Y un día, todo se detuvo. Y el silencio y la inactividad reinaron. Ni fútbol, ni béisbol, ni boxeo, ni voleibol, ni basquetbol, ni ciclismo, ni Juegos Olímpicos, ni Junior, ni Liga BetPlay Dimayor, ni Torneo de la B, ni Copa Colombia, ni Liga de Campeones, ni Liga de Europa, ni Copa Libertadores, ni Copa Suramericana, ni Messi, ni Cristiano, ni Suárez, ni Neymar, ni Mbappe, ni Griezmann, ni televisión deportiva, ni eventos en directo, ni goles, ni jonrones, ni nocauts, ni embalajes, ni premios de montaña, ni medallas de oro, plata y bronce, ni velocistas, ni fondistas, ni nadadores, ni patinadores, ni gimnastas, ni patinadores, ni luchadores, ni levantadores de pesas, ni narradores, ni comentaristas, ni entrevistadores, ni deportistas para entrevistar, ni ruedas de prensa.

Ni Caterine, ni Egan, ni James, ni Cuadrado, ni Nairo, ni Selección Colombia, ni Queiroz, ni Reyes, ni clasificatorio al mundial, ni Copa América, ni boletas, ni Tu boleta, ni el Metro Roberto Meléndez, ni Comesaña, ni Teófilo, ni Borja, ni Viera, ni Cetré, ni las victorias, ni las derrotas, ni los empates, ni las nuevas camisetas, ni los balones, ni las bolas, ni los strikes, ni los ponches, ni los outs.

Ni los aficionados, ni los que van al estadio, ni los que no van, ni los orejeros, ni los peleoneros, ni los que defienden a Comesaña, ni los que lo atacan, ni los piden boletas, ni los que la compran, ni los abonados, ni el revendedor de boletas, ni las tribunas, ni el vendedor de cerveza, ni de agua, ni de gaseosa, ni de paletas,  ni de helados, ni de perros calientes, ni de chuzos, ni el que pelea por los puestos, ni el que va con su esposa, ni el que va con la querida, ni el que cuida los carros.

Ni los periodistas que cubren Junior, ni los fotógrafos, ni la cruz roja, ni la defensa civil, ni la policía, ni los inspectores de la Alcaldía, ni el Palco de ACORD, ni los palcos privados, ni los goles en portería norte, ni los goles en portería sur, ni las atajadas, ni los penales, ni los que pitan, ni los que no pitan, ni el sol, ni la lluvia, ni la luna, ni las estrellas, ni la brisa, ni el Transmetro, ni los estaderos, ni las frías, ni la salsa, ni el control, ni la maicena, ni la “gozadera”, ni la bulla, ni el grito de gol, ni la pitada al equipo visitante, ni el corito celestial para el “arbitrico este caballero”, ni nada.

Para el deporte, lo más grave del Coronavirus es un mal derivado de él llamado ausencia… 

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Coronavirus, el deporte prendió la alarma

Escribo después de ser informados, de manera responsable por el Canal Win Sports, que debemos volver a casa y permanecer en ella siguiendo las instrucciones de Ministerio de Salud y las autoridades locales. Lo del Coronavirus es serio. La pandemia nos tiene preocupados por su desarrollo. La gripa aviar AH1N1 la enfrentamos sin mayores sobresaltos en el 2009 pero, ésta de ahora, nos ha causado todas las preocupaciones por la velocidad con que se ha desarrollado, por el desconocimiento de su forma, por las muertes y porque el mundo se ha ido paralizando rápidamente. Con aquella, que no logró la categoría de pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud, el planeta continuó su marcha normal. Esta vez no.

Esta vez, la política, la economía, la salud, la educación y hasta los deportes han tenido que parar para frenar los contagios. Es como un corta fuego como única forma de lograr que pare, que no se extienda más.

Es un poco absurdo pensar que, cuando las bolsas de valores, o los gobiernos, o las instituciones financieras empezaron a tomar medidas por lo que ya se avecinaba el mundo normal (el de a pie) no consideraba grave la enfermedad hasta cuando el fútbol comenzó a parar sus ligas y cuando se habló de la necesidad de mirar con juicio el tema de los juegos olímpicos.

Allí radica la importancia de los deportes. La gente del mundo comenzó a razonar que algo malo pasaba cuando el fútbol, el baloncesto, el béisbol, la Fórmula 1, el atletismo, las pesas y tantos otros deportes tuvieron que parar, que suspender sus competencias.

Y no es que no importe la economía, o la política, no. Lo que ocurre es que, para la gran mayoría de los habitantes de esta madre tierra, esos temas son lejanos. Las bolsas de valores, el petróleo, el dólar, el yen, el oro.
En cambio, el deporte es muy cercano.

Permanezcamos en las casas, escuchemos a las autoridades, tengamos presente la asepsia en las casas, el lavado de manos, evitar el contacto con las demás personas y estar pendiente de cualquier síntoma que no sea normal en cada uno de ustedes.

No entremos en aceleres y pareceres que es lo que menos debemos hacer. En el reciente vuelo que hice, a mi lado iba un señor leyendo La Peste de Albert Camus. Por supuesto que no era casual que lo hiciera, pensé.

La humanidad ha superado pestes de todo tipo. Ésta también la vamos a superar entre todos. Cuidándonos unos a otros. No hay ningún motivo para descuidarnos…

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Junior, pobre equipo rico

No es la primera vez que utilizo ese titular para explicar algunos pasajes o partidos poco afortunados del Junior de Barranquilla en su historia. Hay partidos en que, por más disculpas que se den, nada queda bien. Y, entre más explicaciones se dan, más son refutadas por el periodismo y la hinchada. En partidos feos como frente a los ecuatorianos, ninguna explicación es convincente. Sin embargo, lo más sincero que escuché fue decir al DT Comesaña “suerte que finalizó el partido porque nos meten cinco”. Como pocas veces, esta noche he sentido pena por el juego exhibido por Junior ante Independiente del Valle. El marcador 3x0 en contra pudiera ser lo menos feo con todo y que pudo haber sido una goleada más abultada. Junior fue un enredo general. Dejó de hacer todo lo que hay que hacer para ser un buen equipo.  No jugó al fútbol, no creó juego ofensivo, no hubo volumen de ataque, el circuito defensivo fue un galimatías, sin un GPS que lo pudiera ordenar. Junior corrió como si la casa de Marcela se estuviera quemando. Hace poco, frente al Flamengo, titulamos en DD que había ganado la jerarquía. Tal cual volvió a pasar con Independiente de Valle, un buen equipo de fútbol dirigido por el español Miguel Ángel Medina. Que en el fútbol se gana, se empata o se pierde es cierto. Que Junior está tratando de ensamblar un “nuevo equipo”, también. Lo que no puede pasar es dar el feo espectáculo del Junior en la noche de Quito y a nivel continental. He escrito, un par de veces, que en el montaje del Junior 2020 se iba a invertir más tiempo del normal, pero no creo que, después de trabajar desde los primeros días de enero, de comenzar la competición a finales del mismo mes y después de jugar ocho fechas el Junior no sólo luzca sin un orden y una idea establecida, sino que haga el papelón que hizo anoche en Copa Libertadores. Vamos a paso de tortuga galápago. En el torneo local, Junior es sexto con 13 puntos igualado con Pasto, Santa Fe, Tolima y Alianza, pero por fuera de los primeros cuatro que clasifican y en la Copa ya sumamos dos derrotas consecutivas con un gol anotado y cinco recibidos. Una en casa con Flamengo y la de anoche con Independiente del Valle como visitante.

