Restan cuatro minutos y España gana 1x0 a Alemania con gol de Carlés Puyol, a los 72 minutos de juego, al impactar con la cabeza un tiro de esquina cobrado por Xavi Hernández. El DT español Vicente del Bosque ha mandado al terreno de juego a David Silva por Pedro, el juvenil del Barcelona.

Gana España y está adquiriendo el derecho de jugar la final contra Holanda. Una final inédita, tan inédita que nadie apostó por ella. Me dicen que Pelé sí la mencionó, no recuerdo. España gana porque quiso ganar, porque tuvo el balón, atacó, corrió y no bajó los brazos.

El árbitro húngaro Víctor Kassai anuncia que repondrá tres minutos de juego. España ha sido España, con ganas, con muchas ganas. Alemania no ha sido Alemania. No corrió, no fue rápida, fue demasiado lenta, paquidérmica. Extrañamente hizo una doble línea de cuatro para esperar y contra atacar. Pero se olvidó de esto último. Es que tampoco tuvo el balón. Lo tuvo España, casi siempre, con ganas y decisión.

España, si termina ganando, faltan dos minutos, será un justo ganador. Sale Xabi Alonso y entra Carlos Marchena. Último recambio de los españoles. La pelota la tiene Sergio Ramos y el juego termina.

Se ha desatado la locura roja. Las camisetas rojas en la tribuna brincan, bailan la danza del triunfo, los jugadores abrazan a Del Bosque, el viejo, el querido, el técnico ganador. Pero él está tranquilo, casi en shock diría yo. Los colegas de la Cadena Ser lloran, se abrazan, gritan. El relajo es enorme.

Y Manolo, el del Bombo, toca el famoso tambor como si quisiera reventarlo. Manolo, que vino del más allá después de una enfermedad, a lo mejor dirá ahora que podrá morir tranquilo. Manolo, el mismo que conocí en 1986 en México y que acompaña a su selección por todo el mundo desde hace años. Casi es el jugador No. 12.

España, esta noche en Durban, fue España. Jugó bien, tuvo ganas, fue dueño del balón, explotó los espacios, generó fútbol y atacó de manera frecuente. Tuvo ganas, corazón y huevos. Fue España, esa España de los últimos años. La que ganó la Eurocopa, a la misma Alemania, y ahora peleará el título del mundo, por primera vez en su historia, ante Holanda.

Alemania perdió porque no fue Alemania. Fue un equipo lento, hizo una inverosímil doble línea de cuatro para defenderse, por primera vez en el torneo, y, se suponía que también era para contra atacar. Pero no lo hizo, tan solo una vez al final del juego. Le faltó alma, corazón, ganas y Müller. O huevos, los mismos que pusieron los españoles.

España ganó, va a la final y revive con ese fútbol que gusta y encanta. Del Bosque hizo cambios y ganó. Sacó al Niño Torres, mandó a Villa al frente, Pedro por derecha, Xavi en el centro e Iniesta a la izquierda. Más el empuje de los de atrás. El de Puyol, el del golazo, el del triunfo.

Alemania se desinfló. Se redujo, ella misma a su mínima expresión. No fue Alemania, no pudo ser Alemania, esta no es Alemania.

Sí, ganó España porque fue España. Perdió Alemania porque no fue Alemania. Y ganó el pulpo Paul porque volvió a acertar. España con Holanda en una final inédita y no soñada como las otras, las que se fueron quedando en el aire mientras se iban Brasil, Argentina y Alemania…

Estadio Moses Madhida, Durban
España 1 x Alemania 0
Julio 7, 2010 / 60.950 aficionados
Árbitro Víctor Kassai, Hungría

Mañana
No. 26 España vs. Holanda
¡Una final inesperada!


Comienzo a escribir cuando Diego Forlán sale del terreno de juego y es reemplazado por Sebastián Fernández, a los 84 minutos de juego. Uruguay pierde 3x1 con Holanda y el cambio del DT Oscar Washington Tabárez me supo a abdicación, a ya no puedo más, a dimos todo, pero no pudimos.

Me pareció, a pesar de no compartirlo, a un reconocimiento tácito a la superioridad del rival. Gallardo, dirían algunos. Forlán llegó al banco, se saludó con sus compañeros y no habrá necesidad de entrevistarlo para saber lo que pensaba: al igual que su técnico, sus gestos informaban que todo estaba terminado.

Sin embargo, Diego Pérez ha anotado un bonito gol a los 91 minutos, precioso, después de un tiro libre de Gargano. Pérez le pegó con la izquierda y la clavó en el arco de Stekelenburg. 3x2, esto se puso bueno.

Uruguay ha seguido corriendo, metiendo, en posesión del balón. Hay dramatismo en la cancha. Amarilla para Van Bommel, el yerno del DT Van Marwij. Sigue el drama, el partido se alarga y, al minuto 90, más 5 de reposición, el juego termina. Hay bronca, empujones, Cavani insulta al árbitro Irmatov.

Nada que hacer. Antes de ayer, di un favoritismo a Uruguay más con el corazón que con la razón. El corazón me decía Uruguay, la razón Holanda. Y así lo dije. Finalmente ganó Holanda, pero Uruguay jugó un gran partido en el primer tiempo después de ir perdiendo 1x0. Forlán empató el juego con un golazo que devolvió atenciones después del golazo también, de media distancia, de Van Bronckhorst.

Uruguay terminó jugando mejor ese primer tiempo. El segundo fue favorable a Holanda con su fútbol pausado, tranquilo, explotando pequeños espacios y acelerando arriba con Kuyt, Sneijder, Robben y Van Persie. Hoy Kuyt y Robben jugaron con perfil cambiado. Kuyt por izquierda y Robben por derecha. Sneijder solo apareció a partir del gol que marcó estando Van Persie en fuera de lugar. El gol de cabeza de Robben fue el anuncio del final.

Desde que vi el debut de Holanda ante Dinamarca, en el Soccer City Stadium de Johannesburgo, me llamó la atención por su juego diferente. Es un fútbol muy suramericano, no es atropellado, no es largo, no es europeo, es más de conjunto, más corto pero muy ofensivo y con gol. Eso lo ha mandado a la final luego de ganar sus seis partidos. Es, de hecho, y a la luz de los numeritos, el mejor equipo del mundial.

Uruguay cayó con honores. Hoy no tuvo a sus dos zagueros centrales titulares, Lugano y Fucile, ni a Suárez su punta goleador y esas ausencias pesaron mucho en el partido que definía su paso a la final.

Uruguay llegó muy lejos. Holanda ha llegado a donde debía llegar, a la final del mundial con todos los derechos y merecimientos. Es el mejor, y es la grata sorpresa. Hasta ahora…

Estadio Green Bay, Ciudad del Cabo
Holanda 3 x Uruguay 1
Julio 6, 2010 / 62.479 aficionados
Árbitro Ravsan Irmatov, Uzbekistán

MAÑANA
España ganó, porque quiso…


El 18 de mayo escribí en estas columnas sobre lo que podía pasar si, Ernesto Lucena, Ministro del Deporte seguía dándole vueltas al tema de la aprobación del protocolo para el regreso del fútbol profesional. Escribí: Lo peor que le puede pasar a él, para su futuro como hombre público, es que la solución venga por el lado político y no de su gestión al frente de la cartera del deporte. Y, como vamos, va a pasar…”

Y pasó. El 22 de mayo se produjo la reunión del Álvaro Uribe Vélez con la dirigencia de la FCF, Dimayor y dueños de clubes. Sólo pasaron 4 días para que la conclusión mía se hiciera realidad. Y no atiné porque tuviera información de lo que iba a pasar. Basta con saber cómo se manejan las cosas de ese tenor y la presión que resulta de ella. Argumentaba que, si el país volvía a la normalidad sin el fútbol, era un costo político para el gobierno y decía que, con seguridad, el presidente Duque no estaba dispuesto a correr ese riesgo. Y preguntaba si Lucena estaba en disposición de hacerlo.

No me voy a desgastar con que si lo de Uribe pesó para que se diera vía libre al regreso del fútbol. No sólo pesó, sino que fue definitivo.

Argumentaba yo en las columnas anteriores que había visto a Lucena como extraviado de rumbo. Se dejó absorber por cosas en las que un ministro no debiera enredarse como la declaración de Jorge Enrique Vélez al comenzar el proceso sobre el tema televisión o como cuando dijo que las respuestas a las 10 glosas del ministro al protocolo eran fáciles de responder.

No sólo no las superó, sino que, de verdad, cuando hablaba de Dimayor y Vélez se notaba el fastidio. En esos “ires y venires” un día hablaba como ministro, otros como presidente de Dimayor y otro más como miembro de la oposición que lanzó la especie que, ahora sí, Vélez se caía. Todo lo confirmé con la carta final deslindado a la Dimayor de algo que le compete a la Dimayor como el fútbol profesional. Si por ley es como él dice en la carta, por qué no lo hizo desde el comienzo. ¿Lo desconocía?

La misma noche, después de la reunión con el fútbol profesional, Uribe Vélez declaró en El Alargue de Caracol que, después de haber escuchado los planteamientos, consideraba que el fútbol podía regresar en el mes de junio. El ministro Lucena y su viceministra Lina María Barrera hablaron siempre de regresar a entrenamientos en agosto y la competencia por allá en septiembre. La misma Lucía lo dijo en la Emisora de la Universidad del Valle.

En la reunión de Uribe Vélez y la dirigencia el expresidente, dirigiéndose a ella, le pidió que por favor anotara eso y que les pedía que, por favor, ayudaran al fútbol aligerando el proceso. Cuatro días después el ministerio aprobó el protocolo (que estaba enredado y había que llevarlo sin prisa) y, el pensamiento de regresar en agosto y septiembre, se cambió a junio, julio y agosto.

Casualidad no fue. No me pinto a Uribe Vélez haciendo reuniones para nada. Así les rebote la bilis a sus contradictores, la reunión del expresidente solucionó de un tajo el trancón que había con el protocolo de la Dimayor.

Creo que el capítulo final y la confirmación de la solución al estilo Uribe Vélez fue la carta reactiva de Lucena sobre hablar sólo con Jesurún y no con la Dimayor. En realidad, donde decía Dimayor, casi que se podía leer Vélez.

En la vida he aprendido que, por más grande que seas, siempre habrá otro más grande que tú. Los cargos públicos, por más ministerios que sean, dependen del presidente y de los congresistas. Esos cargos no son propiedad privada y hay que manejarlos de acuerdo al ambiente político. En ese ambiente no hay islas, todos están conectados con todos.

Visto está, entonces, que el problema no es Jorge Enrique Vélez. El día que los 25 clubes que lo apoyan lo quieran sacar, lo sacan. Si Vélez hubiera cometido una indelicadeza ya lo hubieran demandado en la fiscalía o donde corresponda. En lo del contrato con la empresa gringa de televisión, que resultó chimba, es bueno que se digan los pasos que se siguen en esos casos. Vélez no puede firmar contratos de más de 20.000 salarios mínimos vigentes de acuerdo a los estatutos de Dimayor sin la autorización aprobada por el comité correspondiente y por la asamblea.

Vélez recibió la orden del negocio traído por Tulio Gómez de Estados Unidos y del aval de la Comisión de Contratación y Mercadeo que integran Jaguares, Millonarios, Santa Fe, Rionegro, Equidad, Cortuluá y América. Como invitado está Atlético Nacional, pero no tiene voto. Cinco clubes de la llamada oposición.

Quedo reconfirmado que Vélez no puede firmar esa clase de contratos, sin el visto bueno de ellos, cuando le rechazaron el negocio con la firma canadiense para el tema del protocolo y la pandemia. Y lo rechazaron y punto. Para esos son los dueños.

Ahora, si tienen indelicadezas que haya podido cometer Vélez y no las han denunciado antes las autoridades ese sí es problema de ellos. O no existen. No creo que, teniendo pruebas para sacar a Vélez por indelicado escojan seguir haciéndole oposición a ultranza en lugar de denunciarlo ante la autoridad competente y más, habiendo abogados en su grupo disidente.

El problema no es Vélez. Lo pueden sacar si quieren hoy mismo. El problema son los 11 de la oposición, Santa Fe y 10 equipos chicos, que sin tener el poder electoral para sacar o meter presidente, continúan en una carrera sorda de desprestigio de su propia empresa llamada Dimayor.

Y por mí este tema termina aquí. Mi esfuerzo estaba dirigido a que el fútbol regresara y va a regresar. No abro frentes de guerra, ni cierro puertas, ni entiendo la disonancia como enemistad, no tengo enemigos y el día que los tenga (que a estas alturas de la vida no creo) los escogeré yo mismo…

Barranquilla
Mayo 27, 2020


En el mundo de las noticias hay tanto de largo como de ancho. En las mismas a veces no hay, ni verdades absolutas, ni fuentes contundentes. Cada una de ellas cuenta un pedacito y, muchas veces, el pedacito que les conviene. Pasa en el tema del fútbol. La sagacidad del ser humano da para aprovecharse de cada coyuntura para sacar rédito o para darle duro a su opositor. Es el mal de las redes sociales. Antes la pregunta era cómo vamos. Hoy es, cuantos likes tengo. Hay una desmesurada carrera por ser “tendencia” en las redes.

Creemos, los colombianos de a pie, que los temas que le interesan a la comunidad deben ser solucionados con sindéresis y prontitud. Y creemos, también, que todos los temas son importantes. Unos más que otros, pero importantes.

Estoy leyendo la noticia (de primera mano) del diario El Tiempo sobre el fútbol. Se trata de la reunión del Ministro del Trabajo con los clubes de la Dimayor. Algunos señalan que ese fue el detonante para la carta de Ernesto Lucena, Ministro del Deporte, dirigida a Ramón Jesurún, Presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, en el sentido que, de aquí en más, sólo se dirigirá a él para ventilar el regreso del fútbol a la competición.

No es posible que altos dignatarios del gobierno sufran del “Síndrome de Kiko” que cada que vez que veía al pobre Chavo feliz armaba líos de siete pisos. Hay demasiada prevención, la susceptibilidad está a flor de reacción inmediata.

El tema fútbol, originado por la oposición de equipos chicos a ultranza, se fue volviendo un dime que yo te diré cuando el ministro Lucena comenzó a opinar temas internos de la Dimayor que es una entidad privada. Al presidente Vélez lo convirtió en su blanco preferido. Llegó a hablar de sistemas de campeonatos que es una decisión de la asamblea de la entidad o sea de los dueños.

Hubo que recordarle que el fútbol estaba parado por el Coronavirus, que el torneo se estaba jugando sin sobresaltos y que ya habíamos jugado las ocho primeras fechas. La Liga BetPlay no está parada por nada más. Es una consecuencia más de la pandemia.

En una de las dos columnas recientes que escribí, sobre la labor de Lucena, yo (que soy un lego en estos temas de la cosa política) intuía que la solución vendría por el lado político (de líderes del congreso) y más temprano que tarde apareció Álvaro Uribe Vélez a dar clase magistral de cómo se manejan estos temas.

Por supuesto que la reunión con el Ministro del Trabajo produjo otra alergia en Lucena, pero el gran golpe, que atrajo toda la atención (aún se habla de eso), fue la intervención de Uribe. Después de la misma lo llamaron de todos los medios a preguntarle sobre lo allí tratado y Uribe, no sólo contó los temas desarrollados, sino que, de ñapa, dijo que él creía (por lo explicado por la dirigencia) que el fútbol podría regresar a entrenamientos a comienzos de junio. Toda una bomba pues Lucena nunca se atrevió a dar una fecha.

Es como gaseosa mata tinto (excúsenme la elemental comparación). Pues Uribe es el jefe de bancada mayoritaria en el congreso. No creo que Ángel Custodio Cabrera sea el gallo que opaque a Uribe. El escozor lo produjo el expresidente. Piense usted en cuál voz es la más autorizada si Uribe o Ángel Custodio. Qué reunión tuvo más impacto en la opinión pública. Cuántos likes.

La reacción inmediata de Lucena, una carta de dos hojas y media, que debe ser una misiva privada entre dos entidades apareció casi que, antes de firmarla, en las redes sociales. Otra vez el acelere y otra vez gobernando en las redes.

No sé si el ministro del deporte tiene asesores de temas públicos, del impacto de su gestión, pero esa carta, que parece un golpe de autoridad (hummm) es una inculpación a su gestión.

Si por temas del funcionamiento del estado, la gestión de su ministerio es de forma directa con el presidente de la federación, por qué no lo ha hecho. Ha venido haciendo exactamente lo contrario de lo que en su carta hace énfasis.

Además, si el tema es con Vélez, algún día deberá hablar con él cuando Jesurún no esté por sus constantes viajes a FIFA y CONMEBOL. La razón es una sola (lo dijo Gabriel Meluk en un trino). Porque Vélez es el primer vicepresidente de la federación.

Lucena se enredó tanto que tuvimos que recordarle también que él no era presidente de la Dimayor sino ministro del deporte. La carta es como una sacada de maleta y, haciéndola pública, fue un error que lo salpica a él. Si como dice en la misiva que la ley y la constitución y tal, lo faculta para tal y pascual. Por qué no lo estaba haciendo así.

En las últimas horas hablé con gente del congreso. Los síntomas de Lucena son típicos de a quién le llamaron la atención a recomponer el manejo de su gestión. Su no presencia en la reunión con Uribe se notó. Y eso le cayó muy mal.

No encuentro la razón válida para que un ministro de estado se enoje porque una empresa privada se reúna con otros dignatarios del gobierno. Los clubes de fútbol pueden hablar con los ministros, superintendentes y hasta con el propio presidente Duque. Es más, cualquier ciudadano de este país puede hacerlo. Nada se lo impide.

Si los clubes van a mirar el tema contratos y seguridad social eso es competencia del Ministro del Trabajo. Y si quieren hablar de sanidad pública lo deben hablar con el Ministro de Salud. Es que Lucena no es ministro plenipotenciario.

En el ejercicio de esta profesión de periodista, hay algo que es típico. Recibir la llamada de alguien para preguntarte “¿oye y qué tienes tú contra el ministro?”. Me paso con el tema Lucena.

Qué puedo tener contra Ernesto, nada. Él es un hombre de estado que está sometido a la opinión pública. Lo que investigo, más el impacto que genera su gestión, más la eficiencia de la misma, me da para escribir sin el mayor ápice o interés de nada más que alertar lo que está pasando.

El concepto que él perdió el rumbo no es solamente mío. Mi compromiso es con el regreso del fútbol. Todavía hay gente que cree que el fútbol es lo menos importante de lo más importante cuando hay 50.000 familias que dependen de él, directa e indirectamente.

En esta actividad periodística puedes ponderar un millón de veces la gestión de alguien y nunca te considerarán amigo. No bien dices algo en contrario, el mismo personaje te gradúa de enemigo.

Aún sigo creyendo que Lucena es una figura joven que se podrá proyectar en el tema público si le baja al acelere y utiliza el sentido común sin prender como fósforo. Que sea el Lucena eficiente y ponderado que conocí en la Universidad Sergio Arboleda.

Aún guardo los mensajes que siempre me cruce con Lucena. Lo invitamos dos veces a Kick Off, estuvimos en un conversatorio juntos. Albergaba la esperanza que solucionara el tema del fútbol con prontitud y eficacia (entendiendo todos los mecanismos y los tiempos) pero terminó enredado. Y no pude obtener, a través de él, una respuesta más a mis preguntas desde el 20 de abril.

Para quien me llamó a preguntar si tenía algo contra Lucena le quiero agregar, además de lo que le dije ese día, que con quien tengo algo es con el fútbol. Llevo 44 años trabajando en él. Conozco el tema en profundidad. Y lo defenderé contra quienes piensan que es un juego de vagos.

El fútbol es el sistema social que más niños y jóvenes saca de la miseria en Colombia y en el mundo. El fútbol redime, ayuda, hace que la niñez y la juventud desprotegida y menos favorecida sienta que hay una luz al final del túnel. Y es el gran espectáculo que, cada cuatro años en los mundiales de fútbol, hace que el mundo sea feliz.

Sé que las cosas se han encarrilado y hoy veo más claridad en el asunto. Sé también que, a la par del regreso del fútbol, se está hablado del tema televisión. Noticias habrá muy pronto…

Barranquilla
Mayo 26, 2020
© HI


En estos días de asueto me preguntaba qué afinidad táctica hay entre las selecciones que vinieron al Mundial, aquí en Suráfrica, y los nuestros del fútbol profesional colombiano. Los dibujos tácticos son los mismos. En Colombia hay equipos que se paran 1-4-4-1-1 como Uruguay, hay otros que se paran 1-4-2-3-1 como Alemania y Holanda y muy pocos se paran 1-4-2-2-1-1 como España, aunque, este último, se puede asimilar al 1-4-4-2.

El 1-4-2-3-1 es utilizado por Junior desde hace tiempos. El primero que lo ensayó fue Dragan Miranovic, por allá en el 2003, Julio Comesaña también lo hizo en la campaña admirable para salvar la categoría y Diego Umaña lo hace y con él ganó el campeonato anterior.

Para los legos el 1 es un arquero, el 4 son cuatro defensas, el 2 son dos volantes de primera línea, el 3 son tres volantes para generar y crear fútbol y el 1 es un delantero en punta. Aunque aquí hemos visto que el fútbol de hoy tiene, en los dos volantes de primera línea, no sólo recuperadores como tal sino gestores de juego.

Los dibujos tácticos son eso, dibujos, distribución geográfica o por zonas de los jugadores en la cancha. Después, vienen los movimientos que es la estrategia. Cómo se mueven los jugadores, por donde transitan, quien hace los relevos, cómo se hacen esos relevos, las diagonales, en fin.

Ahí es donde tenemos diferencias de calidad, de aplicación, de improvisación y una muy marcada y definitiva: la precisión sobre la velocidad.

En el fútbol colombiano aún no damos ese paso importante para escalar la categoría de fútbol moderno. Pero hay excepciones en el fútbol mundial también.

Si usted ve jugar a Holanda se convencerá que no es un equipo rápido. Es más suramericano, el toque corto pero preciso, las descargas sobre las bandas y la generación del juego explotando pequeños espacios, buscando a un volante 10 clásico como Sneijder. Sí volante clásico, que los hay aún.

Nuestro Junior comienza los juegos 1-4-4-1-1 y, con los movimientos propios del juego, hace 1-4-2-3-1 en ataque. Ataque que, a veces, se convierte, por la mecánica del juego mismo, en un 1-4-2-1-3 o en 1-4-2-4 aunque pocas veces éste último.

