana” y no íbamos a anotar un gol. En el chat pude pulsar el entusiasmo de los hinchas en el primer tiempo y como se les fue bajando la nota en el segundo. La verdad, el Junior de Alexis Mendoza en su debut tuvo de una cosa y de otra en su derrota 1x0 con los Motilones. En los primeros 45 minutos mostró un planteamiento 1-4-4-2  ordenado, aplicado, con defensa eficaz y con delantera guiada por el buen trabajo de Michael Ortega que, por fin y después de dos años, pudo mostrar algo de lo que le vimos en el Mundial Sub 20 que realizamos en nuestro país. Tuvo contacto con el balón, fue colectivo y  generó cinco ataques importantes. Solo que su trabajo tenía eco en Toloza y un poco en Aguirre porque Ovelar nunca entró en el juego a excepción de una oportunidad clara que tuvo y la mandó a las nubes. Fue un gran primer tiempo hasta cuando Gerardo Bedoya se mandó uno de esos goles de media distancia, a los que nos tiene acostumbrados, a los 41 minutos del primer tiempo. A partir de ahí, el Junior comenzó a desinflarse. El segundo tiempo fue la antítesis del primero. Ortega se diluyó y el equipo que había sido fuerte y  brillante en lo colectivo se volvió individual en muchos pasajes y ya no tuvo la brillantez del primer tiempo. A partir de allí Cúcuta se hizo fuerte, tuvo llegadas importantes con poca fortuna, ante un Junior desordenado. Solo al final, en los 10 minutos de reposición, Junior volvió a llegar, una y otra vez, desordenadamente pero lo hizo dilapidando ocasiones de gol repetitivas. Nos quedó, entonces, la idea de un Junior ordenado y aplicado en el primer tiempo y un Junior individualizado, algo desordenado y sin puntería para anotar en el segundo tiempo. Es posible que podamos decir que el Junior “mejoró” pero, los aficionados quieren que se diga que el Junior “ganó”. Y con toda la razón. Que Junior fue aplicado al comienzo, que Ortega fue figura, que recibió un golazo en contra en su mejor momento, que después se desinfló y volvió a organizarse y Ovelar y Ortega no pudieron concretar dos acciones para gol, que tuvo mejor remate de partido que Cúcuta es cierto. Pero, en el balance final, Junior perdió, no sumó, no anotó y mostró en muchos pasajes del segundo tiempo ese equipo desordenado, con mala puntería y sin gol. El ritmo del partido y el trámite del mismo lo fui viendo en la pantalla de Win y lo fui comparando en el Twitter de Diario Deportes. Lo uno se pareció a otro. Es que el aficionado refleja y padece lo que se va viendo en el terreno de juego. Lástima por lo que se hizo en el primer tiempo, lástima por las llegadas que no se concretaron, lástima porque hubiéramos querido ver a Alexis Mendoza triunfador en su primer partido y lástima porque vimos a aquel Michael Ortega de la Selección Sub 20. Aunque solo en los primeros 45 minutos albergamos la esperanza que sea un comienzo sin final. Es posible que alguien diga que jugamos como nunca y perdimos como siempre. Ni lo uno, ni lo otro. Lo que sí es cierto es que se durmieron en la búsqueda de un delantero goleador y volvimos a padecer por la anemia de goles. Es que sin goles, no hay triunfos. Y sin triunfos, no hay títulos…


Del delantero goleador y otras hierbas

(…Junior a hacerse fuerte, la “sanción” a Marcos Lazaga, América y Tolima busca sede mientras remodelan los estadios de Cali e Ibagué, el Real Cartagena cambiará de técnico)