Con Flamengo, aunque no ganó, dejó una imagen de ir madurando en su fútbol. Con Independiente del Valle fue terrible y penoso.

Que Junior tuvo problemas para llegar a Quito, es real. Pero que esto no se vuelva la condición única para buscar una disculpa.

No es difícil saber que Fuad Char debe estar que echa chispas pensando en el DT Comesaña y el plantel. El grupo de nueve jugadores que trajo, con una inversión importante, aún está en “proceso de formar un equipo” y ya estamos casi en la mitad del torneo. Que no nos vamos a centrar sólo en el DT Comesaña. Aquí la responsabilidad es compartida entre el técnico y los jugadores.

Y ahora la Liga se va a parar por el tema del Coronavirus. Es una posibilidad para terminar de montar lo que haya que montar porque, hasta ahora, sólo preocupaciones nos deja este bendito Junior…

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Junior, fútbol, coronavirus

Que el Junior juegue esta noche, en Copa Libertadores, con Independiente del Valle en el Estadio General Rumiñahui del Valle de Los Chillos en Ecuador, es mucha gracia. El mundo ha entrado en crispación por el tema del Coronavirus y, mientras los equipos periodísticos de noticias generales están ocupados con el tema de la salud, los de deportes estamos informando, casi que a cada minuto, que los eventos deportivos, comenzando por el fútbol, están siendo aplazados por la misma circunstancia. A la par de ello, y a pesar del nerviosismo general, el ejercicio que resulta de la información, va mostrando la tendencia entre los ciudadanos que anteponen las noticias generales y los que son aficionados a los deportes. El de noticias generales busca cuántos infectados hay consolidados en el mundo y cuántos han muerto. Los de deportes están pendientes de conocer las suspensiones de los partidos de fútbol, las carreras de ciclismo o atletismo, los torneos de tenis, de golf y de cuanto evento hay en el mundo.

Suramérica es de las zonas menos afectadas, pero ya está definido que la primera fecha doble del Clasificatorio a Catar 2020 (Colombia vs. Venezuela y vs. Chile) será postergada.

La Organización Mundial de la Salud ha informado que el Coronavirus ha llegado a Colombia, Chile, Argentina, Paraguay, Brasil, Ecuador, Perú y Bolivia, Venezuela no produce informes veraces y hasta Surinam y la Guayana Francesa ya sufren la pandemia. El único país, donde aún no ha llegado aún la enfermedad, es Uruguay.

El fútbol, en distintas ligas del mundo, han tomado la decisión de aplazar juegos unos o de jugar partidos sin público, otros.  Han sido suspendidas las ruedas de prensa pre y post partidos y las famosas zonas mixtas. Hay clubes que han impuesto el uso de tapa bocas, de no ser tan cariñosos en los saludos, nada de besos, abrazos o apretón de manos.

Lo que está ocurriendo toca directamente al fútbol porque es un espectáculo masivo, con cubrimiento exuberante en los medios de comunicación, por la utilización de micrófonos, audífonos y teléfonos celulares.

Además, las decisiones sanitarias de cuarentena o de aislamiento por 15 días, se están practicando a los habitantes de Europa y entre ellos está el grueso número de jugadores nuestros de todos los países.

Lo del Coronavirus es de cuidado, el fútbol lo ha tomado así, como el resto de las actividades deportivas y económicas. Partidos podremos ver por montones después. Hoy, tomemos muy en serio lo que está pasando…

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Junior, la jerarquía le ganó al sudor

El partido Junior 1 x Flamengo 2 nos llevó por todos los estados de ánimo. El comienzo equivocado del árbitro venezolano Alexis Herrera que propició el primero gol de Edison Ribeiro nos hizo pasar por un trago amargo. Fue un tiro de esquina que no concedió al equipo de Comesaña, luego una mano de Joao Lucas que tampoco pitó y un contra ataque de Flamengo que terminó en el primer gol. Todo antes de los seis minutos de juego. El gol en contra trajo como consecuencia que el Junior se olvidará de jugar el partido para pelearlo. Y el juego se volvió ríspido con Junior salido de atención, Flamengo incentivando ese estado exaltado de los nuestros y el árbitro mirando para otro lado y silbando. Debió expulsar a Joao Lucas por el ataque alevoso contra Fuentes, Teófilo cobró desquite con Felipe Luis, éste le pasó la cuenta a Piedrahita con un rodillazo infame, Gabigol mandó a Rosero de un empujó a que se estrellara contra el palo derecho del arco del Junior y el mismo Gabigol arremetió, después, contra Fuentes que fue el nazareno de la noche. En un pasaje del juego se vió a Borja salido de la ropa. Todos terminaron el juego. Dos o tres de ellos debieron irse expulsados.

Pasada la tormenta de empujones, patadas y ofensas, Junior logró equilibrar el juego. El 1x0, si se quiere, se veía “bien”. A pesar que Flamengo estaba arriba, el Junior comenzó a tener el balón y a hacer el juego más equitativo sólo que nunca pudo integrar a Borja para los remates a puerta.

Por ratos vimos a Flamengo incómodo porque Junior se le salió de su libreto y Teófilo comenzó a aparecer jugando al fútbol, no peleando. Cuando digo peleando la verdad es que (créanlo) se necesitó que Teófilo saliera a bravear para calmar a un Flamengo que pegó, molestó y ofendió.

Cuando el partido estaba para un empate con los ataques  de Teófilo que no remató bien y envió el balón a las manos de Diego Alves, después un remate de tijera que salvó espectacularmente el mismo arquero, un remate se Cetré (el único, tal vez) que pasó por encima del larguero, otro de Carmelo luego de un pase aéreo de Sherman y parada con el pecho que también tomó vuelo. En el medio de esas aproximaciones de Junior, Fuentes le quitó con máxima calidad un balón de remate a Gabigol y, en ese momento, todos creíamos que Junior podía empatar y pelear el juego hasta el final.

Lamentablemente, en medio de la atención y decisión del Junior por hacer más por el partido, un contra ataque de Flamengo, aprovechando que el equipo Tiburón estaba lanzado al ataque a todo o nada, terminó en el segundo gol Everton Ribeiro. Gol que cayó como como un baldado de agua fría en el alma.