La conclusión es que en el fútbol colombiano si bien utilizamos los dibujos tácticos que se usan en la élite del fútbol debemos aprender ya, a ser precisos en la velocidad. Con ello cambiaremos sustancialmente la dinámica de los partidos.

A propósito, hoy se medirán los dos equipos sorpresas del Mundial. No es fácil pronosticar el desenlace del partido Uruguay vs. Holanda. Quiero que sea Uruguay, pero, ante sí, tendrá a esta Holanda que, de callada manera, le ha mostrado al mundo ser un súper equipo. No a la europea, sino a la suramericana.

Y que quede en claro, de una vez, que eso de jugar a la europea, el juego largo, profundo, permanente, aquí no lo hemos visto. Hoy los europeos juegan al toque-toque, con profundidad y gol, claro.

¿Toque-toque, se acuerdan? ¿Maturana?

Ciudad del Cabo
Julio 6, 2010

Mañana
No. 24 Holanda, finalista con honores


Hace poco, en una de éstas columnas, advertía sobre el riesgo que corría Ernesto Lucena, Ministro del Deporte, con el tema de ralentizar el proceso del regreso del fútbol profesional y opinar sobre temas que no le competen pues forman parte del manejo de una empresa privada como Dimayor. Es evidente que Lucena ha hablado mucho y se ha equivocado mucho en casos como estar planteando temas internos de la Dimayor que son competencia de los socios de la entidad y no de un ministro de estado. También en el fastidio evidente hacia Jorge Enrique Vélez, presidente de la entidad, que se aprecia cada vez que éste habla (poco, por cierto) y sale él, sin falta, a embestirlo. Me llama la atención, y así lo consigné, que un día habla como ministro y al otro como presidente de la Dimayor.

Consigné en aquella columna, que titulé “Al fútbol se le acaba el tiempo, al gobierno también”, que no me figuraba el regreso a la normalidad en el país sin la presencia del fútbol. Aseguré que el Presidente Duque no correría ese riesgo político y me preguntaba si Lucena estaría dispuesto a hacerlo.

También utilicé el término palos a la rueda porque, de verdad, es la impresión que he tenido sobre el manejo de Lucena al retorno del balompié.

Creo que Lucena perdió el rumbo por estar más preocupado por el tema de la disidencia en Dimayor que por el tema del protocolo sanitario y el regreso del fútbol. El tema interno de la división profesional lo arreglarán los socios que son los dueños de los clubes. A él lo que le compete es el tema del protocolo y que las condiciones de sanidad y protección estén óptimas para arrancar la actividad así sea a puerta cerrada. Y eso, previo concepto del Ministerio de Salud que es el único autorizado para emitirlo. No el Ministerio del Deporte.

Terminé la columna señalando que “Lo peor que le puede pasar a él, para su futuro como hombre público, es que la solución venga por el lado político y no de su gestión al frente de la cartera del deporte. Y, como vamos, va a pasar…”

La reunión del fútbol con el Dr. Uribe Vélez me recordó esa parte final. No soy de los que satanizo toda la actividad política, ni busco enemigos por no pensar igual. Esa reunión casi que debía hacerse. La dirigencia del fútbol necesitaba que alguien del estado los escuchara diferente a Lucena para que el Presidente Duque pudiera tener una idea real sobre la reactivación del fútbol profesional.

Y fueron escuchados por 4 viceministros, algunos senadores y por Uribe Vélez que es el jefe de la bancada mayoritaria en el congreso. Cayó de perla la petición que hizo el actual senador para escuchar al fútbol.

En horas de la noche, Uribe Vélez habló en El Alargue de Caracol con Steven Arce. De las cosas que dijo tomo ésta: “Oyendo a todos uno pensaría que en la primera semana de junio podría empezar la etapa de entrenamientos y la primera semana de julio los primeros partidos, es la conclusión que yo saco.”

¿Si, con sólo escuchar al fútbol profesional en una reunión de dos horas, el expresidente se atreve a dar fechas, cómo Lucena no fue capaz de sacar esa conclusión pues, cada vez que le preguntaban sobre ello, sus respuestas daban la impresión que el tema estaba enredado y de difícil solución?

Yo confiaba, desde un principio, que el tema del regreso del fútbol lo gestaría Lucena como ministro, pero, como van las cosas, la solución vendrá por el lado de la política bien entendida y consciente. A él se le dijo.

Ayer, ya se sintió su vacío en la reunión…

Barranquilla
Mayo 22, 2020


Y el fútbol obligó a Maradona a mostrarse humilde ante los ojos del mundo. Argentina acababa de ser goleada, bailada y gozada por Alemania 4x0. Un equipo práctico, serio, bien montado, con goles y fútbol rápido. Maradona compareció en la rueda de prensa sin el “cabalístico” vestido gris que se puso desde el primer día de este mundial africano. Estaba enfundado en la sudadera oficial de su selección.

Después de llorar, amargamente, en el camerino, Maradona llegó triste, golpeado, fulminado, entregado y mostró, por fin, la cara de la humildad. Ni siquiera la vida, la misma llena de lujos, dinero y derroche, la misma saturada de todos los vicios de la fama pudo hacerle mostrar, alguna vez, esa cara de mortal, como usted y yo.

Hubo un momento en que su voz se quebró. Cuando eso pasa el dolor va por dentro. La tristeza reina en los confines del corazón. Maradona aún estaba “turulato” por los cuatro goles recibidos. Por la eliminación humillante con evidentes señales de inferioridad.

Confieso que su cara me hizo recordar la que le mostró aquella noche aciaga de Buenos Aires cuando lo sacaron drogado de un sitio de mala muerte. Justamente esa vez estaba barbado, como esta tarde noche en Ciudad del Cabo.

Maradona dio todas las explicaciones que le pidieron los periodistas del mundo. Mustio, con la cabeza hacia el lado izquierdo, como si le pesara, en voz baja.

El Diego, el dios (en minúsculas), estaba pasando su momento de pasión y puso la mejor cara de dolor para transmitirle a la Argentina esta nueva humillación como aquella del 5x0 ante Colombia en Buenos Aires o como el 6x1 ante Bolivia en La Paz.

Sin embargo, como Maradona tiene su lista blanca y su lista negra, a dos o tres periodistas, que no son de su reino, les contestó con cajas destempladas como para ponerlos en ridículo. La verdad, el que pareció ridículo fue él. ¿Qué explicaciones convincentes podía dar, a través de ridiculizar a los periodistas, después de esa derrota tan lacerante y dolorosa?

Hoy, a esta hora, cuando usted está leyendo este envío desde Suráfrica, Maradona debe estar sintiendo el síndrome de la soledad. Esa que sienten los boxeadores cuando salen de un nocaut.

Maradona quedó solo después del juego y lo sintió cuando el periodismo todo, le dijo lo que no quiso decirle antes del Mundial. El periodismo que lo arrulló, que le permitió, que le pasó cosas, que silbó y miró a otro lado para recibir la bendición de él, el dios (en minúsculas) del fútbol argentino.

Al final de la rueda de prensa confirmo lo de la soledad del boxeador. Una de las últimas preguntas fue sobre cómo se sentía: “como si Muhammad Alí me hubiera dado una trompada”, respondió. No fue una, fueron muchas, bien pegadas y con cuatro caídas.

Ahí va Diego, el dios (con minúsculas) al que Alemania le recordó que es un mortal como usted y yo…

Estadio Green Bay, Ciudad del Cabo
Alemania 4 x Argentina 0
Julio 3, 2010 / 64.100 aficionados
Árbitro Ravsan Irmatov, Uzbekistán

Mañana
No. 23 Los dibujos tácticos del mundial


En momentos de crisis el ser humano saca lo mejor de él o lo peor. Si hace lo primero es una ayuda eficaz. Si hace lo segundo es una carga, un lastre que lleva consigo resentimientos, desconocimientos y aprovechamiento del momento para hacerse “el celebre”. En los últimos meses el fútbol nuestro ha resistido una campaña en contra bien dirigida y orquestada por conocidos en la sombra. De nada les ha valido esconderse y tirar las piedras. Son perfectamente identificables.  

El fútbol es el gran deporte de Colombia. Quienes hablan y atacan en contrario se revelan como desconocedores absolutos de un deporte que, no sólo es valioso en el mundo (es su gran pasatiempo), sino que lleva en sus entrañas el sistema social más elemental para sacar de la pobreza y la delincuencia a niños y jóvenes.

En estos días de encierro, en que el ser humano se ha reencontrado consigo mismo, hay gente que ha aprovechado el momento para despotricar del fútbol sin conocer, siquiera, un balón de fútbol, o haber experimentado un abrazo de festejo de gol, o haber sentido una profunda tristeza anegada en llanto por una derrota o eliminación de su equipo o selección.

Todo porque a Colombia llegó el sistema que se ha desarrollado en el mundo: los canales de fútbol Premium. Que no es otra cosa que Neflix o HBO, los mismos que compran quienes lanzan dardos. No sé de dónde han sacado que el fútbol (que es una empresa privada que vale millones) debe ser gratis. Como si gratis hubieran entrado a los estadios toda la vida. El fútbol nunca ha sido gratis. Para entrar hay que pagar.

Algunos políticos no lo saben. Como el representante a la cámara que citó a un dirigente del fútbol a una plenaria como si fuera un empleado público. O como el aspirante eterno a la presidencia (un nuevo Goyeneche) pidiendo gratuidad en televisión y estadios sin saber cuánto vale mantener un club de fútbol y de dónde salen los recursos para pagar los contratos de su nómina que están muy por encima de la media social y algunos por encima de ella. Y lejos.

No es posible que un intelectual afirmé que se puede vivir sin fútbol imaginándolo como un simple juego de vagos 11 contra 11 sin conocer todo el fenómeno social que se mueve en su interior. Es como sabotear la venta de sus libros. Mucho más caros que una boleta o una suscripción de televisión por cable. Tan caros que invitan a la piratería en los semáforos o en la red. Nunca apoyaremos la piratería y jamás me atrevería a pedirle que sus libros fueron gratuitos porque forman parte de su diario vivir. Es el valor de su talento y de su aceptación.

Del fútbol viven jugadores, técnicos, sus familias, empresas formales e informales, vendedores ambulantes, expendedores de boletas, medios de comunicación, dueños de los estadios (gobernaciones o alcaldías) y de ese proceso salen los seleccionados para los mundiales de fútbol que tan buen rédito le han dado a Colombia. Sólo cuenten cuántas familias se sostienen en el andamio del fútbol. Inaudito que no lo sepan.

Hace poco, mirando los días y los meses en el calendario, pensando en la reanudación del torneo y en el comienzo del siguiente, caí en cuenta que el tiempo (hasta mitad de año para terminar el primer torneo) se le está acortando al fútbol. Pero, después pensé que al gobierno le pasa igual. No me imagino un país retornando a la normalidad sin la presencia del fútbol. Es un costo político bien grande que, les aseguro, el Presidente Duque no querrá correr.

Esto lo digo porque, si bien al comienzo de las negociaciones fútbol-gobierno pudieron existir ligerezas verbales, no es menos cierto que no nos podemos quedar en eso para no cometer más excesos como los de Ernesto Lucena, al que un día lo oigo hablar como ministro y al otro día como presidente de la Dimayor en las múltiples entrevistas que concede diariamente. El que habla mucho es posible que se equivoque mucho también.  

La última declaración fue otra salida en falso. Le dice a Dimayor que debe pagar con sus recursos el protocolo para regresar. No bien la entidad que rige el fútbol profesional le contestó las 10 preguntas que había enviado y le hizo saber que tenía los recursos para ello soltó otro palo a la rueda.

Dijo que cómo era posible que tuvieran plata para las pruebas de coronavirus y no la tuvieran para pagar a los jugadores. Evidentemente Lucena está dilatando el regreso del fútbol. Cada declaración suya es un golpe directo a que el fútbol no reinicie sus actividades. No tiene el menor atisbo de voluntad.

Ahora, como zar del deporte en Colombia, debiera saber que los clubes son entes autónomos que administran sus propias empresas y son vigiladas por el estado del que él hace parte como ministro. De un solo golpe metió en el mismo saco a clubes cumplidores de sus deberes y compromisos (que son la mayoría) y a los que se han distinguido como mala paga.

La mejor manera de salir de la crisis por la pandemia y poner al fútbol en movimiento es que cada una de las partes cumpla su roll. Que el Presidente de la Dimayor sea presidente y que el Ministro del Deporte sea ministro.

Pero Ministro para hacer, para construir, no para abrir frentes de guerra. Ministro que construya puentes, no que los derribe. Cada vez que Jorge Enrique Vélez da una declaración (pocas, por cierto), o contesta algún requerimiento, Lucena sale como un toro de lidia a embestir. Ya no puede ocultar la cara de disgusto ante los medios. No es de buen agrado que un líder social, como aspira a serlo él, no pueda digerir los malos momentos, o la imprudencia de una declaración que Vélez dio hace dos meses. Está jugando el mismo juego de Claudia López contra el Presidente Duque.

Que practique lo que pregona. Aquello que no quiere ver al fútbol desunido que lo haga él con la Dimayor como entidad. No más desunión. Necesitamos soluciones, no enredones.

No son saludables las viejas prácticas de hacer que la cosas a solucionar se estiren para después aparecer como el gran héroe y solucionador para sacar rédito público como el salvador. La Liga BetPlay se estaba jugando con normalidad hasta cuando un tema de higiene mundial hizo que se parara. No fue nada diferente a la pandemia lo que hizo que el mundo se detuviera incluyendo a todos los deportes habidos.

Fue el coronavirus (que en Colombia el Presidente Duque ha manejado acertadamente con prontitud y sin dilación) el que hizo que el fútbol nuestro y del mundo dejara de funcionar. No fue por la oposición de los equipos chicos en Dimayor o por el cliente de la televisión internacional que trajo Tulio Gómez que salió chimbo, ni por la comisión de mercadeo que recomendó que ese contrato se firmara. La Liga, el Torneo y la Copa BetPlay se desarrollaban sin problemas. Es más, ya estuviéramos en las finales de la liga.

Cada vez que el ministro Lucena declara algo, da la impresión que está hablando de un problema enredado y sin solución en el fútbol. Debiera recordarle alguien, que aquí de lo que se está hablando es de un tema de salud y de un protocolo para prevenir los contagios que fue solicitado por el gobierno nacional a todas las empresas del país grandes y pymes para volver a la actividad. Y esas empresas ya han comenzado a reactivarse con el visto bueno del Ministerio de Salud y las súper intendencias de cada sector productivo. Con diligencia, sin talanqueras. Entre otras cosas el ministro de salud habla poco, pero hace mucho. Es el que lleva la voz cantante del tema pandemia por designación del mismo presidente Duque.

Lucena ha enredado la pita. Está más preocupado por la Dimayor como entidad, con el tema de los equipos chicos y proponiendo formas de hacer torneos que por la verdadera razón de su intervención: el tema sanitario del coronavirus que nos ocupa.

Lo de la Dimayor lo solucionarán los dueños de las empresas que la conforman (o sea los clubes), la asamblea general que es la que toma las decisiones y determinaciones sobre formas y maneras de hacer torneos y de firmar contratos como el de los gringos que no aparecieron nunca. Es un tema interno de los 36 socios A y B de la entidad.

Es hora de parar resentimientos e inquinas. Es hora de dejar de lado la posición de cobrar deslices de otros. Es hora de dejar de gobernar en los medios. Es hora de dejar de lado las posiciones veleidosas y vanidosas.

Después de la lección de la madre naturaleza, que nos ha graduado como liliputienses, lo más que podemos exhibir es humildad y sindéresis.

Al fútbol se le acaba el tiempo (para poder terminar el primer torneo y desarrollar el segundo) y al gobierno también. ¿Quiere asumir Lucena el costo político de un país regresando a la normalidad sin fútbol al embarcarse en una pelea que sólo él pelea?

Lo peor que le puede pasar a él, para su futuro como hombre público, es que la solución venga por el lado político y no de su gestión al frente de la cartera del deporte. Y, como vamos, va a pasar…

Barranquilla
Mayo 18, 2020
© HI

Mañana
No. 22 Maradona, el humilde


Sigo a Dunga. Camina hacia el camerino con cara de tragedia. Acaba de terminar el partido, a las 5:52 PM de Suráfrica, y Brasil ha quedado eliminado del Mundial de fútbol al perder 2x1 con Holanda o con Países Bajos, que es el nombre oficial. La cara de Dunga es la misma de Lula, de Pelé, de Romario, de todo Brasil, de toda Suramérica, de todo el mundo.

El Rey Brasil ha muerto, lo mató la ansiedad. Miro el monitor de FIFA y la torcida brasilera llora, a su recién fallecido, en las gradas. Unos musitando su dolor, otros con gritos desaforados, unos abrazados, otros con la cara entre las manos. Las lágrimas y las caras tristes, anuncian el luto.

Holanda, jugando a lo que siempre jugó, en sus ya cinco partidos en la Copa del Mundo, acaba de mandar a casa al mejor equipo, al de las estrellas, al de la cadencia, al grande, al monstruo Brasil.

Brasil llegó ansioso. Recién arrancó el partido Dunga protestó todas las decisiones del árbitro japonés Yuichi Nishimura. Robinho, Danni Alves y Maicon, también. Eso no es común en el seleccionado brasilero. Desde el comienzo estaban ansiosos y esa ansiedad adelantó la muerte.

Al equipo verde amarillo le pasó de todo. Robinho lo puso a ganar a sólo nueve minutos del inicio. Después, en el segundo tiempo, cuando todo era con viento favorable, comenzó la tragedia.

El autogol de cabeza de Felipe Melo al 53, el doble cabezazo en el área de Kyut primero y Snaijder después, en un tiro de esquina a los 68, lo llevó a cuidados intensivos pues ya perdía 2x1, la expulsión de Felipe Melo, nos hizo saber que el enfermo no pasaría de esta noche. Y así fue.

Brasil no superó que le empataran el juego y menos con un autogol, entró en shock y, cuando comenzó a perder, la ansiedad aumentó, la lucha la centraron en pelear con el árbitro y no jugar ante Holanda y, poco a poco, el equipo holandés se apoderó del balón, jugó a su ritmo, a su forma y manera, y le anunció al mundo que el Rey había muerto.

Y, como en todo velorio, ahora escucho las historias del muerto de boca de los periodistas brasileros que con rabia unos, con dolor otros, con lágrimas los más, la cuentan a los hinchas en Brasil.

Por qué jugar con la camiseta azul si la amarilla es la que infunde respeto, por qué Kaká la tuvo dos veces y no la metió, por qué Danni Alves, a dos minutos del final, tenía cara de terror al cobrar un tiro libre que se quedó en la barrera, porque Robinho jugó más con la boca que con los pies. Cada uno cuenta, su cuento, al adolorido pueblo brasilero. Nada lo de lo que digan llevará consuelo, pienso.

El Mundial terminó para los brasileros, pero no para el resto del mundo. Aunque, sin ellos, no tendrá el mismo sabor…

Estadio Nelson Mandela Bay, Port Elizabeth
Holanda 2 x Brasil 1
Julio 2, 2010 / 40.186 aficionados
Árbitro Yūichi Nishimura, Japón

Mañana
No. 22 Maradona, el humilde


Los periodistas hablamos poco de nosotros. Casi siempre contamos historias de todos, menos de nosotros mismos. A Antonio José Caballero, periodista trotamundos de RCN, lo conozco hace mucho tiempo. Nos conocimos por el fútbol a pesar que él no es periodista deportivo, pero es como si lo fuera, y por la manía de comprar libros en cuanta librería tropezamos.  Siempre asiste a las copas del Mundo y a las eliminatorias de las mismas para contar las “otras” historias, diferentes al balompié.

Hicimos el viaje Bogotá-Buenos Aires-Johannesburgo y después no nos habíamos visto, a pesar de estar en el mismo hotel, porque aquí cada periodista carga con su propia angustia. Diferentes tópicos para cubrir, diferentes personajes para entrevistar y diferentes horarios para informar.

Este miércoles, a medio día, nos reencontramos en las afueras del África Pride Hotel Arch y, como siempre, nos fuimos a almorzar en el JB’S Corner uno de los muchos restaurantes que circundan la plaza de enfrente. Él pidió unos Noodles a la Boloñesa con vino y yo un New York Sirloin Steak, una carne tierna, jugosa y deliciosa. Hacía ocho días que no probaba carne por temas de salud.

A las siete en punto de la mañana en Colombia, dos de la tarde en Johannesburgo, lo llamaron de Bogotá. Juan Gossaín iniciaba su despedida de la Cadena RCN Radio. A Caballero la noticia le cayó terriblemente mal.

Le pedí que me comentara que estaba diciendo Gossaín. Comenzó: “ustedes saben que siempre he dicho que los periodistas no podemos guardar secretos…”

Hasta allí llegó. A Antonio José se le enrojecieron los ojos y no pudo evitar que se le saltaran las lágrimas. Y obvio, no pudo contarme más de lo que Gossaín estaba diciendo.

Una que otra vez se secaba las lágrimas, escuchaba atento por el celular, el plato de pasta quedó a medio terminar. Apuró la copa de vino, se puso de pies y caminó hasta la placita. Yo lo seguí con la mirada a través del vidrio.

Después le dieron cambio, habló de su maestro en el periodismo, volvió a entrar y me preguntó algo sobre Gossaín al aire, le contesté y se despidió de la gente de Bogotá.

Confieso que nunca había visto a Caballero, como le dice Gossaín, tan triste. Caballero es un hombre festivo, feliz, melómano, amante de la buena muela, digo de la buena mesa, los vinos, y un compañero de viajes y andanzas del carajo.

Pero esta vez le tocó la dolorosa. A miles de kilómetros de distancia, a través del teléfono, escuchó la despedida de quien ha sido su maestro y amigo, fingió ser duro y las lágrimas lo traicionaron, trató de hacer un chascarrillo con una dama que se sentó a mi lado en la barra del restaurante, pero fue un chiste malo.

Ante la evidencia que la tristeza le ganaba la partida me dijo: “duele hermano, duele. Es mi maestro el que se despide”.

Pagamos y cada uno se fue a su habitación. Yo a escribir esta historia para El Heraldo. Él, para estar solo con su tristeza…

Johannesburgo
Junio 29, 2010

PD
Antonio José Caballero murió en Bogotá tres años y medio después, el 17 de diciembre del 2013. Postergamos la cena programada con buen vino, que siempre los tenía, para el espacio insondable donde algún día no volveremos a encontrar.