“Ningún jugador es tan bueno como todos juntos”
Don Alfredo Di Stefano


Todos queremos las mejores figuras en Junior. Torneo tras torneo nos desgastamos pidiendo los refuerzos. Mal llamados así en la mayoría de las veces. Por Junior han pasado jugadores que ni recordamos. Esta vez hemos estado a esperas del “delantero goleador”. Tarea difícil. Los goleadores son pesos pesados que están en los mejores equipos de Europa. O como en el caso de Teófilo Gutiérrez que está pendiente de volver a dar el salto al viejo continente. De resto, goleador, lo que se llama goleador son Carlos Bacca, Falcao, Lionel Messi, Neymar, Luís Suárez, Jackson Martínez, Freddy Montero. Unos más otros menos. No los estoy comparando. Simplemente estoy definiendo aquello de “delantero goleador”. La verdad son de difícil consecución. No se dan todos los días. Por eso hay que mirar a las divisiones menores y hacer un seguimiento. De Junior han salido goleadores en los últimos tiempos. Unos llegaron temprano. Otros hicieron el último proceso en el Barranquilla FC: Iván Valenciano, Teófilo Gutiérrez, Carlos Bacca, Luís Carlos Ruiz, Martín Arzuaga. Para intentar hacer una buena contratación en el exterior hay que mirar a los jugadores en sus equipos de provincia y hacerle un seguimiento. Así salieron Sergio Galván Rey, Daniel Tilger y recientemente Germán Ezequiel Cano cuya formación última la hicieron en Colombia. En los últimos tiempos, Junior compra como las citas a ciegas. Pura foto retocada y videos editados. Solo muestran alguito. Pero ese alguito después no alcanza. Jugadores que en 5 o 6 años han jugado en 7 u 8 equipos me despiertan sospecha porque cambian de equipo como cambiar de camisas y no se quedan en ninguno. Solo los buenos echan raíces y dan buenos frutos. Pero hay que ir a mirarlos. Como en los buenos tiempos cuando el mismo Fuad Char, después de ver los mejores en la revista El Grafico de Argentina, viajaba al país gaucho a verlos jugar: Carlos Ischia, Edgardo Bauza, el Pato Gasparini, Juan Miguel Tutino. Solo buenos jugadores.

=
Toda esta carreta para señalar que, si desde el comienzo del torneo el Junior de Barranquilla no contará con Macnelly Torres ni con el “delantero goleador”, el equipo, el grupo como tal deberá hacerse fuerte. No vamos a salir con el cuento que el que no ha venido es el que hace falta. El grupo tiene que volver equipo, hacerse fuerte, solidario y pensar que ese tal “delantero goleador” puede ser Edison Toloza, o Jorge Aguirre, o Vladimir Hernández, o un volante, o un defensor o Viera si patea pénales. Si viene el tal “delantero goleador” ojalá miren antes su rendimiento en los equipos donde haya actuado sin pararle bolas a los videos que traiga el agente de jugadores que siempre aparece como la mala hora. Si no viene el tal “delantero goleador” pues pensemos en lo que tenemos y hagámonos fuertes. Con poquísimas excepciones como Pelé, Maradona, Messi, Di Stefano, Pibe Valderrma y Willington Ortiz, los equipos como equipos, como ente único e indivisible, ha sido más que la mejor de las individualidades. Si viene el “delantero goleador”, maravilloso. Y si no viene todo el Junior será el “delantero goleador”. Comenzando por su técnico Alexis Mendoza en quien hemos depositado toda nuestra confianza.

=
Averigüé sobre la sanción esperada a Marcos Lazaga, delantero del Cúcuta, por el gol con la mano anotado por él que eliminó a Quindío en los cuadrangulares de ascenso. Lazaga no será sancionado. No han encontrado en el reglamento un “agarre” para hacerlo de oficio. Me dijeron que desde el 2008 se cambió la reglamentación con la que “clavaron” al Piojo Acuña. Total, nada.

=
No solo América deberá buscar plaza para jugar el  torneo. Ayer le notificaron a Gabriel Camargo, Presidente del Tolima, que cerrarán el Estadio Murillo Toro el próximo primero de marzo para someterlo remodelación. América solicitó a la alcaldía de Pereira jugar allí. En la capital de Risaralda ya juegan Pereira y Águilas Doradas. Parece que finalmente América jugará en el Estadio de Techo de Bogotá.