La jerarquía de Flamengo se terminó imponiendose a las ganas del Junior (desordenado a ratos) pero con ganas. El gol de Teófilo, un poco antes del pitazo final a los 50 minutos, nos volvió a dejar la sensación que Junior pudo haber merecido un poco más.

Esta derrota de apenas 2x1, con el actual campeón de la Copa Libertadores, pudiera verse como “decente” y creo que sí. Lo que no dejó un buen sabor es ver que otros exhiben algo que se llama jerarquía y es, a lo mejor, lo que a veces nos falta, como esta noche variopinta.

Perder nunca será bueno. El 1x0 nos presagió una goleada en contra que, nunca llegó. Entre ese gol y el segundo de Flamengo tuvimos la sensación que el juego lo había equilibrado Junior y se veía en la tribuna esa sensación también. El 2x0 nos dejó fríos, no era justo. Y el 2x1 dejó el convencimiento que pudimos hacer un poco más para no perder el juego.

Ni la goleada, ni el baile que pregonaron los agoreros. Junior y Flamengo se batieron en un partido duro, ríspido y luchado. Flamengo hizo gala de su jerarquía. Junior dejó la última gota de sudor. La jerarquía venció a las ganas y al sudor. Como casi siempre pasa…

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Junior, entre David y Goliat

Después del juego Junior 3 x Jaguares 2 le envié un mensaje al DT Julio Comesaña: “los goles nos llevarán lejos. Me gustó el segundo tiempo. La velocidad, la intensidad y las ganas. Triunfo medicinal.”. La noche del viernes David se le rebeló a Goliat y éste tuvo que echar mano a la intensidad para conseguir una victoria con soberbio gol de Didier Moreno en el último suspiro. El fútbol, como la vida, te pone un día como Goliat y otro como David, el pasaje bíblico que le hace ver al pequeño que el grande puede ser vencido cuando ese grande menosprecia o confía en su poder sin tener en cuenta al rival por pequeño que sea. Esa confianza que no tiene en cuenta al rival ha llevado a que los pequeños David escriban muchas historias en tardes y noches épicas a costa de los gigantes Goliat. Es un traba lengua muy real. Un día eres Goliat, poco después eres David o viceversa.

Es posible que en las huestes brasileras se esté hablando de Flamengo como el súper equipo sin tener en cuenta a un Junior que es de los mejores equipos de Colombia. Quiere decir que, de Goliat, Junior ha pasado a David en el favoritismo de mañana cuando se enfrenten en el Metro en Copa Libertadores. He visto las apuestas y todas marcan el favoritismo del equipo brasilero.

En uno otro caso, seas David o seas Goliat, quien funge como tal debe representar lo positivo de su personaje. Si eres David tienes que hacer gala de la inteligencia y la puntería para enfrentar y golpear donde le duela al gigante. Si eres el gigante debes tratar de aplastar (literalmente) al rival que aparece como el de menos posibilidades.

Hay, también, temas que son típicos en el fútbol. La inteligencia (el pensar antes y actuar después), la velocidad (para atacar y defender) y la intensidad (para meter al rival en tu idea, sin dejarlo pensar a él) conlleva a que ese que funge como el gigante se vea complicado, maniatado, enredado y sin posibilidades.

Eso puede pasar en el partido Junior vs. Flamengo en el que éstos últimos sienten que son Goliat sin conocer, a lo mejor, lo que es Junior. Todo el menú descrito ya le dio un triunfo al equipo barranquillero sobre Jaguares y ese mismo menú le podrá dar una victoria sobre el equipo brasilero.

El menú detallado más la toma de la mejor decisión, el triunfo en los duelos individuales y él no perder la idea y la forma al desarrollar el juego le darán al Junior toda la posibilidad de disputar, de tú a tú, el partidazo de mañana ante Flamengo.

Que están pensando que Junior es David, problema de ellos que no saben la manera cómo los barranquilleros pegamos, tan certeramente, con las hondas de caucho…

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Junior, rompecabezas aún

No ha sido fácil armar un nuevo Junior. Comesaña ha elaborado seis alineaciones diferentes en las seis primeras fechas. Ha utilizado 22 jugadores (20 activos y 2 en el banco), se le lesionaron dos (Piedrahita que ya está recuperado y con la sanción de 6 fechas cumplidas) y David Murillo que no estará para este torneo. El técnico Juniorista ha jugado siempre con Viera en el arco. Ha buscado llaves en zona de zagueros centrales (Mera-Rosero que se lesionó, Mera-Jefferson que se recuperó de lesión y operación). Ha puesto dos duplas de laterales Viáfara-Angulo y Viáfara-Fuentes (recién llegado de Selección Colombia). En primera línea de volantes (haciendo un 2) ha puesto Pico-Vásquez, Pico-Didier, Didier-James, Didier-Vásquez y, Didier-Pico-Vásquez (haciendo un 3). En los volantes externos ha combinado Hinestroza-Higuita, Daniel Moreno-Hinestroza, Daniel-Cariaco, Sherman-Hinestroza y James-Cetré. En los puntas igual, Valencia (solo), Borja-Teo y Carmelo-Sherman (media punta). Los únicos que no han actuado son Chunga, Haydar y Sandoval. Comesaña ha hecho todo buscando la fórmula, pero ésta aún no aparece.

Para mí no es sorpresa y lo comenté en una de las primeras columnas del año después de los que se fueron y de los que llegaron. Los éxitos consecutivos del Junior aparecieron después de un proceso de montar y consolidar una idea y ese mismo proceso hay que hacerlo ahora. Les recordaba a los hinchas que ojalá pudieran ver (asistiendo al estadio) este nuevo proceso porque, el anterior, había llegado a su final. Que el Junior tiene aún una columna vertebral, es cierto. Como también es cierto que los nueve que llegaron deben aprender las lecciones de Comesaña.

A Junior le hacen pocos goles (5 vallas invictas en 6 partidos) y padece del mismo mal que nos ha acompañado, la falta de goles. 3 goles con contra en 6 partidos (0,50 x juego) contra 4 goles a favor en 6 juegos (apenas 0,67 x partido).

Se nos viene Flamengo con la incertidumbre de saber si, el próximo 5 de marzo, estamos preparados para recibir al actual campeón de Copa Libertadores y si el 11 estamos listos para visitar a Independiente del Valle actual campeón de la Copa Suramericana.