MAÑANA
No. 20
Brasil y Uruguay, formas y estilos


Son bien cansones. Los seguidores de Brasil, la torcida, la afición que llena estadios, grita, baila y apoya son, bien cansones. Estuvimos en la tribuna con ellos, en el Estadio Ellis Park, viendo Brasil 3 vs. Chile 0. Parecen que tuvieran hormigas en los pantalones.

A la tribuna llegaron borrachos, algunos tambaleándose, con una cerveza en cada mano, se sentaron donde quisieron y los acomodadores tuvieron buen trabajo reubicándolos.

Se les acababa la cerveza y bajaban por más. De a dos o de a cuatro en unos soportes distribuidos por la Budweiser. Después se armó, en las escaleras, el trancón más grande que he visto de borrachos y borrachas. Los que bajaban a los baños y los que subían con más cerveza o viceversa.

Era desesperante. Brasil jugaba, arrasaba con Chile y siempre había que pararse de la silla para poder ver las jugadas y los goles.

Había un gordito, el más cansón de todos. Llegó con una “pea fenomenal” de esas de después de la Batalla de Flores. No usaba vuvuzela sino un pito característico del carnaval de Río. Compraba cerveza y, casi siempre que subía, la demarraba y sólo tomaba el poquito que le podía quedar en el vaso. Peleaba con todos los que estábamos de primero en las filas de sillas porque decía que era su asiento. Los acomodadores tenían que llevarlo a la suya, pero era imposible. A los cinco minutos volvía peao, con la cerveza derramada, tocando el pito y peleando por una silla que no era suya.

Confieso que muchos de los que van a “ver” a Brasil no miran el juego. Festejan los goles observándolos en las pantallas gigantes o en los abrazos de los jugadores. Llegan borrachos, se emborrachan más y se van felices y contentos de la pelota.

Algunos duermen donde los toma el sueño, otros llegan al hotel gateando, otros se quedan dormidos en el estadio y pasan la noche en las estaciones de policía. Pero les da igual, así son. Festivos y bien cansones.

Pero no son sólo los hombres, las mujeres también. Cuando llegamos al hotel bajaban de una camioneta a una minina preciosa, una nena, jovencita. Unos alemanes se apiadaron de ella y la trajeron. Entre Adolfo Pérez y yo la ayudamos a llegar al ascensor. La habíamos visto bajar y subir cerveza en cantidades industriales.

En fin, la fiesta de Brasil en el terreno de juego es puro fútbol. La fiesta de la hinchada en la tribuna es puro carnaval, con pea y todo. Así son…

Estadio Ellis Park, Johannesburgo
Brasil 3 x Chile 0
Junio 28, 2010 / 54.096 aficionados
Árbitro Howard Webb, Inglaterra

MAÑANA
No. 19 Gossaín y Caballero


Tuvimos que encerrarnos para encontrar y entender. Para encontrarnos con todo aquello que está ahí y que se volvió invisible a nuestros ojos y para entender que, por más que la fortuna nos haya favorecido, todo lo que tenemos (incluyendo el dinero) se vuelve artículo baladí en casos de emergencia como la que vivimos por el coronavirus.

En estos días, he recordado aquello de los indígenas Cree de Canadá con respecto al final de los tiempos: “sólo entonces el hombre entenderá que el dinero no se come”. La vida le pesa al ser humano de hoy porque anda con el escaparate de la vanidad a cuestas. El ser humano antes era genuino. El de hoy es impostado, avasallado por la apariencia de lo que mostramos y no somos.

Antes, el tiempo corría menos y rendía más. Las jornadas escolares y de trabajo eran a mañana y tarde con siesta a medio día. En la mesa se sentaba toda la familia a tomar alimentos y a contar lo que pasaba y la solución venía de los viejos sabios: Papá, Mamá y Abuelos.

El mundo está patas arriba. Todo lo material está ahí, guardado, inutilizado. La situación para los acumuladores se volvió dramática porque de repente el mundo se les detuvo. En tanto que, el menos favorecido, está acostumbrado a vivir del día a día. De ponerle el pecho a la vida.
                                                            
Está pasando con el fútbol, el gran pasatiempo mundial. Las informaciones están centradas en el Coronavirus, en la economía, la ciencia y el fútbol. He comentado que para el ser humano de a pie, lo que pasa en las bolsas de valores, no es un indicativo que afecte su vida. Pero, el fútbol sí.

A través del fútbol se sopesa lo que está sucediendo. Pasar en blanco un día, o un fin de semana, sin que haya partidos es como un salto a la nada. Como si faltara el oxígeno. Que no se vea el futbol nuestro o de Europa o de Suramérica, con sus copas continentales, es como vivir en blanco. Cuando eso pasa, como ahora, la gente siente que algo no está bien.

Si sube y baja el Dow Jones, si el petróleo se desploma, si el oro permanece estable, si la venta a futuro del café se tambalea, no es cosa que la gente de a pie entienda o le importe. No ver a Messi o a Cristiano, sí. Es señal de la gravedad del asunto.

Lo más sensible de todo es que hoy, el regreso del fútbol, como pan nuestro de cada día, no depende del propio fútbol sino de los estamentos políticos. Y hay algunos de ellos que no están interiorizados con lo que significa el fútbol para la sociedad de hoy.  

Roguemos a San Balón para que los ilumine y podamos tener el regreso del bendito fútbol. Con la seguridad sanitaria que indican los protocolos, por supuesto…

Barranquilla
Abril 9, 2020
© HI

MAÑANA
Continuamos con la serie
Recuerdos del Mundial de Suráfrica 2010

Capítulo No. 18
Brasil, fútbol e hinchas cansones


Y aparecieron los errores arbitrales en el Mundial Suráfrica 2010. Los mismos son tan viejos como el fútbol mismo. Desde cuando aparecieron, para impartir justicia en los partidos de balompié, los árbitros han cometido errores que perjudicaron a unos y beneficiaron a otros. Pasa en todas las ligas del mundo.

Acá ya se vieron los primeros fallos contrarios a la verdad. Habíamos pasado la primera ronda bien. Sin escándalos, sin protestas. Los árbitros casi ni existían pero, luego de los partidos Alemania vs. Inglaterra y Argentina vs. México, ya se hicieron visibles.

Lo malo no son los errores, lo malo es no quererlos evitar. Hay una filosofía, en la Federación Internacional de Fútbol Asociado FIFA, que reza que los errores arbitrales forman parte del fútbol. Que si se utilizan métodos o artículos cibernéticos, de última generación, se le quitará parte del “encanto al juego”. Incomprensible.

La FIFA y la International Board, que hace las leyes del fútbol del mundo, son del pensamiento que hay que agregar más árbitros dentro del terreno de juego. Si con tres jueces tenemos todas las polémicas que se arman, por los errores en algunas de sus decisiones, es fácil colegir lo que pasará si tenemos cuatro, cinco o seis.

Los errores arbitrales son el pan de cada día en el fútbol. Ya forman parte del entorno mismo del balompié, pero cuando ese error te saca de la posibilidad de avanzar en un campeonato mundial, es costoso, doloroso e histórico porque queda, por siempre, en la historia fea de la FIFA.

No se si los árbitros, o Joseph Blatter, o los venerables ancianos de la International Board, podrán dimensionar el impacto que tiene, en los ciudadanos de las selecciones eliminadas, esta clase de situaciones.

De contera, la FIFA decidió destruir la cama de la esposa infiel. Aquí, en el Mundial de Suráfrica, se estaban repitiendo las jugadas en las pantallas gigantes dobles que hay en los estadios. No sólo las jugadas, sino que se transmite el partido completo tomando el canal oficial de transmisión que origina SABC.

La rápida solución de FIFA, la obvia respuesta de Blatter se veía venir: ¡prohibir la repetición de las jugadas!

O sea que a los 40 o 50 o 90 mil aficionados que están en los estadios se les priva de ver lo que 280 millones de personas, alrededor del mundo, están viendo u oyendo a través de las cientos de transmisiones que salen de aquí para todo el planeta. Tamaño despropósito.

Entre otras cosas las jugadas que perjudicaron a Inglaterra ante Alemania y a México ante Argentina tenían que ser repetidas porque fueron ¡goles! y los goles, la alegría del fútbol, se repiten una y otra vez en los partidos.

Soluciones para ayudar a los árbitros debe haber muchas, con seguridad. Aunque Blatter prefiere hacer de esposo engañado destruyendo la cama…

Estadio Soccer City, Johannesburgo
Junio 27, 2010

MAÑANA
Brasil, fútbol e hinchas cansones


Alemania acaba de golear a Inglaterra 4x1 y lo ha sacado del Mundial de Fútbol aquí en Suráfrica. Feo resultado, derrota humillante. Estoy viendo la cara de Mick Jagger, el cantante de los Rolling Stone. Además de las huellas de la vida loca, arrugas, ojeras, marcas de humo, tiene una profunda tristeza, mira lejos. Se parece a Freud, un perro basset hound, los mismos de la marca Hush Puppies, que alguna vez tuve y que cuando iba a salir, y no lo llevaba a la calle, ponía cara de tristeza insondable.

Que Alemania le gane a Inglaterra o viceversa, es algo normal. Pero que, en segunda ronda de un campeonato mundial los alemanes les acomoden cuatro goles a los ingleses, y los regresen a casa, es escandaloso. Pocas veces se han ido los ingleses de un mundial con el rabo entre las piernas. Les dieron una zurra.

Lo de Alemania es meritorio, más del 50% de la nómina inscrita es del equipo Sub 21 que ganó la Eurocopa de la categoría. Müller, Ozil, Boateng, Khedira, Marín, Gómez y otros son de esa camada y hoy ya juegan, con propiedad, en las grandes ligas del fútbol.

Ésta Alemania no se parece en nada a las anteriores. Es otro fútbol, es otra cadencia, es otra forma, es otra manera. Nadie se ha acordado del lesionado Michael Ballack porque el equipo no ha permitido que lo recuerden. Sin Ballack, ganó velocidad.

Esta Alemania de Joachim Loew es otra cosa. Ya no son los famosos panzer, la aplanadora, los inequívocos robots. No, este es un fútbol, rápido, moderno, de mucho toque suramericano, de generación de juego con pases cortos, con picardía, explotando espacios, llevando, llevando, hasta cuando aceleran y matan en los últimos 20 metros.

Y tiene gol por todos lados. Con Podolski, con Ozil, con Muller, con Klose. También son mortales en los contra golpes, rápidos, con técnica exquisita. Le hicieron dos a Inglaterra, de esa forma, cuando los ingleses intentaron el todo o nada.

Alemania acaba de gritarle al mundo que sí, que es favorita, que pudo haber jugado un deficiente partido en la derrota ante Serbia 1x0, que pudo haber ganado con lo justo 1x0 a Ghana, para quedar primero en el Grupo D, pero que, al retomar su memoria futbolística, volvió a demostrar que fútbol y goles tiene como cuando goleó 4x0 a Australia, también, en su primer juego en este Mundial.

Ahora, el gol de Frank Lampard, a los 38 minutos del segundo tiempo, fue legítimo a favor de los ingleses. El balón entró en “pica barra” y cayó casi un metro dentro. Ni el árbitro Jorge Larrionda, ni su juez de línea Mauricio Espinosa de Uruguay, se percataron. Fue un gol auténtico que quedará como una anécdota porque el mundo, justo en este momento, está hablando de la deslumbrante Alemania.

Y mientras apuro este escrito veo alejarse a Mick Jagger, con su cara de tristeza. Va solo, él tan acostumbrado al acoso de sus seguidores y rodeado de guarda espaldas. Lo veo caminar, lento, sin prisa, con pausa.

Va solo porque los alemanes se han quedado en la tribuna aplaudiendo a su selección y porque los ingleses aún lloran, en silencio, su derrota.

Bye Mick, ¿did not you know that in football also cry?

Estadio Loftus Versfeld, Pretoria
Alemania 4 x Inglaterra 1
Junio 27, 2010 / 40.510 aficionados
Árbitro Jorge Larrionda, Uruguay

Mañana
Y los árbitros se hicieron visibles


Hoy es domingo. Mire su reloj. Cuando esté leyendo este escrito el día suyo será siempre más joven que el mío. La diferencia entre Colombia y Suráfrica son siete horas más acá que allá. Ya se fueron 18 equipos y, hoy mismo, se irán dos más del Mundial de Fútbol Suráfrica 2010. Entre los equipos eliminados está la selección de casa, la surafricana.

Antes era imperioso que la selección del país organizador avanzara, por lo menos, a segunda ronda. Ello para garantizar ingresos por taquillas. Ya no. Ahora el grueso de las taquillas la ponen los turistas, cercanos o lejanos, que vienen a ver a sus seleccionados.

Hablamos de taquillas. Porque el torneo, como tal, está perfectamente patrocinado. La FIFA tiene un grupo de llamados socios que son Adidas, Coca-Cola, la Aerolíneas Emirates, los automóviles Hyundai y Kia y la tarjeta de crédito Visa.

También tiene unos patrocinadores del Mundial: Budweiser, Castrol, Continental, McDonalds, MTN, Mahindra, Seara y Yingli Solar. Mas seis sponsors locales. Hay billete y bastante ganancia.

Por eso, ya es irrelevante si el equipo de casa avanza o no. La cantidad de turistas que llegan a los mundiales es impresionante. Vienen los ricos, los de la clase media y los de la clase baja. En el Mundial caben todos.

He notado sí, que muchísima gente humilde ha venido al Mundial Suráfrica 2010. Cómo hacen, quién sabe. Lo cierto es que aquí están y apoyan, de manera decidida, a sus equipos.

Venir al Mundial ha costado 18.000 dólares a los aficionados colombianos que estarán hasta el partido final. Incluye boletos de avión, hoteles, boletas para partidos escogidos con anticipación, transporte aeropuerto-hotel-aeropuerto y a los estadios.  El paquete sólo garantiza algunos partidos, no todos. El resto, que quieran ver, deben comprarlos.

Los turistas en el Mundial vienen por ronda. A la de Grupos viene mucha gente. El paquete es económico. De allí en más, octavos, cuartos, semifinal y final los precios se incrementan.

Johannesburgo es, hoy, una torre de babel en movimiento. A diario llegan aviones cargados con gente de todas partes del mundo. A diario, también, salen aviones con los aficionados que vinieron a ver a su equipo y resultó eliminado.

He visto muchos hondureños gritones, aficionados a la cerveza y bullangueros. Aquí están las agresivas barras bravas de Argentina. También los ofensivos italianos que descargaron todo su lenguaje prohibido contra su equipo. Los chilenos que sufrieron en el partido ante España. Los eslovacos, los ingleses, los alemanes, los uruguayos, paraguayos y brasileros. Los ingleses sin los hooligans, estos ya no existen.

Ah, también los colombianos y barranquilleros por supuesto. Hace tres días, desde el restaurante donde almorzaba, logré ver a un aficionado con la camiseta del Junior. Le grité ¡Junior, Tu Papá! y el hombre levantó el pulgar.

Hoy es domingo y quería escribir sobre el otro mundial, el que juegan los turistas…

Johannesburgo
Junio 27, 2010

MAÑANA
Alemania, entristeció a Mick Jagger


Feliz cumpleaños, Lionel. El mundo ha festejado tu aniversario 23. Quién tuviera esa edad, Lio. Espero que el entorno inexpugnable de la selección argentina haya sido grato para ti. Me contaron que hicieron un asado de tira, que te cantaron el cumpleaños feliz y que comieron dulce de leche y de batata. También me contaron que, a pesar de ello, tus ojos de pulga atómica estuvieron siempre como lejanos y tu mente se paseaba por las nebulosas.

Tienes que relajarte Lio, tío, che, Messi. Tienes que jugar a lo bien, como cuando estás en el Barcelona con toda esa banda amiga. Cuando te enfundas en la camiseta blaugrana se te ve feliz, juegas al fútbol de una manera sencilla pero espectacular y anotas unos goles de antología.

Hagamos una cosa, piensa que la camiseta azul celeste y blanca no es azul celeste y blanca. Piensa que es azul y roja. Lástima que no sea rojiblanca como la del Junior, pero bueno, sigamos.

Piensa que Maradona no es Maradona sino Guardiola. Piensa que Walter Samuel no es Walter Samuel sino Carlés Puyol. Piensa que Angel Di María no es Angel Di María sino Xavi Hernández. Piensa que Jonás Gutiérrez es… Jonás Gutiérrez, ahí sí nos jodimos, ni modo. Pero bueno, ni siquiera lo mires.

Ahora falta el último paso mi querido Lionel. Piensa que no estás en Suráfrica, que estás en el Camp Nou, así Camp Nou, no Nou Camp, como dicen algunos.

Y entonces, Lio, querido cumpleañero, juega tu fútbol. Muestra la magia que tienes con la izquierda cuando estás tirado por derecha, dale rienda suelta a las gambetas, deja atrás a todos los que salen a marcarte y cuando el arquero se te muestre, métele esos golazos a los que nos tienes acostumbrados cada ocho días.

Aquí, en el Mundial de Suráfrica, debes irte con el título del mejor jugador del mundo. No hay otra. El mundo entero lo grita. Recuerda que estuviste en el banco, en el mundial anterior, observando como Alemania eliminaba a Argentina por la vía de los lanzamientos desde el punto penal. Te fuiste triste y abatido a casa.

Pero eso no puede ocurrir nuevamente. Aquella vez tenías 19 años, hoy ya vas por 23 y tus charreteras mundialistas no aparecen. Para ser el Mejor del mundo, el Rey, el Príncipe, Pelé o el Diego, tienes que hacer cosas en los mundiales. Las mismas que hicieron ellos o mejores.

Tienes que ganar títulos, tienes que hacer goles, tienes que hacer jugadas que la gente recuerde como el golazo de Pelé en 1958 de paragüita y remate de primera. Como el gol de Maradona a Inglaterra en 1986. Ojo, no es la de la mano de Dios sino esa otra donde arruma ingleses como loco y les hace un gol a contra pierna.

Eso Lío, eso debes hacer. No puedes faltar a tu cita con la historia, a tu cita con el destino, a tu cita con la gloria. Eso hay que hacerlo aquí y ahora. Recuerda que tendrás 27 años en el próximo mundial y, en cuatro años, pasan tantas cosas.

Vamos Lionel, vamos Messi, que Dios te dio todo para que seas Rey. No le falles al hombre…

Johannesburgo
Julio 24, 2010

Mañana
Los turistas juegan el otro Mundial


He apostado, conmigo mismo, que Suramérica clasificará a sus cinco equipos a la ronda de octavos de finales en la Copa del Mundo de Fútbol Suráfrica 2010. Ya han pasado tres con todos los honores. Argentina impecable con 9 puntos, Uruguay con 7 y Brasil con 6 faltándole el partido ante Portugal. Paraguay es líder del Grupo F, con 4 puntos, por encima de Italia, Nueva Zelanda y Eslovaquia. Chile es primero en el Grupo H con 6 puntos aventajando a España, Suiza y Honduras.

Argentina invicta y goleadora, Uruguay invicta y con el arco en cero, Brasil invicto y ganando con poco esfuerzo, Paraguay invicta y sorprendiendo y Chile invicto y táctico. Los cinco equipos nuestros son los mejores, hasta ahora, del torneo mundial, pero a partir de los octavos de final, comenzarán las eliminaciones súbitas, en un solo juego y, en esos partidos más que jugar bonito, lo vital y único es ganar. Bonito, si se puede. O maluquito, con autogol o con penal, eso también vale.

Con Maradona el país argentino no hizo leña del árbol caído y, cuando nadie soñaba siquiera con eso, Grondona lo nombró técnico de lo que más aman los gauchos: su selección nacional. Y ahí está, grosero, controvertido, peleonero, medio sollado o sollado completo, produciendo la gran sorpresa del mundial. Una Argentina ganadora, con grandes jugadores, con goles y buena defensa.

Lo único que le faltaba a Maradona era sacar el pecho por la convocatoria a Martín Palermo, que nadie entendió, ni consintió, pero en el partido final del Grupo B ante Grecia, Palermo, acabado de entrar, hizo el segundo gol. El país argentino enloqueció aquí, con los más de 40 mil aficionados de ese país que están en el mundial, y allá con todos los que siguen minuto a minuto a su selección.

Lo mismo ha pasado con Uruguay. Equipo serio, con idea táctica muy definida, con jugadores consagrados, con plantel batallador, lleno de mística, de garra charrúa, lleno de orgullo, pero con los pies sobre la tierra. La unión y la decisión se notan en cada balón que disputan. Faltaba que Luís Suárez hiciera un gol para quitarle la presión al DT Tabárez al que la prensa le recordaba que el joven delantero no había anotado un gol. Y lo hizo, para ganar a México y para dejar a su equipo en el primer lugar de su grupo.

Al Brasil le piden, en su país, que juegue el jogo bonito. Pero aún sin jugarlo gana fácil, sin apremios. Dicen que no juega bien, pero gana. Dicen que no tiene buena defensa, pero la tiene. Que Kaká está en bajo nivel, pero ante Costa de Marfil, puso dos pases gol. Dunga, ahora bien vestido, se muestra otro.

Ahora esperamos la confirmación de Paraguay y Chile. Mi pronóstico es que clasificarán. Jugando tan bien, como lo han hecho, no existe ninguna razón para vacilar o dudar. Claro que una clasificación chilena supondría una eliminación de España, una de mis favoritas, pero, si Chile sigue siendo el equipo ordenado, táctico y eficiente, que hemos visto, lo de España se complicaría.

Colombia, no está aquí, en Suráfrica, pero cómo hemos gozado con el fútbol suramericano. Los mejores del mundial, hoy…

Pretoria
Junio 23, 2010

Mañana
Messi, feliz cumpleaños


Vimos España 2 x Honduras 0 en el Ellis Park Stadium en Johannesburgo. Los españoles han sentido que, esta vez, su seleccionado puede salir campeón mundial. Pero el equipo no ha respondido a ese sentimiento, no solo de los españoles, sino del mundo del fútbol. A pesar que es una de mis favoritas, la selección española no termina de llenarme. Algo va de Luís Aragonés a Vicente del Bosque. Con el primero la selección ibérica tenía cuerpo, tenía cabeza y cola, y se movía alrededor de una idea base. Entonces era más colectiva que individual. Ahora es eso, muy individual. No sé cómo se manejarán los egos de los “divos” jugadores del seleccionado español. Pero, cuando hay mucho cacique y poco indio en los equipos de fútbol, casi siempre han naufragado.