=
Real Cartagena cambiará de director técnico. Rodrigo Rendón (padre) quedó frustrado con la eliminación en los cuadrangulares de ascenso. Saldrá el Prof. Juan Eugenio Jiménez. La inversión en la concentración en Bogotá llegó a 300 millones de pesos. Los candidatos son dos técnicos caleños y uno barranquillero.


Arrancamos nuestra novena temporada

(…las vacaciones, Pepe Molina, el Prof. Alexis Mendoza, el plantel, Macnelly Torres, Christian Ovelar, los abonos)


Aquí estamos de vuelta. Con las fiestas de diciembre idas y metidos en el Carnaval, en el inicio de la Liga Águila y en el bendito Junior de cada día. Iniciamos la novena temporada de DIARIO DEPORTES. Recibimos muchos mensajes sobre las “vacaciones” del diario, de la costumbre de leer las noticias diarias en un sitio confiable. Ya hemos explicado en otros años que el fin y comienzo de cada año es bueno para que el personal descanse. Es el único momento del año en que podemos hacerlo. Después, es una vorágine de 11 meses a pura noticia. No obstante, a través de nuestra cuenta de Twitter los mantuvimos bien informados. Vendrán cambios sustanciales que están casi listos que beneficiarán la sana costumbre de leer nuestro diario. Y la verdad es que nuestras “vacaciones” fueron médicas. No pudimos descansar como acostumbramos. Ni sol, ni playa, ni mar. Quiero agradecer a los Drs. Salvador Mattar y Salomón Abuchaibe y a la Terapista Clarita Pertuz del Centro de Rehabilitación Issa Abuchaibe por sus atenciones y excelente práctica profesional. Tuve oportunidad de dialogar con el Dr. Issa, patriarca de la colonia árabe, que fue por años el Jefe Médico del Junior de Barranquilla. Admirable su tenacidad después de tantos años. Aún asiste a su consultorio, aún atiende pacientes, aún está pendiente de sus centros de recuperación que prestan un servicio maravilloso a pobres y pudientes sin discriminación de ninguna clase. Arrancamos entonces con el diario que hacer periodístico una vez dada el alta médica. Nuestro programa radial Hugo Illera y los Informadores Deportivos en Emisoras ABC y Radio Curramba ya está al aire, este miércoles volveremos al Canal Win Sports y a Caracol Radio cuando arranque el fútbol. Informadores cumplirá 32 años el próximo 1º de marzo. Ahora las noticias y los análisis.

=
Y murió Pepe Molina. El mismo que inmortalizó “…Barranquilla tiene que estar orgullosa, de su Junior bravo que toca y la toca, que juega bonito y a todos derrota”. Fue autor del Cumbión del Junior y de Joselito Carnaval “Joselito, Joselito, Joselito carnaval, te acabaste para siempre, Joselito Carnaval”. Semejante par de canciones que llevamos en el alma los barranquilleros y seguidores del Junior y el carnaval  en general.

José “Pepe” Molina Jiménez (83 años) nació en Juan de Acosta, Atlántico. Vivió mucho tiempo en Cartagena. Fue cantante. Estuvo en los Corraleros de Majagual y Pacho Galán. Fue periodista deportivo y mantuvo programas radiales en Barranquilla y Cartagena.  También promotor de boxeo. Manejó a la Cobra Valdés en sus tiempos de gloria y a Daniel Blanco.

Excelente conversador. En los últimos años había desmejorado su salud. Batalló duro contra una cruel enfermedad. Hijo ejemplar. Sus restos serán llevados a su pueblo natal y serán sepultados al lado de la tumba de su señora madre Justina Jiménez.

Despedimos con tristeza a un hombre bueno como Pepe Molina.