Y mientras gozábamos del carnaval el árbitro Mario Herrera y el VAR conspiraron para quitarle un triunfo legítimo al Junior sobre el Tolima en Ibagué. Ahora no se equivoca uno solo, se equivocan todos los de VAR también…

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Junior, a meterse en la realidad
(...qye ya no clasifican 8 sino 4)

Hasta ahora, Junior nada. Jugadores rendidores y definitivos para los títulos logrados en los últimos tres años se fueron y llegaron otros a suplir su ausencia. No siempre es fácil. Los grupos son heterogéneos, no homogéneos. Habrá quienes entrarán rápido en la órbita del DT Comesaña y a otros les costará un poco más. Esto no impide recordarle a los recién llegados y a los que quedaron, que el panorama de clasificación cambió dramáticamente en la presente Liga. De los ocho clasificados a postemporada pasamos a cuatro y los promedios suben y las oportunidades bajan. En la Liga 2019-1, Unión Magdalena fue 8º en la clasificación con 30 puntos de 60 posibles clasificando con el 50% de los puntos. En la Liga 2019-2, el 8º clasificado fue el Cúcuta con 32 puntos de 60 posibles y rendimiento del 53,33%. Ahora, en la presente Liga, ya no clasifican 8 sino 4 equipos. Quiere decir que se necesita ganar más puntos con campañas por encima del 60% según los resultados de las primeras cinco fechas que son, ni más, ni menos, que el 25% del calendario de juegos. Hoy, el que marca esa pauta es el Deportivo Cali que es 4º con 9 puntos sumados de 15 posibles y rendimiento de ese 60%.

Para poder clasificar, Junior debe mejorar su generación de fútbol y su capacidad goleadora para sumar puntos y subir el promedio de puntos ganados que hoy es de 53,33% que es inferior al 60% proyectado.

A sol de hoy, Pasto que es 1º ha sumado 2,50 puntos sobre cada 3 disputados. Nacional 2º y América 3º suman 2,01 de cada 3 y Cali 4º suma 1,80 de cada 3. Junior ha capturado 1,60 puntos de cada 3 y ese promedio no le va a alcanzar porque ya no son 8 equipos clasificados como hemos explicado, sino 4.

Junior no tiene la semblanza de los últimos tiempos. Ese juego armonioso y bien desarrollado no se ha visto. Se ha vuelto más peleado su juego y con el mismo problema de las campañas anteriores: la falta de goles. Hasta ahora 4 en 5 partidos (2 de Borja y 1 de Carmelo y Teófilo) y 3 goles en contra (3 anotados por Santa Fe y 4 vallas invictas) pero, ese no es el problema sino el ofensivo. La ecuación es sencilla: generación de fútbol + goles es = a suma de puntos. Suma de puntos es = a clasificación.

A aprenderse la lección. Que hoy no clasifican 8 sino 4. Que hoy no se clasificará ni con el 50 ni con 53% sino con el 60% o más, creación de fútbol y goles. Es lo real, y es lo que hay que hacer. Aquí la carreta, no cuenta…

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Meluk, que rosca tan rara caray...

La bandera del regionalismo vuelve a aparecer enarbolada por Gabriel Meluk. Antes, me ponía los guantes de Pambelé y los zapatos de Lucho Grau y arremetía con todo hasta el día que entendí que mis compañeros de debates me salían con las mismas cuando no tenían más argumentos. Esta vez, igual. Meluk ha esperado hasta el final del preolímpico para llegar a la sesuda, inteligente y universal conclusión que el grave problema fue la “rosca costeña”. Esta vez, los que no ven nunca nada bueno en nuestro fútbol se subieron y se bajaron del tema Arturo Reyes con una liviandad que, en lugar de abocar el tema con la seriedad que amerita, terminaron banalizándolo. Un día Reyes era malo (vs. Argentina), al otro día era genio (vs. Brasil) y al final un burdo rosquero. Se refiere Meluk al grupo de jugadores velando la integración del cuerpo técnico. Velándola porque allí está la negación de todo cuanto ha dicho sobre la famosa rosca porque en el cuerpo técnico los dos asistentes, el preparador físico, el médico y hasta el utilero son ¡bogotanos! Para seguirle la cuerda entonces sería ¡la rosca cachaca! Rosca cachaca escogida por el propio Reyes.

Si la selección preolímpica hubiera sido montada sobre el regionalismo, que pregona Meluk, en el cuerpo técnico de Reyes hubieran estado Peñaloza, Gaitán, Grau y otros notables técnicos y preparadores físicos costeños (del caribe).

Veamos, los asistentes Nelson Flórez y Grigori Méndez son nacidos en ¡Bogotá!, el PF John Percy Moncada nació en ¡Bogotá! y el Médico César Ruiz nació en ¡Bogotá! El entrenador de arqueros Eulín Carabalí nació en Santander de Quilichao (Cauca), los fisioterapeutas Omar Durán en Bucaramanga (Santander) y Henry Zorilla en Cali (Valle), el Sicólogo Rafael Zabaraín de Ciénaga (Magdalena) estaba en la federación cuando Reyes llegó y el utilero Álvaro Cruz ¡también es bogotano! Qué rosca tan rara, caray.

A Meluk, que nos endilga ser regionalistas presuponiéndose universal, le resulta fácil juntar los 7 departamentos de la costa caribe y la isla de San Andrés para sumar 8 jugadores ¡todo un escándalo! cuando para el resto del país son departamentos de a uno.

Para su información y para que pueda superar su liviandad le informo que en el plantel de jugadores están representadas 15 ciudades y 11 departamentos y que Barranquilla no tiene ningún representante porque el Junior hace mucho rato que acoge a jugadores de todo el país a través del Barranquilla FC de donde salió, también, el técnico Reyes.

Los jugadores nacidos en Bogotá son Willer Ditta del Junior (criado en La Jagua por su familia costeña y salido del Barranquilla FC) y el arquero Esteban Ruiz del Medellín hechura de Equidad. Si Bogotá produjera los jugadores que debiera producir es posible que tuviera mayor representación, pero no ocurre y siempre he escuchado a Meluk quejarse de ese problema y lo comparto. En las tres alineaciones de la presente fecha de liga, Millonarios, Santa Fe y Equidad sólo alinearon en su titular cinco bogotanos. Crítico eso.

Conclusión, la selección escogida por Reyes es una gran rosca integrada por jugadores de 15 ciudades y 11 departamentos y un cuerpo técnico con cuatro bogotanos. Insisto Meluk, que rosca tan rara caray…


Historia de un “fútbolcidio”

Otro resultado en selecciones menores en que se repite la historia de la mayoría de nuestras participaciones en los eventos sub. La Selección Colombia Preolímpica quedó al margen de Tokio 2020 después de perder con Uruguay 3x1 en terrible partido y luego que Brasil venciera 3x0 a Argentina. Hace mucho tiempo he insistido en que los resultados en el fútbol, positivos o negativos, son responsabilidad compartida entre el técnico y los jugadores. Siempre se da como principal responsable al entrenador porque escoge y monta su equipo, eso es válido, pero creo que la responsabilidad es por igual pues si bien el técnico es el que tiene la libertad de escoger, esos a los que él escoge deben responder con buen fútbol y rendimiento y eso a veces no pasa. Como esta vez con Arturo Reyes y sus dirigidos.