España no termina de redondear su fútbol, es más personalista, más individual, no gira alrededor de una idea básica sino de la partitura que cada quien toca.

Por supuesto que existe un dibujo táctico de la manera como se para en el terreno de juego. Frente a Honduras jugaron 1-4-2-2-2 en ataque y armaban un 1-4-4-2 en defensa. Pero se volvió a notar lo individual por encima de lo colectivo.

Del Bosque alineó al arquero Casillas, el cuatro de fondo con Ramos, Piqué, Puyol y Capdevilla, Busquets y Alonso en primera línea de volantes, Navas como volante por derecha, Xavi cono volante por la izquierda, el Niño Torres en punta centro y Villa en punta sobre la izquierda.

Insisto, y es mi óptica particular, que el equipo de Del Bosque juega desordenadamente porque no se agrupa. Ataca de manera precipitada, eso hace que dilapide muchos goles, como le pasó ante Suiza primero y ante Honduras después. En fin, aún no me da la sensación de ser un equipo maduro, hecho, listo para pelear campeonato.

Algunos se preguntarán que tiene de malo el fútbol individual. Tiene mucho de ello. Si bien es cierto que la base del fútbol es la acción individual no es menos cierto que es un deporte de conjunto y, como tal, debe procurar serlo siempre.

Los equipos americanos Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay, México y USA son fiel ejemplo de ello. Esos equipos tienen excelentes jugadores individuales, pero en sus seleccionados esa individualidad se aporta para crear un todo. Ese todo se llama selección.

Sigo pensando que España podría ser la ganadora de Suráfrica 2010 pero, de aquí en más, tiene un doble compromiso de alto riesgo para poder ratificar el favoritismo que le ha dado la gente del fútbol.

Se medirá a Chile, uno de los equipos más tácticos y ofensivos del torneo, y, si logra pasar como segunda del Grupo H, se medirá a Brasil que, con seguridad, ganará el Grupo G.

No es fácil pero tampoco imposible si le apuesta al fútbol colectivo, con una idea definida, y sin depender siempre de lo que, sobre la marcha, haga individualmente algún jugador.

Es vital, lo colectivo por encima de lo individual. O España lo recuerda y lo práctica o quedará a la vera del camino, una vez más, con la frustración de llegar como favorita e irse derrotada, otra vez…

Estadio Ellis Park, Johannesburgo
España 2 x Honduras 0
21 de junio, 2010 / 54.386 aficionados
Árbitro Yūichi Nishimura, Japón

Mañana
Suramérica, lo mejor del mundial


Ver jugar a Brasil es lo máximo. Y verlo jugar, a cinco metros de la cancha, es una experiencia inigualable. Observamos el partido Brasil 3 x Costa de Marfil 1 muy cerca del terreno de juego, detrás del banco de los brasileros, en el Soccer City Stadium de Johannesburgo. Fue todo un espectáculo. No solamente el de los jugadores en la cancha, sino el de la torcida que armó fiesta de principio a fin. Brasil es fútbol arte, es magia, pero también es táctico.

Y aunque a algunos la táctica les resulte un poco pesada, vale la pena hablar, de manera sencilla, sobre cómo juega el Brasil de Dunga. Hay gente del fútbol que dice que es fácil ser técnico de la selección brasilera porque el DT simplemente dice jueguen muchachos y listo. Hágase el fútbol.

Es posible que antes algún técnico les dijera eso. Pero el Brasil de hoy sigue siendo el mejor, con la cadencia propia de ellos, pero ahora, también, es táctico.

Lo coincidente de esto es que el técnico Sebastiao Lazaroni comenzó a introducir la figura del volante de primera línea en la Copa América de 1989 en Brasil. Justamente uno de esos volantes era Dunga, el hoy técnico de los brasileros. A Lazaroni le gritaron burro, aquella vez, a Dunga se lo han gritad muchas veces.

Dunga tiene dos sectores muy definidos en su montaje táctico. Un sector defensivo y otro ofensivo y, en medio de los dos, hay un comodín llamado Elano, y explico.

El sector o circuito defensivo del Brasil de Dunga es 1-4-2. Un arquero, Julio César, un cuatro en defensa, Maicon, Lucio, Juan y Michel Basto y un dos en primera línea de volantes, Gilberto Silva y Felipe Melo.

En el circuito ofensivo se para 3-1. Tres volantes para generar fútbol y llegadas, Kaká en el centro, Elano a su derecha y Robinho a su izquierda y un punta, Luís Fabiano.

O sea 1-4-2 en defensa y 3-1 en ataque. En medio de esos dos circuitos hay un hombre que tiene la obligación de hacer esa doble función. Es Elano. Cuando Brasil tiene el balón, Elano hace el 3-1 ofensivo. Cuando Brasil pierde del balón Elano se pone a la derecha de Gilberto Silva, en línea de recuperadores, y arman un 1-4-3 en defensa. Elano es un volante mixto, o de dos áreas, o de tres pulmones, como le quieran llamar. Es el jugador fundamental para recuperar y para atacar.

A Brasil le falta un partido de la fase de grupos. Será el jueves 25 ante Portugal en Durban. En ese juego no estará Kaká por la expulsión sufrida ante Costa de Marfil. También, los médicos esperan la evolución de Elano, quien salió lesionado. Dos jugadores sensibles, generadores de fútbol y goles en el seleccionado brasilero.

Así de sencillo, sin tantas explicaciones y sin tantas vueltas. Así juega el Brasil de hoy, el de Dunga. Con el mismo arte, con la misma magia, pero con táctica incluida. Y pensar que, en el debut ante los coreanos del norte, sufrieron lo indecible sin mostrar el fútbol que mostraron después ante Costa de Marfil…

Estadio Soccer City, Johannesburgo
Brasil 3 x Costa de Marfil 1
Junio 21, 2010 / 84 455 espectadores
Árbitro Stéphane Lannoy, Francia

Mañana
No termina de llenarnos
España, lo individual por encima de lo colectivo


Aquí en Suráfrica, aparte del fútbol, que es la fiesta que nos concita, también hay shows para ver, almacenes para comprar, restaurantes para degustar y los ya famosos tours a la llanura africana. Ayer fuimos a la Nelson Mandela Square que es el corazón de Johannesburgo. Es un complejo comercial, hotelero y de oficinas. Está situado en la zona de Sandton, el Wall Street surafricano.

Fuimos a un restaurante que ofrece platos y buffet de comida africana. Es el único autóctono en ese complejo atestado de gente de todo el mundo. Una verdadera torre de babel. Se nota en las lenguas, en el modo de vestir, en la manera de comportarse.

Alguna vez habíamos probado boa. Recuerdo su sabor y su carne blanca parecida al pollo. Ahora probamos cocodrilo. En Letgluta, así se llama el elegante sitio decorado con manifestaciones de las tribus ancestrales, ofrecen su carne estilo carpacho. Destazan al cocodrilo y enrollan, su carne cruda, en rollitos parecidos al sushi. Se come así, crudo, sin especias de ninguna naturaleza.

Sentí un sabor parecido al pescado crudo, al salmón, aunque más pastoso y fuerte sabor ya que someten la carne a un proceso de ahumarla con madera. Si al turista no le advierten que es cocodrilo lo puede comer sin prevenciones, como si fuera carne de pescado.
También el Ñu que, a pesar de ser ave, tiene carne roja, como las vacas.

El buffet está conformado por carne de monte, animales cuadrúpedos, rastreros y aves cazados en la llanura, costillas de cerdo, arroz blanco con pimentón, una “ensalada” de papas que no son papas, parecen papas, pero su sabor es amargo, vegetales desconocidos para los occidentales, sopas de pescado y una especie de sopa minestrone de fuerte sabor, empanadas triangulares de carne, sin especificar, pero con picante al 500%, hechas de masa de hojaldre.

La comida africana tiene, también, un toque a oriente medio. En las mesas es ofrecido el tahine y el tabule, el puré de garbanzos de los árabes, pan árabe adobado, aunque no redondo sino largo como unas reglas, aceitunas verdes y moradas, y los postres. Todos con el toque de los dulces que hacen las matronas árabes en Barranquilla.

Las generosas viandas se acompañan con un licor dulzón llamado Amarula, que Wbeimar Muñoz comparó, exageradamente, con el Quanttro, cervezas locales o internacionales, agua mineral o sparkling, como le dicen ellos, y vino local, que es de buena calidad. Después sirven, a gusto de los comensales, un café fuerte, como el que hacen los árabes o los cubanos.

El sitio es bastante costoso. El almuerzo para cuatro personas, Adolfo Pérez, Wbeimar Muñoz, su esposa Gloria y yo, costó 2.100 rands, la moneda nacional de Suráfrica. Unos 288 dólares, 575.000 pesos colombianos.

Cuando estábamos degustando los deliciosos platos de la África negra, apareció el vasco Javier Aguirre, el DT de México, acompañado por su esposa y un guía. Entró de manera rápida, de incógnito, pero fue fácil descubrirlo.

El mundial de fútbol es fútbol, claro, pero también una manifestación cultural que incluye la gran convivencia del mundo, tranquilo, en paz, alrededor de un balón.

Habrá que jugar el mundial todos los meses, a ver si logramos tan anhelada paz del mundo, pienso mientras me tomo la taza del amargo café africano…

Plaza Mandela, Johannesburgo
Restaurante Letgluta
Junio 19, 2010


Definitivamente, este mundial de fútbol se parece, cada día más, a las alocadas e imprevisibles bolsas de valores y a las encuestas políticas en Colombia. Se juega en medio de un invierno congelado, con estadios llenos cuando se dijo que a lo mejor no, porque había mucha gente que temía llegar a Johannesburgo, la cuarta ciudad más peligrosa del planeta. Se dijo que Argentina tendría problemas por la manera como Maradona estaba montando su alineación y los gauchos fueron los primeros en clasificar a siguiente ronda, marchan invictos y su rendimiento es impecable. Se dijo que Alemania era favorita y ayer perdió con Serbia 1x0. Todos los pronósticos están por el suelo. El mundial se juega con estadios llenos, Argentina ahora es súper favorita y Alemania está en veremos para clasificar.

Se volvió toda una aventura de vivencia mental el pronosticar los favoritos para ganar el Mundial Suráfrica 2010. Ayer me acordé del Opinómetro de McCasuland. Antes del mundial le dije Brasil y España. Brasil ganó sin ser Brasil. España perdió sin ser España. Ahora, después de los primeros juegos, volvió a pedir los favoritos. Le dije Alemania, Brasil, Argentina y España, a pesar de la derrota. Me pidió Ernesto que entregará un campeón y un subcampeón. Estoy esperando una cita con el Jefe Zaka Zulu, adivinador tribal, para que me ayude.

La derrota de Alemania 1x0 ante Serbia fue otro porrazo directo al ego de quienes comentamos fútbol. Después de deslumbrar al mundo goleando 4x0 a Australia lo menos que esperábamos era otro triunfo alemán. Pero no hubo tal. Ni triunfo, ni aplanadora, ni goles, ni un carajo.

Lo que hubo fue un disciplinado, corajudo y decidido equipo serbio que se la puso cuadrada a los alemanes. El equipo de Radomir Antic, uno de los pocos entrenadores que dirigió al Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid, plantó una doble línea de cuatro (4-4) en el terreno de juego, que a veces se convertía en 4-5, de manera inteligente, pausada y pensada. Manejó el balón a placer, lo tuvo casi siempre con un toque muy suramericano, con elegancia, propiedad y eficiencia. Alemania corrió a buscar el balón y se desgastó porque siempre lo tuvieron los serbios.

Y en medio de la angustia de querer y no poder, porque el contrario no lo dejó, a Alemania le cayeron las siete plagas de Egipto. Expulsaron al goleador Klose, casi un minuto después Jovanovic hizo el gol del triunfo en medio de un mar de errores del equipo teutón. Badstuber dejó centrar a Krasic, desde la derecha, Lahm y Mertesacker se estrellaron y permitieron que Kuzmanovic bajara el balón de cabeza, el arquero Neuer fue a buscarlo y se tropezó con Friederick lo que dio oportunidad a Jovanovic de parar el balón con el pecho y meterla de pierna izquierda. Todo un monumento a la ineficiencia y a la torpeza.

Que rollo, Argentina clasificada jugando bien, Brasil ganó sin mostrar su verdadero potencial, España debutó con derrota y ahora Alemania, el mejor equipo de los primeros partidos de grupo, está pendiendo de un hilo y sin Klose, su goleador histórico.

Aquí estoy haciendo fila donde Zaka Zulu a ver si me ayuda. Claro que la cola es larga, hay periodistas de todas partes del mundo. Por lo pronto, el adivinador jefe tribal está coronado. Cobra 700 rands por consulta, algo así como 100 dólares, sin incluir el servicio de traductor. Ésa así que es una ganancia mundial…

Estadio Mandela Bay, Puerto Elizabeth
Alemania 0 x Serbia 1
Junio 18, 2010 / 38.294 espectadores
Árbitro Albert Undiano, España


Argentina tiene verso, milonga, lunfardo, historias de historias. En el Mundial de Suráfrica, Argentina “parece” que no tuviera un buen equipo, pero ya clasificó a siguiente ronda. Es criticada por la presencia de algunos jugadores y la ausencia de otros, pero Maradona, el Diego, el dios, está invicto en la cancha y cobrando en los micrófonos. Ya ganó dos partidos, ya anotó 5 goles con sólo 1 en contra, y ya el mundo del fútbol lo está mirando con otros ojos.

Antes del partido con Corea del Sur, a la que Argentina goleó 4x1, Maradona había tenido su encuentro verbal con Pelé y Platini, dos grandes también. Ellos habían dicho que Argentina tenía un buen equipo, pero no tenía técnico. Maradona se despachó contra los dos y luego se fue a dirigir a su selección con el mismo vestido azul grisáceo que le sugirieron sus hijas.

Argentina venció a los coreanos casi caminando, sin mayor esfuerzo. Es más, cuando ganaba 1x0 con autogol de Chu Yong, el partido cayó en una modorra terrible. Los argentinos caminaban la cancha, los coreanos caminaban en las nebulosas. Cuando se puso 2x0, peor. Argentina no hacía gasto alguno. Corea no entendía lo que le estaba escribiendo, en lunfardo, el equipo gaucho.

Maradona lleva bien a la Selección Argentina. Frente a Corea del Sur no alineó a Verón y puso a Maxi Rodríguez. Éste fue figura, riñón y pulmón del equipo. Tal como lo hizo Verón ante Nigeria. A los 28 minutos del primer tiempo se lesionó Samuel. Puso a Burdisso. ¿Qué problema hay? Ninguno, buenos jugadores tiene. Los titulares y los del banco.

Extrañamente, antes que el Pipita Higuaín hiciera los tres goles, Argentina ya clasificaba a siguiente ronda, con dos goles propiciados por sus defensas. El de Heinze ante los nigerianos y el autogol de Chu Young al que le antecedió un cabezazo de ¡Jonás Gutiérrez! que le pegó en la canilla al coreano y entró.

Argentina tiene definido dos circuitos en el desarrollo del juego. El 1-4-1 defensivo con Romero en el arco; Jonás, Demichelis, Samuel o Burdisso y Heinze en la zona de zagueros y con Mascherano como cabeza de área o número 5.

A partir de allí se engancha el circuito ofensivo que está integrado por artistas del balón: Di María como volante zurdo, Verón o Maxi como volantes derechos pero muy sueltos, Messi y Tévez o Agüero como media puntas y Pipita Higuaín en punta. Es la integración afortunada, hasta el momento, entre los artistas y los obreros.

Argentina ha sido el primer equipo en confirmar su presencia en la segunda ronda y eso ha elevado sus acciones en el favoritismo de todos. Es apenas lógico.

Lógica que, a veces no es tan lógica, por cuanto ha avanzado sin goles de Tévez y Messi, dos grandes jugadores y goleadores. Los dos han luchado, han intentado, pero algo falta para que brillen como lo hacen en Europa.

Maradona, el polémico, el peleonero, el hablador, el rey del fútbol, sigue escribiendo páginas brillantes para el fútbol argentino y pensar que estuvo a punto de morir, varias veces, por el uso de drogas.

Pero esa es la historia privada de Diego, la historia pública está llena de medallas, trofeos y charreteras. Como ésta, la que escribe con letras de ganador con esta Selección Argentina que parece que no, pero sí…

Estadio Soccer City, Johannesburgo
Argentina 4 x Corea del Sur 1
Junio 17, 2010 / 82.184 espectadores
Árbitro Frank de Bleeckere, Bélgica

Mañana
De pronósticos y equipos
Alemania, otro que se cayó de la nube


En el bello estadio de Durban la derrota corta más que el frío. Los españoles, tan habladores, tan gritones, están en silencio. Los suizos, tan señores, tan discretos, tan callados, están gritando. España, la favorita, la grande, la de los jugadores millonarios, la campeona de Europa, la que ganó la eliminatoria invicta, acaba de perder 1x0 con Suiza, la de los jugadores de aquí y de allá, la de los nacionalizados, las naciones unidas del balompié.

El mundo del fútbol se desploma, como las bolsas de valores, la gran favorita ha comenzado perdiendo. Ottmar Hizfield, el alemán DT de Suiza, se persigna, señal que es católico y que, además del fútbol, estuvo prendado al buen Dios. Vicente del Bosque, tan católico y tan técnico como él, se acerca caballeroso a darle la mano, a reconocer su triunfo y a aceptar la derrota con señorío.

España acelerada. Suiza defensiva y calmada. España corriendo, atacando masiva y desordenadamente. El ataque bien, el desorden mal. Un gran equipo de fútbol, uno de los mejores equipos de fútbol, no puede jugar a lo que salga como equipo de escuela primaria. La madurez y la trayectoria de sus jugadores desdice mucho de la angustia manifestada en el desarrollo del juego. Les ha pesado el favoritismo, otra vez.

Otra vez porque, en los últimos mundiales, siempre han sido favoritos, queridos, aplaudidos, pero el peso del favoritismo los ha terminado hundiendo.

Y mientras hubo drama en la cancha, desorden, desesperación y corri-corres, en la tribuna de prensa ahora hay caras largas, los periodistas españoles están en shock. Unos intentan escribir, pero tienen la mirada perdida y la página electrónica en blanco. Otros pretenden explicar la derrota en la Radio y la TV, me dicen que, en Madrid, Barcelona, Valencia, en toda España, es como si hubiera caído una bomba. También la cara del Príncipe de Asturias lo dice todo, la derrota le marcó el rostro y le quitó la felicidad con la que entró al precioso estadio durbanés.

Las casas de apuesta infartaron. España es la gran favorita junto con Alemania, Brasil y Argentina, pero hoy, los que apostaron a favor de Suiza, quebraron la casa, como se dice en los books del juego.

Tamaña lección acaba de aprender la Selección de España. El fútbol es dinámico, pero con pausa, es de ataque vertical, pero con criterio, es de anotar goles, pero sin desesperación. Todo eso y más mostró ante los imperturbables suizos, nacionalizados o propios, que aprovecharon una oportunidad para anotar el gol del triunfo a través de Nelson Fernándes (con S). También el arquero Benaglio contribuyó con sus arrojadas intervenciones.

Y ahora qué, pregunto. Pues nada tío, ahora hay que ganar los dos partidos que restan ante Honduras y Chile.

Ganar y anotar goles para tener un seguro de vida a través del gol diferencia. España no tiene margen de errores. Otra derrota u otro empate lo mandaría de regreso temprano, con las manos vacías, sin la Copa del Mundo y con el desprestigio de ser el equipo al que siempre eliminan, a pesar de ser favorito, porque no aguata el peso sicológico de ser el mejor.

Sería una vergüenza tío, una auténtica vergüenza…

Estadio Moses Mabhida, Durban
Junio 15, 2010 / 62.453 espectadores
Árbitro Howard Webb, Inglaterra

MAÑANA
Primera en clasificar a siguiente ronda
Argentina que no, pero sí


Juega Brasil en el Ellis Park Stadium de Johannesburgo y el ambiente es, exactamente igual, a si lo hiciera en Río de Janeiro, Sao Paulo, Londres, Paris o cualquier ciudad pequeña del mundo. Brasil representa todo para el fútbol. El arte, los toques, la gambeta, los goles, la cadencia, el fútbol que encanta. Estamos ahora en el Mundial Suráfrica 2010 y el ambiente es el mismo de México 86 o USA 94 o Francia 98 cuando también vimos a la selección verde amarilla en Guadalajara, Los Ángeles y Nantes.

Solo una cosa se destaca, antes del juego. Las vuvuzelas no dejan escuchar la batucada, pero ahí están las garotas contoneándose y mostrando todo el encanto que solo ellas muestran. Sólo que, esta vez, están tapadas por el frío. Frente a Brasil un gran desconocido del mundo y del fútbol, la enclaustrada Corea del Norte. El juego ha comenzado con estadio lleno, con 3 grados de temperatura, con viento de 5 metros por segundos y con humedad del 55%.  Pita del árbitro húngaro Víctor Cassai.

Dunga bien vestido, como nunca antes. Es que el frío lo obligó a ponerse un abrigo oscuro, con grandes botones blancos, y otro de lana gris, cuello de tortuga, debajo de ese. Tiene la nariz roja como un tomate. Pasar del calor de Río de Janeiro al frío de Johannesburgo lo obligó a lucir bien para poder protegerse. Dunga siempre aparece sin la mayor prevención para las reglas del buen vestir: camisa amarilla, pantalón verde, zapatos rojos y medias cafés, por ejemplo. Sus pupilos tienen camiseta manga larga, con otra camiseta debajo con cuello alto, y algunos lucen guantes negros.

Jong Hum Kim, técnico de la Corea del Norte, también está de abrigo azul oscuro, pero con camisa azul clara y corbata blanca. Tienes los labios y la nariz roja. El frío, con seguridad. Me recuerda la cara de un cocinero chino. Sus pupilos visten el uniforme rojo, manga corta, con números y vivos blancos.

BRASIL EN EL PRIMER TIEMPO
Aún espero, el partido se juega lento. No aparece la magia del Brasil, ni el juego de conjunto, ni el líder Kaká, ni las gambetas de Robinho, solo Maicon que corre por derecha y se ha cansado de meter centros.