=
El 31 de diciembre le envié un mensaje de nuevo año al Prof. Alexis Mendoza dirigido a él y a su familia. Nunca aparecieron los famosos chulitos azules del Whatsapp. Es posible que lo haya mandado a un teléfono que ya no es suyo. Le deseaba a él, a Xiomara su esposa y a sus hijos bendiciones del buen Dios. Las va a necesitar para manejar a este Junior del Alma. Él lo sabe. Junior es un equipo como ningún otro.

Me llama la atención que se hubiera quedado con el mismo plantel del año pasado con pocas excepciones como Macnelly Torres, Edison Toloza y Félix Noguera. Son jugadores de nivel. Conocidos. Las salidas de Fawcett, Peto, Caracho, Quiñónez, Andrés Felipe González, Bréiner y el paraguayo Ortega eran casi anunciadas por vencimiento de contratos en su mayoría. Del resto del plantel hay unos que continuarán con justicia y otros a los que Alexis deberá hacerlos rendir. Cosa que no se ha podido lograr en torneos anteriores.

=
Estamos pendientes del tema Macnelly Torres. El caso de su litigio con el club árabe Al-Shabab de Arabia Saudita. El 10 completó 9 meses sin jugar y 6 meses esperando el pronunciamiento de FIFA en torno al litigio interpuesto. En tanto se falle a favor de él no podrá jugar en ninguna liga del mundo. Macnelly y su manejador Alex Ríos trataron de conciliar con los jeques dueños del equipo árabe pero no hubo caso. Macnelly alega que no le cumplieron y que, cuando decidió venirse, le debían cinco meses de sueldo. Los árabes pagaron 4.5 millones de dólares por el traspaso del barranquillero y lo pagaron en su totalidad al Atlético Nacional según fuente con fiable del cuadro antioqueño.

Ahora, todos esperamos que la decisión de FIFA beneficie al jugador para que juegue con Junior pero, de igual manera podría ocurrir lo contrario. Eso sería fatal tanto para el jugador como para Junior.

En la historia del Junior hubo dos casos en FIFA. Ganó uno y perdió el otro. Junior cobró por esa vía el pago de Eulalio Arriaga (2003) cuando fue al Puebla de México. Y fue multado con ochenta mil dólares por haber puesto a jugar a Jorge “La Babilla” Díaz (2007) cuando sus derechos pertenecían al Khazar Lenkoran de Azerbaiyán. A La Babilla lo sancionaron con siete meses de suspensión.

=
Alexis Mendoza había hablado sobre Christian Ovelar, delantero paraguayo que, entre el 2013 y 2014 anotó 24 goles en 52 partidos con Sol de América de su país. En el 2014 con Olimpia en 20 partidos convirtió 9. Ya en el 2009-2010 había hecho 12 goles en 46 partidos con el mismo Sol de América y pare de contar. Ni en Bolivia (Jorge Wilstermann), Chile (Santiago Morning) y Brasil (Olaria) donde actuó se destacó. El caso Christian Ovelar se cayó por el costo. Con un contrato a tres años exigido más el préstamo del jugador había que endosarle los 35.000 abonos de este año y lo del año venidero. Demasiada plata y demasiado riesgo.

=
Es edificante la reacción de la hinchada a la promoción del club sobre los abonos. E igualmente lo es por el lado del club. La idea le proveerá al club un músculo financiero inicial para arrancar la campaña en Liga Águila 1. Aún sin anunciar un delantero goleador, que los aficionados piden a gritos, la hinchada está comprando los abonos a pesar de haber salido de las fiestas de diciembre, de las matrículas y útiles escolares y el carnaval que comenzamos a vivir desde el sábado anterior.

=
Bueno, les mandó un abrazo. Y pilas, ABÓNATE…!!!

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 

Staff DIARIO DEPORTES | Contacte con DIARIO DEPORTES | Publicidad | Aviso Legal | Sindicación de Contenidos

© 2015 Copyright, Todos los derechos reservados – CASA EDITORIAL ILLERA | BARRANQUILLA, COLOMBIA