Los jugadores estrellas eran Atuesta, Carrascal y Benedetti (juegan en las ligas de USA, Argentina y México) y, a excepción de la primera ronda, dejaron mucho que entregar. Atuesta nunca estuvo, Carrascal y Benedetti comenzaron bien y se fueron reduciendo a su mínima expresión. En los partidos duros, con Argentina, Brasil y Uruguay poco o nada pesaron. Finalmente, la gran figura de Colombia terminó siendo Cetré que jugó siempre bien y anotó 4 de los 10 goles de nuestro seleccionado para ser uno de los goleadores del torneo. De los 4 jugadores del Junior, 3 fueron titulares y rindieron. Agreguen a Ditta y Fuentes.

Los delanteros nuestros fueron lo más discreto del seleccionado. Ni el “Caballo” Márquez, ni el “Chino” Sandoval pudieron anotar un triste gol. Inexplicable, por decir lo menos.

Anoche, hablando con gente del fútbol, comentábamos  el por qué los muchachos nuestros maduran más tarde que los demás, si es que maduran, y por qué, en esta clase de torneos, comienzan bien y terminan de manera discreta.

Pareciera que su vida girara en torno a las redes sociales  y no pudieran con la responsabilidad que implica sentirse en el ojo de la opinión pública cuando se le entrevista, se saca su historia, y aparecen permanentemente en los medios de comunicación.

Ahora bien, que la eliminación de Colombia de Tokio 2020 es un fracaso, por supuesto que lo es. La Federación Colombiana de Fútbol invirtió un alto presupuesto para que no le faltara nada a su preparación. Además de los micro ciclos y entrenamientos, la selección tuvo 13 partidos de pre competencia por fuera con Brasil, Argentina, Chile, Perú, Japón y Bolivia, nunca se había hecho esto.

En el partido con Brasil, Arturo Reyes se la jugó planteando el juego sin un punta definido. Carrascal ocupó ese lugar y todo salió bien. El empate 1x1 supo a triunfo. Anoche con Uruguay el jugar con tres en el fondo y carrileros iba igualmente bien hasta que Atuesta regaló el balón para el primer gol de los charrúas. El fútbol es como la vida. Un error echa por tierra todas las ilusiones.

Y lo que viene es más que conocido. El DT Reyes se irá, los muchachos regresarán a sus equipos, algunos (pocos tal vez) vestirán alguna vez la camiseta de la selección de mayores y el preolímpico será sólo una anécdota. Y la vida seguirá. Es imposible parar su compás…

PD
El título, parodiando “García Márquez: historia de un deicidio” libro de Mario Vargas Llosa.

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Arturo Reyes, secretos verdaderos

Después del empate de Colombia 1x1 con Brasil que debió ser triunfo nuestro, le escribí al DT Arturo Reyes: “arriesgaste el cuero jugando sin un delantero en punta original en tierra de goleadores. Hacer ser eso fue demasiado valiente, pero el que no arriesga nunca, no gana nunca nada”. La respuesta del técnico nacional fue: “sí señor, sabía que si no salía bien se vendrían las críticas, pero era lo que sentía que debía hacerse”. Es lo que yo llamo la soledad del técnico de fútbol. El mismo puede tener veinte asesores y colaboradores, puede recibir informes de ellos mismos sobre el rival, puede ver los videos acompañado por sus hombres de confianza, pero las decisiones son sólo de él. Esas decisiones lo glorificarán o lo condenarán. Sólo a él. El mundo del fútbol está lleno de esas decisiones que cambian situaciones y concepciones, que ganan campeonatos o se pierden. Que enrumban a un lugar privilegiado y a un reconocimiento o a un fracaso y hasta a un abandono de la profesión.

Nadie pudo atisbar que el DT Reyes estaba montando una alineación sin un 9 definido y que pasaría de 1-4-2-3-1 a un 1-4-3-3 como juega la selección de mayores. (Ruiz; Herrera, Ditta, Segura y Fuentes; Alvarado, Balanta y Atuesta, Cetré, Carrascal y Cetré). Del escepticismo de leer la alineación previa al juego se pasó de “una buena idea” a “una excelente idea” viendo a Colombia mantener un equilibrio en sus líneas y un desarrollo inteligente del juego que, con sólo ver las caras de Tite en el palco y la del DT André Jardine en la raya, se sabía que Brasil la estaba pasando mal ante una “sorpresiva” Colombia. La buena idea que pasó de excelente a inteligente sorprendió a todos, pero con más veras a los brasileros.

Del escepticismo, del temor, de “que si no nos paramos bien nos golean” pasamos a los miles de abrazos desde el estadio Alfonso López que envolvieron a todo el país. El gol de Cetré, producto de movimientos tácticos ensayados, trabajados y aprendidos (Fuentes, Benedetti y cabezazo de Cetré), fue, para los que pensaban que el partido era jodido (y lo era) como la revelación que el planteamiento de Reyes fue mucho más allá que esperar a que la tromba brasilera llegara y se llevara toda nuestra ilusión de estar en Tokio 2020.

La historia del fútbol está llena de esas ideas que nadie espera, de parte de los técnicos, y son fructíferas. Son decisiones que sólo se tomaron con la almohada. La misma que guarda secretos verdaderos…

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Junior, el equipo de las dificultades

Ganar en casa siempre será bueno, empatar por fuera también. Igualar en Palmaseca con el Deportivo Cali es un buen punto. Junior, de la mano de Comesaña, ya ha reunido 4 de 6 puntos con diferencia de goles de +2 y valla invicta de parte de Viera y el circuito defensivo. A pesar del triunfo 2x0 sobre Equidad en Barranquilla en un juego vistoso y el empate con el Cali 0x0 en su casa con primer tiempo complicado y segundo tiempo mejorado, nadie esperaba que el equipo iría a comenzar el torneo con tantas ausencias. Unas por transferencias, otras por lesiones, otras por temas de enfermedad (Sherman y su pequeña hija) y otros más por su llamado a la selección preolímpica. No obstante, Comesaña se le ha rebuscado.

En el primer partido plantó un 1-4-4-2 para vencer a Equidad y el equipo volvió a mostrar destellos del juego que encantó a propios y extraños en las campañas anteriores. Viera: Viáfara, Rosero, Mera y Angulo; Higuita, Pico, Vásquez e Hinestroza; Borja y Teófilo. Dos goles que pudieron ser más y un triunfo cómodo.

Anoche Comesaña se encontró con las mismas dificultades y tuvo que cambiar el dibujo táctico. Jugó 1-4-1-4-1. Viera; Viáfara, Rosero, Mera y Angulo; Pico como cabeza de área; Moreno, Didier, Vásquez e Hinestroza; y Carmelo. La intención era clara en el sentido de copar espacios, estar más cerca en las marcas y poder contra atacar cuando se diera la oportunidad. A pesar de la seguridad hubo complicaciones y esas complicaciones hicieron figura a Viera que salvó muchas.

El segundo tiempo fue mucho mejor con la entrada de Higuita en el medio y Borja en punta. Y, cuando expulsaron a Angulo (doble amonestación) tuvo que echar manos de Jefferson Gómez que regresó de una lesión que lo mantuvo inactivo. Con él, en el terreno de juego, Junior pudo cerrar el juego y el empate con 10 hombres.