Los coreanos juegan bien, tocan corto, se juntan, han ensayado dos veces en la media distancia, enciman mucho y no dejan desarrollar el fútbol a Brasil. Los aplausos ahora son para Ju Tae Se, el número 9, dribló a tres, pateó y Julio Cesar contuvo.

Un narrador inglés en la zona de la radio, no identificó quien, lo acaba de comparar con Diego Maradona. Los coreanos juegan bien, corren mucho, pero a ratos, son muy inocentes. No saben cómo rematar todo lo bueno que hacen.

Brasil no puede con la marca coreana. Los coreanos son una pared, rechazan todo, con la pierna, con el cuerpo, con la cabeza. Les va mejor a los brasileros con el toque de primera, pero los coreanos enciman, y los disparos al arco son desordenados. No llegan a su destino.

CONCLUSION PRIMEROS 45 MINUTOS
Brasil enredado. No magia, no espectáculo, no fútbol de conjunto, no goles. Dunga paró 1-4-2-3-1. Julio César en el arco, los cuatro del fondo Maicon, Lucio, Juan y Michel Basto, los dos en primera línea de volantes Silva y Felipe Melo, los tres volantes de ataque Elano, Robinho y Kaká y Luis Fabiano en punta.

Corea del Norte paró un 1-4-4-2 con fundamento, aplicación y disciplina. La idea desarrollada a raja tabla: buscar siempre el balón, esperar en zona, marcar hombre a hombre en los últimos 25 metros, encimar, no dejar jugar, estorbar, quitar y, en dos o tres veces, ensayó a puerta.

Brasil, nuestro Brasil no aparece, Kaká y Robinho tampoco. No es justo. Maicon, el mejor. A través de él, por la derecha, Brasil tuvo salida permanente pero sus centros nunca fueron aprovechados. Los brasileros tuvieron más el balón, pero los coreanos destruyeron sus intenciones, siempre.

BRASIL EN EL SEGUNDO TIEMPO
Comenzó el segundo tiempo. Nada cambia. Brasil desdibujado, Corea del Norte haciendo un partido “heroico”, dirá la prensa oficial del encerrado país. Nada sale bien a los brasileros. Ni siquiera el cobro de tiro libre de Michel Bastos cerca del área. La única falta que han cometido los coreanos en zona de peligro.

Y, a los 9:54 minutos de la segunda parte, apareció la genialidad. Felipe Melo cedió el balón, desde la izquierda a Kaká sobre la derecha, este entregó de primera a Maicon, el mejor, que corrió hacia el fondo, el inocente arquero Myong Guk le cedió el palo derecho. Enseguida la magia, Maicon, con pierna derecha, en un ángulo imposible pateó el balón y este pasó, haciendo un giro hacia dentro, en medio del arquero y el palo.

El Dios del fútbol existe, golazo. Abrazos como de final de campeonato, Dunga tomando agua después del festejo con su asistente. El susto ha pasado. Todo vuelve a la normalidad. Gana Brasil, a pesar de no jugar como queremos verlo.

Ahora Brasil vuelve a tener el balón sin precipitarse. El equipo brasilero manda. El gol no les sentó bien a los coreanos. A los 26:11 Robinho metió un pase en profundidad hacia Elano que corría sobre la derecha, la esférica pasó por los volantes y los defensores rojos. Elano, dentro del área y con perfil derecho, sacó un remate al piso que se metió. Segundo gol. La batucada suena más que las vuvuzelas ahora.

Pero, la alegría sería con sabor a limón. A falta de 4 minutos los coreanos fabricaron un verdadero golazo. Un pase aéreo en profundidad, un cabezazo habilitador al borde del área y una jugada individual y remate final de izquierda de Yun Nam para que Corea gritara que moría con el más grande, pero con casco puesto o con las botas, como los mexicanos.

CONCLUSION DEL JUEGO
Brasil ganó con dos buenos goles sin fútbol y sufriendo. No es Brasil, no puede ser Brasil. No hubo magia, ni fútbol, ni brillantez. Sí hubo un buen y desconocido oponente que fue aplicado, corrió, destruyó el juego del Brasil y hasta tuvo la capacidad de agriarles la fiesta cuando ganaban 2x0.

¿Y Kaká? Mal, gracias…

Estadio Ellis Park, Johannesburgo
Brasil 2 x Corea del Norte 1
Junio 16, 2010 / 54.331 espectadores
Árbitro Víctor Kassai, Hungría

Mañana
Primeros llantos en el Mundial
España, favorita y perdedora


Hoy domingo he caminado por el sector de Randburg, aquí en Johannesburgo. Mientras usted duerme en Barranquilla, a los dos o tres de la madrugada, acá, siete horas antes del mismo domingo, la gente está asistiendo a misa, son las 9 o 10 de la mañana. Recuerdo que es el Día de San Antonio de Padua Bendito y que, con seguridad, el Checo Acosta no habrá dejado dormir al vecindario, en Soledad, por la fiesta que cada año hace en honor al santo patrono.

Hoy salió el sol y los que hemos venido del trópico nos emocionamos y salimos a darnos un baño del mismo. Nada, el sol está ahí pero el frío y la brisa helada también. En invierno, acá en África, la misma que nos pintan con calores infernales, se sufre con el frío. Y bastante. El sol de esta época es un sol invernal, no calienta. Solo está para alumbrar, a veces, y nada más.

El Mundial de Fútbol tiene estratos. Están los equipos estrato 6, Brasil, Argentina, España, Alemania, Inglaterra. Los hay estrato 4, Holanda, Uruguay, Chile, México, Dinamarca y otros. Y los hay estrato 1 Eslovenia, Argelia o Nueva Zelanda.

Ayer vimos Argelia vs. Eslovenia y Serbia vs. Ghana. Partiditos, con equipos limitados que dan para preguntarnos si para este torneo, de la Copa del Mundo, la FIFA tendrá que reinventar el tema de la clasificación al mismo.

Hay mucha diferencia entre los grandes, los medianos y pequeños. Tan cierto es que, también hay una estratificación, con respecto a los logros. Los grandes aspiran a la final. Los medianos a pasar de primera ronda, los pequeños “a hacer” una actuación decorosa en la fase de grupos.

El Mundial pasó de 16 equipos a 32 no por la calidad de los seleccionados sino porque el número de países afiliados a la FIFA, ya pasa de 200. Entonces, por razones políticas (llámese votos), hubo que darles mayor participación a esos miembros.

Hay mucha diferencia entre los países futbolísticos del primer mundo y los del tercero, pero la FIFA es una, la Copa del Mundo es una también, y todos tienen derecho a participar en ella así el espectador vea partidazos, a una hora, y partiditos a otra.

Claro que la Copa solo la ganan los grandes. No hay chico, no ha habido chico y no habrá equipo chico que pueda ganarla. Es un torneo de un mes donde los que avanzan a la final juegan, por todo, siete partidos. Y esos siete tienen que ganarlos. Difícilmente un chico podrá ganar, en cualquier torneo y menos corto, siete partidos al hilo.

Así es el Mundial de Fútbol, una fiesta para todos, pero una celebración para algunos pocos. Sólo para la élite, para los estrato seis…

Johannesburgo
Junio 13, 2010
San Antonio de Padua Bendito

Mañana
El debut de Brasil


Estoy escribiendo mientras Argentina juega con Nigeria. Estamos en el primer tiempo. Hasta ahora, buen debut del equipo de Maradona. Desde los 6 minutos les mató el ímpetu y la iniciativa a los nigerianos. Soberbio gol de Gabriel Heinze, luego de un cobro de tiro de esquina de Juan Sebastián Verón. Todo un laboratorio bien desarrollado. Verón cobró, Martín Demichelis y Walter Samuel bloquearon la respuesta de los zagueros centrales nigerianos, Heinze esperó fuera del área, de pronto corrió y llegó justo al balón aéreo. Entonces se lanzó en “palomita” y le metió un cabezazo que pareció impulsado, no con la cabeza, sino con el pie. Gol, golazo, locura en la tribuna. Sin embargo, la figura del partido, al término del primer tiempo, fue, sin duda, el arquero nigeriano Vincent Enyeama. Sacó cuatro tiros a gol de los gauchos. Dos de Messi, uno de Tévez y otro de Higuaín.

ARGENTINA EN EL PRIMER TIEMPO
A pesar del misterio, casi toda la prensa acertó en la alineación argentina. Maradona paró un 1-4-3-3.  Romero en el arco. Los zagueros Jonás, Demichelis, Samuel y Heinze. Los volantes Mascherano en el centro, Verón a su derecha, aunque libre para transitar como volante que recuperó y construyó y Di María sobre la izquierda, el único que no se enchufó. En punta Messi, sobre centro izquierda algo retrasado, Higuaín en el centro y Tévez sobre la derecha, pero móviles y cambiando de perfil de acuerdo al desarrollo del partido.

CONCLUSIÓN PRIMEROS 45
Debió irse ganando Argentina por más de un gol. Maradona bien, fútbol ofensivo, vertical. Heinze, el golazo. Verón el pulmón del equipo. Messi ausente en la mayoría del primer tiempo, pero tuvo dos genialidades que debieron ser goles. Di María, el perdido. Romero, el espectador, nunca fue exigido. Jonás, el torpe.

ARGENTINA EN EL SEGUNDO TIEMPO
Diferente. Argentina trató de conservar el balón, se mostró menos ofensivo, apareció el toque-toque y, aunque tuvo par de oportunidades de gol con Lionel Messi, el arquero Enyeama volvió a salir airoso y figura.

Argentina se tiró atrás y le apostó al contra ataque. Eso le dio alas a Nigeria que mostró el fútbol aquel de ataque y velocidad. A los 70 minutos Taiwo, a los 82 Uche y a los 86 Yukubu le helaron el aliento a la hinchada argentina en el Ellis Park de Johannesburgo, sin embargo, la mala puntería y la premura, conspiraron para que Romero, sin tocarla siquiera algunas veces, mantuviera su arco en cero.

Después se fueron Di María, el más opaco, Verón, el que más corrió e Higuaín, el de peor puntería. Entraron Burdisso, Maxi Rodríguez y Milito. Nigeria atacó, Argentina esperó y ganó.

CONCLUSIÓN SEGUNDOS 45
La del segundo tiempo no es la Argentina que el mundo del fútbol quiere ver. La del primer tiempo, sí. Sigue Messi sin brillar con su selección. Esta vez estuvo suelto, nada de ataduras, libre, pero tampoco. Si Argentina tuviera laterales modernos, su fútbol fuera más útil y menos torpe en defensa.

El cuadro de Diego es uno con Verón y otro sin él. Es una selección que tiene dos circuitos plenamente definidos. El defensivo 4-1 con Mascherano como cabeza de área o 5, que le llaman ellos, y el ofensivo que comienza con Verón, volante mixto, que continúa con Di María, que no funcionó esta vez, para conectarse con Messi y, a través de él, con Tévez e Higuaín. En el primer tiempo tuvieron mala puntería. En el segundo también.

Sea una cosa u otra comenzar ganando, en los grupos de la primera ronda del mundial, es asegurar un poco más de la tercera parte, el pase a octavos de final. Y Argentina lo hizo.

Maradona, otra vez ganador. La historia dirá que ganó, en un mundial de fútbol, su primer partido como técnico. Messi debiera procurar que la historia, de estos torneos, hable de él de la misma forma que en el Barcelona, siendo ganador y figura.

A propósito, en el partido, el destacado no fue un argentino, fue un nigeriano. El arquero Enyeama, paró de todo…

Estadio Ellis Park, Johannesburgo
Argentina 1 x Nigeria 0
Junio 12, 2010 / 55.686 aficionados
Árbitro Wolfgang Stark, Alemania

Mañana
El Mundial tiene estratos


Fue el partido de las vuvuzelas y las matracas. El Soccer City Stadium estuvo como todas las aperturas de los mundiales: completamente lleno. Ésta vez para el partido Sudáfrica vs. México. Hubo boletas en el mercado negro, y bastantes. Las de primera clase costaban, oficialmente, 420 dólares. En la reventa un poco más de 1.000. Surafricanos todos, mexicanos muchos. Este partido se recordará como otro empate al comienzo de un mundial, pero también, por el juego más ruidoso en la historia de las copas del mundo: las vuvuzelas surafricanas y las matracas mexicanas empataron 1x1. Además de ellas, los gritos de ¡Bafana, Bafana! y ¡A la bio, a la bao, a la bimbombao, México, México, rarará! Fueron permanentes, sin desmayo.

La apertura del mundial de fútbol es la vitrina más grande para los “pantalleros”. No hubo un punto del planeta en que no se viera, en vivo y en directo, con diferencias horarias entre 1 y 17 horas lo que ocurría en Johannesburgo. A Joseph Zuma, Presidente de Sudáfrica, y a Joseph Blatter, Presidente de la FIFA, se les vio sonrientes y pletóricos.

El primero porque para él es un triunfo político, hoy. A lo mejor el futuro dirá otra cosa después de invertir 5.000 millones de dólares en la realización del evento. Para Blatter, la sonrisa era la misma de los corredores de bolsa en época de bonanza, millones y más millones para la poderosa FIFA. A él, el futuro le sonríe desde el presente, tendrá reelección asegurada con los millones ganados y con los 53 votos de las Federaciones africanas que, con seguridad, volverán a votar por él.

No es sólo un partido de fútbol el que se juega en un terreno de juego. En los mundiales se juegan otras cosas, políticas, económicas, reeleccionistas. Todos juegan. Unos públicamente, otros privadamente, pero, todos juegan.

En el juego, el de verdad, el justo ganador hubiera sido Suráfrica. Pero, como en el fútbol lo que valen son los goles, México consiguió un empate que, a lo mejor, fue mucho premio para una selección manita que no jugó bien. Otra vez el capitán Rafael Márquez salvó un juego. En esta ocasión a sólo 11 minutos del final después que Siphiwe Tshabalala hubiera adelantado, a los de casa, a los 10 minutos del segundo tiempo.

En lo táctico se vio un 1-4-5-1 de Sudáfrica plantado por su técnico brasilero Carlos Alberto Parreira y un 1-4-2-3-1 de México, dibujado por el DT Javier Aguirre, que terminó en un 1-4-1-3-2 cuando sintió la necesidad de ir a empatar el juego. Hasta ahora, nada nuevo en las tácticas y las estrategias. En cuando a los jugadores destacados Márquez y Tshabalala se llevaron el honor por los primeros goles que vio el mundo desde ésta mítica tierra africana.

Fueron dos goles bonitos. El de Tshabalala producto de un toque-toque en el medio, una pared, un cambio de ritmo, un pase profundo y un zapatazo de izquierda, impresionante. El de Márquez por la definición de un zaguero al mejor estilo de un delantero. Recibió un centro de la izquierda, se acomodó con perfil derecho y, entonces, el arquero Itumeleng Khune cometió un terrible error. Fue al palo derecho a achicarle el perfil, pero se movió extrañamente hacia su propia derecha, y Márquez le metió un balazo entre su cuerpo y el propio palo que salió a proteger.

Los Bafana pasaron de la alegría, a la tristeza y a la consolación. Los Chamacos de la tristeza, a la alegría y al consuelo de no perder a pesar de haber sido inferiores a su rival.

Fue el primer juego del Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010. Un partido alegre, de ida y vuelta, de dos áreas, en el terreno. Pero frío en el clima. Hubo sensación térmica de entre 10 y 12 grados con un viento de 16 kilómetros por hora y humedad del 67%. Todo un congelador.

La pelota, ya está rodando…

Estadio Soccer City, Johannesburgo
Suráfrica 1 x México 1
Junio 11, 2010 / 84 490 espectadores
Árbitro Ravshan Irmatov, Uzbekistán


Hoy comienza otro mundial de fútbol, querido Fabio. Aquí estuvieras chupando frío. Estuvieras con tu grabadora negra de casetes, todavía con el Tandy aquel para escribir y comiéndote las uñas a cada momento. También con el sabor a whisky en tu boca y con el guayabo de la única vez que tomabas: al subirte a un avión. En el mismo hubieras gozado. En el vuelo Buenos Aires – Johannesburgo, de Aerolíneas Argentinas, vinimos juntos con las barras bravas gauchas. Juntos, pero no revueltos. También venían Carlos Bianchi, Enzo Franchescoli, El “Cabezón” Ruggeri, Toscano Rendo y la gente de la prensa de ese país.

Con seguridad, mientras esperábamos el carro de alquiler, te hubieras encontrado con Susana Jiménez, el amor divino de Carlos Monzón, con quien compartiste tantos momentos en aquellos viajes épicos, soñados, casi imposibles a Europa para seguir a Rodrigo Valdés.

Me topé con ella, acababa de aterrizar en otro avión y la llevaban en volandas escapando de los fotógrafos y camarógrafos que corrían tras ella. Aquí en confianza, el viaje de diez horas y el trasnocho, le habían quitado el maquillaje y el glamour.

Con seguridad te estuvieras quejado del ruido de las trompetas de plástico de los africanos, las ya célebres Vuvuzelas. Estarías molesto porque te dañarían las grabaciones de aquellas entrevistas largas, kilométricas, donde no dejabas nada para el olvido. Te quejarías de los hoteles, del servicio demorado, de la parsimonia del surafricano. Pero también estuvieran ponderando los estadios, las autopistas y, claro, la comida local servida de manera generosa. Estuvieras inquieto por saber cuál era el animal más cercano a la guartinaja o al armadillo y si se podía comer.

Ya hubieras grabado horas enteras con Pacho Maturana, Bolillo Gómez y Leonel Álvarez. Aquí están y cuando hablamos de ti, que es muy recurrente, expresan con sonrisas, y hasta carcajadas sonoras, lo buen amigo que fuiste, lo fundamental de tu apoyo para ir a tres mundiales, pero también, con su mirada nostálgica, recuerdan tu ausencia.

De verdad creo, que no se han acostumbrado y pienso que, cuando ven venir la fila de periodistas a su encuentro, siempre están buscando en el grupo tu cara amiga, tu mamadera de gallo y tu espera a ser el último porque no te gustaban las entrevistas en grupo.

Para un día como hoy, cuando comienza el mundial con el partido Suráfrica vs. México, ya hubieras entrevistado a Nelson Mandela, a Desmond Tutu, hubieras visitado y fotografiado Soweto, hubieras ido a la isla cárcel de Cape Town, hubieras entrevistado a Maradona, Messi, Tévez, Dunga, Robinho, Cristiano Ronaldo y hasta Shakira y a Juanes. A todos.

Cómo lo hacías, me preguntaba. “Se las tiraba de pendejo”, me dijo Bolillo, y porque, además, tu cara ya era conocida porque siempre estuviste en los momentos grandes del deporte.

En fin, querido Fabio, aquí estuvieras. Con la alegría de cuando cubrirías, en Francia 98, tu primer mundial con una cadena de radio, con Caracol. Con aquella expresada felicidad cuando hicimos el seminario previo al viaje, con tu empute porque Oscar Rentería te había mando a Montpellier y no a Tour de Pine donde estaba Colombia, y con tu ya montada estrategia: adelanto noticias, mando grabaciones y, en la madrugada, me empujo en un tren, pero de que voy a estar con la selección, voy a estar y si Rentería se cabrea, que se vaya pal carajo.

Aquí estuvieras, con Fabito, haciendo una dupla periodística y alimenticia, estuvieras con los mismos dramas de siempre: botando la cartera, los dólares, la cámara y hasta el Tandy. Pero estuvieras también visitando restaurantes, shows, viendo a la gente local para después describirlo, en Deporte Espectacular y en El Heraldo, con esa memoria, con ese entusiasmo, con aquel no te calles nada. Porque, de verdad, contabas todo, hasta cosas que no podías.

Aquí estuvieras montándosela a Edgar Perea, el Señor Embajador. Te hubieras burlado de él viéndolo, lleno de boato y hablando en inglés, recibir a los diplomáticos invitados a un almuerzo para un grupo selecto de colombianos.

Te hubiera importado un reverendo, igual hubieras probado todos los platos, hubieras repetido cuando veces hubieras querido y hubieras acabado en la cocina buscando el cucayo, el mismo que depredabas donde el Pini.

Aquí estuvieras Fabio, con tus invitaciones, con tus trabajos, con tus fotos, con tu manera de ver la vida a través del periodismo. Aquí estuvieras Fabio, te extrañamos…

Johannesburgo
Junio 10, 2010

Mañana
El partido más ruidoso de la historia.


Como casi nunca, en el salón VIP de la empresa AVIANCA en Bogotá, estuvo reunida la gente del fútbol. Estaban todos los estamentos. Faltaron solo los árbitros, pero estaba el Presidente de la Comisión Arbitral. Todos reunidos con el propósito común de ir al Mundial de Fútbol de Sudáfrica. Estaba Francisco Maturana, sonriente, como siempre, y contento con la fiesta que vio y oyó con el triunfo y el campeonato del Junior. Esa es Barranquilla, eso es lo que tiene Barranquilla, es algo inigualable, me dijo. Estabas que te morías, ¿no? Y sonrió. En el rincón de Maturana estaba Leonel Álvarez, devorando los canapés. Al otro lado del salón Bolillo Gómez dialogaba con Ricardo Alarcón, Presidente de Caracol Radio. “Lista la selección pa’Curramba”, le dije a Bolillo. La cara, más que la respuesta, lo traicionó. Alarcón asintió, hay que regresar a la Selección a Barranquilla, dijo.

Ricardo hizo un planteamiento interesante. La Federación debería tomar la tribuna Occidental, alta y baja, y comercializarla con las agencias de viajes, convertirla en una tribuna VIP, con precios altos, pero el resto de las tribunas deben ser a un precio bien cómodo para que la gente, la que le gusta el fútbol, pueda asistir. Hasta haciendo un plan conjunto de mercadeo con Bavaria, patrocinador oficial de la Selección, agregué yo. Los que tienen poder adquisitivo pagarían una boleta que soportaría el bajo costo de la otra mitad del estadio.

Mas al centro, estaban los operadores turísticos Ricardo Ossa padre e hijo, los empresarios de jugadores Helmuth Wenin y Renato Damiani, Ernesto Carrasco, de la comisión arbitral, y un chileno, casado con barranquillera, que imita el “hablao” nuestro. También Eduardo Lara, sin mirar a Wbeimar Muñoz. Los dos ni siquiera se saludaron. Wbeimar le hizo un candente debate en la TV Polémica de Telmex que Lara nunca le perdonó. También Jorge Luís Bernal, callado, como siempre.