La razón por la que Borja e Higuita no fueron inicialistas no fue de tipo técnico (decisión del DT) sino de tipo físico (concepto médico y del PF). Ambos terminaron el juego vs. Equidad con fatiga muscular. No estaban para 90 minutos y era menester tener la prevención para evitar una lesión muscular. Antes del viaje ya se había perdido a Teófilo por padecer una Talalgia (dolor) en el talón izquierdo.

La alineación de anoche ante el Cali fue extraña. Hacía mucho tiempo que no veíamos a un Junior sin jugadores de la costa caribe. En el banco estuvieron Chunga y Haydar más Borja y Jefferson que entraron después.

Pero, ni modo, mientras dura la emergencia por ausencia, por lesiones, suspensiones o llamados a la selección, Comesaña se lo ha rebuscado. No hay de otra. Pero, nadie podrá negar que 4 de 6 puntos, arrancando el torneo, es bueno…


Junior, el sabor del debut

Debut afortunado del Junior venciendo a Equidad 2x0 ante sólo doce mil aficionados. Pocos para los bastantes que dicen ser hinchas del equipo barranquillero. Ganar comenzando un torneo es saludable. Es posible que algunos digan que ganarle al equipo bogotano es algo normal. Total, nunca ganaron en el Metro. Los goles de Borja y Teófilo le dieron un sabor especial al triunfo. Es el aura que tienen los ídolos, los que nacen con un ángel que los hace diferentes. Hasta ahí un triunfo con sabor a esperanza. De acá en más, con sólo mirar la alineación y los movimientos tácticos, nos hace recordar que esto se trata de un equipo de fútbol que integran once jugadores y para que Borja y Teófilo puedan hacer un gol necesitan del trabajo de todos, incluyéndolo a ellos.

A la hora de la victoria, en el análisis del partido, en las preguntas al técnico Comesaña y a los jugadores al final del juego todo estuvo enfocado a Borja y Teófilo (apenas lógico), al dúo de goleadores (lo son) y a la integración de ambos bautizándolos como el “BorTeo” (apenas normal).

Pero, un poco más a fondo, el triunfo es muy significativo porque los equipos de Alexis García, por filosofía propia, no dejan jugar. Cometen muchas faltas, detienen el juego de su rival con todo lo que tengan a la mano y en los pies. Pasa entonces, que cuando el rival (en este caso Junior) se contagia de la falta leal o no tan leal el juego se vuelve cortado. No fluye. Equidad cometió 26 faltas y Junior respondió con 23. Demasiadas.

Yendo un poco más allá, mientras Borja y Teófilo brillaban individualmente y el equipo colaboraba para que eso ocurriera, el DT Comesaña tuvo que sortear las ausencias de Narváez, Cantillo, Hernández y Pérez que se fueron, superar las lesiones de Cariaco, James y Piedrahíta y la convocatoria de Ditta, Fuentes, Cetré y Sandoval que están en la Selección Colombia Sub 23. Hablamos de otros once jugadores, una alineación a falta de arquero.

El mérito individual de Borja y Teófilo vino como consecuencia del trabajo en equipo en el que actuaron 8 jugadores nuevos. Los que fueron titulares, Viáfara, Rosero, Angulo, Higuita, Larry y Borja y los que entraron después, Didier y Carmelo que no desentonaron en la columna vertebral de Viera, Mera, Pico y Teófilo.

Que volverá a ocurrir esta noche ante el Cali, no lo sabemos. Ojalá, pero recordemos que este Junior es un nuevo equipo en construcción. Aquel, el que nos dio tantas alegrías y títulos, ha comenzado a quedar guardado en el disco duro de la memoria…

© HI


Junior inscribió su plantilla 2020-1
(…Cúcuta señala que Carmelo Valencia aún tiene contrato con ellos, Rafael Pérez va a Talleres de Córdoba por decisión de él, casos Miguel Fontalvo y Enrique Serje)

Junior de Barranquilla inscribió la nómina que utilizará en el primer semestre del año en Liga y Copa del fútbol profesional colombiano. La plantilla la integran 3 arqueros, 2 laterales derechos, 2 laterales izquierdos, 4 zagueros centrales, 8 volantes y 6 delanteros. El arquero Miguel Fontalvo (llegado del Barranquilla FC) será inscrito inmediatamente se reúnan los documentos requeridos. La inscripción del volante Enrique Serje está supeditada a la orden del DT Julio Comesaña. El caso de Carmelo Valencia en el sentido que el Cúcuta Deportivo alega que aún tiene contrato por seis meses más ha sido llevado por el Junior a la Comisión del Estatuto del jugador para conseguir su habilitación invocando el derecho al trabajo. Rafael Pérez pidió al Junior su cesión al club Talleres de Córdoba. Junior aceptó finalmente ayer atender el pedido del jugador cartagenero que irá préstamo previo el pago de un monto acordado. Indagué anoche si el equipo barranquillero buscaría otro zaguero central para llenar el cupo dejado por Pérez y la respuesta fue no.

Plantel 2020-1
Junior de Barranquilla
DT Comesaña

Arqueros (3)
Sebastián Viera
Florida (Uruguay), marzo 7, 1983
36 años – 1,84 metros

José Luis Chunga
Barranquilla, julio 11, 1991
28 años – 1,83 metros

Por inscribir
Reinaldo Fontalvo (Sub 23)
Barranquilla, enero 8, 1999
21 años – 1,90 de estatura
Salido de la cantera del Barranquilla FC donde llegó en el 2007.

Laterales Derechos (2)
Marlon Piedrahita              Lesionado y suspendido
Medellín, junio 13, 1985
34 años – 1,75 metros

Fabián Viáfara                   Nuevo 2020
Cali, marzo 16, 1992
27 años – 1,67 metros

Laterales izquierdos (2)
Gabriel Fuentes                 Sub 23
Santa Marta, febrero 9, 1997
22 años – 1,80 metros

Jeison Angulo                    Nuevo 2020
Cali, junio 27, 1996
23 años – 1,84 metros

Zagueros centrales (4)
Germán Mera
Cali, junio 13, 1985
29 años – 1,87 metros

Willer Ditta                        Sub 23
La Jagua de Ibirico, enero 23, 1997
22 años – 1,80 metros
Canterano del Barranquilla FC

César Haydar                      Sub 23
Barranquilla, marzo 31, 2001
18 años – 1,77 metros
Canterano del Barranquilla FC

Danny Rosero                    2020
Bogotá, octubre 6, 1993
26 años – 1,86 metros
Llegó procedente del Deportivo Cali