Ossa y su combo hablaban de fútbol, del mundial, y de la incertidumbre que tenemos todos por saber cómo será el evento, las facilidades, la seguridad, los hoteles, en fin, lo de ellos. Justamente, toda esa gente del fútbol salía para Suráfrica. Unos por Sao Paulo y otros, donde me incluyo, por Buenos Aires.

El en el grupo de periodistas reunidos sobresalían Wbeimar, Adolfo Pérez, Juan Pablo Coronado, compañeros de la TV Polémica, Antonio José Caballero, Bocha Jiménez y Emiro Ochoa de RCN. Ochoa, de Santa Marta, un buen narrador y periodista que se ha paseado por el mundo.

La tertulia se extendió porque el avión, que nos llevaría a Buenos Aires, llegó tarde de Madrid. Cuando el avión avanzaba lentamente para tomar posición en la pista el silenció llegó de a poco. Unos dormían y otros leían.

Por la ventanilla, despidiéndome de Lizeth vía celular, volví a ver lo que, para mí, es una de las cosas más tristes del mundo: un aeropuerto en la madrugada, solo, vacío, sin el bullicio de la gente y de los aviones. Parece un hospital mental cuando los enfermos duermen producto de los somníferos siquiátricos. Ahora vendrá Buenos Aires, después Johannesburgo y, desde este viernes, el Mundial de Fútbol, el gran espectáculo.

Y mientras termino esta primera columna para EL HERALDO observo que son las 3:48 de la madrugada, que ya hemos recorrido 1.632 kilómetros y que faltan 3.119 para ver las luces de Buenos Aires. Luces diferentes, amarillentas, titilantes, las mismas que me impresionan siempre y a las que les cantó Gardel cuando volvió “con la frente marchita”.

Sólo será un primer trayecto de 7 horas. Después, vendrán 10 más hasta Johannesburgo, con escala de 10 también, en la capital argentina.

Avión de Avianca
Junio 6, 2010

 
La cara de Pelé

Confieso que he quedado preocupado por el Rey Pelé. He visto, una y otra vez, el video de la FIFA donde las grandes figuras del fútbol mundial aplauden la labor de los servicios médicos y paramédicos del mundo en su lucha contra el Coronavirus. En el mismo se ven a futbolistas de ayer y hoy, hombres y mujeres y hasta hijos de los jugadores. Beckham, Ramos, Piqué, Ronaldo, Kaká, Marta, Cafú, Van Basten, James, Yayá Touré, en fin. Todos divos. El penúltimo es Maradona, chueco con sus piernas encorvadas, y el último es Pelé con una cara poco conocida de él.

Pelé siempre se adornó con sonrisas bien vendidas por Coca Cola, Pepsi y MasterCard y con trajes de saco y corbata, de los mejores modistos del mundo, marcó   tendencia en la moda. Siempre activo, siempre cordial, siempre amigo.

La cara que le veo al final del video es de un Pelé que sufre, con poca vitalidad, con mirada triste y cómo preguntándose qué hago acá. La cara de Pelé es de enfermedad. El Rey no la está pasando bien.

Hace poco su hijo Edinho informó a la prensa de su país que su padre estaba gravemente enfermo. El mismo Pelé lo desmintió al día siguiente. Sin embargo, su cara pública en el video grita lo contrario.

En los últimos años Pelé ha sido internado en clínicas de varios países hasta cuando dejó de viajar. No lo vimos en Suráfrica, ni en Brasil, ni en Rusia. Él siempre fue el invitado de honor, la joya de mostrar en las copas del mundo. Tampoco en las copas de América. No lo vimos ni en Chile, ni en su propio Brasil, ni en USA.

La última vez que acaparó la atención del mundo fue hace un año en París cuando lo hospitalizaron para curarle una infección urinaria. Desde entonces, Pelé se borró de la escena pública.

A Pelé lo conocí en el Mundial de México 86 cuando me pronosticó que Brasil no sería campeón mundial después de comenzar con una pálida victoria 1x0 con España que debió haber empatado el juego por un gol mal anulado por el árbitro australiano Chris Bambridge. Esa entrevista para Caracol Radio fue reproducida por las agencias internacionales.

Cuando estuvo en Bogotá en enero del 2010, me pronosticó que España sería la campeona del mundo en el Mundial de Suráfrica.

Brasil no fue campeón en México al ser eliminado por Francia, en partido de cuartos en Guadalajara, partido que tuve la ocasión de transmitir con mi compadre Edgar Perea y España fue campeona en Suráfrica venciendo a Holanda en aquella final donde vimos a Mandela por última vez.  En ambas, acertó desmintiendo a los que siempre le han hecho “bullying” por sus pronósticos.

La cara de Pelé lo dice todo. En el próximo octubre cumplirá 80 años. Pero, no es la edad la que le hace ver así. Es que, el Rey está enfermo…

Barranquilla
Abril 20, 2020


León, Maturana y Barranquilla

Escuchar a Francisco Maturana siempre será un bálsamo para el espíritu. Lo conocí en los años 90 cuando Barranquilla fue escogida como sede del Clasificatorio Suramericano al mundial de Italia. Era posible que, al igual que muchos, hubiera vivido y sentido la discriminación por ser negro. Sin embargo, Maturana, gracias a su madre Hilda García, fue ganando una forma y una manera de ser que finalmente le dio ese talante lleno de inteligencia, sindéresis, conocimiento y aceptación. Jugó al fútbol y estudió odontología al paso que aprovechó la presencia de los técnicos para nutrirse de ellos en la transferencia del conocimiento. Maturana es un crack. Como persona, como amigo, como profesional.

He leído sus declaraciones sobre cómo él y Don León Londoño propusieron y defendieron que Barranquilla fuera la sede de la selección. Esa historia la conozco al dedillo porque la viví de primera mano como su jefe de prensa.

A Maturana se le pegó Barranquilla en el alma en tiempos en que la rivalidad de Junior y Nacional no era la de hoy. En cada partido entre ambos, el Metro se llenaba a reventar y la hinchada aplaudía, indistintamente, a ambos equipos. Es que gustaba la forma y manera como jugaba el equipo de Maturana que, de igual manera, se extasiaba con el rugir de la tribuna. Eso lo encantó.

Que León y él pelearon por la sede a Barranquilla, es cierto. Aún, la dirigencia bogotana pesaba demasiado en esas clases de decisiones. Incluso, del Presidente de la República y del Alcalde de Bogotá les hablo. Y él y León tomaron la decisión contra viento y marea.

Es posible que alguien se haya molestado con la sentencia de Maturana sobre que “íbamos siempre a Bogotá y nos eliminaban”. Pero, la segunda parte de la declaración fue más que clara “es que los jóvenes de hoy tienen que aprender la verdad de las cosas para que puedan hablar de ellas”. Y el punto final, “hubo molestias porque sacamos a la gran prensa de Bogotá de su zona de confort”. Después, esa gran prensa de Bogotá, agrego yo, no quería salir de Barranquilla.

Recuerdo a Fuad Char, al gobernador Edgardo Sales, a Hernán Yunis, a Ramón Jesurún, a Paul Tarud (dueño del entonces Hotel Dann hoy Barranquilla Plaza) que se convirtió en la concentración de la selección.

También a mi compadre Edgar Perea y a Fabio Poveda que se convirtieron en los fieles y decididos escuderos de Maturana y su selección.

Y recuerdo las largas filas en la venta de boletería, el gentío esperando la salida de la selección en las afueras del hotel, y acompañando (algunos corriendo) al campo de entrenamiento o al estadio.

No se me olvidará nunca al mar de gentes y banderas en la Vía Circunvalar cuando el bus de la selección pasaba y no se me olvidará nunca la cara de satisfacción de Maturana después de cada partido y los festejos de León Londoño fumando su habano de siempre.

Léon, Maturana y Barranquilla. Una trilogía que cambió, para bien, el destino del fútbol colombiano…

© HI
Barranquilla
Abril 14, 2020


La vida es un quisiera

En esta vida de periodista nos vamos encontrando, alrededor del mundo, con gente que volvemos a ver tiempo después, aunque, muchas veces, no. Sólo los vemos en una ocasión, pero permanecen inalterables en nuestra memoria. Ciudades que visitamos de paso, pero que las recordamos a través de las anécdotas y de las situaciones curiosas de aquel viaje. U otras, a las que volvemos con la urgencia de regresar a aquel bar, a aquel restaurante o a darle un abrazo a aquel amigo.

Muchas veces llegamos tarde. Ni el bar, ni el restaurante, ni el amigo. Sólo el recuerdo y la frase de alguien que nos dice “ya no está”.

El Moulin Rouge y el Lido de Paris están vigentes (y lo estarán por siempre) pero tengo el recuerdo de ellos mismos, pero en otra época, con otras bailarinas, con otro menú, con otro champán.

Tengo presente los 17 días que alguna vez estuvimos en Las Vegas con mi compadre Edgar Perea, Fabio Poveda Márquez, Mike Fajardo, Estewil Quesada, Campo Elías Terán y Arturo Meza viendo boxeo y todos los shows de la ciudad del juego.

Quisiera saber de Lennox, el conductor que nos sirvió en el Mundial de Suráfrica y del viejo indígena que nos abrió las puertas del aeropuerto de La Paz aquella madrugada para que no muriéramos de frío.

Quisiera conocer el presente de Bo Derek, la mujer 10, que se sentó a nuestro lado en la conferencia de prensa en el Caesars Palace después de la pelea de Sugar Ray Leonard y Danny Lalonde. También de la francesa del Hotel Mercure de Nantes durante el Mundial Francia 1998 que lloró al despedirnos.

Quisiera conocer la suerte de la gordita mexicana que me esperaba todas las noches, en un restaurante de México DF, para venderme los últimos tacos y la última sopa de albóndigas que le quedaba durante el Mundial de 1986.

Quisiera saber de Antonia Lopes la mesera que nos atendía en restaurante del hotel, durante el Mundial de Brasil, que era hincha de Messi y no de Neymar, o volver a cenar en el Café Pushkin con María Luisa, nuestra guía en Moscú durante el Mundial de Rusia.

Tengo una vieja foto en el Madison Square Garden de Nueva York cuando la pelea de Mario Miranda con Juan Laporte en aquel septiembre frío de 1982. Estamos, Edgar Perea, Fabio Poveda, Melanio Porto Ariza, Napoleón Perea, Campo Elías Terán, Ricardo Ordóñez, Estewil Quesada y Eugenio Baena.

Quisiera verlos a todos, pero ya no están ni Fabio, ni Melanio, ni Napoleón, ni mi compadre Edgar, ni Campo Elías.

Todo se resume a un quisiera. Somos caminantes eternos y eso que pasa, mientras caminamos, es la verdadera vida…


Colombia vs. Chile, la fiesta que no será

Hoy estuviéramos en Santiago listos para ver Colombia vs. Chile, en el Estadio Nacional, en el marco del Clasificatorio Suramericano rumbo a Catar 2022. Tendríamos aún el sabor del debut de nuestro seleccionado ante Venezuela en el Metro Roberto Meléndez. Estaríamos comentado la brillante victoria, el deslucido empate o la terrible derrota. Con seguridad las camisetas amarillas se verían en las calles y restaurantes chilenos, el Cole y el Pulpo sirviendo de modelo para las fotos y los niños apostados con sus padres frente al hotel de la selección tratando de logar una selfi o un autógrafo en la camiseta. Los reporteros con las mismas angustias de recibir un cambio desde Bogotá y tener un “invitado especial” o la chiva de la alineación, aunque siempre sería, podría, tal vez o quizás.

He tratado de proyectar lo que podría (otra vez, ía) haber sido la alineación de Colombia hoy mirando la última presentación oficial de nuestra selección, dirigida por el DT Queiroz.

Justamente esa presentación fue ante la misma Selección de Chile (0x0 y 4-3 en lanzamientos desde el punto penal) en cuartos de final de Copa América Brasil 2019 en la Arena Corinthians de Sao Paulo.

Desde que José Pekerman se encargó de nuestra selección nacional en enero del 2012, las convocatorias de él, de Arturo Reyes (DT provisional) y de Carlos Queiroz (DT actual) se ha hecho alrededor de los mismos jugadores en un 80%, diría yo a “ojo de buen cubero”.

Por ejemplo, hoy, si hubiéramos jugado vs. Chile, es posible que Queiroz hubiera repetido la alineación titular de aquella noche en Sao Paulo en la que quedamos eliminados de copa en lanzamientos desde el punto penal:

David Ospina; Stefan Medina, Davinson Sánchez, Yerry Mina y William Tesillo; Juan Guillermo Cuadrado, Wilmar Barrios y Mateus Uribe (x Edwin Cardona, 67min.), James Rodríguez, Radamel Falcao (x Duván Zapata, 77min.) y Roger Martínez (x Luis Díaz, 81min.)

Con seguridad, el puesto de Roger Martínez, lo ocuparía Luis Muriel que se lesionó, el día del debut en Copa América de Brasil en el primer partido vs. Argentina (victoria 2x0), siendo reemplazado por el propio Roger.

Casi lo mismo pasa en Chile, el Profe Rueda trató de hacer el cambio generacional y, cuando se dio cuenta que no era posible, volvió a llamar a los de siempre incluyendo a Bravo desafectado del cariño de sus compañeros.

Esta noche estuviéramos jugando en Santiago vs. Chile, la pandemia no lo permitió…


El Coronavirus, silencio e inactividad

Y un día, todo se detuvo. Y el silencio y la inactividad reinaron. Ni fútbol, ni béisbol, ni boxeo, ni voleibol, ni basquetbol, ni ciclismo, ni Juegos Olímpicos, ni Junior, ni Liga BetPlay Dimayor, ni Torneo de la B, ni Copa Colombia, ni Liga de Campeones, ni Liga de Europa, ni Copa Libertadores, ni Copa Suramericana, ni Messi, ni Cristiano, ni Suárez, ni Neymar, ni Mbappe, ni Griezmann, ni televisión deportiva, ni eventos en directo, ni goles, ni jonrones, ni nocauts, ni embalajes, ni premios de montaña, ni medallas de oro, plata y bronce, ni velocistas, ni fondistas, ni nadadores, ni patinadores, ni gimnastas, ni patinadores, ni luchadores, ni levantadores de pesas, ni narradores, ni comentaristas, ni entrevistadores, ni deportistas para entrevistar, ni ruedas de prensa.

Ni Caterine, ni Egan, ni James, ni Cuadrado, ni Nairo, ni Selección Colombia, ni Queiroz, ni Reyes, ni clasificatorio al mundial, ni Copa América, ni boletas, ni Tu boleta, ni el Metro Roberto Meléndez, ni Comesaña, ni Teófilo, ni Borja, ni Viera, ni Cetré, ni las victorias, ni las derrotas, ni los empates, ni las nuevas camisetas, ni los balones, ni las bolas, ni los strikes, ni los ponches, ni los outs.

Ni los aficionados, ni los que van al estadio, ni los que no van, ni los orejeros, ni los peleoneros, ni los que defienden a Comesaña, ni los que lo atacan, ni los piden boletas, ni los que la compran, ni los abonados, ni el revendedor de boletas, ni las tribunas, ni el vendedor de cerveza, ni de agua, ni de gaseosa, ni de paletas,  ni de helados, ni de perros calientes, ni de chuzos, ni el que pelea por los puestos, ni el que va con su esposa, ni el que va con la querida, ni el que cuida los carros.

Ni los periodistas que cubren Junior, ni los fotógrafos, ni la cruz roja, ni la defensa civil, ni la policía, ni los inspectores de la Alcaldía, ni el Palco de ACORD, ni los palcos privados, ni los goles en portería norte, ni los goles en portería sur, ni las atajadas, ni los penales, ni los que pitan, ni los que no pitan, ni el sol, ni la lluvia, ni la luna, ni las estrellas, ni la brisa, ni el Transmetro, ni los estaderos, ni las frías, ni la salsa, ni el control, ni la maicena, ni la “gozadera”, ni la bulla, ni el grito de gol, ni la pitada al equipo visitante, ni el corito celestial para el “arbitrico este caballero”, ni nada.

Para el deporte, lo más grave del Coronavirus es un mal derivado de él llamado ausencia… 

© HI


Coronavirus, el deporte prendió la alarma

Escribo después de ser informados, de manera responsable por el Canal Win Sports, que debemos volver a casa y permanecer en ella siguiendo las instrucciones de Ministerio de Salud y las autoridades locales. Lo del Coronavirus es serio. La pandemia nos tiene preocupados por su desarrollo. La gripa aviar AH1N1 la enfrentamos sin mayores sobresaltos en el 2009 pero, ésta de ahora, nos ha causado todas las preocupaciones por la velocidad con que se ha desarrollado, por el desconocimiento de su forma, por las muertes y porque el mundo se ha ido paralizando rápidamente. Con aquella, que no logró la categoría de pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud, el planeta continuó su marcha normal. Esta vez no.

Esta vez, la política, la economía, la salud, la educación y hasta los deportes han tenido que parar para frenar los contagios. Es como un corta fuego como única forma de lograr que pare, que no se extienda más.

Es un poco absurdo pensar que, cuando las bolsas de valores, o los gobiernos, o las instituciones financieras empezaron a tomar medidas por lo que ya se avecinaba el mundo normal (el de a pie) no consideraba grave la enfermedad hasta cuando el fútbol comenzó a parar sus ligas y cuando se habló de la necesidad de mirar con juicio el tema de los juegos olímpicos.

Allí radica la importancia de los deportes. La gente del mundo comenzó a razonar que algo malo pasaba cuando el fútbol, el baloncesto, el béisbol, la Fórmula 1, el atletismo, las pesas y tantos otros deportes tuvieron que parar, que suspender sus competencias.

Y no es que no importe la economía, o la política, no. Lo que ocurre es que, para la gran mayoría de los habitantes de esta madre tierra, esos temas son lejanos. Las bolsas de valores, el petróleo, el dólar, el yen, el oro.
En cambio, el deporte es muy cercano.

Permanezcamos en las casas, escuchemos a las autoridades, tengamos presente la asepsia en las casas, el lavado de manos, evitar el contacto con las demás personas y estar pendiente de cualquier síntoma que no sea normal en cada uno de ustedes.

No entremos en aceleres y pareceres que es lo que menos debemos hacer. En el reciente vuelo que hice, a mi lado iba un señor leyendo La Peste de Albert Camus. Por supuesto que no era casual que lo hiciera, pensé.

La humanidad ha superado pestes de todo tipo. Ésta también la vamos a superar entre todos. Cuidándonos unos a otros. No hay ningún motivo para descuidarnos…

© HI


Junior, pobre equipo rico

No es la primera vez que utilizo ese titular para explicar algunos pasajes o partidos poco afortunados del Junior de Barranquilla en su historia. Hay partidos en que, por más disculpas que se den, nada queda bien. Y, entre más explicaciones se dan, más son refutadas por el periodismo y la hinchada. En partidos feos como frente a los ecuatorianos, ninguna explicación es convincente. Sin embargo, lo más sincero que escuché fue decir al DT Comesaña “suerte que finalizó el partido porque nos meten cinco”. Como pocas veces, esta noche he sentido pena por el juego exhibido por Junior ante Independiente del Valle. El marcador 3x0 en contra pudiera ser lo menos feo con todo y que pudo haber sido una goleada más abultada. Junior fue un enredo general. Dejó de hacer todo lo que hay que hacer para ser un buen equipo.  No jugó al fútbol, no creó juego ofensivo, no hubo volumen de ataque, el circuito defensivo fue un galimatías, sin un GPS que lo pudiera ordenar. Junior corrió como si la casa de Marcela se estuviera quemando. Hace poco, frente al Flamengo, titulamos en DD que había ganado la jerarquía. Tal cual volvió a pasar con Independiente de Valle, un buen equipo de fútbol dirigido por el español Miguel Ángel Medina. Que en el fútbol se gana, se empata o se pierde es cierto. Que Junior está tratando de ensamblar un “nuevo equipo”, también. Lo que no puede pasar es dar el feo espectáculo del Junior en la noche de Quito y a nivel continental. He escrito, un par de veces, que en el montaje del Junior 2020 se iba a invertir más tiempo del normal, pero no creo que, después de trabajar desde los primeros días de enero, de comenzar la competición a finales del mismo mes y después de jugar ocho fechas el Junior no sólo luzca sin un orden y una idea establecida, sino que haga el papelón que hizo anoche en Copa Libertadores. Vamos a paso de tortuga galápago. En el torneo local, Junior es sexto con 13 puntos igualado con Pasto, Santa Fe, Tolima y Alianza, pero por fuera de los primeros cuatro que clasifican y en la Copa ya sumamos dos derrotas consecutivas con un gol anotado y cinco recibidos. Una en casa con Flamengo y la de anoche con Independiente del Valle como visitante.

Con Flamengo, aunque no ganó, dejó una imagen de ir madurando en su fútbol. Con Independiente del Valle fue terrible y penoso.

Que Junior tuvo problemas para llegar a Quito, es real. Pero que esto no se vuelva la condición única para buscar una disculpa.

No es difícil saber que Fuad Char debe estar que echa chispas pensando en el DT Comesaña y el plantel. El grupo de nueve jugadores que trajo, con una inversión importante, aún está en “proceso de formar un equipo” y ya estamos casi en la mitad del torneo. Que no nos vamos a centrar sólo en el DT Comesaña. Aquí la responsabilidad es compartida entre el técnico y los jugadores.

Y ahora la Liga se va a parar por el tema del Coronavirus. Es una posibilidad para terminar de montar lo que haya que montar porque, hasta ahora, sólo preocupaciones nos deja este bendito Junior…

© HI


Junior, fútbol, coronavirus

Que el Junior juegue esta noche, en Copa Libertadores, con Independiente del Valle en el Estadio General Rumiñahui del Valle de Los Chillos en Ecuador, es mucha gracia. El mundo ha entrado en crispación por el tema del Coronavirus y, mientras los equipos periodísticos de noticias generales están ocupados con el tema de la salud, los de deportes estamos informando, casi que a cada minuto, que los eventos deportivos, comenzando por el fútbol, están siendo aplazados por la misma circunstancia. A la par de ello, y a pesar del nerviosismo general, el ejercicio que resulta de la información, va mostrando la tendencia entre los ciudadanos que anteponen las noticias generales y los que son aficionados a los deportes. El de noticias generales busca cuántos infectados hay consolidados en el mundo y cuántos han muerto. Los de deportes están pendientes de conocer las suspensiones de los partidos de fútbol, las carreras de ciclismo o atletismo, los torneos de tenis, de golf y de cuanto evento hay en el mundo.

Suramérica es de las zonas menos afectadas, pero ya está definido que la primera fecha doble del Clasificatorio a Catar 2020 (Colombia vs. Venezuela y vs. Chile) será postergada.

La Organización Mundial de la Salud ha informado que el Coronavirus ha llegado a Colombia, Chile, Argentina, Paraguay, Brasil, Ecuador, Perú y Bolivia, Venezuela no produce informes veraces y hasta Surinam y la Guayana Francesa ya sufren la pandemia. El único país, donde aún no ha llegado aún la enfermedad, es Uruguay.

El fútbol, en distintas ligas del mundo, han tomado la decisión de aplazar juegos unos o de jugar partidos sin público, otros.  Han sido suspendidas las ruedas de prensa pre y post partidos y las famosas zonas mixtas. Hay clubes que han impuesto el uso de tapa bocas, de no ser tan cariñosos en los saludos, nada de besos, abrazos o apretón de manos.

Lo que está ocurriendo toca directamente al fútbol porque es un espectáculo masivo, con cubrimiento exuberante en los medios de comunicación, por la utilización de micrófonos, audífonos y teléfonos celulares.

Además, las decisiones sanitarias de cuarentena o de aislamiento por 15 días, se están practicando a los habitantes de Europa y entre ellos está el grueso número de jugadores nuestros de todos los países.

Lo del Coronavirus es de cuidado, el fútbol lo ha tomado así, como el resto de las actividades deportivas y económicas. Partidos podremos ver por montones después. Hoy, tomemos muy en serio lo que está pasando…

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Junior, la jerarquía le ganó al sudor

El partido Junior 1 x Flamengo 2 nos llevó por todos los estados de ánimo. El comienzo equivocado del árbitro venezolano Alexis Herrera que propició el primero gol de Edison Ribeiro nos hizo pasar por un trago amargo. Fue un tiro de esquina que no concedió al equipo de Comesaña, luego una mano de Joao Lucas que tampoco pitó y un contra ataque de Flamengo que terminó en el primer gol. Todo antes de los seis minutos de juego. El gol en contra trajo como consecuencia que el Junior se olvidará de jugar el partido para pelearlo. Y el juego se volvió ríspido con Junior salido de atención, Flamengo incentivando ese estado exaltado de los nuestros y el árbitro mirando para otro lado y silbando. Debió expulsar a Joao Lucas por el ataque alevoso contra Fuentes, Teófilo cobró desquite con Felipe Luis, éste le pasó la cuenta a Piedrahita con un rodillazo infame, Gabigol mandó a Rosero de un empujó a que se estrellara contra el palo derecho del arco del Junior y el mismo Gabigol arremetió, después, contra Fuentes que fue el nazareno de la noche. En un pasaje del juego se vió a Borja salido de la ropa. Todos terminaron el juego. Dos o tres de ellos debieron irse expulsados.

Pasada la tormenta de empujones, patadas y ofensas, Junior logró equilibrar el juego. El 1x0, si se quiere, se veía “bien”. A pesar que Flamengo estaba arriba, el Junior comenzó a tener el balón y a hacer el juego más equitativo sólo que nunca pudo integrar a Borja para los remates a puerta.

Por ratos vimos a Flamengo incómodo porque Junior se le salió de su libreto y Teófilo comenzó a aparecer jugando al fútbol, no peleando. Cuando digo peleando la verdad es que (créanlo) se necesitó que Teófilo saliera a bravear para calmar a un Flamengo que pegó, molestó y ofendió.

Cuando el partido estaba para un empate con los ataques  de Teófilo que no remató bien y envió el balón a las manos de Diego Alves, después un remate de tijera que salvó espectacularmente el mismo arquero, un remate se Cetré (el único, tal vez) que pasó por encima del larguero, otro de Carmelo luego de un pase aéreo de Sherman y parada con el pecho que también tomó vuelo. En el medio de esas aproximaciones de Junior, Fuentes le quitó con máxima calidad un balón de remate a Gabigol y, en ese momento, todos creíamos que Junior podía empatar y pelear el juego hasta el final.

Lamentablemente, en medio de la atención y decisión del Junior por hacer más por el partido, un contra ataque de Flamengo, aprovechando que el equipo Tiburón estaba lanzado al ataque a todo o nada, terminó en el segundo gol Everton Ribeiro. Gol que cayó como como un baldado de agua fría en el alma.

La jerarquía de Flamengo se terminó imponiendose a las ganas del Junior (desordenado a ratos) pero con ganas. El gol de Teófilo, un poco antes del pitazo final a los 50 minutos, nos volvió a dejar la sensación que Junior pudo haber merecido un poco más.

Esta derrota de apenas 2x1, con el actual campeón de la Copa Libertadores, pudiera verse como “decente” y creo que sí. Lo que no dejó un buen sabor es ver que otros exhiben algo que se llama jerarquía y es, a lo mejor, lo que a veces nos falta, como esta noche variopinta.

Perder nunca será bueno. El 1x0 nos presagió una goleada en contra que, nunca llegó. Entre ese gol y el segundo de Flamengo tuvimos la sensación que el juego lo había equilibrado Junior y se veía en la tribuna esa sensación también. El 2x0 nos dejó fríos, no era justo. Y el 2x1 dejó el convencimiento que pudimos hacer un poco más para no perder el juego.

Ni la goleada, ni el baile que pregonaron los agoreros. Junior y Flamengo se batieron en un partido duro, ríspido y luchado. Flamengo hizo gala de su jerarquía. Junior dejó la última gota de sudor. La jerarquía venció a las ganas y al sudor. Como casi siempre pasa…

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Junior, entre David y Goliat

Después del juego Junior 3 x Jaguares 2 le envié un mensaje al DT Julio Comesaña: “los goles nos llevarán lejos. Me gustó el segundo tiempo. La velocidad, la intensidad y las ganas. Triunfo medicinal.”. La noche del viernes David se le rebeló a Goliat y éste tuvo que echar mano a la intensidad para conseguir una victoria con soberbio gol de Didier Moreno en el último suspiro. El fútbol, como la vida, te pone un día como Goliat y otro como David, el pasaje bíblico que le hace ver al pequeño que el grande puede ser vencido cuando ese grande menosprecia o confía en su poder sin tener en cuenta al rival por pequeño que sea. Esa confianza que no tiene en cuenta al rival ha llevado a que los pequeños David escriban muchas historias en tardes y noches épicas a costa de los gigantes Goliat. Es un traba lengua muy real. Un día eres Goliat, poco después eres David o viceversa.

Es posible que en las huestes brasileras se esté hablando de Flamengo como el súper equipo sin tener en cuenta a un Junior que es de los mejores equipos de Colombia. Quiere decir que, de Goliat, Junior ha pasado a David en el favoritismo de mañana cuando se enfrenten en el Metro en Copa Libertadores. He visto las apuestas y todas marcan el favoritismo del equipo brasilero.

En uno otro caso, seas David o seas Goliat, quien funge como tal debe representar lo positivo de su personaje. Si eres David tienes que hacer gala de la inteligencia y la puntería para enfrentar y golpear donde le duela al gigante. Si eres el gigante debes tratar de aplastar (literalmente) al rival que aparece como el de menos posibilidades.

Hay, también, temas que son típicos en el fútbol. La inteligencia (el pensar antes y actuar después), la velocidad (para atacar y defender) y la intensidad (para meter al rival en tu idea, sin dejarlo pensar a él) conlleva a que ese que funge como el gigante se vea complicado, maniatado, enredado y sin posibilidades.

Eso puede pasar en el partido Junior vs. Flamengo en el que éstos últimos sienten que son Goliat sin conocer, a lo mejor, lo que es Junior. Todo el menú descrito ya le dio un triunfo al equipo barranquillero sobre Jaguares y ese mismo menú le podrá dar una victoria sobre el equipo brasilero.

El menú detallado más la toma de la mejor decisión, el triunfo en los duelos individuales y él no perder la idea y la forma al desarrollar el juego le darán al Junior toda la posibilidad de disputar, de tú a tú, el partidazo de mañana ante Flamengo.

Que están pensando que Junior es David, problema de ellos que no saben la manera cómo los barranquilleros pegamos, tan certeramente, con las hondas de caucho…

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Junior, rompecabezas aún

No ha sido fácil armar un nuevo Junior. Comesaña ha elaborado seis alineaciones diferentes en las seis primeras fechas. Ha utilizado 22 jugadores (20 activos y 2 en el banco), se le lesionaron dos (Piedrahita que ya está recuperado y con la sanción de 6 fechas cumplidas) y David Murillo que no estará para este torneo. El técnico Juniorista ha jugado siempre con Viera en el arco. Ha buscado llaves en zona de zagueros centrales (Mera-Rosero que se lesionó, Mera-Jefferson que se recuperó de lesión y operación). Ha puesto dos duplas de laterales Viáfara-Angulo y Viáfara-Fuentes (recién llegado de Selección Colombia). En primera línea de volantes (haciendo un 2) ha puesto Pico-Vásquez, Pico-Didier, Didier-James, Didier-Vásquez y, Didier-Pico-Vásquez (haciendo un 3). En los volantes externos ha combinado Hinestroza-Higuita, Daniel Moreno-Hinestroza, Daniel-Cariaco, Sherman-Hinestroza y James-Cetré. En los puntas igual, Valencia (solo), Borja-Teo y Carmelo-Sherman (media punta). Los únicos que no han actuado son Chunga, Haydar y Sandoval. Comesaña ha hecho todo buscando la fórmula, pero ésta aún no aparece.

Para mí no es sorpresa y lo comenté en una de las primeras columnas del año después de los que se fueron y de los que llegaron. Los éxitos consecutivos del Junior aparecieron después de un proceso de montar y consolidar una idea y ese mismo proceso hay que hacerlo ahora. Les recordaba a los hinchas que ojalá pudieran ver (asistiendo al estadio) este nuevo proceso porque, el anterior, había llegado a su final. Que el Junior tiene aún una columna vertebral, es cierto. Como también es cierto que los nueve que llegaron deben aprender las lecciones de Comesaña.

A Junior le hacen pocos goles (5 vallas invictas en 6 partidos) y padece del mismo mal que nos ha acompañado, la falta de goles. 3 goles con contra en 6 partidos (0,50 x juego) contra 4 goles a favor en 6 juegos (apenas 0,67 x partido).

Se nos viene Flamengo con la incertidumbre de saber si, el próximo 5 de marzo, estamos preparados para recibir al actual campeón de Copa Libertadores y si el 11 estamos listos para visitar a Independiente del Valle actual campeón de la Copa Suramericana.

Y mientras gozábamos del carnaval el árbitro Mario Herrera y el VAR conspiraron para quitarle un triunfo legítimo al Junior sobre el Tolima en Ibagué. Ahora no se equivoca uno solo, se equivocan todos los de VAR también…

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Junior, a meterse en la realidad
(...qye ya no clasifican 8 sino 4)

Hasta ahora, Junior nada. Jugadores rendidores y definitivos para los títulos logrados en los últimos tres años se fueron y llegaron otros a suplir su ausencia. No siempre es fácil. Los grupos son heterogéneos, no homogéneos. Habrá quienes entrarán rápido en la órbita del DT Comesaña y a otros les costará un poco más. Esto no impide recordarle a los recién llegados y a los que quedaron, que el panorama de clasificación cambió dramáticamente en la presente Liga. De los ocho clasificados a postemporada pasamos a cuatro y los promedios suben y las oportunidades bajan. En la Liga 2019-1, Unión Magdalena fue 8º en la clasificación con 30 puntos de 60 posibles clasificando con el 50% de los puntos. En la Liga 2019-2, el 8º clasificado fue el Cúcuta con 32 puntos de 60 posibles y rendimiento del 53,33%. Ahora, en la presente Liga, ya no clasifican 8 sino 4 equipos. Quiere decir que se necesita ganar más puntos con campañas por encima del 60% según los resultados de las primeras cinco fechas que son, ni más, ni menos, que el 25% del calendario de juegos. Hoy, el que marca esa pauta es el Deportivo Cali que es 4º con 9 puntos sumados de 15 posibles y rendimiento de ese 60%.

Para poder clasificar, Junior debe mejorar su generación de fútbol y su capacidad goleadora para sumar puntos y subir el promedio de puntos ganados que hoy es de 53,33% que es inferior al 60% proyectado.

A sol de hoy, Pasto que es 1º ha sumado 2,50 puntos sobre cada 3 disputados. Nacional 2º y América 3º suman 2,01 de cada 3 y Cali 4º suma 1,80 de cada 3. Junior ha capturado 1,60 puntos de cada 3 y ese promedio no le va a alcanzar porque ya no son 8 equipos clasificados como hemos explicado, sino 4.

Junior no tiene la semblanza de los últimos tiempos. Ese juego armonioso y bien desarrollado no se ha visto. Se ha vuelto más peleado su juego y con el mismo problema de las campañas anteriores: la falta de goles. Hasta ahora 4 en 5 partidos (2 de Borja y 1 de Carmelo y Teófilo) y 3 goles en contra (3 anotados por Santa Fe y 4 vallas invictas) pero, ese no es el problema sino el ofensivo. La ecuación es sencilla: generación de fútbol + goles es = a suma de puntos. Suma de puntos es = a clasificación.

A aprenderse la lección. Que hoy no clasifican 8 sino 4. Que hoy no se clasificará ni con el 50 ni con 53% sino con el 60% o más, creación de fútbol y goles. Es lo real, y es lo que hay que hacer. Aquí la carreta, no cuenta…

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Meluk, que rosca tan rara caray...

La bandera del regionalismo vuelve a aparecer enarbolada por Gabriel Meluk. Antes, me ponía los guantes de Pambelé y los zapatos de Lucho Grau y arremetía con todo hasta el día que entendí que mis compañeros de debates me salían con las mismas cuando no tenían más argumentos. Esta vez, igual. Meluk ha esperado hasta el final del preolímpico para llegar a la sesuda, inteligente y universal conclusión que el grave problema fue la “rosca costeña”. Esta vez, los que no ven nunca nada bueno en nuestro fútbol se subieron y se bajaron del tema Arturo Reyes con una liviandad que, en lugar de abocar el tema con la seriedad que amerita, terminaron banalizándolo. Un día Reyes era malo (vs. Argentina), al otro día era genio (vs. Brasil) y al final un burdo rosquero. Se refiere Meluk al grupo de jugadores velando la integración del cuerpo técnico. Velándola porque allí está la negación de todo cuanto ha dicho sobre la famosa rosca porque en el cuerpo técnico los dos asistentes, el preparador físico, el médico y hasta el utilero son ¡bogotanos! Para seguirle la cuerda entonces sería ¡la rosca cachaca! Rosca cachaca escogida por el propio Reyes.

Si la selección preolímpica hubiera sido montada sobre el regionalismo, que pregona Meluk, en el cuerpo técnico de Reyes hubieran estado Peñaloza, Gaitán, Grau y otros notables técnicos y preparadores físicos costeños (del caribe).

Veamos, los asistentes Nelson Flórez y Grigori Méndez son nacidos en ¡Bogotá!, el PF John Percy Moncada nació en ¡Bogotá! y el Médico César Ruiz nació en ¡Bogotá! El entrenador de arqueros Eulín Carabalí nació en Santander de Quilichao (Cauca), los fisioterapeutas Omar Durán en Bucaramanga (Santander) y Henry Zorilla en Cali (Valle), el Sicólogo Rafael Zabaraín de Ciénaga (Magdalena) estaba en la federación cuando Reyes llegó y el utilero Álvaro Cruz ¡también es bogotano! Qué rosca tan rara, caray.

A Meluk, que nos endilga ser regionalistas presuponiéndose universal, le resulta fácil juntar los 7 departamentos de la costa caribe y la isla de San Andrés para sumar 8 jugadores ¡todo un escándalo! cuando para el resto del país son departamentos de a uno.

Para su información y para que pueda superar su liviandad le informo que en el plantel de jugadores están representadas 15 ciudades y 11 departamentos y que Barranquilla no tiene ningún representante porque el Junior hace mucho rato que acoge a jugadores de todo el país a través del Barranquilla FC de donde salió, también, el técnico Reyes.

Los jugadores nacidos en Bogotá son Willer Ditta del Junior (criado en La Jagua por su familia costeña y salido del Barranquilla FC) y el arquero Esteban Ruiz del Medellín hechura de Equidad. Si Bogotá produjera los jugadores que debiera producir es posible que tuviera mayor representación, pero no ocurre y siempre he escuchado a Meluk quejarse de ese problema y lo comparto. En las tres alineaciones de la presente fecha de liga, Millonarios, Santa Fe y Equidad sólo alinearon en su titular cinco bogotanos. Crítico eso.

Conclusión, la selección escogida por Reyes es una gran rosca integrada por jugadores de 15 ciudades y 11 departamentos y un cuerpo técnico con cuatro bogotanos. Insisto Meluk, que rosca tan rara caray…


Historia de un “fútbolcidio”

Otro resultado en selecciones menores en que se repite la historia de la mayoría de nuestras participaciones en los eventos sub. La Selección Colombia Preolímpica quedó al margen de Tokio 2020 después de perder con Uruguay 3x1 en terrible partido y luego que Brasil venciera 3x0 a Argentina. Hace mucho tiempo he insistido en que los resultados en el fútbol, positivos o negativos, son responsabilidad compartida entre el técnico y los jugadores. Siempre se da como principal responsable al entrenador porque escoge y monta su equipo, eso es válido, pero creo que la responsabilidad es por igual pues si bien el técnico es el que tiene la libertad de escoger, esos a los que él escoge deben responder con buen fútbol y rendimiento y eso a veces no pasa. Como esta vez con Arturo Reyes y sus dirigidos.

Los jugadores estrellas eran Atuesta, Carrascal y Benedetti (juegan en las ligas de USA, Argentina y México) y, a excepción de la primera ronda, dejaron mucho que entregar. Atuesta nunca estuvo, Carrascal y Benedetti comenzaron bien y se fueron reduciendo a su mínima expresión. En los partidos duros, con Argentina, Brasil y Uruguay poco o nada pesaron. Finalmente, la gran figura de Colombia terminó siendo Cetré que jugó siempre bien y anotó 4 de los 10 goles de nuestro seleccionado para ser uno de los goleadores del torneo. De los 4 jugadores del Junior, 3 fueron titulares y rindieron. Agreguen a Ditta y Fuentes.

Los delanteros nuestros fueron lo más discreto del seleccionado. Ni el “Caballo” Márquez, ni el “Chino” Sandoval pudieron anotar un triste gol. Inexplicable, por decir lo menos.

Anoche, hablando con gente del fútbol, comentábamos  el por qué los muchachos nuestros maduran más tarde que los demás, si es que maduran, y por qué, en esta clase de torneos, comienzan bien y terminan de manera discreta.

Pareciera que su vida girara en torno a las redes sociales  y no pudieran con la responsabilidad que implica sentirse en el ojo de la opinión pública cuando se le entrevista, se saca su historia, y aparecen permanentemente en los medios de comunicación.

Ahora bien, que la eliminación de Colombia de Tokio 2020 es un fracaso, por supuesto que lo es. La Federación Colombiana de Fútbol invirtió un alto presupuesto para que no le faltara nada a su preparación. Además de los micro ciclos y entrenamientos, la selección tuvo 13 partidos de pre competencia por fuera con Brasil, Argentina, Chile, Perú, Japón y Bolivia, nunca se había hecho esto.

En el partido con Brasil, Arturo Reyes se la jugó planteando el juego sin un punta definido. Carrascal ocupó ese lugar y todo salió bien. El empate 1x1 supo a triunfo. Anoche con Uruguay el jugar con tres en el fondo y carrileros iba igualmente bien hasta que Atuesta regaló el balón para el primer gol de los charrúas. El fútbol es como la vida. Un error echa por tierra todas las ilusiones.

Y lo que viene es más que conocido. El DT Reyes se irá, los muchachos regresarán a sus equipos, algunos (pocos tal vez) vestirán alguna vez la camiseta de la selección de mayores y el preolímpico será sólo una anécdota. Y la vida seguirá. Es imposible parar su compás…

PD
El título, parodiando “García Márquez: historia de un deicidio” libro de Mario Vargas Llosa.

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Arturo Reyes, secretos verdaderos

Después del empate de Colombia 1x1 con Brasil que debió ser triunfo nuestro, le escribí al DT Arturo Reyes: “arriesgaste el cuero jugando sin un delantero en punta original en tierra de goleadores. Hacer ser eso fue demasiado valiente, pero el que no arriesga nunca, no gana nunca nada”. La respuesta del técnico nacional fue: “sí señor, sabía que si no salía bien se vendrían las críticas, pero era lo que sentía que debía hacerse”. Es lo que yo llamo la soledad del técnico de fútbol. El mismo puede tener veinte asesores y colaboradores, puede recibir informes de ellos mismos sobre el rival, puede ver los videos acompañado por sus hombres de confianza, pero las decisiones son sólo de él. Esas decisiones lo glorificarán o lo condenarán. Sólo a él. El mundo del fútbol está lleno de esas decisiones que cambian situaciones y concepciones, que ganan campeonatos o se pierden. Que enrumban a un lugar privilegiado y a un reconocimiento o a un fracaso y hasta a un abandono de la profesión.

Nadie pudo atisbar que el DT Reyes estaba montando una alineación sin un 9 definido y que pasaría de 1-4-2-3-1 a un 1-4-3-3 como juega la selección de mayores. (Ruiz; Herrera, Ditta, Segura y Fuentes; Alvarado, Balanta y Atuesta, Cetré, Carrascal y Cetré). Del escepticismo de leer la alineación previa al juego se pasó de “una buena idea” a “una excelente idea” viendo a Colombia mantener un equilibrio en sus líneas y un desarrollo inteligente del juego que, con sólo ver las caras de Tite en el palco y la del DT André Jardine en la raya, se sabía que Brasil la estaba pasando mal ante una “sorpresiva” Colombia. La buena idea que pasó de excelente a inteligente sorprendió a todos, pero con más veras a los brasileros.

Del escepticismo, del temor, de “que si no nos paramos bien nos golean” pasamos a los miles de abrazos desde el estadio Alfonso López que envolvieron a todo el país. El gol de Cetré, producto de movimientos tácticos ensayados, trabajados y aprendidos (Fuentes, Benedetti y cabezazo de Cetré), fue, para los que pensaban que el partido era jodido (y lo era) como la revelación que el planteamiento de Reyes fue mucho más allá que esperar a que la tromba brasilera llegara y se llevara toda nuestra ilusión de estar en Tokio 2020.