Volantes (8)
Leonardo Pico
El Cocuy, octubre 4, 1991
28 años – 1,80 metros

James Sánchez
Barranquilla, mayo 4, 1988
31 años – 1,77 metros

Freddy Hinestroza
Medellín, abril 5, 1990
29 años – 1,75 metros

Luis González       Venezolano
Cariaco, diciembre 22, 1990
29 años – 1,70 metros

Sherman Cárdenas            2020
Bucaramanga, agosto 7, 1989
30 años – 1,69 metros
Llegó procedente del Atlético Bucaramanga

Larry Vásquez                    2020
El Zulia, septiembre 19, 1992
27 años – 1,86 metros
Llegó procedente del Deportes Tolima

Didier Moreno                    2020
Pizarro, septiembre 15, 1991
28 años – 1,79 metros
Llegó procedente del DIM

Cristian Higuita                 2020
Cali, diciembre 1, 1994
25 años – 1,74 metros
Llegó procedente del Orlando City USA

Pendiente de decisión del DT Comesaña
Enrique Serje
Sabanalarga, enero 10, 1996
24 años – 1,80 metros

Delanteros (6)
Teófilo Gutiérrez
Barranquilla, mayo 17, 1985
34 años – 1,77 metros
Botín de Oro 2009-1
Mejor jugador de América 2014

Miguel Borja                      2020
Tierralta, enero 26, 1993
26 años – 1,83 metros
Llegó procedente del Palmeiras del Brasil
Botín de Oro 2016-1
Botín de Oro Copa Libertadores 2018
Mejor jugador de América 2016

Edwuin Cetré                     Sub 23
Cali, enero 1, 1999
21 años – 1,74 metros

Luis Sandoval                    Sub 23
Soledad, junio 1, 1999
20 años – 1,80 metros

Daniel Moreno
Carepa, enero 17, 1995
24 años – 1,73 metros

En la Comisión del Estatuto del jugador
Carmelo Valencia               2020
Tutunendo, julio 13, 1984 
35 años – 1,75 metros
Botín de Oro 2012-2
Botín de Oro 2017-2


El viacrucis de los técnicos “sub”

Eso de ser técnico de las selecciones menores de Colombia es un camello de diez jorobas. Si ser entrenador en el fútbol profesional es una verdadera odisea, serlo en las inferiores es subir al patíbulo para ser acribillado a diario. Lo digo no sólo por Arturo Reyes sino por el Piscis Restrepo y Eduardo Lara sus antecesores en las selecciones Sub 20 aunque la actual sea Sub 23 luchando por un cupo de Tokio 2020. El análisis es simplista. Si el seleccionado gana, nos fijamos sólo en los jugadores de futuro. Si pierde, nos centramos exclusivamente en el técnico. De nada sirve si han sido errores individuales, ni los goles botados, ni el penal propiciado. Reyes, Restrepo y Lara dirigieron en el fútbol profesional. Reyes es asesor del DT Queiroz y lo fue de Comesaña, Restrepo fue campeón en Colombia y Costa Rica, Lara fue entrenador de la Colombia de mayores. Las protestas, aún con títulos logrados, han sido las mismas. Sufrimos durante todo el torneo.

En los torneos menores, los técnicos llegan con su alineación básica, con el paso de los partidos esa alineación titular va cambiando por razones de rendimiento, de fragilidad física o mental. Hay quienes juegan bien pero no aguantan la presión del entorno.

Los hay que llegan como figuras porque juegan en primera división, porque están en el fútbol extranjero, porque se cree que su futuro será halagador y no rinden. Los hay quienes llegan con bajo perfil y se convierten en figuras.

Y después lo de siempre. Juegas un buen partido y pierdes. Juegas un partido malito y ganas. Se juega más o menos bien, pero anotar un gol es un imposible. Es un panorama que se ha repetido en los seleccionados menores y de mayores de Colombia durante los últimos tiempos.

El país se ve inmerso en una “sufridera” mientras se juegan los partidos. Se incrementan los casos de hernias y uñas sangrantes en el gran público que sigue al fútbol. A veces se juega bonito y ni un gol. A veces se juega mal y tampoco. Pitan un penal a favor y, si no se incrementan las oraciones, es casi seguro que lo tapará el arquero, o pegará en el palo o el balón caerá en la tribuna.

También ha pasado cuando hemos ganado cosas. Los líos  que se han armado porque “jugamos mal” o “porque jugamos bien, pero sin gol”. Pasó con el Piscis a pesar de haber ganado los suramericanos Sub 17 y Sub 20 y haber clasificado a los Juegos Olímpicos de Brasil. O con Lara cuando ganó un suramericano, unos juegos Bolivarianos y un Torneo de Toulon. O el mismo Reyes que ganó medalla de oro en los Juegos Centroamericanos.

El sufrimiento comenzó, esta vez, con el mismo primer partido del preolímpico en Armenia. Pero bueno, no es como se comienza sino como se termina…

© HI


Murió el “Caimán” Sánchez,
dejemos que rija el silencio…

El “Caimán” Sánchez, el mítico arquero colombiano que le mostró al mundo que Colombia era tierra de buenos porteros, murió en Bogotá la tarde de este jueves a los 93 años edad. El “Caimán” nació en Barranquilla el 27 de febrero de 1926 e integró una familia de excelsos deportistas como su hermano “Patón” Sánchez que practicó el fútbol, el béisbol y el atletismo. Con vasta historia como jugador y como técnico en el fútbol profesional colombiano, en el fútbol argentino, en el mexicano y en los seleccionados colombianos, Efraín fue el arquero del equipo que representó a nuestro país en el mundial de Chile 1962. Debutó en el fútbol profesional con Millonarios en 1943 equipo en el que jugó en dos épocas diferentes y se despidió en el Junior de Barranquilla siendo arquero y después el técnico en 1966. Después lo volvió dirigir en 1971 y en 1986. El “Caimán” jugó en San Lorenzo de Almagro (Argentina) en 1948 y en el Atlas de Guadalajara (México) en 1958.

En el fútbol profesional colombiano ganó dos títulos con el Deportivo Independiente Medellín (1955 y 1957) y uno con Millonarios (1964) en el que fungió como jugador y técnico.

Como técnico de la Selección Colombia disputó la final de la Copa América con Perú en un tercer partido que no estaba programado en Caracas en el que se perdió 1x0 con gol del “Cholo” Sotil. Por año, esta hazaña, más el empate 4x4 con la Unión Soviética en Arica, fueron las dos grandes hazañas del fútbol nuestro y, en ambas, estuvo presente este gran hombre del fútbol y de la vida.

Efraín fue un buen hombre, de talante como los de antes, incursionó ocasionalmente en la política, pero su vida estuvo ligada sin descansar al fútbol que fue la gran obra de su permanencia en este mundo a más de haber fundado una hermosa familia con la que estuvo viajando por razones de su actividad profesional hasta cuando se afincó en Bogotá, ciudad que ahora lo devuelve al seno del Buen Dios.