La historia del fútbol está llena de esas ideas que nadie espera, de parte de los técnicos, y son fructíferas. Son decisiones que sólo se tomaron con la almohada. La misma que guarda secretos verdaderos…

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Junior, el equipo de las dificultades

Ganar en casa siempre será bueno, empatar por fuera también. Igualar en Palmaseca con el Deportivo Cali es un buen punto. Junior, de la mano de Comesaña, ya ha reunido 4 de 6 puntos con diferencia de goles de +2 y valla invicta de parte de Viera y el circuito defensivo. A pesar del triunfo 2x0 sobre Equidad en Barranquilla en un juego vistoso y el empate con el Cali 0x0 en su casa con primer tiempo complicado y segundo tiempo mejorado, nadie esperaba que el equipo iría a comenzar el torneo con tantas ausencias. Unas por transferencias, otras por lesiones, otras por temas de enfermedad (Sherman y su pequeña hija) y otros más por su llamado a la selección preolímpica. No obstante, Comesaña se le ha rebuscado.

En el primer partido plantó un 1-4-4-2 para vencer a Equidad y el equipo volvió a mostrar destellos del juego que encantó a propios y extraños en las campañas anteriores. Viera: Viáfara, Rosero, Mera y Angulo; Higuita, Pico, Vásquez e Hinestroza; Borja y Teófilo. Dos goles que pudieron ser más y un triunfo cómodo.

Anoche Comesaña se encontró con las mismas dificultades y tuvo que cambiar el dibujo táctico. Jugó 1-4-1-4-1. Viera; Viáfara, Rosero, Mera y Angulo; Pico como cabeza de área; Moreno, Didier, Vásquez e Hinestroza; y Carmelo. La intención era clara en el sentido de copar espacios, estar más cerca en las marcas y poder contra atacar cuando se diera la oportunidad. A pesar de la seguridad hubo complicaciones y esas complicaciones hicieron figura a Viera que salvó muchas.

El segundo tiempo fue mucho mejor con la entrada de Higuita en el medio y Borja en punta. Y, cuando expulsaron a Angulo (doble amonestación) tuvo que echar manos de Jefferson Gómez que regresó de una lesión que lo mantuvo inactivo. Con él, en el terreno de juego, Junior pudo cerrar el juego y el empate con 10 hombres.

La razón por la que Borja e Higuita no fueron inicialistas no fue de tipo técnico (decisión del DT) sino de tipo físico (concepto médico y del PF). Ambos terminaron el juego vs. Equidad con fatiga muscular. No estaban para 90 minutos y era menester tener la prevención para evitar una lesión muscular. Antes del viaje ya se había perdido a Teófilo por padecer una Talalgia (dolor) en el talón izquierdo.

La alineación de anoche ante el Cali fue extraña. Hacía mucho tiempo que no veíamos a un Junior sin jugadores de la costa caribe. En el banco estuvieron Chunga y Haydar más Borja y Jefferson que entraron después.

Pero, ni modo, mientras dura la emergencia por ausencia, por lesiones, suspensiones o llamados a la selección, Comesaña se lo ha rebuscado. No hay de otra. Pero, nadie podrá negar que 4 de 6 puntos, arrancando el torneo, es bueno…


Junior, el sabor del debut

Debut afortunado del Junior venciendo a Equidad 2x0 ante sólo doce mil aficionados. Pocos para los bastantes que dicen ser hinchas del equipo barranquillero. Ganar comenzando un torneo es saludable. Es posible que algunos digan que ganarle al equipo bogotano es algo normal. Total, nunca ganaron en el Metro. Los goles de Borja y Teófilo le dieron un sabor especial al triunfo. Es el aura que tienen los ídolos, los que nacen con un ángel que los hace diferentes. Hasta ahí un triunfo con sabor a esperanza. De acá en más, con sólo mirar la alineación y los movimientos tácticos, nos hace recordar que esto se trata de un equipo de fútbol que integran once jugadores y para que Borja y Teófilo puedan hacer un gol necesitan del trabajo de todos, incluyéndolo a ellos.

A la hora de la victoria, en el análisis del partido, en las preguntas al técnico Comesaña y a los jugadores al final del juego todo estuvo enfocado a Borja y Teófilo (apenas lógico), al dúo de goleadores (lo son) y a la integración de ambos bautizándolos como el “BorTeo” (apenas normal).

Pero, un poco más a fondo, el triunfo es muy significativo porque los equipos de Alexis García, por filosofía propia, no dejan jugar. Cometen muchas faltas, detienen el juego de su rival con todo lo que tengan a la mano y en los pies. Pasa entonces, que cuando el rival (en este caso Junior) se contagia de la falta leal o no tan leal el juego se vuelve cortado. No fluye. Equidad cometió 26 faltas y Junior respondió con 23. Demasiadas.

Yendo un poco más allá, mientras Borja y Teófilo brillaban individualmente y el equipo colaboraba para que eso ocurriera, el DT Comesaña tuvo que sortear las ausencias de Narváez, Cantillo, Hernández y Pérez que se fueron, superar las lesiones de Cariaco, James y Piedrahíta y la convocatoria de Ditta, Fuentes, Cetré y Sandoval que están en la Selección Colombia Sub 23. Hablamos de otros once jugadores, una alineación a falta de arquero.

El mérito individual de Borja y Teófilo vino como consecuencia del trabajo en equipo en el que actuaron 8 jugadores nuevos. Los que fueron titulares, Viáfara, Rosero, Angulo, Higuita, Larry y Borja y los que entraron después, Didier y Carmelo que no desentonaron en la columna vertebral de Viera, Mera, Pico y Teófilo.

Que volverá a ocurrir esta noche ante el Cali, no lo sabemos. Ojalá, pero recordemos que este Junior es un nuevo equipo en construcción. Aquel, el que nos dio tantas alegrías y títulos, ha comenzado a quedar guardado en el disco duro de la memoria…

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Junior inscribió su plantilla 2020-1
(…Cúcuta señala que Carmelo Valencia aún tiene contrato con ellos, Rafael Pérez va a Talleres de Córdoba por decisión de él, casos Miguel Fontalvo y Enrique Serje)

Junior de Barranquilla inscribió la nómina que utilizará en el primer semestre del año en Liga y Copa del fútbol profesional colombiano. La plantilla la integran 3 arqueros, 2 laterales derechos, 2 laterales izquierdos, 4 zagueros centrales, 8 volantes y 6 delanteros. El arquero Miguel Fontalvo (llegado del Barranquilla FC) será inscrito inmediatamente se reúnan los documentos requeridos. La inscripción del volante Enrique Serje está supeditada a la orden del DT Julio Comesaña. El caso de Carmelo Valencia en el sentido que el Cúcuta Deportivo alega que aún tiene contrato por seis meses más ha sido llevado por el Junior a la Comisión del Estatuto del jugador para conseguir su habilitación invocando el derecho al trabajo. Rafael Pérez pidió al Junior su cesión al club Talleres de Córdoba. Junior aceptó finalmente ayer atender el pedido del jugador cartagenero que irá préstamo previo el pago de un monto acordado. Indagué anoche si el equipo barranquillero buscaría otro zaguero central para llenar el cupo dejado por Pérez y la respuesta fue no.

Plantel 2020-1
Junior de Barranquilla
DT Comesaña

Arqueros (3)
Sebastián Viera
Florida (Uruguay), marzo 7, 1983
36 años – 1,84 metros

José Luis Chunga
Barranquilla, julio 11, 1991
28 años – 1,83 metros

Por inscribir
Reinaldo Fontalvo (Sub 23)
Barranquilla, enero 8, 1999
21 años – 1,90 de estatura
Salido de la cantera del Barranquilla FC donde llegó en el 2007.

Laterales Derechos (2)
Marlon Piedrahita              Lesionado y suspendido
Medellín, junio 13, 1985
34 años – 1,75 metros

Fabián Viáfara                   Nuevo 2020
Cali, marzo 16, 1992
27 años – 1,67 metros

Laterales izquierdos (2)
Gabriel Fuentes                 Sub 23
Santa Marta, febrero 9, 1997
22 años – 1,80 metros

Jeison Angulo                    Nuevo 2020
Cali, junio 27, 1996
23 años – 1,84 metros

Zagueros centrales (4)
Germán Mera
Cali, junio 13, 1985
29 años – 1,87 metros

Willer Ditta                        Sub 23
La Jagua de Ibirico, enero 23, 1997
22 años – 1,80 metros
Canterano del Barranquilla FC

César Haydar                      Sub 23
Barranquilla, marzo 31, 2001
18 años – 1,77 metros
Canterano del Barranquilla FC

Danny Rosero                    2020
Bogotá, octubre 6, 1993
26 años – 1,86 metros
Llegó procedente del Deportivo Cali

Volantes (8)
Leonardo Pico
El Cocuy, octubre 4, 1991
28 años – 1,80 metros

James Sánchez
Barranquilla, mayo 4, 1988
31 años – 1,77 metros

Freddy Hinestroza
Medellín, abril 5, 1990
29 años – 1,75 metros

Luis González       Venezolano
Cariaco, diciembre 22, 1990
29 años – 1,70 metros

Sherman Cárdenas            2020
Bucaramanga, agosto 7, 1989
30 años – 1,69 metros
Llegó procedente del Atlético Bucaramanga

Larry Vásquez                    2020
El Zulia, septiembre 19, 1992
27 años – 1,86 metros
Llegó procedente del Deportes Tolima

Didier Moreno                    2020
Pizarro, septiembre 15, 1991
28 años – 1,79 metros
Llegó procedente del DIM

Cristian Higuita                 2020
Cali, diciembre 1, 1994
25 años – 1,74 metros
Llegó procedente del Orlando City USA

Pendiente de decisión del DT Comesaña
Enrique Serje
Sabanalarga, enero 10, 1996
24 años – 1,80 metros

Delanteros (6)
Teófilo Gutiérrez
Barranquilla, mayo 17, 1985
34 años – 1,77 metros
Botín de Oro 2009-1
Mejor jugador de América 2014

Miguel Borja                      2020
Tierralta, enero 26, 1993
26 años – 1,83 metros
Llegó procedente del Palmeiras del Brasil
Botín de Oro 2016-1
Botín de Oro Copa Libertadores 2018
Mejor jugador de América 2016

Edwuin Cetré                     Sub 23
Cali, enero 1, 1999
21 años – 1,74 metros

Luis Sandoval                    Sub 23
Soledad, junio 1, 1999
20 años – 1,80 metros

Daniel Moreno
Carepa, enero 17, 1995
24 años – 1,73 metros

En la Comisión del Estatuto del jugador
Carmelo Valencia               2020
Tutunendo, julio 13, 1984 
35 años – 1,75 metros
Botín de Oro 2012-2
Botín de Oro 2017-2


El viacrucis de los técnicos “sub”

Eso de ser técnico de las selecciones menores de Colombia es un camello de diez jorobas. Si ser entrenador en el fútbol profesional es una verdadera odisea, serlo en las inferiores es subir al patíbulo para ser acribillado a diario. Lo digo no sólo por Arturo Reyes sino por el Piscis Restrepo y Eduardo Lara sus antecesores en las selecciones Sub 20 aunque la actual sea Sub 23 luchando por un cupo de Tokio 2020. El análisis es simplista. Si el seleccionado gana, nos fijamos sólo en los jugadores de futuro. Si pierde, nos centramos exclusivamente en el técnico. De nada sirve si han sido errores individuales, ni los goles botados, ni el penal propiciado. Reyes, Restrepo y Lara dirigieron en el fútbol profesional. Reyes es asesor del DT Queiroz y lo fue de Comesaña, Restrepo fue campeón en Colombia y Costa Rica, Lara fue entrenador de la Colombia de mayores. Las protestas, aún con títulos logrados, han sido las mismas. Sufrimos durante todo el torneo.

En los torneos menores, los técnicos llegan con su alineación básica, con el paso de los partidos esa alineación titular va cambiando por razones de rendimiento, de fragilidad física o mental. Hay quienes juegan bien pero no aguantan la presión del entorno.

Los hay que llegan como figuras porque juegan en primera división, porque están en el fútbol extranjero, porque se cree que su futuro será halagador y no rinden. Los hay quienes llegan con bajo perfil y se convierten en figuras.

Y después lo de siempre. Juegas un buen partido y pierdes. Juegas un partido malito y ganas. Se juega más o menos bien, pero anotar un gol es un imposible. Es un panorama que se ha repetido en los seleccionados menores y de mayores de Colombia durante los últimos tiempos.

El país se ve inmerso en una “sufridera” mientras se juegan los partidos. Se incrementan los casos de hernias y uñas sangrantes en el gran público que sigue al fútbol. A veces se juega bonito y ni un gol. A veces se juega mal y tampoco. Pitan un penal a favor y, si no se incrementan las oraciones, es casi seguro que lo tapará el arquero, o pegará en el palo o el balón caerá en la tribuna.

También ha pasado cuando hemos ganado cosas. Los líos  que se han armado porque “jugamos mal” o “porque jugamos bien, pero sin gol”. Pasó con el Piscis a pesar de haber ganado los suramericanos Sub 17 y Sub 20 y haber clasificado a los Juegos Olímpicos de Brasil. O con Lara cuando ganó un suramericano, unos juegos Bolivarianos y un Torneo de Toulon. O el mismo Reyes que ganó medalla de oro en los Juegos Centroamericanos.

El sufrimiento comenzó, esta vez, con el mismo primer partido del preolímpico en Armenia. Pero bueno, no es como se comienza sino como se termina…

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Murió el “Caimán” Sánchez,
dejemos que rija el silencio…

El “Caimán” Sánchez, el mítico arquero colombiano que le mostró al mundo que Colombia era tierra de buenos porteros, murió en Bogotá la tarde de este jueves a los 93 años edad. El “Caimán” nació en Barranquilla el 27 de febrero de 1926 e integró una familia de excelsos deportistas como su hermano “Patón” Sánchez que practicó el fútbol, el béisbol y el atletismo. Con vasta historia como jugador y como técnico en el fútbol profesional colombiano, en el fútbol argentino, en el mexicano y en los seleccionados colombianos, Efraín fue el arquero del equipo que representó a nuestro país en el mundial de Chile 1962. Debutó en el fútbol profesional con Millonarios en 1943 equipo en el que jugó en dos épocas diferentes y se despidió en el Junior de Barranquilla siendo arquero y después el técnico en 1966. Después lo volvió dirigir en 1971 y en 1986. El “Caimán” jugó en San Lorenzo de Almagro (Argentina) en 1948 y en el Atlas de Guadalajara (México) en 1958.

En el fútbol profesional colombiano ganó dos títulos con el Deportivo Independiente Medellín (1955 y 1957) y uno con Millonarios (1964) en el que fungió como jugador y técnico.

Como técnico de la Selección Colombia disputó la final de la Copa América con Perú en un tercer partido que no estaba programado en Caracas en el que se perdió 1x0 con gol del “Cholo” Sotil. Por año, esta hazaña, más el empate 4x4 con la Unión Soviética en Arica, fueron las dos grandes hazañas del fútbol nuestro y, en ambas, estuvo presente este gran hombre del fútbol y de la vida.

Efraín fue un buen hombre, de talante como los de antes, incursionó ocasionalmente en la política, pero su vida estuvo ligada sin descansar al fútbol que fue la gran obra de su permanencia en este mundo a más de haber fundado una hermosa familia con la que estuvo viajando por razones de su actividad profesional hasta cuando se afincó en Bogotá, ciudad que ahora lo devuelve al seno del Buen Dios.

La última vez que lo vi fue en el set del programa Kick Off del Canal Win Sports. Ese día, después de una extensa y entretenida entrevista y luego que hubiera terminado y se hubiera marchado todos hablamos de su lucidez a pesar que notamos que había perdido un poco la audición pues debimos hablarle un poco alto al notar que volteaba su cabeza para escuchar mejor. Respondió todas las preguntas con exactitud, con anécdotas, con fechas, con recuerdos evidentemente frescos en su memoria.

Volvimos a saber de él cuando el Papa Francisco vino a Colombia y él pidió que le permitieran verlo puesto que el Santo Padre es hincha del San Lorenzo de Almagro, el equipo argentino donde tapó el “Caimán”. Fue la última vez.

Colombia ha perdido no sólo al primer gran arquero de nuestro fútbol sino a un ser humano excepcional, como pocos. Y el mito no nace hoy, el “Caimán” Sánchez lo fue desde la primera vez que defendió una portería. Que no lo vamos a comparar. El “Caimán” fue único.

Y mientras el “Caimán” Sánchez vuela a ese espacio insondable al que llamamos cielo, dejemos que rija el silencio…

© HI


El Canal Premium

Me he abstenido de hablar sobre el tema del Canal Win Más porque soy parte del gran canal deportivo de Colombia. Ante su inminente salida al aire es menester señalar algunas cosas para la orientación del gran público comenzando por el tema de la tarifa de $29.900 mensuales. Ese monto lo pagará quien adquiera el canal por los 64 partidos mensuales que pasará Win Más incluyendo Liga, Torneo y Femenino. Quiere decir que cada juego le costará al televidente $ 467,oo. Eso para contar sólo el calendario de juegos además de los  programas, noticieros y cubrimientos especiales. La transmisión de los juegos no tendrá anuncios comerciales.

Los dueños del fútbol profesional son clubes clase A de los 36 equipos de Liga y Torneo y son los que deciden cómo repartir los dineros recibidos de la televisión. El negocio del Canal Win Más fue una idea original propuesta por DIMAYOR y no es a riesgo compartido como sí el Canal Win Original. En este último las utilidades o las pérdidas son asumidas por DIMAYOR y Win. En el Canal Win Más el riesgo lo asume en su totalidad Win. Por tanto, DIMAYOR tiene asegurado el pago de los derechos que cedió mediante contrato firmado.

El monto que recibe cada equipo anualmente es decidido por ellos mismos, como he explicado. El nudo gordiano lo tienen los dueños del fútbol que decidieron repartir los dineros a partes iguales. Quiere decir que el mismo monto que reciben Junior, Millonarios, América o Nacional es el mismo que reciben Unión Magdalena, Jaguares, Pereira o Huila. Que es inequitativo sí, pero eso fue decidido por los propios dueños del fútbol. Si replantearan la repartición de los dineros en el que los grandes (que invierten más) ganaran más que los equipos pequeños (que invierten menos) obtendrían montos más grandes, pero no han podido conseguir los votos para que ello ocurra. Ningún equipo pequeño votará a favor para que le quiten parte del dinero que ya tiene asegurado.

Las cifras por pagar de parte del Canal Win Más a DIMAYOR no son poca cosa. Antes de la aparición del canal en el 2011, DIMAYOR recibía 6.280 millones de pesos por año. Ahora, además del contrato y los dineros que recibirá por el Canal Win original percibirá, además, la parte del Canal Win Más. El año pasado recibieron $ 112.671.000.000,oo. Son dos negocios separados.

El monto del contrato de Win Más es por 8.9 billones de pesos por ocho años. Los montos irán variando sobre la penetración (compras del canal) sobre un universo de 4.000.000 hogares.

Si la penetración es del 10% de los hogares, DIMAYOR recibirá $149.546.000.000,oo, si es del 15% obtendrá $165.013.000.000,oo, por el 20% se le abonará $189.684.000.000,oo y por el 25% $219.806.000.000,oo. Si se llegara a tener una penetración del 33% como Argentina o 31% de Chile tendrían una bolsa de $283.700.000.000,oo. En Europa, los canales Premium de mayor acogida en el fútbol son Inglaterra con el 75% y España con el 45%.

Los canales Premium comenzaron con HBO (la taquilla en casa) y su sistema PPV (pague por ver) con películas y las grandes peleas de peso pesado en 1972 y es una elección del gran público como el caso de Neflix, que es el gran fenómeno de la televisión de hoy. Como el que compra una entrada para el cine, el carnaval, el circo o los conciertos. La razón es una sola. Es que el fútbol es una empresa privada que, como todas, vale dinero. Por eso, para entrar al estadio, hay que pagar…


El nuevo Junior

Después de la efervescencia por las contrataciones en Junior (nueve en total) ahora estamos en la parte más delicada de cara a la temporada 2020, el montaje del conjunto como tal. El DT Comesaña pudo contar, en las últimas temporadas, con un equipo estable, una alineación básica conocida, rendidora y ganadora de títulos. Ahora, deberá armar otro equipo, con otros jugadores. Es lo que los gringos llaman el “team work” que no es otra cosa que las “pequeñas sociedades” de antes o los “automatismos” de ahora. Se use un nombre u otro, se trata del conocimiento y reconocimiento de un jugador a otro, y entre sí, dentro del terreno de juego con las virtudes y defectos de cada quien. De los jugadores recién llegados, Sherman pudiera recordar cosas del club y de su técnico. Es el único que vuelve. Los otros ocho son nuevos en la institución y es posible que nunca hayan jugado como compañeros en otros equipos. Obviamente, no todo va a ser nuevo. Aún existe una base desde la cual el técnico arrancará a trabajar.

Por ejemplo, Viera y Chunga; Piedrahita, Mera, Pérez, Ditta, Haydar y Fuentes; Pico, James e Hinestroza; Teófilo, Cetré, Moreno y Sandoval. El tema es que Piedrahita, además de la lesión que acaba de padecer, deberá pagar 8 fechas de suspensión y los Sub 23, Ditta, Fuentes, Sandoval y Cetré arrancaron el año en la Selección Preolímpica y, si Colombia clasifica a Tokio 2020 como todos esperamos, estarán siendo llamados permanentemente a los micro ciclos.

Las llegadas de Borja, Valencia, Vásquez, Higuita, Rosero, Viáfara, Sherman, Moreno y Angulo han sido celebradas por cuanto son jugadores reconocidos, pero hasta ahí llegó la labor de los dueños y de la administración del club. Se ha metido un “billetón” para suplir la ausencia de los Sub 23 y la de los que se fueron casos Narváez y Cantillo (rendidores y puntales), Gutiérrez y Murillo (lesionado).

De aquí en más la responsabilidad recae en el DT Comesaña y en el grupo de los recién llegados. Y no es que se prepare para ganarle a Flamengo como le pidió públicamente Fuad Char. No, hay que prepararse para ganarle a todos.

Y a aprovechar el tiempo. Es que es demasiado corto esta vez…

Barranquilla
Enero 13, 2020
© HI

 

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