La última vez que lo vi fue en el set del programa Kick Off del Canal Win Sports. Ese día, después de una extensa y entretenida entrevista y luego que hubiera terminado y se hubiera marchado todos hablamos de su lucidez a pesar que notamos que había perdido un poco la audición pues debimos hablarle un poco alto al notar que volteaba su cabeza para escuchar mejor. Respondió todas las preguntas con exactitud, con anécdotas, con fechas, con recuerdos evidentemente frescos en su memoria.

Volvimos a saber de él cuando el Papa Francisco vino a Colombia y él pidió que le permitieran verlo puesto que el Santo Padre es hincha del San Lorenzo de Almagro, el equipo argentino donde tapó el “Caimán”. Fue la última vez.

Colombia ha perdido no sólo al primer gran arquero de nuestro fútbol sino a un ser humano excepcional, como pocos. Y el mito no nace hoy, el “Caimán” Sánchez lo fue desde la primera vez que defendió una portería. Que no lo vamos a comparar. El “Caimán” fue único.

Y mientras el “Caimán” Sánchez vuela a ese espacio insondable al que llamamos cielo, dejemos que rija el silencio…

© HI


El Canal Premium

Me he abstenido de hablar sobre el tema del Canal Win Más porque soy parte del gran canal deportivo de Colombia. Ante su inminente salida al aire es menester señalar algunas cosas para la orientación del gran público comenzando por el tema de la tarifa de $29.900 mensuales. Ese monto lo pagará quien adquiera el canal por los 64 partidos mensuales que pasará Win Más incluyendo Liga, Torneo y Femenino. Quiere decir que cada juego le costará al televidente $ 467,oo. Eso para contar sólo el calendario de juegos además de los  programas, noticieros y cubrimientos especiales. La transmisión de los juegos no tendrá anuncios comerciales.

Los dueños del fútbol profesional son clubes clase A de los 36 equipos de Liga y Torneo y son los que deciden cómo repartir los dineros recibidos de la televisión. El negocio del Canal Win Más fue una idea original propuesta por DIMAYOR y no es a riesgo compartido como sí el Canal Win Original. En este último las utilidades o las pérdidas son asumidas por DIMAYOR y Win. En el Canal Win Más el riesgo lo asume en su totalidad Win. Por tanto, DIMAYOR tiene asegurado el pago de los derechos que cedió mediante contrato firmado.

El monto que recibe cada equipo anualmente es decidido por ellos mismos, como he explicado. El nudo gordiano lo tienen los dueños del fútbol que decidieron repartir los dineros a partes iguales. Quiere decir que el mismo monto que reciben Junior, Millonarios, América o Nacional es el mismo que reciben Unión Magdalena, Jaguares, Pereira o Huila. Que es inequitativo sí, pero eso fue decidido por los propios dueños del fútbol. Si replantearan la repartición de los dineros en el que los grandes (que invierten más) ganaran más que los equipos pequeños (que invierten menos) obtendrían montos más grandes, pero no han podido conseguir los votos para que ello ocurra. Ningún equipo pequeño votará a favor para que le quiten parte del dinero que ya tiene asegurado.

Las cifras por pagar de parte del Canal Win Más a DIMAYOR no son poca cosa. Antes de la aparición del canal en el 2011, DIMAYOR recibía 6.280 millones de pesos por año. Ahora, además del contrato y los dineros que recibirá por el Canal Win original percibirá, además, la parte del Canal Win Más. El año pasado recibieron $ 112.671.000.000,oo. Son dos negocios separados.

El monto del contrato de Win Más es por 8.9 billones de pesos por ocho años. Los montos irán variando sobre la penetración (compras del canal) sobre un universo de 4.000.000 hogares.

Si la penetración es del 10% de los hogares, DIMAYOR recibirá $149.546.000.000,oo, si es del 15% obtendrá $165.013.000.000,oo, por el 20% se le abonará $189.684.000.000,oo y por el 25% $219.806.000.000,oo. Si se llegara a tener una penetración del 33% como Argentina o 31% de Chile tendrían una bolsa de $283.700.000.000,oo. En Europa, los canales Premium de mayor acogida en el fútbol son Inglaterra con el 75% y España con el 45%.

Los canales Premium comenzaron con HBO (la taquilla en casa) y su sistema PPV (pague por ver) con películas y las grandes peleas de peso pesado en 1972 y es una elección del gran público como el caso de Neflix, que es el gran fenómeno de la televisión de hoy. Como el que compra una entrada para el cine, el carnaval, el circo o los conciertos. La razón es una sola. Es que el fútbol es una empresa privada que, como todas, vale dinero. Por eso, para entrar al estadio, hay que pagar…


El nuevo Junior

Después de la efervescencia por las contrataciones en Junior (nueve en total) ahora estamos en la parte más delicada de cara a la temporada 2020, el montaje del conjunto como tal. El DT Comesaña pudo contar, en las últimas temporadas, con un equipo estable, una alineación básica conocida, rendidora y ganadora de títulos. Ahora, deberá armar otro equipo, con otros jugadores. Es lo que los gringos llaman el “team work” que no es otra cosa que las “pequeñas sociedades” de antes o los “automatismos” de ahora. Se use un nombre u otro, se trata del conocimiento y reconocimiento de un jugador a otro, y entre sí, dentro del terreno de juego con las virtudes y defectos de cada quien. De los jugadores recién llegados, Sherman pudiera recordar cosas del club y de su técnico. Es el único que vuelve. Los otros ocho son nuevos en la institución y es posible que nunca hayan jugado como compañeros en otros equipos. Obviamente, no todo va a ser nuevo. Aún existe una base desde la cual el técnico arrancará a trabajar.

Por ejemplo, Viera y Chunga; Piedrahita, Mera, Pérez, Ditta, Haydar y Fuentes; Pico, James e Hinestroza; Teófilo, Cetré, Moreno y Sandoval. El tema es que Piedrahita, además de la lesión que acaba de padecer, deberá pagar 8 fechas de suspensión y los Sub 23, Ditta, Fuentes, Sandoval y Cetré arrancaron el año en la Selección Preolímpica y, si Colombia clasifica a Tokio 2020 como todos esperamos, estarán siendo llamados permanentemente a los micro ciclos.

Las llegadas de Borja, Valencia, Vásquez, Higuita, Rosero, Viáfara, Sherman, Moreno y Angulo han sido celebradas por cuanto son jugadores reconocidos, pero hasta ahí llegó la labor de los dueños y de la administración del club. Se ha metido un “billetón” para suplir la ausencia de los Sub 23 y la de los que se fueron casos Narváez y Cantillo (rendidores y puntales), Gutiérrez y Murillo (lesionado).

De aquí en más la responsabilidad recae en el DT Comesaña y en el grupo de los recién llegados. Y no es que se prepare para ganarle a Flamengo como le pidió públicamente Fuad Char. No, hay que prepararse para ganarle a todos.

Y a aprovechar el tiempo. Es que es demasiado corto esta vez…

Barranquilla
Enero 13, 2020
© HI

 
 


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